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Aprendiendo a amarte — capítulo 2

El sol comenzaba a ocultarse, a lo lejos se veían las torres de Hogwarts, los estudiantes se colocaron los uniformes y salieron al pasillo del tren; cuando el tren se detuvo todos bajaron, los baúles flotaban hasta el castillo con magia, los alumnos se apresuraban para conseguir carrozas hacia el castillo.

Al llegar se dirigieron al Gran comedor para disfrutar una deliciosa cena y ver cómo el sombrero seleccionador acomodaba a los nuevos alumnos de primero. Cuando hubo terminado, la profesora McGonagall se puso de pie.

-Hoy, comienza un nuevo año en nuestro querido Hogwarts, las clases comienzan mañana, la tabla de actividades será pegada mañana a primera hora, los capitanes de los equipos de  Quidditch deben tomar un pergamino de horarios mañana, se encontraran pegados en la pared de anuncios. Los prefectos deberán pasar a mi oficina después de guiar a los de su casa a sus respectivos dormitorios: Ron Weasley y Hermione Granger de Gryffindor, Draco Malfoy y Pansy Parkinson de Slytherin, Anthony Goldstein y Padma Patil de Ravenclaw y Ernie Macmillan y Hannah Abbott de Hufflepuff, los espero en mi oficina- dijo señalando cada una de las mesas en las que se encontraban los alumnos mencionados -Espero que este año sea de provecho para todos, cumplan con sus deberes, y se porten bien con sus profesores, todos a sus casas y ¡BIENVENIDOS!.


Los prefectos obedecieron, y llevaron a los alumnos a sus casas, les dieron una breve introducción de las reglas a los nuevos chicos y se dirigieron a la gárgola que daba acceso a la oficina de McGonagall, ella estaba justo afuera, esperando su llegada.

-¡Grageas insípidas!- exclamó al ver que los prefectos se acercaban -sigan justo detrás de mi chicos- comentó mientras la gárgola les abría el paso.

Hannah Abbott soltó una risita, mientras su compañero Ernie Macmillan le daba un codazo amistoso con una sonrisa en los labios para que guardara silencio; 

-Que idiotez, cada vez las contraseñas son mas tontas- susurró Pansy Parkinson  con voz melosa a Draco al oído mientras lo tomaba de la mano.

-¡Calla Pansy y sueltame!- ordenó el rubio alejandose de ella y rechazandola con desdén. 

Lo que sorprendió mucho a Hermione, debido a que Parkinson y Malfoy habían tenido siempre una relación aparentemente normal.

-¿Sucede algo Hermione?- preguntó Ron que la observaba distraída.

-No es nada..- respondió Hermione nerviosa al ver como Malfoy fulminaba a ambos con la mirada.

La oficina no había cambiado mucho desde la muerte de Dumbledore, todo se seguía apreciando casi igual, solo había algunos muebles nuevos, y el escritorio se encontraba mas limpio y con pocas cosas a la vista.

-Les pedí que vinieran porque necesito discutir con ustedes algunos asuntos, son los prefectos, y saben que las casas necesitan de ustedes para mantener el orden, pero bueno, quisiera tomar un tema muy importante, la rivalidad entre casas, Hogwarts es el hogar de todos los que aquí habitamos, y nada me haría mas feliz que terminar con absurdas rivalidades que lo único que...- estaba diciendo la profesora cuando fue interrumpida

-Por favor profesora, como si eso fuera posible- dijo Malfoy, a quien todos los demás observaron con un silencio sepulcral. Aquella oficina del antiguo director le causaba un tremendo escalofrío que le recorría todo el cuerpo.

-Señor Malfoy no le permito que me interrumpa, estoy aquí para tratar con ustedes ese asunto, y creo que juntos podemos lograr superar toda rivalidad entre casas- dijo Minerva McGonagall.

-¿Que es lo que propone profesora?- comentó Hermione para romper la tensión.

-Tengo planeado que se lleve acabo una fiesta de Halloween a finales del próximo mes- dijo ella.

-Pero... y eso ¿que tiene de especial?, siempre en Halloween usted organiza una fiesta, es una costumbre en la escuela- comentó Ron algo confundido.

-Así es Señor Weasley, pero esta vez la fiesta no la voy a planear yo, será organizada por ustedes los prefectos, y a lo largo del año iré planeando más actividades para que las lleven a cabo ustedes, con la finalidad de aumentar la convivencia entre nuestras casas.

Dicho esto los murmullos de desaprobación entre los presenten se hacían cada vez más sonoros convirtiéndose en gritos y quejas.

-SILENCIO- los cayó la profesora  -Y eso no es todo, los prefectos de Ravenclaw deberán organizar con los de Hufflepuff y...los de Slytherin tendrán que ponerse de acuerdo con... bueno.. pues con los prefectos de Gryffindor..

-¿QUEE?- gritaron Draco, Ron, Hermione y Pansy al mismo tiempo, mientras los de Ravenclaw y Hufflepuff se miraban unos a otros sin saber que hacer.

-Prefectos de Hufflepuff y Ravenclaw ustedes deberán decidir los alimentos que habrá en la fiesta así como diseñar y repartir las invitaciones, todos comenzaran con los preparativos la próxima semana y como veo que no tienen ningún inconveniente con mi decisión y con lo que acabo de decir señorita Abbott, señor Macmillan, señor Goldstein y señorita Patil pueden dirigirse a sus dormitorios- dijo McGonagall, después comenzaron a retirarse de prisa algo asustados.

-Se que no ha sido la decisión mas sensata que se me ha ocurrido- dijo McGonagall dirigiendose a los prefectos que quedaban -Pero espero que esto sirva al menos para disminuir la enfermiza rivalidad entre Gryffindor y Slytherin, así que esta dicho, y eso no es todo- comentó titubeando un poco -El Señor Weasley deberá ponerse de acuerdo con la Señorita Parkinson sobre la música que habrá y el señor Malfoy deberá organizar lo de la decoración con la Señorita...- pero antes de terminar fue interrumpida por Draco:

-¿YO? ... ¿CON GRANGER?, con esa sangre su.... es decir.. ¿con Granger?, pues espero que este usted de broma profesora, porque de ninguna manera aceptare que...- Pero ésta vez fue McGonagall quién lo interrumpió.

-Siento decirle que no es una sugerencia Señor Malfoy, es una orden, así que aceptelo o tendré que sustituirlo como prefecto- dijo la profesora muy seriamente. 

-Pero... yo no.. es que.. ash!!!.. de acuerdo.. ¡acepto!- dijo al fin  con rencor.

-¿Alguna queja señorita Granger?- dijo McGonagall mirando a la joven bruja no muy convencida.

-Yo.. es solo que.. bueno, si usted lo ha dispuesto así, supongo que no me queda de otra más que aceptar- respondió muerta de los nervios ante la mirada atemorizante de Malfoy, aunque aún estaba algo impresionada de que él no la hubiera llamado Sangre sucia como tanto lo había hecho en años anteriores.

-Señorita Parkinson, ¿Algún comentario?- preguntó la directora.

-Ya que usted decidió ponerme con Weasley, lo mas normal sería quejarme... pero si no acepto me va a sustituir como prefecta, algo que no quiero debido a que con este puesto puedo pasar mas tiempo con mi Draquito, así que no me queda de otra- contestó ella con un tono de indignación en su voz. 

-Pues ya que, usted es la directora- fue lo que dijo Ron con un tono frío sorprendiendo a todos. Pero la realidad es que el quería organizar la fiesta con su novia Hermione, con la que llevaba saliendo desde el año pasado.

-Siendo así, vayan a sus dormitorios también ustedes, en una semana empezaran con los preparativos, y no quiero escuchar ni una queja más- concluyó Minerva McGonagall muy seria.