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Un bebé detiene la guerra — capítulo 28
Luego de la discusión, Severus había despertado con una sensación sobrecogiendo su cuerpo. Una sensación de que algo estaba faltando, pese a que "veía" que todo lo tenía. Allí, bajo sus brazos. Dormida. No tenía idea de por qué había reaccionado de esa forma tan agresiva. Se había puesto a la defensiva y en ese preciso instante, no lograba apartar de su cabeza, las palabras de Hermione. Que había dejado de creer en lo que había estado pensando al respecto suyo. Eso había atravesado su cuerpo, como un hechizo en seco. Tenía que preguntárselo. Saber si había cambiado de parecer, en su propuesta. Fuera cual fuera, esa respuesta. No debía ser mala, si había tomado a consideración algo y de pronto había dejado de creerlo. De cualquier manera, tenía que saberlo. Y bien, allí estaba. Se había quedado dormida a su lado, no se había quejado ni expresado lo contrario. ¿Debía asumir que estaba enojada? ¿Debía asumir que cumplía con su obligación, meramente contractual? No se diría nada a no ser que Hermione hablara de ello por si sola. ¿Podía esperar? Bajó la vista hacia ella, se movía en la cama así que le brindó un poco de espacio. La miró estirarse y darse la vuelta hacia su lado. Había dejado de abrazarla y simplemente fingía que estaba dormido. No era bueno para mentir. — Buenos días, Severus. Ella lo había dicho primero, así que podía empezar desde allí y preparar sus palabras. Suspiró en silencio, sin hacer otra cosa que asentir. — Buenos días. ¿Dormiste bien? — Sí. El bebé no se ha movido, así que supongo que estará durmiendo. No lo sé.— miró su sonrisa y se dijo que hasta ese entonces, todo marchaba bien. Flexionó los dedos frente a él, mientras Hermione lo miraba. ¿Decir o no decir? — Severus, con respecto a lo sucedido ayer. Creo que fui muy lejos, preguntándoselo a tu madre. No quería violentar tu espacio, es decir... O actuaba en ese momento o nunca. — No hay por qué analizarlo más de lo debido— dijo, sosteniendo su rostro con una de sus manos.— ya lo he olvidado, lo he asumido. Creo que exageré. Era simplemente que no quería encontrarme en la embarazosa situación de tener que explicar lo que había hecho. No me enorgullece, ni quería pasar como un asesino frente a los ojos de nadie. — Nunca parecerías eso. A no ser que se demuestre lo contrario, no creo que hayas matado a nadie. Sinceramente. Una parte de si, sintió placer a la respuesta. Asintió y antes de soltar su rostro, Hermione sostuvo su mano y la regresó a su lugar. Respiró pesadamente, mientras ella lo contemplaba. — Luces preocupado. Supongo que yo tengo parte de la culpa.— dijo y Severus continuó escuchándola— todavía no he decidido qué haré con el objeto que me has entregado. Y sin embargo, esas palabras que te dije ayer...no he cambiado de parecer sobre lo que pienso al respecto de ti. Ya no podía decir "usted, profesor Snape". Era como si le hubiese leído la mente. Como si hubiese encendido la luz en su cabeza y veía todo ya con claridad. — ¡Ay! Creo que el bebé ya está despierto.— bajó la vista con una sonrisa. Una mano sobre su vientre, se posó en poco tiempo.— Patea muy fuerte, ¿puedes sentirlo? A las puertas de los cuatro meses. A dos días de ello y podía sentirlo. Por supuesto que podía. — Vamos a darle algo con lo que pelear— dijo Snape y Hermione sonrió.— Un poco de desayuno, les hará bien a ambos. — Hoy tengo un apetito atroz. Como si no hubiésemos comido en años. Al bajar las escaleras, su madre estaba en la puerta. Dumbledore estaba sentado en el sofá y al verlos, Hermione se llevó una mano a la boca. Había bajado en pijamas. Suspiró, pero Albus no se inmutó y sonrió. — Solo venía a constatar que todo estaba bien. Hermione, por cierto que te ves hermosa. Severus ¿podemos hablar en privado? Snape asintió, mientras Eileen guiaba a Hermione hacia la cocina. Severus escuchaba pacientemente, pero imaginaba el tono del mensaje a comunicarse. — Voldemort está claramente enterado, asumo se lo has dicho. — No podía mentir, arriesgarme. Podría matarla incluso antes de que tenga al bebé. Supuse que si se enteraba, el castigo por alta traición era mucho menor. Dumbledore ante ello no contestó, pero esbozó otra sonrisa suave. — No te gusta la idea de perderla, ¿no es cierto? A nosotros tampoco, he de aclarar. Realmente sería lamentable, un hecho sin perdón alguno. ¿A que venía esa indirecta? — Por supuesto que no quiero perderla— murmuró con los dientes apretados— ¿Por qué haces preguntas como esas? ¿Por qué crees que la escogí en primer lugar? — Resulta, mi querido Severus, que hay un método. Pero tienes que estar dispuesto totalmente, tienes que amarla realmente. Y si no quieres perderla, supongo que esos dos pasos anteriores, ya están completos. Severus admiró a Hermione, mientras estaba sentada en la mesa. Sonreía mientras comía una tostada y charlaba con su madre. Admitía que perderla iba a resultar como si muriese dos veces en vida. Y de esa muerte jamás podría recuperarse. — ¿Qué tenemos que hacer? ¿Tener al bebé y ocultarlo? ¿Huir? — Tengo una idea. Leí hace muchos años, que la poción de duplicación podría ayudarlos en casos así. Si ella tomara, solo un poco, podría. Captó el punto. — ¿Es arriesgado? No quisiera exponerla a... — Piénsalo. Si tuviese dos bebés idénticos. Por supuesto, el otro pequeño también sufriría, pero les daría algo de ventaja. Luego podríamos rescatarlo. Luego podríamos... Pero sabía que los "luego", sonaban a ya muy tarde. Asintió en silencio. Muy bien. Que fuese lo que la magia quisiese. — Descansa, Severus. Pronto nos veremos para ultimar detalles técnicos. Mientras tanto, te dejaré los ingredientes y las recetas. Si no comienza a beberse durante la gestación; el plan no funcionará. Asintió y se dijo que debía comenzar. Sonaba alocado. ¿Qué cosa en su vida, no tenía esa terminología incrustada? Respiró llamando a su paciencia y sonriéndose, se dijo que las opciones limitadas casi siempre funcionaban. Además, le gustaba trabajar bajo presión. Las cosas "solían" salirle mejor. O casi siempre. Casi siempre. No tenía muchas oportunidades. Estaba acostumbrado a eso. Bueno, aquí ando al inicio de semana. Como dice alioth akane, tengo la idea de irme pero...tengo mucho que escribir y estoy en medio de una incómoda dicotomía. Espero que les guste y les dejo muchos besos y cariños. Necesito personas (que deseen) para un twitter sobre Alan Rickman que tenemos una amiga y yo. Necesito usuarios que quieran colaborarme con ello, por si alguien está interesado. Nos leemos pronto, muchach@s.