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Un bebé detiene la guerra — capítulo 34
Muchachones, actualicé el anterior y este viene con una nota medio larguita. Saludos y besos Severus despertó esa mañana, con curiosidad. ¿Qué estaba sucediendo en su cama, que se movía casi de forma insistente? ¿Como si de un temblor se tratase? Abrió sus ojos y no se encontró con su "pareja", si podía llamarla así. No. Se encontró con su madre sentada en la cama y con una sonrisa danzándole entre sus labios. parpadeó patidifuso, pasando una mano por su rostro para despertarse. — Severus, Hermione se ha ido. ¿En qué parte debía sonreír? Apartó las sábanas con violencia y miró a su madre, atónito. ¿Ido? ¿A dónde? ¿Qué había pasado mientras dormía? — Cálmate.— susurró ella al ver su reacción y Severus se sentó en la cama. Bueno, si se había ido y su madre sonreía, seguro tenía que significar algo bueno. Seguía sin entenderse. — ¿A dónde fue? ¿Qué ha sucedido con ella? — Se fue con Lupin y con la pequeña, la jovencita, Lovegood.— admiró su rostro y volvió a sonreír— espera que aún no te lo he dicho. Se han ido y descubrirán si el plan ha tenido éxito, Severus. Si los bebés están bien. Si existen ambos. Y por ende, sabrás qué sexo tiene cada bebé. Parte de sí, se sintió aliviado de saber que Hermione no se había "ido", por lo sucedido el día anterior. Aquella nefasta reunión. Nefasta para él desde que se había enterado de todo lo que debía hacer. Entregar al bebé, asesinarla. Perderla. — ¿Cuándo estará de regreso? — No lo sé. Se fue hace unas horas. Y mientras, será mejor que te vistas y prepares un buen almuerzo para recibirla. Te lo advierto, vendrá muy sentimental y tendrás que estar allí para acompañarla. Severus asintió, aún sin entender aquel acto tan prosaico de llegar a un momento donde la madre, esperaba conocer el sexo de los pequeños. Claro que no tenía idea, ya que nunca se había encontrado en una situación como esa. En cuanto el almuerzo estuvo en la mesa, Hermione también regresaba. Lupin estaba con ella y sostenía su mano. Tenía un aspecto hermético. La soltó lentamente y ella caminó hasta detenerse junto a Snape. Algo dentro de sí le decía que estaba mal. Pero como Hermione había dicho: No debía dejarse llevar por esas apariencias. Tenía que ser paciente y escuchar de su boca, antes de dedicarse a sacar conclusiones del asunto. De todas formas, su mente fue más rápida que la palabra de Hermione y no pudo evitar adelantarse. — ¿Algo salió mal? Hermione negó con la cabeza y podía decir que su forma poco correcta de decirle las cosas, comenzaba a resultar inquietante. ¿Por qué no solo hablaba de lo que sucedía? ¿Como lo hacía él? No. Él ni hablaba tampoco. — Severus, tenemos dos hijos. Bien. Lo que habían planificado estaba bien. Se había terminado su agonía de imaginar que la poción no había funcionado. Y habían sido dosis muy altas, también. Creía que la había lastimado. Que podía haber lastimado al feto. — ¿Y está mal... porque? — No está mal. Solo que...son un varón y una niña. ¿No tenían que ser idénticos? Sintió que casi reiría ante esa afirmación. Hermione parecía consternada y con el estrés, seguro había olvidado las reglas de la poción. Ella hacía la magia, pero no intervenía en la genética. — Hermione— Tomó su mano, mientras ella la apoyaba intencionalmente. Pocas veces ella buscaba tomar alguna parte de su cuerpo, aunque sonara muy mal la oración. Esa vez; era una de las tantas "pocas".— La poción solo "duplica", tú haces el resto. Es cuestión de genética. — ¡Pero entonces, no podrá pasar desapercibido el bebé! Si es una niña y un niño, habrán notables diferencias. Cierto. No contaba con eso. Bueno, era 30% poción y 70% naturaleza. Se lo veía venir en algún momento, aunque había pensado que resultaba ser tan perfecto que no se equivocarían. Craso error. — Dependiendo de su parecido. Esperemos que cuando nazcan, ambos sean tan idénticos que no se note. No te aflijas, nadie tiene por qué saber que tienes dos hijos. Claramente, cuando tenga que vivir una vida, se notaría que... Odiaba explicarse y terminar diciendo al final: ser visto y caer en las mismas manos. Porque obviamente ese era el desenlace para tanto trabajo de espionaje y escondite. Ya no tenía solución. — Estoy tan decepcionada. Si hubiesen sido el mismo sexo. Claro que los amo pero... Entendía los peros... Sonrió suavemente y se dijo que mientras tuvieran vida para cumplirlo, los bebés estarían bien. Pero como entendía muy bien, la vida era efímera. Sobretodo la de ambos. Bueno, cualquiera, en medio de esa cruenta guerra estúpida e innecesaria. Severus caminó hasta la mesa en el salón y se sentó en silencio. Hermione no entendía el gesto, pero él solo estaba meditando calmadamente. Sonrió tiempo después, con cierta ironía cruzando sus labios. Era un decir, puesto que solo ella presentía venir la ironía a la conversación. — Se me ocurren un par de ideas, todas ellas intrincadas. Descabelladas y casi imposibles. Con finales poco felices. Ideas eran ideas. Estaba preparada para escuchar. — Te escuchamos.Estoy muy fuera de la escritura y pf. Estoy a cumplir dos años si mal no recuerdo, este 8 de abril, pero no siento que puedo ya con esto. No me hayo en mis escritos y no sé que hacer. Es como si todo lo que hago, me fuera impropio. Salga bien o no. Tengo problemas aún y me estoy metiendo en más. Además de estar enferma(no, no lo digo para que me den su atención y lástima). Solo lo estoy avisando. Entonces necesito consejos, necesito como quien dice "interactuar" "socializar" y exteriorizar mis problemas. Charlar con personas que no conozca. Suena extraño, pero ya estoy buscando mano para ayuda, de no sé donde. Y hasta ahora, nada. Aparte de mi buena psiquiatra. Saludos y besos para todos. Gracias por leer y por todo lo que han hecho. Los adoro. Amigos, enemigos, visitantes :D