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Historia 67888 — capítulo 21
--Qué bien que ya estamos aquí—comento Remus acercándose a la chimenea de la sala común de Gryffindor—comenzaba a darme hipotermia.
--¿Sirius?—le llamo James pero el chico prestaba atención a tres alumnos que hablaban.
—… ¿Cómo qué? —dijo Harry
—Como ir detrás de Black —dijo Ron, tajante.
Lily, James y Remus se acercaron automáticamente a Sirius que miraba a su ahijado con los ojos vidriosos.
—No lo harás. ¿Verdad que no, Harry? —dijo Hermione.
--Oh oh—dijo Lily abrazando a Sirius.
—Porque no vale la pena morir por Black —dijo Ron.
Harry los miró.
--Creo que lo mejor será ir con Dumbledore—comento James mirando dubitativo a Sirius.
— ¿Sabéis qué veo y oigo cada vez que se me acerca un dementor? —Ron y Hermione negaron con la cabeza, con temor—. Oigo a mi madre que grita e implora a Voldemort. Y si vosotros escucharais a vuestra madre gritando de ese modo, a punto de ser asesinada, no lo olvidaríais fácilmente. Y si descubrierais que alguien que en principio era amigo suyo la había traicionado y le había enviado a Voldemort...
La reacción fue instantánea: Sirius se quedó más blanco que la cera, Remus corrió a abrazar a Lily que sollozaba en silencio tomada de la mano de James y de Sirius.
--Oh James—decía entre lágrimas--¿Eso oíste en el tren?
--Si—contesto sin más y tratando de ser fuerte por su esposa.
--Oh James—y se echó a su cuello amargamente.
--¿Sirius?—pregunto Remus temeroso por la expresión de su amigo.
--Yo… estoy bien—dijo deshaciendo el nudo en su garganta—es solo que me da asco todo esto, no puedo concebir que Peter haya sido capaz ¡Éramos sus amigos!
--Tranquilo—pidió James—todo esto lo cambiaremos cuando volvamos.
--Ya, pero mientras ¿Quién le quita de la cabeza a Harry que yo los traicione?—la locura característica de los Black se asomó en los ojos de Sirius—Ojala encuentre a la maldita rata y cuando lo haga ¡Voy a matarlo!
--Tú no eres ningún asesino—tercio Lily limpiándose las lágrimas—todo se paga en esta vida.
--Pues yo me encargare de darle su merecido a ese traidor de mierda—aseguro Sirius mirando a Harry, parecía que hablaba con él y no con los otros tres chicos.
—No puedes hacer nada —dijo Hermione con aspecto afligido—. Los dementores atraparán a Black, lo mandarán otra vez a Azkaban... ¡y se llevará su merecido!
—Ya oísteis lo que dijo Fudge. A Black no le afecta Azkaban como a la gente normal. No es un castigo para él como lo es para los demás.
Los chicos seguían sin quitarle el ojo a Sirius, al chico podían tacharlo de cualquier cosa sin ofenderlo pero que de traidor no lo bajaran era lo peor que le podía pasar, y lo peor era que le creían capaz de traicionar a la familia de su mejor amigo, de su hermano.
—Entonces, ¿qué pretendes? —dijo Ron muy tenso—. ¿Acaso quieres... matar a Black?
Lily soltó un gritito y abrazo con más fuerza a Sirius que para su sorpresa sonrió.
—No seas tonto —dijo Hermione, con miedo—. Harry no quiere matar a nadie, ¿verdad que no, Harry?
--Se los digo—intervino Remus tratando de sonar casual—mejor vamos a las cocinas ¿No tienes hambre Sirius?
--No—dijo secamente—vayan ustedes si quieren.
--No, nos quedamos contigo—tercio James abrazándolo por los hombros.
--Siempre contigo—afirmo Lily dándole un beso en la mejilla.
—Malfoy sabe algo —dijo Harry de pronto—. ¿Os acordáis de lo que me dijo en la clase de Pociones? «Pero en tu caso, yo buscaría venganza. Lo cazaría yo mismo.»
--¡Ese mocoso!—exploto Remus—Siempre metiéndose en lo que no le importa.
--¿Cómo no iba a saberlo si su padre es mortifago?—ironizo Lily apretando con cariño la mano de Sirius—Tu familia está loca—bromeo.
--No más loca que tu pelirroja—le contesto componiendo una débil sonrisa.
— ¿Vas a seguir el consejo de Malfoy y no el nuestro? —dijo Ron furioso—Escucha... ¿sabes lo que recibió a cambio la madre de Pettigrew después de que Black lo matara? Mi padre me lo dijo: la Orden de Merlín, primera clase, y el dedo de Pettigrew dentro de una caja. Fue el trozo mayor de él que pudieron encontrar. Black está loco, Harry, y es muy peligroso.
--Loco si—coincidió James riendo—peligroso…
--Tal vez—termino Remus animando más a Sirius.
--Donde coja a esa rata…--murmuro como si hablara solo.
—El padre de Malfoy debe de haberle contado algo —dijo Harry, sin hacer caso de las explicaciones de Ron—. Pertenecía al círculo de allegados de Voldemort.
--Siempre de perro faldero—comento James con desdén—siempre queriendo ser su mano derecha, pero la que movía más era Bellatrix. Qué raro—sonrió.
--¿Tú crees que…?—empezó Lily con cara de asco.
--¿Se imaginan a Bellatrix y Voldemort…?—Remus hizo como que besaba al alguien.
Eso termino por arrancarle una risita a Sirius.
—Llámalo Quien Tú Sabes, ¿quieres hacer el favor? —repuso Ron enfadado.
--¡Qué nena!—se burló James.
—Entonces está claro que los Malfoy sabían que Black trabajaba para Voldemort...
--Menos un Black—corrigió Lily dulcemente—el más loco, arrogante, testarudo—Sirius sonreía—pero sobre todo el más valiente.
--Ea ea—James se puso en medio de su esposa y su amigo que sonreía y negaba con la cabeza—que me estoy poniendo celoso.
Lily le sonrió y lo quito para poder seguir a lado de Sirius, seguían tratando de animarlo.
— ¡Y a Malfoy le encantaría verte volar en mil pedazos, como Pettigrew! Contrólate. Lo único que quiere Malfoy es que te maten antes de que tengáis que enfrentaros en el partido de Quidditch.
--Eso, eso—dijeron James y Remus a la vez contentos—Malfoy = perdedor.
—Harry, por favor —dijo Hermione, con los ojos brillantes de lágrimas—sé sensato. Black hizo algo terrible, terrible. Pero no... no te pongas en peligro. Eso es lo que Black quiere... Estarías metiéndote en la boca del lobo si fueras a buscarlo. Tus padres no querrían que te hiciera daño, ¿verdad? ¡No querrían que fueras a buscar a Black!
--Yo diría más bien—intervino Lily divertida—que se estaría metiendo en la boca del perro.
James y Remus soltaron una carcajada y hasta Sirius sonrió un poco.
—No sabré nunca lo que querrían, porque por culpa de Black no he hablado con ellos nunca —dijo Harry con brusquedad.
Sirius se dejó caer en la butaca más cercana, eso ya era demasiado. No soportaba que su ahijado, a quien quería como un hijo aun sin conocerlo, lo odiara de tal forma, al punto de querer matarlo. No entendía como la gente que alguna vez lo conoció pensara que pudiera haber traicionado a su mejor amigo ¿Tan mala persona era? ¿Merecía realmente que de traidor y asesino no lo bajaran? ¿Por qué no podían creer que era una buena persona? Al parecer todos creían que era basura y la verdad que hasta él mismo ya se lo estaba creyendo.
--Escúchame bien Canuto—empezó James sentándose a su lado—digan lo que digan, lo único que importa es que tú eres una excelente persona, eres un chico único. Eres el mejor amigo, vamos, tú y Remus son mis hermanos, te conocemos perfectamente y estamos seguros que ni en las peores pesadillas serías un traidor—Lily y Remus asintieron—así que deja de comportarte como un idiota que hay mucho que hacer.
--¿Cómo qué?—quiso saber saliendo de su encimamiento.
--¡En primera más te vale que me ayudes a comprarle una escoba nueva a Harry!—exclamo James con entusiasmo—No esperaras que ganen la copa con cualquier palito o ¿sí?
--Pues…
--¿No tienes hambre?—pregunto Remus--¡Merlín! Pareciera que un kremlin vive en tu estómago.
--¡Hasta acá lo escucho!—dijo Lily sonriéndole—vamos, mi arrogante favorito, hay que comer.
Sirius asintió y los cuatro chicos salieron de la sala común dejando a Harry y sus amigos aun sumidos en la conversación del prófugo. La verdad es que tienen razón cuando dicen que las penas con pan son menos; por primera vez desde que viajaban en el tiempo se habían detenido a comer sin presiones y con toda la calma del mundo. James y Remus no dejaron de hacer comentarios graciosos y decir idioteces para animar a Sirius que se dejaba querer, ¿Y cómo no hacerlo? Si toda su infancia había sido una mierda; Lily por su parte se comportaba muy cariñosa con su amigo, no era que estuviera besándolo o abrazándolo cada cinco segundos, el solo hecho de sonreírle, de meterse en el juego le hacía mucho bien a Sirius. Cuando Lily se hizo novia de James no solo encontró al amor de su vida sino a dos chicos que ahora quería como a sus hermanos, eso también contribuía a que la pelirroja amara más a su "pelo revuelto" le había regalado a dos estupendas personas y estaba segura que en cuanto volvieran todo iba a estar mejor. ¡Merlín! Como quería a ese ciervo, a ese perro y a ese lobito.
--Pues yo solo les digo que cuando volvamos y terminemos con Voldemort quiero hacer una gran fiesta de bodas—dijo James terminándose un gran vaso de jugo de calabaza--¿Verdad Lily?
--Si tú quieres…--la chica se encogió de hombros escondiendo una sonrisa soñadora.
--¿Cómo que si quiero?—pregunto James alzando una ceja y abrazándola--¡Claro! Tú te mereces eso y más. Dime ¿Dónde te gustaría que viviéramos? Podríamos comprar la casa que está en Valle de Godric, creo que a mamá le gustara tenernos cerca, pero tal vez tú quieras estar más en el mundo muggle…
--¿James?—era algo que no se le había cruzado por la cabeza.
--Dime mi amor.
--¿Vamos a salvar a nuestros padres?—la voz de Lily tembló.
Remus y Sirius dejaron de comer para prestar más atención a la parejita.
--Creo que eso está dentro de todo ¿No?—inquirió abrazándola con fuerza—escucha, hemos venido aquí para cambiar todo cuanto esté en nuestra mano. Y eso incluye que tus padres no mueran en un accidente de autos y los míos…--James trago con dificultad, y luego para darle confianza a su esposa añadió con una sonrisa—están un poco viejos pero aún pueden con un nieto tan merodeador como Harry.
Ahora le toco a Sirius soltar una carcajada más parecido a ladrido para animar a la pelirroja que ante el ultimo comentario rio. Si, en definitiva tenían que cambiar muchas cosas para que su futuro fuera tal y como lo planearon.
--Comes como huérfano—dijo Lily cuando terminaron y miraba el estómago de Sirius que se había hinchado.
--Y tu mi estimada pelirroja, comes tanto que a Cornamenta le costara un hígado darte de comer… ¡Auch!
--Y para la próxima no será un pellizquito—le amenazo Lily presionando el lugar en el brazo del chico que había recibido "la caricia"
--Qué linda—comento Remus.
--Lo sé.
--Que modesta.
--Sirius…
--Pelirroja…
--¿Ahora?—pregunto Remus interviniendo en la pelea que estaban a punto de empezar aquellos dos.
--Vamos con Dumbledore—dijo James caminando hacia la puerta mientras le agradecía a los elfos con la mano—aunque no estar muy contento de verte Canuto.
--¿Por qué no?
--Tus métodos para entrar no son… civilizados—musito Remus riendo.
La palabrota que soltó Sirius no se escuchó porque el hechizo los interrumpió. Estaban en el dormitorio de Harry.
--¡El angelito!—exclamo Sirius mirando a su ahijado.
--Como su padre—dijo James sonriendo.
--¿Qué…?—empezó Lily mirando a los pies de la cama de Harry.
Pero en ese momento Ron se despertó con una gran sonrisa y salto de su cama a la de Harry.
— ¡Despierta, los regalos!
--¡Es Navidad!
--Quiero mi regalo Lily—dijo James mordiendo el lóbulo de la oreja de su pelirroja.
--Lo tendrás…
--Respeto que esta su hijo—pidió Sirius divertido, genial volvía a ser el mismo.
Harry se despertó con un gran bostezo, tomo sus gafas y siguió el ejemplo de Ron que ya rasgaba el papel de sus regalos.
--¿Qué le habrán enviado?—quiso saber Remus acercándose más.
--Más bien quien se los habrá dado—dijo Lily un poco triste.
—Otro jersey de mamá. Marrón otra vez. Mira a ver si tú tienes otro—dijo Ron.
Lily no podía estar más agradecida con los Weasley cuando vio que Harry también tenía un jersey con los colores de Gryffindor y un león en la parte delantera, unos pastelitos y una caja de turrón, la pelirroja tuvo que darle un manazo a Sirius y a James que amenazaban con comérselos.
--¡No tienen llenadera!—les acuso con una mirada fulminante.
--Hey falta algo—dijo Remus mirando un paquete largo.
--¿Qué es?
— ¿Qué es eso? —preguntó Ron mirando el paquete y sosteniendo en la mano los calcetines marrones que acababa de desenvolver.
—No sé...
Harry abrió el paquete y ahogó un grito al ver rodar sobre la colcha una escoba magnífica y brillante.
--¡ES UNA ESCOBA NUEVA!—grito James dando saltitos por toda la habitación, los otros tres casi se quedan sordo.
--Vale, que no estamos ciegos—dijo Remus sobándose el oído.
--¿Qué no os dais cuenta?—inquirió un tanto decepcionado--¡Es una Saeta de Fuego!
--¿Cómo sabes?—dijo Sirius mirando mejor la magnífica escoba.
--No están ciegos, pero si sordos—James señalo el mango de la escoba que rezaba el nombre--¡Es la mejor del mercado!
--¿Cómo sabes?—repitió Lily.
--A quienes sin prestan atención a las charlas de los chicos—se defendió James--¿Qué? Hubo veces que cuando andábamos de aquí para allá no podía evitar escuchar.
--Que chismocito nos salió Cornamenta—se burló Sirius.
--Estoy seguro que este año si ganamos la copa—sentencio James sin hacerle caso a su amigo—pero ¿Quién se la envió?
— ¡Nada! Caramba, ¿quién se gastaría tanto dinero en hacerte un regalo?
--¿Nada?—dijo Lily mordiéndose el labio.
--Solo se me ocurre alguien—dijeron James y Remus mirando a Sirius.
--¿Yo?—Sirius alzo una ceja—Quiero decir,¿Mi yo fugado?
--¿Quién más?
--Ni idea.
--Pero ¿Cómo?—pregunto Sirius acariciándose el estómago distraídamente—Soy un prófugo de la justica, ¿No sería extraño ir a la tienda de artículos de Quidditch como si nada?
Los cuatro se quedaron pensando quien podría haberle mandado aquella escoba.
—Bueno —dijo Harry, atónito—. Estoy seguro de que no fueron los Dursley.
—Estoy seguro de que fue Dumbledore —dijo Ron, dando vueltas alrededor de la Saeta de Fuego, admirando cada centímetro—. Te envió anónimamente la capa invisible...
--No fue él—aseguro Lily.
—Había sido de mi padre —dijo Harry—. Dumbledore se limitó a remitírmela. No se gastaría en mí cientos de galeones. No puede ir regalando a los alumnos cosas así.
--¿Cientos de galeones?—se asombró Remus—Estoy casi seguro que fuiste tú Sirius.
--¿Y tú porque no?—pregunto Sirius—Harry es como tu sobrino ¿No?
--Pues si—acepto el licántropo—pero si tuviera dinero me compraría túnicas nuevas—termino con una sonrisa—no es nada contra Harry, pero saben que a los de mi clase es difícil que les den trabajo.
--Entonces ¿Quién?—quiso saber James.
—Ése es el motivo por el que no podría admitir que fue él —dijo Ron—Por si algún imbécil como Malfoy lo acusaba de favoritismo. ¡Malfoy! —Ron se rió estruendosamente—. ¡Ya verás cuando te vea montado en ella! ¡Se pondrá enfermo! ¡Ésta es una escoba de profesional!
--¡Y que lo digas!—dijeron los tres chicos riendo como el pelirrojo.
—No me lo puedo creer —musitó Harry pasando la mano por la Saeta de Fuego mientras Ron se retorcía de la risa en la cama de Harry pensando en Malfoy.
— ¿Quién...?
—Ya sé… quién ha podido ser... ¡Lupin!
Los cuatro se miraron y soltaron una carcajada.
— ¿Qué? —dijo Harry riéndose también—. ¿Lupin? Mira, si tuviera tanto dinero, podría comprarse una túnica nueva.
Lily miro a Harry como queriendo reprenderlo por sus pocos modales.
--¿Qué quieres pelirroja?—pregunto Sirius aun riendo—también es hijo de mi estimado Cornamenta.
--Pues ya que—dijo uniéndose a sus risas.
—Sí, pero le caes bien —dijo Ron—. Cuando tu Nimbus se hizo añicos, él estaba fuera, pero tal vez se enterase y decidiera acercarse al callejón Diagon para comprártela.
--¿Estabas afuera?—James miro a su amigo con reproche--¿Y porque no entraste?
--Supongo que Madame Pomfrey cumplió eso de correr a todos para que pudiéramos estar con Harry—dijo Remus encogiéndose de hombros.
— ¿Que estaba fuera? —preguntó Harry—. Durante el partido estaba enfermo.
—Bueno, no se encontraba en la enfermería —dijo Ron—. Yo estaba allí limpiando los orinales, por el castigo de Snape, ¿te acuerdas?
--¿Crees que sospechen?—quiso saber James.
--No, solo es mera curiosidad—dijo Remus tronándose los dedos, ojala solo fuera eso.
Harry miró a Ron frunciendo el entrecejo.
—No me imagino a Lupin haciendo un regalo como éste.
— ¿De qué os reís los dos?
--¿Cómo es que ella si puede entrar aquí?—pregunto Sirius un poco mosqueado imaginándose lo que él podría haber hecho si pudiera entrar al dormitorio de las chicas tan campante como lo hacía Hermione.
--Es que nosotras si somos de fiar—aseguro Lily con un aire de superioridad.
--Ay aja.
--Mira Sirius—la pelirroja se quitó un mechón de pelo de la cara—ninguna chica podría ir a tu dormitorio y hacerte… cosas.
--Es lo que tú crees—susurro Remus al oído de James, ambos rieron por lo bajo acordándose de la chica loca de quinto que solo Merlín sabe cómo había llegado a la cama de un Sirius de dieciséis años muy gratamente sorprendido.
--No quiero enterarme de sus intimidades aquí—dijo Lily tratando de no estar…
--¿Celosa?—pregunto James rodeando su cintura con sus fuertes brazos.
--Tal vez…--acepto volviéndose para besarlo.
--Ale, ale—dijo Sirius tapándose los ojos--¡Wow! Que ya nos movimos…
--¿Qué?—la pareja se separó y en efecto el hechizo los había adelantado.
--¿Dónde estamos?—pregunto Remus.
--Eres tú—dijo Sirius señalando a un profesor Lupin abriendo la puerta y llevando consigo un baúl negro y grande—quiero decir ¡Profe Chocolatín!
Remus solo rodo los ojos porque en ese momento llamaron a la puerta y era Harry.
--¿Clases particulares?—dijo Lily un poco desilusionada.
--¡Te pasas Lunático!—le recrimino James negando con la cabeza.
--Aguafiestas—le acuso Sirius con una sonrisa.
— ¿Qué es? —preguntó Harry.
—Otro boggart —dijo Lupin, quitándose la capa.
--¿Otro?—se extrañó James--¿Para qué?
—He estado buscando por el castillo desde el martes y he tenido la suerte de encontrar éste escondido dentro del archivador del señor Filch. Es lo más parecido que podemos encontrar a un auténtico dementor. El boggart se convertirá en dementor cuando te vea, de forma que podrás practicar con él. Puedo guardarlo en mi despacho cuando no lo utilicemos, bajo mi mesa hay un armario que le gustará.
--¿Soy yo o…?—empezó Sirius mirando alternativamente a los dos Remus.
--¿Vas a enseñarle el…el…--James trago con saliva--…patronus?
--No puede ser.
--¡Es magia muy avanzada!
—De acuerdo —dijo Harry.
—Así pues... —el profesor Lupin sacó su varita mágica e indicó a Harry que hiciera lo mismo—. El hechizo que trataré de enseñarte es magia muy avanzada... Bueno, muy por encima del Nivel Corriente de Embrujo. Se llama «encantamiento patronus».
Un grito de emoción se escuchó por toda el aula. Lily abrazo a Remus, Sirius y James hicieron su ridículo saludo con su atónito amigo licántropo que no sabía que decir. Cuando se hubieron calmado a Sirius se le formulo una pregunta que llevaba días queriendo externarla.
--Oye mi muy estimada pelirroja—Lily se volvió para prestarle atención, asintió para que continuara--¿Cómo es que gritamos como locos y no nos escuchan? Es algo que mi brillante cabecita no entiende.
--¿Solo eso no entiendes?—se burló Remus—Yo diría que es más.
--Cállate lobito.
--Mira Lazzie…
--Vale, vale—intervino Lily—eso es obra del hechizo Sirius—explico sonriéndole—se supone que nos está mostrando las cosas que pueden servirnos y se encarga también de que no nos escuchen, solo que NO nos escuchen cuando estamos con alguien que no sabe de nuestro viaje porque si pueden vernos.
--Ah… Ok—dijo Sirius sonriendo—gracias, ahora quiero ver qué forma toma el patronus de mi ahijado.
--La verdad dudo que ahora tome forma—comento Remus, era un experto en el tema—es magia muy avanzada, no es nada contra Harry—dijo nervioso mirando a Lily y James—saben que incluso a algunos magos mayores tienen dificultades en formar un patronus corpóreo.
--Tienes razón Remus—concedió la pelirroja.
— ¿Cómo es? —preguntó Harry, nervioso.
--Redoble de tambores Cornamenta—dijo Sirius, típico, comenzaban a bromear con el profesor Chocolatín.
--Reciban con un gran aplauso al experto en dementores, al mago que hace arte con ellos, al…
--Idiotas—murmuro Remus divertido.
--¡Idiota!—dijeron Sirius y James al mismo tiempo—Con ustedes el profesor ¡CHOCOLATIN!
--Esta ser la primera demostración de su gran don—les siguió la corriente Lily con una gran sonrisa que su marido le regalaba--¡Un gran aplauso!
Los dos chicos y la pelirroja soltaron una sonora carcajada ante la cara roja de Remus.
—Bueno, cuando sale bien invoca a un patronus para que se aparezca —explicó Lupin— y que es una especie de antidementor; un guardián que hace de escudo entre el dementor y tú.
--Que natural, que forma de explicar—dijo Sirius como si comentara un partido de Quidditch—Impecable, ¿Qué opina usted Cornamenta?
--Simpatizo contigo—dijo James en tono serio pero reprimiendo una carcajada—estupendo, joven Lupin, estupendo.
--Ya enserio—tercio Lily mirando a Remus—eres un excelente profesor.
--Gracias Lily.
—El patronus es una especie de fuerza positiva, una proyección de las mismas cosas de las que el dementor se alimenta: esperanza, alegría, deseo de vivir... y no puede sentir desesperación como los seres humanos, de forma que los dementores no lo pueden herir. Pero tengo que advertirte, Harry, de que el hechizo podría resultarte excesivamente avanzado. Muchos magos cualificados tienen dificultades con él.
--Ni yo lo hubiera dicho mejor—acepto Sirius ganándose las miradas sorprendidas de sus amigos--¿Qué? Soy guapo, inteligente y Remus ¿Qué? En algo debía ser bueno.
--No cambias.
--Gracias a Merlín no, pelirroja.
— ¿Qué aspecto tiene un patronus? —dijo Harry con curiosidad.
--Un ciervo.
--Un perro.
--Un lobo.
--Una cierva.
—Es según el mago que lo invoca.
— ¿Y cómo se invoca?
--¿Crees que lo logre?—pregunto James dirigiéndose a Remus.
--Pues… ha demostrado ser muy buen mago pero… sabes que es difícil ese encantamiento.
—Con un encantamiento que sólo funcionará si te concentras con todas tus fuerzas en un solo recuerdo de mucha alegría.
--¿Cómo se supone que lo hará?—se mortifico Lily—si en casa de esos… nunca ha sido feliz.
—Ya —dijo Harry cerrando los ojos.
--¿Qué cosa habrá elegido?—inquirió Sirius.
--No sé, cállate Canuto.
—El encantamiento es así —Lupin se aclaró la garganta—: ¡Expecto patronum!
--¿Qué con el profe Chocolatín?—se burló James tratando de calmar sus nervios.
--Deja a mi profe—le defendió Sirius—ya te dije que va a castigarnos.
— ¡Expecto patronum! —repitió Harry entre dientes—. ¡Expecto patronum!
--Vamos Harry tú puedes, tú puedes…--decía Lily una y otra vez en voz baja.
— ¿Te estás concentrando con fuerza en el recuerdo feliz?
—Sí... —contestó Harry—Expecto patrono, no, patronum... perdón... ¡Expecto patronum! ¡Expecto patronum!
--Está nervioso—comento Sirius seriamente, que extraño.
--Hasta yo lo estoy—confeso James poniéndole sus manos sudorosas en la cara.
--¡Qué asco! ¡Cornamenta! No quería bañarme…
--¡Expecto patronum!—exclamo Harry y esta vez algo plateado salió de su varita.
--¡Eso!—gritaron los cuatro chicos contentos.
— ¿Lo ha visto? —preguntó Harry entusiasmado—. ¡Algo ha ocurrido!
—Muy bien —dijo Lupin sonriendo—. Bien, entonces... ¿estás preparado para probarlo en un dementor?
--No lo dice en serio o ¿sí?—dijo Sirius.
--Creo que puede hacerlo—tercio Remus—si fuera lo contrario mi otro yo no lo hubiera propuesto
—Sí —dijo Harry, empuñando la varita con fuerza y yendo hasta el centro del aula vacía.
--Esa es la actitud hijo—dijo James más orgulloso que nada.
Lupin cogió la tapa de la caja de embalaje y tiró de ella. Un dementor se elevó despacio de la caja, volviendo hacia Harry su rostro encapuchado. Una mano viscosa y llena de pústulas sujetaba la capa. Lily se aferró del brazo de su marido, odiaba aquellas criaturas y ahora que ya sabía lo que su pequeño hijo oía, las odiaba más.
Las luces que había en el aula parpadearon hasta apagarse. El dementor salió de la caja y se dirigió silenciosamente hacia Harry, exhalando un aliento profundo y vibrante. Una ola de intenso frío se extendió sobre él.
— ¡Expecto patronum! —gritó Harry—. ¡Expecto patronum! ¡Expecto. ..!
--¡Demonios!
Tuvieron que aguantarse las ganas de ir con Harry cuando se desmayó, James solo escucho un poco la voz de Lily, lo que Harry recordaba, pero por alguna razón ya no le afectaba como en el tren.
*—¡A Harry no! ¡A Harry no!*Por favor... haré cualquier cosa...
—A un lado... hazte a un lado, muchacha...
--¡Harry!
--¡James!
--¿Eh?—el aludido sacudió la cabeza varias veces.
--¿Estás bien Cornamenta?—quiso saber Remus--¿Otra… otra vez?
--S-solo una vez—contesto restándole importancia.
--¡Oh James!—dijo la pelirroja abrazándolo con fuerza.
—Lo siento —musitó Harry, incorporándose y notando un sudor frío que le corría por detrás de las gafas.
— ¿Te encuentras bien? —le preguntó Lupin.
—Sí...
--¡Malditos dementores!—exclamo Sirius enojado.
Para levantarse, Harry se apoyó primero en un pupitre y luego en Lupin.
—Toma. —Lupin le ofreció una rana de chocolate—. Cómetela antes de que volvamos a intentarlo. No esperaba que lo consiguieras la primera vez. Me habría impresionado mucho que lo hubieras hecho.
--A todos—dijeron a coro.
—Cada vez es peor —musitó Harry, mordiendo la cabeza de la rana—Esta vez la he oído más alto aún. Y a él... a Voldemort...
Lupin estaba más pálido de lo habitual. Sirius y Remus abrazaron a Lily y le dieron palmaditas a James que sonrió débilmente.
--Bueno—dijo James tratando de aligerar las cosas—ahora sé que la voz de Voldemort no se parece ni tantito a tus imitaciones Canuto.
--Imbécil—dijeron Remus y Sirius sonriendo.
—Harry, si no quieres continuar; lo comprenderé perfectamente...
--Lo hará, seguirá haciéndolo—sentencio Lily—es igual de terco que su padre.
--¿Solo como yo?—se aventuró a bromear James.
— ¡Sí quiero! —dijo Harry con energía, metiéndose en la boca el resto de la rana—. ¡Tengo que hacerlo! ¿Y si los dementores vuelven a presentarse en el partido contra Ravenclaw? No puedo caer de nuevo. ¡Si perdemos este partido, habremos perdido la copa de Quidditch!
--¡Todo sea por la copa!—dijeron Sirius y James al mismo tiempo con una gran sonrisa.
—De acuerdo, entonces... —dijo Lupin—. Tal vez quieras seleccionar otro recuerdo feliz. Quiero decir; para concentrarte. Ése no parece haber sido bastante poderoso...
--Quiero saber que escogió—mascullo Lily.
— ¿Preparado? —preguntó Lupin, cogiendo la tapa de la caja.
—Preparado —dijo Harry.
--Si, se puede, si se puede… tú puedes Harry.
--¡La fuerza te acompaña!—exclamo Sirius con una gran sonrisa--¿Qué? Lo vi en el mundo muggle y me gusto.
— ¡Ya! —dijo Lupin, levantando la tapa.
El aula volvió a enfriarse y a quedarse a oscuras. El dementor avanzó con su violenta respiración, abriendo una mano putrefacta en dirección a Harry.
—¡Expecto patronum!—gritó Harry—. ¡Expecto patronum! ¡Expecto pat...!
James se quedó blanco cuando vio como Harry se desmayaba pero esta vez no oía Lily, esta vez era él mismo quien gritaba, escuchaba sus propios gritos antes de morir…
— ¡Lily, coge a Harry y vete! ¡Es él! ¡Vete! ¡Corre! Yo lo detendré.
--¡James! ¡JAMES!
--E-estoy bien—dijo volviendo a respirar.
--¿Qué paso?—pregunto Remus.
--¿Qué oíste?—inquirió Sirius asustado.
--Nada.
--De todas formas nos vamos a enterar—dijo Lily abrazándolo—habla.
--Era… era… yo—confeso mirando al suelo.
--¿Qué?—exclamaron asustados.
--Creo que cuando… paso—miro a Lily que le sonrió para que siguiera hablando—yo no estaba precisamente con Lily, parece que me enfrente a él para darte tiempo de huir. Pero no sé qué paso…
Lily lo abrazo y le dio un gran beso.
--Tal y como lo juraste—sus ojos comenzaban a llenarse de lágrimas—siempre protegiéndome, no sabes cuánto te amo James.
--Y yo a ti Lily.
Esta vez ni Remus ni Sirius interrumpieron a sus amigos, después de todo se lo merecían.
— ¡Harry! Harry, despierta...
El chico tardo un poco más en despertar.
—He oído a mi padre —balbuceó Harry—. Es la primera vez que lo oigo. Quería enfrentarse a Voldemort para que a mi madre le diera tiempo de escapar.
El pobre Harry se limpiaba la cara con sudor y lágrimas, Sirius tuvo que hacer como que veía algo para que ninguno se diera cuenta que él también lloraba y Remus, él se sintió extraño; le dio un apretón a su amigo en los hombros.
— ¿Has oído a James? —preguntó Lupin con voz extraña.
--¿Me extrañas profe Chocolatín?—quiso saber James tratando de bromear.
--Tal vez—concedió sonriendo a medias.
—Sí... —Con la cara ya seca, volvió a levantar la vista—. ¿Por qué? Usted no conocía a mi padre, ¿o sí?
--Dile todo de una vez—dijo Sirius que había dejado de llorar.
—Lo... lo conocí, sí —contestó Lupin—. Fuimos amigos en Hogwarts. Escucha, Harry. Tal vez deberíamos dejarlo por hoy Este encantamiento es demasiado avanzado... No debería haberte puesto en este trance...
--¿Solo eso?—le acuso James--¡Creí que le contarías de los Merodeadores y así!
--No es el mejor momento—tercio Remus con las manos en los bolsillos.
—No —repuso Harry. Se volvió a levantar—. ¡Lo volveré a intentar! No pienso en cosas bastante alegres, por eso... ¡espere!
--Tan persistente como la pelirroja—sentencio Sirius sonriendo.
Hasta que Harry hallo un recuerdo lo suficientemente feliz se paró del suelo para quedar de frente a la caja de embalaje.
— ¿Preparado? —dijo Lupin, como si fuera a obrar en contra de su criterio—. ¿Te estás concentrando bien? De acuerdo. ¡Ya!
--Vamos Harry…--la chica hacia changuitos con sus manos.
Levantó la tapa de la caja por tercera vez y el dementor volvió a salir de ella. El aula volvió a enfriarse y a oscurecerse.
— ¡EXPECTO PATRONUM! —gritó Harry—. ¡EXPECTO PATRONUM! ¡EXPECTO PATRONUM!
Esta vez James escucho las voces como si vinieran de una radio mal sintonizada, cada vez era menos, y luego una enorme sombra plateada salió con fuerza del extremo de la varita de Harry y se mantuvo entre él y el dementor…
--¡Lo está logrando!—gritaron los tres chicos--¡Lo está logrando…!
--Ese es mi niño—murmuro Lily para sí con una gran sonrisa y llena de orgullo.
— ¡Riddíkulo! —gritó Lupin, saltando hacia delante.
--Apenas empezaba lo bueno—se quejó Sirius.
--Aguafiestas—le acuso James enseñándole la lengua al profe Chocolatín.
Se oyó un fuerte crujido y el nebuloso patronus se desvaneció junto con el dementor. Harry se derrumbó en una silla.
--Es un gran mago—comento Remus feliz.
--Eso es por mí—dijo James fanfarronamente.
--Aja…--le dieron el avión los otros tres.
--¡Es verdad!
--Lo que tú digas James.
--Bah… envidiosos.
El profesor Lupin obligaba al boggart a volver al baúl.
— ¡Estupendo! —dijo Lupin, yendo hacia donde estaba Harry sentado—¡Estupendo, Harry! Ha sido un buen principio.
--¿Solo bueno?—la pelirroja alzo una ceja.
--Un excelente principio—se corrigió Remus sonriéndole.
— ¿Podemos volver a probar? Sólo una vez más.
—Ahora no —dijo Lupin con firmeza—. Ya has tenido bastante por una noche. Ten...
Ofreció a Harry una tableta del mejor chocolate de Honeydukes.
--Vaya, vaya… ya veo que no pierdes tus excelentes gustos Lunático—comento James mirando la tableta de chocolate.
--Jamás—dijo solemnemente.
—Cómetelo todo o la señora Pomfrey me matará. ¿El jueves que viene a la misma hora?
--Creo que en poco tiempo hará uno corpóreo—afirmo Lily.
--Por supuesto—dijeron los tres a la vez.
—Vale —dijo Harry. Dio un mordisco al chocolate y vio que Lupin apagaba las luces que se habían encendido con la desaparición del dementor—: ¿Profesor Lupin? —preguntó—. Si conoció a mi padre, también conocería a Sirius Black.
Lupin se volvió con rapidez:
— ¿Qué te hace pensar eso? —dijo severamente.
--Creo que alguien anda mosqueado contigo Canuto—bromeo James—el prófugo y el profe peleados, tsss no es bueno.
--Cállate bambi—Sirius y Remus soltaron una carcajada.
—Nada. Quiero decir... me he enterado de que eran amigos en Hogwarts.
El rostro de Lupin se calmó.
—Sí, lo conocí —dijo lacónicamente—. O creía que lo conocía. Será mejor que te vayas, Harry. Se hace tarde.
--Que poca fe—Sirius miraba a Remus acusadoramente.
--La misma que yo sentí cuando tu otro yo dijo que confiaste en… en la rata—ya no querían decir ni sunombre—porque me creías un espía—le recordó Remus.
--Oh… eso—Sirius se puso nervioso—vale, quedas perdonado.
--Estamos a mano—y se estrecharon la mano.
--A ver niños—interrumpió James estirándose--¿Vamos a dormir un poco?
--Yo me apunto—tercio Sirius bostezando.
--Vamos.
Dejaron a Harry en la sala común y James estaba casi seguro que a su hijo en cierta parte le gustaba oír los gritos de él y Lily; hasta cierto punto lo entendía, debía ser terrible no recordar ni tantito a tus padres. Se sintió realmente mal. Al llegar a la sala de Menesteres, setransformó en una pequeña casa, tres recamaras con baño cada una, Remus se metió en la de en medio pues según Sirius no quería oír como los Potter mancillaban aquel recinto; ahora él y Remus estaban ya metidos en sus habitaciones y James rezaba para que su sueño pesado se mantuviera en aquello momento.
--¿Lily?—pregunto tocando la puerta del baño.
--¿Qué pasa?—la chica salió con una toalla alrededor del cuerpo.
--Este… ¿Vas a bañarte?—que bobo se sentía.
--Claro—contesto sonriendo—mi toalla y el que este desnuda indica que si, además llevo días sin hacerlo.
--Pues técnicamente—se acercó a ella para besar su cuello—solo van horas.
--Como sea—retrocedió un poco buscando el pomo de la puerta del baño.
--Sigo esperando mi regalo de navidad.
--¿Qué?—pregunto Lily poniéndose roja--¿Aquí? ¿Ahora?
--Si no quieres, está bien—dijo dejándose caer en la cama.
--No es eso—miro a la puerta como si desde ahí pudiera ver a Sirius o Remus—lo que quise decir fue ¿Con ellos aquí?
--Ya te dije, no hay problema…
Pero la varita de Lily ya estaba haciéndole hechizos a la puerta, se volvió para mirar a James con una sonrisa pícara y entonces contra todo pronóstico puso su pie entre las piernas de su marido que se puso de mil colores.
--L-lily…--trago con dificultad—Merlín…
--Si no quieres…—dejaba ver sus largas piernas blancas--no hay proble…
Pero James no la dejo terminar porque la jalo para quedar sobre ella en la cama y de ahí, bueno lo demás es privado…
Hola, hola, hola
Antes que otra cosa suceda quiero hacerles un comentario, hay un fic muy, muy bueno llamado "Deseo de Cumpleaños: los merodeadores en la vida real" de little_ow y me indigna decir que se lo han plagiado, si tal cual, párrafo por párrafo, renglón por renglón y letra por letra. Hasta el titulo todo, todo es igual, está en otra página:
http://harrypotter.lsf.com.ar/deseo-cumpleanos-los-merodeadores-vida-real-t62648-45.html
y pues como es de esperarse la chica está muy molesta y tiene toda la razón, eso de trabajar de gratis, quebrándote la cabeza para que llegue alguien y zaz te roba tus ideas pues no se vale, he de decir que me cree una cuenta y toda la cosa y le he dejado un comentario a la chica (allí también soy annick potter) bien pues pido su ayuda para poder contactar a un Merodeador o algo así para que se haga algo, porque si yo estuviera en el lugar de little_ow me gustaría que me ayudaran xD
ahora si, jajaja espero que les haya gustado muchísimoJla tan esperada escena: la enseñanza del patronus y de verdad que espero que les haya gustado como la modifique y así. Respondí su pregunta con respecto a porque no los oyen si gritan como locos =D
solo darles las gracias por comentar y porque ya son 219 usuarios en favoritos, wiii soy feliz!!!!!
Espero volver prontito ¿vale?
Besos con sabor a Merodeador.