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Historia 67888 — capítulo 44

Cosas que a nadie le importan pero que quiero decir xD

**1.**Comencé a escribir el fic después de leer una historia llamada, Lily los merodeadores leen Harry Potter y las Reliquias de la Muerte de karencita901118, me encanto tanto que decidí hacer mi propia versión n__n en parte porque odie que murieran tantos personajes queridos :)

**2.**Eran alrededor de las tres de la mañana cuando subí el primer capítulo T___T

**3.**Jamás me imagine que fuera a tener tanto éxito xD sobre todo porque este tema está muy choteado ya, pero creo que cada escritor le pone su esencia y eso es lo que lo diferencia de los demás :)

¡A LEER :)!

Once upon a time there was a light in my life (en otro tiempo había luz en mi vida)

But now there's only love in the dark (pero ahora solo hay luz en la oscuridad)

Total eclipse of the heart. Bonnie Tyler.

--¿Y bien?—intervino James saliendo tomado de la mano de Lily--¿Qué nos perdimos?

Sirius y Remus se miraron y negaron con la cabeza. Eso había sido demasiado para una noche, Remus estaba prendado de Tonks, ambos Remus.

--Bueno… solo me queda decir: dulces sueños con tintes de colores—dijo Sirius sonriendo magníficamente, Remus sonrió estúpidamente.

--¿Qué?—pregunto Lily sin entender bien.

--Que… oh nada, olvídalo—dijo Sirius restándole importancia con un ademan de mano, le sonrió con complicidad a Remus que seguía mirando el lugar por donde Tonks se había metido, esta vez no iba a burlarse, a él le gustaba su sobrina y él estaba de acuerdo más si eso ayudaba a Remus a ya no pensara más en Tamara--¿Ya terminaron de pensar en más niñitos Potter?—preguntocon una mueca de asco.

--No, no he dejado el tema por zanjado—informo James besando la mejilla de Lily que sonrió rodando los ojos—quiero mi equipo de Quidditch así que…

--Ya, como tú no eres él va a tenerlos—murmuro Remus dejando de mirar la puerta y posando sus ojos en James que arqueo las cejas—ya te lo he dicho James, intenta pasar una sandía por el hueco del tamaño de un limón y ya verás…

--Oh eso es asqueroso Lunático, cierra la boca—dijeron James y Sirius con caras de querer vomitar.

--Pero que niños—comento Lily cantarinamente—son unos bobos, ahí lo tienes amor, no voy a tener más de dos niños…

--Tres—propuso James al instante.

--No, dos y punto.

--Ah… --James agacho la cabeza, fingiendo tristeza, una táctica que tanto Remus como Sirius conocían perfectamente, Lily lo miro enternecida mordiéndose el labio inferior.

--Ay de acuerdo, que sean tres y ni uno más—dijo Lily suspirando.

James la cargo dándole vueltas gritando contento.

--No se va a quedar tranquilo hasta que consiga los cinco y mínimo cuatro—le dijo Sirius a Remus en el oído—dejo de llamarme Sirius si no acierto.

--Lo sé, es un manipulador—afirmo Remus sonriendo.

--Y ahora…

El hechizo los tomo por sorpresa (igual que siempre) mareándolos un poco y cuando Lily pensó que iba a vomitar, el remolino de colores se detuvo en seco.

--¡Oh, por favor, Sirius! ¡Dumbledore dijo que no!—chillo la señora Weasley.

Se giraron solo para ver un perro negro que parecía un oso había aparecido junto a Harry mientras éste trepaba por los baúles amontonados en el vestíbulo para llegar a donde estaba la señora Weasley.

--¡Soy genial!—exclamo Sirius contento, más que nada porque por fin pondría un pie fuera de ese maldito lugar después de quien sabe cuánto tiempo.

--Yo… eres un imprudente—le reprendió Lily con los labios apretados, se preguntaban si trataba de no ponerse a gritar o no sonreír—van a atraparte pero allá tú.

--No seas tan mala, Lily—dijo James sonriendo al ver al perro dar de vueltas—lleva mucho tiempo encerrado, es bueno para él, más bien es lo mejor para su cordura que ya de por sí la pongo en tela de juicio…

--¡Hey!—grito Sirius que ya tenía un pie afuera de la casa--¿Qué esperan? ¡Vámonos!

--Me alegro por él—observo Remus contento—la verdad es que me sorprende que acatara las ordenes de Dumbledore por tanto tiempo, se merecía un premio.

—En serio... —dijo la señora Weasley con desesperación—. ¡Está bien, pero allá te las compongas!

--Como si me importara—dijo Sirius dando brinquitos de felicidad.

Luego salió a la calle. Harry y el perro la siguieron y los otros cuatro chicos la siguieron. La puerta se cerró tras ellos, y los gritos de la señora Black dejaron de escucharse de inmediato.

— ¿Dónde está Tonks? —preguntó Harry, mirando alrededor, mientras bajaban los escalones de piedra del número 12, que desaparecieron en cuanto pisaron la acera.

--¿Tonks?—dijeron James y Lily al unísono, mirando de soslayo a Remus que comenzó a toser muy fuerte.

--Mi sobrina… sería su guardia—dijo Sirius sonriendo radiantemente—hum… yo también extraño esto…--y sin más, dejo de lado su cuerpo humano y un perro negro idéntico al que iba junto a Harry se echó a correr.

--También lo extraño—se lamentó James con la cabeza agachada.

--¿Y qué esperas?—pregunto Lily pasándole una mano por su alborotado cabello, James alzó una ceja--¿Por qué no vas tras ellos?

--¡Wow! ¿En serio?—se sorprendió James.

--Claro, ve…

James no necesito que se lo dijeran dos veces y de repente un majestuoso ciervo se fue tras el perro y entonces, los dos se aventaban, se daban de mordidas; simplemente estaban jugando, tratando de olvidarse de todos los problemas que tenían, las miles de cosas que habían visto y que jamás olvidarían.

--Bueno, quisiera ir pero prefiero quedarme aquí contigo, Lily—dijo Remus muy serio con las manos detrás de la espalda, escondiendo una sonrisa traviesa.

--Eres muy considerado, Remus, gracias—Lily se colgó de su brazo.

—Nos espera allí —contestó la señora Weasley con tono frío apartando la vista del perro negro que caminaba con torpeza sin separarse de Harry.

Una anciana los saludó cuando llegaron a la esquina. Tenía el cabello gris muy rizado y llevaba un sombrero de color morado con forma de pastel de carne de cerdo.

— ¿Qué hay, Harry? —le preguntó guiñándole un ojo—. Será mejor que nos demos prisa, ¿verdad, Molly? —añadió mientras consultaba su reloj.

--Es muy buena, parece que lo controla perfectamente ¿verdad Remus? ¿Remus?—la chica se giró para mirarlo a los ojos porque él no contesto mientras que Sirius y James seguían corriendo haciendo una y mil estupideces--¿Qué te sucede?

--Eh… no nada, no es nada—mascullo Remus tratando de esbozar una sonrisa—no te preocupes.

--Te gusta—era una afirmación no una pregunta, Remus miro al suelo apenado—no te tienes que sentir mal, es normal, es una linda chica y tú ere encanta…

--No—la corto Remus con decisión--¿Es que no lo ves? Tonks lo tiene todo para ser feliz, es joven exitosa, amable y yo… ¿Qué soy yo?

--No me salgas con eso…--negó Lily algo desesperada.

--No, son ustedes los que no deben dar las cosas por sentado—dijo Remus mirando a Tonks, no podía evitarlo ella era como un imán para sus ojos—ella es…

--La chica que te ama o que te amará, no lo sé pero ella te ama—aseguro Lily dulcemente—no le niegues y sobre todo, no te niegues la felicidad, la posibilidad de ser feliz, Remus, entiende…

--Entiéndeme tú, Lily—pidió Remus sintiéndose la poca cosa que era a lado de Tonks—ya he aprendido que el amor no está hecho para mí y no…

--¡Ya basta!—exclamo la pelirroja con los ojos llameantes, Remus se quedó de piedra, ella jamás le había hablado de esa forma—no es posible que sigas con eso, déjalo ya ¿quieres? Sí, te rompieron el corazón pero no eres ni el único ni el primero y tampoco serás el último; supéralo.

--¿Cómo superarlo? Dime como—dijo Remus con los ojos vidriosos—podría superarlo si supiera que fue porque le fui infiel, o porque soy malo, o un millón de razones más per ¿Por eso? Comprendí que soy un iluso…

--Remus… Tamara es una estúpida—dijo Lily con voz helada, un tono de voz muy despectivo incluso con un tinte de odio y rencor—ella… una chica superficial que no te supo apreciar, una idiota…

--¡Una chica coherente que me dejo porque soy un licántropo!—grito Remus con una rebelde lágrima corriéndole por su pálido rostro.

--Remus…--Lily lo abrazo y así trato de transmitirle todo el cariño que sentía por él—oh Remus… yo… yo te amo.

--¿Qué?—Remus se giró bruscamente.

--Te amo como si fueras mi hermano—aclaro Lily sonriéndole, Remus suspiro aliviado por un momento creyó que Lily estaba enamorada de él—eres mi hermano ¿comprendes? Y no voy a permitirte que sigas pensando esas cosas ¿va? Porque Tamara ya no importa, ella es tu pasado y Tonks… mírala y dime que no sientes algo especial por ella.

Remus trato unos segundos en hacerle caso a Lily; cuando lo hizo se encontró con una sonrisa traviesa de Tonks, que aunque tuviera el aspecto de una anciana, no dejaba de verse linda, porque él la veía linda de todas formas y fue cuando lo acepto por fin, sí, comenzaba a sentir algo por esa chica y no… no debía, ella se merecía algo mejor.

--Pues… ¡Sirius, no hagas eso!—grito Remus para desviar la atención de Lily.

--¿Qué…? ¡Par de idiotas, compórtense!—chillo Lily corriendo detrás del perro y el ciervo que se metían entre la marea de autos--¡Chicos!

En ese momento, el enorme perro negro soltó un alegre ladrido y se puso a hacer cabriolas a su alrededor, corriendo detrás de las palomas y persiguiéndose la cola. Harry no pudo contener la risa. Sirius había pasado mucho tiempo encerrado en la casa. La señora Weasley, sin embargo, frunció los labios. Remus también sonreía, el Sirius del futuro haciendo tonterías para hacer reír a Harry y el otro par que eran perseguidos por Lily, regañándolos y gritándolos… eran geniales esos pocos momentos de diversión, miro al suelo; iba a faltar mucho para que ellos lo vivieran en su época.

Tardaron veinte minutos en llegar a King's Cross a pie, y en ese rato no ocurrió nada digno de mención, salvo que Sirius asustó a un par de gatos para distraer a Harry y que Lily le dio una buena patada en el trasero a Sirius y un golpe en el lomo a James. Una vez dentro de la estación, se quedaron con disimulo junto a la barrera que había entre el andén número nueve y el número diez hasta que no hubo moros en la costa; entonces, uno a uno, se apoyaron en ella y la atravesaron fácilmente, apareciendo en el andén nueve y tres cuartos, donde el expreso de Hogwarts escupía vapor y hollín junto a un montón de alumnos que aguardaban con sus familias la hora de partir.

--¡Como los odio!—exclamo Lily enfadada atravesando la barrera junto a Remus que reía por lo bajo--¡Es que no me hacen caso! El que no podamos hacer nada no significa que seamos de goma, son unos inconscientes…

--Y entonces… te volteaste, eres un imbécil—decía James a Sirius dándole un puñetazo en el brazo, dejo de reír cuando vio la cara enfadada de su esposa—hola linda.

--¡Eres un tonto, James Potter! Y tú Sirius Black vas a… ¿Qué demonios haces?—y es que el Sirius del futuro había corrido a una de las salas que habían por el andén y Harry corría hacia él—ay donde se te ocurra hacer otra cosa, me las vas a pagar…

--¿Qué? ¿Por qué?—se escandalizo Sirius confundido mientras iban hacia la sala--¡Fue él no yo, yo estoy aquí!

Lily solo le dirigió una gélida mirada antes de entrar.

--¡Sirius! ¿Qué haces aquí?—pregunto Harry cerrando la puerta con cuidado pues ya no había un perro sino Sirius en cuerpo—Podrían atraparte…

--Eso es verdad—dijeron Lily y Remus con idénticas caras de preocupación.

--Ya, dejen al pobre Canuto en paz—dijo James con los brazos cruzados—ha estado demasiado tiempo encerrado, déjenlo ser libre.

--Gracias Cornamenta, por eso te quiero—Sirius hizo como que se limpiaba una lágrima imaginaria y le mandaba un beso que James recibió haciendo como que lo aceptaba gustoso.

--Tenía que venir a despedirme ¿no crees?—dijo Sirius sonriendo -Además ¿Qué es la vida sin algo de riesgo?

--Ese es mi viejo, ese sí soy yo—mascullo Sirius hinchando el pecho, orgulloso—me alegra ver que sigo allí, sigo siendo genial y eso me encanta.

Lily y Remus sonrieron porque no había pizca de presunción ni alardeo en la voz de Sirius, sabían a lo que se refería; después de haber sufrido tanto… seguía allí, arriesgándose, parecía estar amargado pero seguía siendo divertido.

--Muy cierto, la vida no es nada sin riesgo—afirmo James asintiendo enérgicamente con la cabeza--¡Amén!

--Es que no quiero verte de nuevo encerrado en Azkaban—aclaró Harry sentándose en una de las sillas que había en la pequeña sala que más bien era un lobby, Sirius hizo lo mismo a su lado.

--Cuanto me quiere mi ahijado…--Sirius suspiro contento, James lo miraba—oh… lo siento.

--No, no te disculpes me alegra ver que mi hijo te quiere, por lo menos eres tú y no Quejicus—dijo James soltando una carcajada amarga—imagínate que le pusiera a un nieto mío, Severus, creo que me moriría.

Los otros dos corearon su risa, eso sería imposible, un nieto de James Potter con el nombre de su enemigo, imposible.

--No te preocupes por mí—dijo Sirius y se metió una mano en el bolsillo de su raído abrigo—quiero que tengas esto—y le tendió un pedazo de papel.

--¿Qué es eso?—preguntaron James, Remus y Lily.

--¿Una foto?—se extrañó Sirius acercándose a su ahijado y su yo futuro para ver mejor--¿De quién?

--Que no sea tuya por favor—pidió Lily en son de burla.

Sirius sonrió irónicamente.

--Con Sirius nunca se sabe—sentenció Remus sonriendo.

--Gracias por tu ayuda lobuno amigo—musito Sirius sarcásticamente—me alegra ver que tengo tu apoyo.

Mientras, Harry cogía la foto y la extendía pues venía doblada.

--¿Qué cosa…?—Lily se llevó una mano a la boca.

--Merlín…

Los cuatro se quedaron con la boca abierta.

--La Orden del Fénix original—decía Sirius del futuro mirando de la foto a Harry, alternadamente—Marlene Mckinnon—señalo con un dedo—la mataron dos semanas después de que tomaran esta foto… Voldemort mato a toda su familia.

--No puede ser…--Lily se abrazó de James.

--Todos los Mckinnon—susurro Remus dejándose caer en una silla.

--Andrew…--musito Lily llorando, su mejor amigo.

--Frank y Alice Longbottom…--dijo Sirius suspirando.

--Los padres de Neville—completo Harry mirando con más interés la foto.

--Alice y Frank…--James parecía shokeado, una cosa era saberlo y otra muy distinta verlos ahí, plantados, sonriendo y saludando a la cámara, sin que supieran todo el mal que les esperaba, era desalentador.

--Sufrieron un destino peor que la muerte—tanto Harry como Sirius miraban a los mencionados con una mezcla de tristeza e impotencia.

Remus se quedó en silencio, pensando todas esas muertes… Lily lloraba pensando en sus amigos mientras que James no sabía que decir, Sirius parecía impresionado, pero estaba bien.

--Han pasado catorce años…--relataba Sirius, los cuatro se giraron para mirarlo con la ceja alzada pues jamás le habían oído ese tono de voz, de una profunda melancolía; Sirius se fijó en los ojos de su yo futuro y diviso lágrimas entonces vio lo que él veía.

--Catorce años…--repitió Sirius con la voz cortada.

--… y no ha pasado un día que no eche de menos a tu padre—termino Sirius mirando al James de la foto que estaba tomado de la mano de Lily, ambos sonrientes a su lado Sirius con aquella sonrisa petulante.

Fue demasiado, Sirius ya no lo pudo evitar y dejo que el llanto inundara su cara, que los sollozos lo hicieran convulsionar; y es que… ¿Cómo no llorar la muerte de tu mejor amigo? ¿Cómo evadir el dolor de esa pérdida? ¿Cómo no extrañar al hombre que durante tanto tiempo fuera tu confidente, tu compañero de bromas, tu hermano? Por momentos lo olvidaba, trataba de no pensar que James estaba muerto, que por un descuido suyo su amigo estaba muerto; no había tenido tiempo de asimilarlo, esa información no la tenía procesada y ahora… que lo oía de su propia boca era hacer el dolor real. Cuando se dio cuenta, estaba en el suelo, hecho un ovillo, abrazado de sus piernas y llorando.

--Sirius…--esta vez no fue la mano dulce y cálida de Lily que lo sujeto, fue James que sonreía con el rostro bañado en lágrimas, tratode levantarlo del suelo pero no pudo así que se sentó a su lado—compañero, oye… estoy aquí ¿Puedes verme?

--Estas muerto—balbuceo Sirius balanceándose de adelante para atrás—en este tiempo estas muerto y por mi culpa.

--Canuto, amigo ¿Es que no me ves?—repitió James sonriendo, las lágrimas seguían cayendo, en ambos rostros, sin poder evitarlo; Lily lloraba en el pecho de Remus que no estaba mejor que ella--¡Estoy aquí! Sigo aquí… mírame, soy de carne y hueso, estamos juntos; seguimos juntos.

--Estas muerto por mi culpa…--hipo Sirius tapándose la cara con su sudadera—él lo dijo, creí que Remus era el traidor, puse a Colagusano ¡Fue mi culpa! ¡Yo te mate!

--Sirius, no digas eso—James lo abrazo por los hombros tratando de reír—no… ya cállate, no tienes la culpa, tu solo tratabas de cuidarnos, ya deja de hacerlo ¿quieres?

--James… perdóname, por favor perdóname—dijo Sirius con la cabeza agachada y las lágrimas corriendo por su cuello—perdóname por favor.

--Ya… no hay nada que perdonar—dijo James limpiándose las lágrimas con el dorso de su mano—bueno… solo que te vuelvas a comer mi desayuno ¿va?—trato de sonreír un poco.

--Perdóname…--volvió a decir Sirius, era lamentable verlo así.

--¡Sirius, ya deja de hablar así!—le imploro Lily desde el pecho de Remus—Tú no tienes la culpa, así que ya deja de llorar porque me haces llorar a mí también.

--Y a mí—terció Remus tratando de sonreír detrás de las lágrimas.

--Y a mí—dijo James sonriendo.

--Idiota—dijo Lily apretando la boca para reprimir un sollozo.

--Lo siento—murmuro Sirius riendo también.

--Estaban todos tan jóvenes…--oyeron decir a Harry carraspeando para deshacer el nudo en su garganta--¿De verdad crees que habrá otra guerra, Sirius?

Se quedaron callados de golpe, dejando de reír, el ambiente se tensó por completo. Después de ver como se desmoronaban ambos Sirius, pedían algo de diversión pero ahora que Harry sacaba a la luz sus temores era como si les leyeran el pensamiento.

--La sensación es como la de entonces—respondió Sirius con el ceño fruncido.

Harry hizo ademan de regresarle la fotografía pero Sirius puso una mano sobre la suya.

--Quédatela—y trato de sonreír—de todas formas… se supone que ahora ustedes son los jóvenes.

Harry sonrió un poco.

--Vamos por buen camino—sentenció James poniéndose de pie y ayudando a Sirius a hacer lo mismo.

--¿Qué quieres decir?—pregunto Lily abrazándose a Sirius.

--Sirius va aceptando que ya no es ningún joven—dijo Remus sonriendo de lado, trataba de animarlo, después de lo que había sucedido.

James y Lily rieron bajito al igual que Sirius que negó con la cabeza, se sentía mejor ahora que su otro yo había hecho favor de expresar en voz alta lo que él sentía. Era como haberse quitada un peso de encima, y en realidad lo había hecho, esas lágrimas sí que pesaban.

--Salgamos antes de que Molly nos mate—dijo Sirius cogiendo a Harry por el hombro y dirigiéndolo a la puerta--abre hasta que me haya convertido…

Harry hizo caso al otro Sirius y entonces salieron detrás del chico y del perro donde Molly ya los esperaba con una mirada de reprobación.

--Bueno… no sé porque no me extraña ese comportamiento en ella—sentencio Sirius tratando de recobrar su actitud de siempre—es malvada conmigo, no me quiere.

--Cree que eres un irresponsable, yo diría que sí, te odia—dijo James riendo.

— ¡Qué perro tan bonito, Harry! —gritó un muchacho con rastas.

—Gracias, Lee —respondió Harry, sonriente, y Sirius agitó con frenesí la cola.

--Sí, eso ya lo sabíamos—dijo Sirius caminando con petulancia—soy guapo y cuando estoy de perro soy un perro bonito o lindo, algo muy útil con las chicas.

--Ya, ¿Qué es lo que vas a decir a Hollie?—pregunto Remus sonriendo.

Sirius se quedó blanco y se le borro la sonrisa. Era cierto.

--¿Es que no lo sabe, verdad?—quiso saber James con el ceño fruncido, después de todo, esa relación que había dejado prendado a su amigo le había sido oculta—Oh… es que no lo sé, con eso de que jamás me hablaste de ella, y te dices mi amigo, cínico.

--Ah… no sabía qué hacer, entre en pánico—confeso Sirius algo apenado, Remus y James prestaban a atención—fue así como que descubrir que una chica podía hacerme sentir más que un lindo orgasmo…

--¡Sirius!—exclamo Lily acalorada.

--¿Qué? Bueno, perdóname, tienes razón, empezaba a tenerte aprecio y ahí comprobé que podía sentir más que un orgasmo—y le dio unas palmaditas en la cabeza, tal cual se le hacía a los perros, Lily lo aparto de un manotazo mientras que sus amigos reían—entonces… ¿Qué querían que dijera? Hey chicos que creo que me enamorado pero soy un idiota porque la engañe y ahora me odia, eso no se oiría mucho como yo.

--De hecho, que aceptes que es un idiota no suena mucho como ti—razono James divertido—pero es un gran paso, así como aceptar que ya estas grande.

--No eres gracioso Cornamenta—ironizo Sirius haciendo una mueca—pero en serio, era algo que me sobrepasaba y no supe cómo actuar y me daba miedo decirles.

--¿Miedo?—se extrañaron Remus y James mirándose el uno al otro, como si buscaran en sus rostros algo que diera miedo o que sonara como una advertencia.

--Sí miedo, pero no quiero hablar de eso ahora—Sirius hizo un ademan con la mano para restarle importancia—ya se los contare más adelante ¿va? Cuando salgamos de toda esta maldita dimensión que me hace sentir como si el infierno se me estuviera adelantando.

--¿Por qué dices eso?—inquirió Lily pensativamente aunque quizá sabía la respuesta.

--Ah… para empezar están muertos, soy un prófugo encerrado en casa de mis padres, Voldy va tras Harry, mi hija no sabe que soy su padre y no estoy con la chica que amo ¿Quieres más?—dijo Sirius con fastidio.

--Oh…--Lily no dijo nada más.

— ¡Ah, menos mal! —dijo la señora Weasley con alivio—. Ahí está Alastor con el equipaje, mirad...

Con una gorra de mozo que le tapaba los desiguales ojos, Moody entró cojeando por debajo del arco mientras empujaba un carrito donde llevaba los baúles.

--Le da estilo—aseguro James viendo el mozo con burla—se ve más aterrador diría yo, no sé, igual me cae bien el hombre.

—Todo en orden —murmuró al llegar junto a Tonks y la señora Weasley—. Creo que no nos han seguido...

--¿En serio creían que Voldemort iba a intentar algo?—quiso saber Sirius reprimiendo una risa burlona.

--Sí, bueno, creo que son medidas de seguridad básicas—respondió Lily sonriendo nerviosa—como ya dijo Harry, no creo que Voldemort salte detrás de un auto y los ataque, pero no está de más; ya sabes lo que dicen, hombre precavido vale por dos.

Unos instantes después, el señor Weasley apareció en el andén con Ron y Hermione. Casi habían descargado el equipaje del carrito de Moody cuando llegaron Fred, George y Ginny con Lupin.

--Pero que guapo se ve nuestro Lunático—comento James caminando alrededor del otro Remus que sonreía cansado, Remus rodo los ojos--¿Qué? ¿Es que no quieres que te adule? En serio Lunático, deberías dejar que Tonks te de algo de alegría.

--Cierra la boca Cornamenta ¿Quieres?—dijo Remus hastiado—ella es solo una compañera de trabajo y no…

— ¿Algún problema? —gruñó Moody.

—Ninguno —contestó Lupin.

--¿Ah sí?—James sonreía malévolamente—entonces ¿Por qué acabo de ver como el otro Remus apartaba la vista de Tonks?

--¿Qué?—Remus se sonrojo, demonios, sí que era muy obvio su futuro porque él también lo había visto—Claro que no.

--Acéptalo te gusta la chica—dijo James dándole un codazo en las costillas y alzando las cejas sugerentemente—piénsalo, si tienen hijitos serán metamorfomagos ¡Genial! Imagínate todas las de trastadas que pueden hacer siendo así…

--¿Hijos? Te debrayaste—sentenció Remus con reprobación—ya les dije que jamás tendré hijos, los de mi condición no se reproducen, no sé qué pueda sucederle a las criaturas…

--¿Qué no lo ves, Remus?—tercio Lily con una sonrisa radiante.

--¿Qué cosa?

--¡Los genes de Tonks por ser metamorfomaga aminorarían los tuyos!—exclamo contenta, como si hubiera descubierto la cura del sida o del cáncer; Sirius y James asentían felices--¡No habría riesgo de que heredaran tu condición!

Remus no dijo nada, respiro hondamente, se pasó la lengua por los labios y se giró para seguir caminando por el andén.

--Ay Remus ¿Cuándo vas a dejar de sentirte menos?—pregunto Lily a nadie pues el chico no podía oírla.

--Está considerándolo—aseguro James cruzándose de brazos—está pensándolo.

--Está dejando que su instinto merodeador fluya—dijo Sirius muy convencido—sé lo que te digo pelirroja, Remus puede parecer mustio pero al fin es como James y yo, así que no te sorprenda que en un futuro se tire a mi sobrina en todos lados…

--¡Sirius!—chillo Lily poniéndose roja—no digas esas cosas y menos de ese modo.

--¿Qué? No seas puritana pelirroja que tú y mi Cornamenta clavan bien y bonito en la Sala de Menesteres—decía Sirius con picardía, Lily apretaba los labios mientras que su cara le hacía competencia a su cabello para ver quien estaba más rojo, James sonreía complacido—solo espero, por el bien mental de Harry que él jamás se entere de lo que hacían ni donde, le quedarán secuelas y con lo que respecta a Remus y Tonks, apuesto lo que quieran a que parecerán conejos.

--Hum… vale, estoy de acuerdo contigo—dijo James estrechándole la mano—Remus puede ser muy… ¿Cómo se dice, Canuto?

--¿Candente?—sugirió Sirius con voz de presentador de artistas hot, tapándose la boca y haciendo los ojos hacia arriba, se veía muy gracioso.

--Sí eso, así que yo también digo eso.

--¿Debo entender que apuestan con la sexualidad de Remus?—pregunto Lily incrédula.

--Claro, así apostamos con la de Sirius—confirmo James.

--Y con la de James…

--¿QUÉ?—grito Lily metiéndose la mano a la boca, si hablaban de la sexualidad de James entonces hablaban también la de ella ¿Es que ese tema estaba en boca de los chicos? ¡¿¡En boca de Sirius!?!

--Sí, con la de James también hasta que salió contigo—Sirius negaba con la cabeza, mirándola con reproche—tú me lo descarriaste del buen camino, malvada.

Lily suspiro aliviada cuando ya llegaban junto a Remus que estaba recargado en la barrera.

—Bueno, cuidaos mucho —dijo Lupin estrechándoles la mano a todos. Por último se acercó a Harry y le dio una palmada en el hombro—. Tú también, Harry. Ten cuidado.

--Como te quiero Remus—dijo Lily abrazándolo—eres un genial tío.

--¿Tío?

--Claro, en cuanto volvamos enseñare a Harry a decirte tío—aseguro Lily amablemente—eres como mi hermano y hermano de James, te convierte en su tío, lo siento.

Remus rio.

--Sí, claro.

--Más que nada porque tienes que salvarlo de las estupideces de Sirius—le susurro al odio mirando como Sirius se estiraba.

--No te preocupes—dijo Remus negando con la cabeza, divertido.

—Sí, no te metas en líos y ten los ojos bien abiertos —le aconsejó Moody al estrecharle la mano.

--¿Qué?—exclamo James aparentemente ofendido—No es que mi hijo busque los problemas, los problemas lo buscan a él.

--Igual que a nosotros—asintió Sirius fervientemente, Lily y Remus rodaron los ojos sonriendo—nosotros somos chicos buenos, éramos como un imán de los líos y por alguna extraña razón lo seguimos siendo.

--¡Amén!—dijo James muy convencido.

—. Y esto va por todos: cuidado con lo que ponéis por escrito. Si tenéis dudas, no se os ocurra escribirlas en vuestras cartas.

--Son jóvenes, no idiotas—Remus no se contuvo de decirlo.

--No pude decirlo mejor, Lunático—dijo James sorprendido—has aprendido bien pequeño saltamontes.

Sirius soltó una risotada.

—Ha sido un placer conoceros —dijo Tonks abrazando a Hermione y Ginny—. Espero que volvamos a vernos pronto.

--Sería buen momento para que hicieras algo, Remus—mascullo Lily sin quitarle el ojo a Tonks, él la miro sin entender—no sé, quizá ¿un café? No sé, saca tu lado romántico y conquistador

Entonces sonó un silbido de aviso; los alumnos que todavía estaban en el andén fueron apresuradamente hacia el tren.

--¿Quién ha dicho que quiero conquistarla?—quiso saber Remus con el ceño fruncido.

Lily hizo como que no lo oyó.

—Rápido, rápido —los apremió la señora Weasley, atolondrada, abrazándolos a todos, y a Harry dos veces—.Escribid... Portaos bien... Si os habéis dejado algo ya os lo mandaremos... ¡Rápido, subid al tren!

El perro negro se levantó sobre las patas traseras y colocó las delanteras sobre los hombros de Harry, pero la señora Weasley empujó al muchacho hacia la puerta del tren y susurró:

— ¡Te lo suplico, Sirius, haz el favor de comportarte como un perro!

--¡Es que no puedo!—se lamentó Sirius con una sonrisa enorme.

--Eres genial ¿Te lo he dicho?—dijo James girándose para mirar a su amigo.

--No, pero eso ya lo sabía, dime algo que no sepa—manifestó Sirius emocionado por ver como abrazaba a su ahijado—aunque pensándolo bien, yo lo sé todo…

--Tonto—dijeron Lily y Remus al tiempo, se sonrieron.

— ¡Hasta pronto! —gritó Harry desde la ventanilla abierta cuando el tren se puso en marcha, mientras Ron, Hermione y Ginny saludaban con la mano.

Se quedaron riendo divertidos por la escena que ofrecía cierto perro negro, grande y lanudo que corría detrás del tren que ya iba en marcha, por todo el andén, moviendo la cola y sacando la lengua; la genta que había por ahí reía al ver al perro perseguir el tren.

--Juro por las barbas de Merlín que voy a decirle a Dumbledore que nos ha acompañado—oyeron decir a la señora Weasley mirando como Sirius daba varias vueltas antes de volver a su lado.

--Vamos, Molly, no seas aguafiestas—le acuso Tonks viendo a Sirius—el pobre lleva demasiado tiempo solo, si sigue así va a volverse loco.

--Prefiero verlo loco que muerto—confeso la señora Weasley.

--¿Me quiere?—se sorprendió Sirius.

--Sí no te quiere por lo menos le caes bien, compañero—dijo James igual de sorprendido que Sirius.

--Molly…--Remus la rodeo con su brazo, sin duda recordando lo del boggart—Tonks tiene razón, necesitaba estirar las piernas, además, venimos todos, no pueden hacerle nada.

--Sí, sí, lo que sea—Molly hacia como que espantaba una mosca—vayamos a casa ¿quieres? Hay que hacer la comida y preparar la reunión de esta noche, así podríamos ver que le pasa a Sturgis.

--Va, vámonos.

--Lo siento, no puedo ir a comer hoy—se excusó Tonks rascándose la frente—tengo que hacer… los veré en la noche.

--¿Qué cosas tiene que hacer?—pregunto Sirius con curiosidad—que no me salga con que tiene novio porque… ¿Te encuentras bien, Lunático?—y es que Remus se había puesto pálido de pronto--¿Dije algo malo?

--No, para nada.

--¿Te pusiste así porque Canuto dijo que quizá tiene novio?—inquirió James, sin pizca de burla.

--¿Qué? Claro que no—mentiroso, pensó.

--Querida, Charlie me dijo que no se te olvide que hoy harán guardia juntos—dijo Molly sonriendo—y Bill me pidió que te recordara del libro que ibas a prestarle.

--¡Atácame!—casi grito Sirius sobresaltándolos.

--¿Qué diablos te sucede?—dijo James con las cejas arqueadas.

--Remus… tienes que ponerte abusado porque ambos chicos Weasley quieren pedalearte tus bicicletas…

--Cállate.

--Solo te estoy advirtiendo, al rato no vengas llorando que te peleaste con cualquiera de ellos dos—dijo Sirius con el tono de voz típico que usan las mamás para regañar a sus hijos.

--Vale, no te preocupes, Molly, estaré puntual en la noche—dijo Tonks tan jovial como siempre—Remus… ¿Nos vamos?

--¡¿¡QUÉ!?!—James, Sirius y Lily se giraron lentamente para ver a ambos Remus que parecían sonrojados.

--¿Es que se van juntos?—pregunto el señor Weasley tan sorprendido como los chicos.

--Eh… sí—contesto Remus metiendo las manos en los bolsillos, señal de que estaba pensando alguna excusa.

--¡Pillín!—le acuso Sirius a Remus dando brinquitos a su alrededor--¡Ya sabía yo que no podías defraudarme, Lunático!

--Es que… hum…--Remus, a cada segundo parecía más apurado.

--Va a acompañarme a mi casa—dijo Tonks sonriendo como si nada, todos alzaron una ceja, incluso Sirius (que ya estaba ahí dando vueltas) le jalo de la túnica—no, no voy a decirte, Sirius, no seas chismoso.

El perro ladro, en señal de reprobación e inconformismo.

--Bueno… nos veremos más tarde—dijo Molly con los ojos entrecerrados—vayan con cuidado, por favor.

--Quédate tranquila, yo lo cuido—dijo Tonks riendo.

--¿Quién vota para que los sigamos?—pregunto Sirius alzando una mano.

--Yo, yo, yo—dijeron Lily y James alzando sus manos también, sonriendo como niños pequeños.

Remus miro a todos lados y sin decir nada, alzó la mano.

--¡Genial, vayamos!—exclamo Sirius dando una palmada.

--¡Cuiden de él!—grito Remus antes de traspasar la barrera, señalaba a Sirius.

Arthur asintió sonriendo mientras que Sirius agitaba la cola.

--Bien, vayamos—dijo Sirius contento siguiendo a Tonks y Remus ante las miradas atentas de los demás miembros que juntaban las cabezas para charlar mientras el perro daba de vueltas—de una vez te advierto, Lunático, que no quiero ver cómo se revuelcan y…

--¿Es que no piensas en otra cosa?—inquirió Remus de mal modo—Pervertido.

--¿Por qué esa cara?—pregunto Tonks de repente, Remus alzo una ceja y Remus se quedó callado, miraron a la pareja con interés.

--¿Qué?—dijo Remus sacudiendo la cabeza—lo siento, es que no te escuche.

--¿Es que te da pena andar con alguien tan fea?—bromeo Tonks señalando su sombrero y su pelo, Remus sonrió de lado.

--Ahí lo tienes, estás pensando en sexo—afirmo Sirius muy convencido—tú mismo te delatas, amigo.

Remus rodo los ojos.

--No digas tonterías—musito Remus sin dejar de sonreír—es solo que… no sé si debimos mentirles a los de la Orden.

--Va, yo les mentí porque tú no querías que se enteraran—informo Tonks divertida—la verdad no sé porque dado que todos saben… lo que eres.

--Ya, pero una cosa muy distinta es que sepan que tú eres la que me prepara la poción de mata lobos—dijo Remus nerviosamente mirando alrededor a la gente que lo reconocía y le lanzaba una mirada de desprecio.

--¿Qué?—chillaron mirando a ambos Remus.

El chico se quedó shoqueado ¿Ella era la responsable de que no sufriera en esas noches? ¿Ella precisamente? La chica que lo amaba y que él… la chica a la que tendría que romperle el corazón. No sabía cómo sentirse al respecto, si afortunado o muy incompetente.

--Ay Remus, a veces creo que debería relajarte un poco—sentenció Tonks mirándolo de arriba abajo—Normalmente los chicos invitan a las chicas pero si me espero a que tú lo hagas van a salirme raíces—y soltó una risita cantarina, Remus alzó una ceja—podríamos ir a un bar muggle a divertirnos un poco ¿Qué dices?

--Es que yo no…

--¡Por favor Remus!—exclamaron James y Sirius haciéndole ojitos, cada uno caminaba alrededor de cada Remus, el de su época no hacía más que resoplar y bufar por tan inmaduro comportamiento--¡Por favor, por favor, por favor!

--… hace tanto que no salgo a ningún lado—comento Tonks lastimeramente—la verdad comienzo a sentirme como una anciana…

--¡Ya dile que sí, Remus!—saltó Lily sonriendo radiantemente—además, que te haces si bien qué quieres.

--Lily…--Remus apretó los labios.

--¡Por favor, por favor, por favor, por favor….!—decía Sirius y James una y otra vez.

--¿Entonces?—le apremió Tonks sonriendo encantadoramente--¿Qué me dices?

--Eh…

--¡Di que sí!—chillo Lily.

--¡POR FAVOR!—añadieron James y Sirius con voz en cuello.

--¡YA CALLANSE!—ordeno Remus perdiendo los estribos.

--Va, vamos—dijo finalmente Remus, suspiro y sonrió.

--¡Wow! ¿En serio?—se sorprendió Tonks y le tomó del brazo, por una milésima de segundo, pareció que no se dio cuenta de lo que hacía hasta que Remus carraspeó (se había puesto totalmente rojo) y ella se separó al acto--¡Genial! Vayamos a mi casa para que bebas la poción y luego podremos irnos ¿sí?

--Claro, andando.

--¡Ese es mi Lunático!—grito James alzando el puño, triunfante—estoy muy orgulloso de ti, Remus, bien hecho, bien hecho.

--James no…

--No, cierra la boca y disfruta tu primera cita—dijo Sirius abrazándolo por los hombros, Remus palideció—vamos, no me digas que no habías pensado que era tu primera cita, porque lo es.

--¡Qué hermoso!—aseguro Lily extasiada.

Media hora más tarde salían de casa de Tonks (mientras estuvieron allí, Sirius no paro de insinuar que el sillón se veía muy cómodo, la cama, incluso la mesa del comedor, a Remus se le subían los colores al rostro, apretaba los puños y fulminaba a su amigo con la mirada; Lily vio que Tonks tenía una foto con el que debía ser Charlie Weasley, abrazados, muy sonrientes, parecían más que amigos… intentó que Remus no la viera pero fue en vano, trato de atisbar celos en sus ojos pero solo vio indiferencia: James se sorprendió al ver varios aparatos muggles, preguntaba constantemente para que servían y Lily le contestaba sonriendo, Remus no les hacía caso y Sirius no dejaba de decir en voz alta sus pensamientos más indecorosos, como por ejemplo, el uso que él le daría a ese sillón reclinable) Remus había bebido dos humeantes copas de poción mata lobos, ante la sonrisa enorme de Tonks.

--Bien, ahora… ¿Dónde estaba aquel lugar?—pensaba en voz alta Tonks girando su cabeza de izquierda a derecha, con la mano en la barbilla--¿Cómo era?

--¿Si sabes cómo llegar?—pregunto tímidamente Remus--¿O nos perderás?

--¿Tienes miedo a perderte conmigo, Remus?—dijo Tonks juguetonamente, él miro el suelo, sonriendo.

--Más bien eso es lo que quiere, picarón—espeto James dándole un codazo en las costillas.

--No piensan en otra cosa—los acuso Lily negando con la cabeza.

--Eh… no—dijeron James y Sirius sonriendo.

--Sí, ya lo sabía—dijo Lily con el ceño fruncido, no sabía que pensar al respecto, después de todo, su esposo era James, así que…

--No es como si te fuera a robar, tranquilo—hablo Tonks tranquilamente—no te haré nada, solo unos tragos y ya.

--¿Alcohol?—Remus parecía sorprendido.

James y Sirius soltaron una carcajada, hasta Lily rió. Y es que, al parecer era mucho para el Remus del futuro, era gracioso.

--Claro ¿No te deja Sirius?—dijo Tonks divertida.

--¿Sirius?

--Sí, me encargo que te cuidara, cuando creo que debería ser al revés…

Remus parecía confundido, en realidad, los dos lo estaban.

--¡Ah ya me acordé!—exclamo Tonks tronando los dedos, compuso una mueca de repente.

--¿Qué, que cosa?—dijo Sirius como olfateando el aire.

--Luzco como una anciana ¿Verdad?—pregunto mordiéndose el labio.

--Podría verse mejor…--Remus deseo no haberlo dicho en voz alta, en el acto, pareció nervioso.

--¿Y cómo te gusta más?—se burló James--¿Con la nariz de cerdo o el pelo violeta?

--¿Puede cambiar el tamaño de sus pechos?—pregunto Sirius con las cejas arqueadas, Lily le soltó un golpe en la frente--¡Auch! ¿Por qué fue eso?

--Por ser un pervertido—le regaño Lily—es tu sobrina.

--¿Y qué? Solo fue curiosidad—defendió Sirius sobándose la frente—no era por otra cosa—y le enseño la lengua.

--Hum… creo que te ves mejor al natural—comento Remus amablemente—el rosa te sienta bien.

--Mi amor lunático, es único nostálgico y platónico…

--Cierren la boca porque esa canción es pegajosa—dijo Lily torciendo el gesto a James y Sirius—no voy a poder sacármela de la cabeza.

--… tú química me pone tan sonámbulo…

--¿Sí, verdad?—Tonks hizo una mueca de dolor yde repente, era ella misma con el pelo rosa hasta los hombros—listo, ahora sí, vámonos—y le ofreció la mano; Remus no se la cogió al instante, tardo unos segundos—vamos, no voy a morderte…

--Que lastima…--murmuro Sirius con picardía.

--Sí, sí, claro—Remus tomo la mano de Tonks—vayámonos entonces.

Se miraron solo un segundo antes de tomar el hombro de Remus y de repente se vieron envueltos en una terrible sensación de ser pasados por un tubo de goma. Cayeron en tierra firme; el lugar parecía ser muggle por completo, eran como las dos o tres de la tarde y ya estaba solo un poco lleno, se podía oír la música amortiguada, unas motos estaban estacionadas en fila.

--¿Aquí?—pregunto Sirius con los ojos bien abiertos.

--¿Aquí?—inquirió Remus mirando de Tonks al bar, del bar a Tonks.

--¿Hay algún problema?—pregunto Lily alzando la ceja.

--No, no, como crees—James miro a sus amigos y rió nervioso igual que ellos.

--¿Qué tiene de malo?—quiso saber Tonks caminando hacia la entrada.

--Hum… es que, bueno…

--No lo digas, no lo digas…--decía Sirius mirando de reojo y con miedo a Lily.

--… nada, olvídalo—dijo Remus con un ademan de mano, los chicos suspiraron tranquilos--¿Entramos o qué?

--¡Vamos!—exclamo Tonks jovialmente.

--¡Otra ronda dewhiskey!—pedía Remus alzando la mano al mesero, se giró para mirar a Tonks que sonreía con los ojos entrecerrados; llevaban ahí alrededor de una hora donde ya llevaban buen rato bebiendo, estaban en la mesa de la esquina y tanto ambos Remus como Lily y Sirius estaban sonrojados por beber del whiskey de fuego que James hizo aparecer, al parecer él era el único medio sobrio--¿Qué pasa?—pregunto Remus terminándose de un trago el whiskey que quedaba en su vaso, sonreía a Tonks.

--¿Cómo que, qué pasa?—dijo Sirius hipando y tratando de enfocar con los dos ojos a Remus--¡Estamos ebrios! Y lo más raro y bizarro de esto es que la pelirroja también… --se giró para mirar a Lily que sonreía con los ojos cerrados y paraba la trompita--¿Qué te pasa? ¿Estas trompuda o quieres beso?

--¡Quiero beso!—chillo Lily lanzándole los brazos.

--Sería todo un honor, mi querida pelirroja natural pero…--y la acomodo para que quedara frente a James que la abrazo—ahí tienes a tu caballero, que él te bese.

--¡Bésame James!—dijo Lily colgándose de su cuello.

--Igual ¿Qué decías, Remus?

--¿Yo?

--No, el otro Remus.

--Ah…

La cabeza de Remus dio una vuelta extraña para mirar a su yo futuro que miraba inquisitivamente a Tonks que no dejaba de sonreír.

--¿Estamos ebrios?—dijo Tonks mirando los vasos que yacían vacíos a su lado.

--Eh… por los vasos, el mareo y la sonrisa idiota, yo creo que sí—dictamino Remus riendo.

--Te falto decir, las estupideces que dices—tercio Sirius sacando un cigarrillo de quien sabe dónde y prendiéndolo con la punta de su varita—solo nos envicias, Lunático, yo no quería beber…

--Cierra la boca, Sirius—dijo Remus cerrando los ojos con fuerza—no empieces…

Demasiado tarde.

--Yo no bebo, es el amor el que me hace beber…--canturreaba Sirius como idiota—yo no caigo, es el alcohol el que me hace caer así…

--Ah… nunca había estado ebria—confeso Tonks mordiéndose el labio inferior, mirando la mesa, apenada—es la primera vez, no sé cómo sentirme al respecto.

--¡Miente!—exclamo James dejando de besar a Lily solo para decir eso.

--¡Vaya! Yo me embriague desde que tenía quince años—dijo Sirius sorprendido.

--Sí, eso es porque tú eres un precoz—sentenció Remus vaciando su vaso, le quito la botella a James para servirse de nuevo, Sirius alzó la ceja mientras bebía--¿Qué?

--¿Llevas prisa?

--Pues… son contadas las veces que me embriagado—dijo el otro Remus llamando su atención, Lily y James ya estaban muy ocupados—solo una vez me he puesto muy mal como para no acordarme de lo que hice en dos horas, hay una laguna mental.

--¿Y cuándo fue eso?—pregunto rápidamente Tonks tomando el vaso que le ofrecía el mesero, Remus la miro con el ceño fruncido—digo, sí se puede saber.

Él soltó una carcajada que sobresalto a Sirius y Remus.

--Creo que has aguantado como las grandes—dictamino Remus sonriendo encantadoramente, Sirius se sorprendió—así que sí, puedes saber.

--¡Gracias!—dijo ella fingiendo estar muy emocionada, lo abrazo--¡Eres muy bueno, Remus Lupin!

--Yo lo sé—contesto él muy ufano.

--¿Qué diablos es eso?—Sirius no pudo contenerse más, se le iban los ojos con el otro Remus que parecía muy quitado de la pena ahí sentado--¡Solo eras así cuando estabas con nosotros!

--¿SÍ?—se extrañó Remus sin quitar ojo a Tonks—Pues parece que ya no…

--¿Y bien?—le apremió Tonks sonriendo--¿Cuándo fue aquella laguna mental? ¿Sientes que perdiste algo?—y rió, divertida.

--¿Perdiste algo, Lunático?—inquirió Sirius hipando lo que provoco que sacara el humo del cigarrillo antes de lo debido.

--Fue cuando… tenía… acababa de cumplir diecisiete—relataba Remus con un brillito de nostalgia, James y Lily… era increíble que ella llegara a aquel estado, pero no es como si no quisiera o como si no le gustara; la verdad que nadie la obligaba y aquel parecía ser un buen momento para pasarla bien, ya que estaban un poco agotados de ver tantas cosas malas. Sirius seguía fumado mientras que ambos Remus miraban a Tonks—y… bueno, no sé si te sorprenda oír que Sirius y James consiguieron whiskey y… fue en nuestro dormitorio.

--¿En serio? ¿Nadie se dio cuenta?—quiso saber Tonks.

--Pues… no, porque el prefecto y el premio anual estábamos tirados en la alfombra, como viles vagos de la calle—Remus soltó una carcajada muy alegre.

--Va, pero eso fue genial—dijo Sirius sonriendo—porque te nos uniste Remus, esa borrachera jamás se me va a olvidar.

--Oh… cierto, eras prefecto—Tonks miro al suelo

--¿Qué te sucede?—pregunto Remus tomando su mentón para alzar su cara, le sonreía.

--Creo que ella es la que perderá algo—afirmo Sirius con voz sexy—pero no quiero ver nada, avísame cuando el asunto se ponga interesante para que cierre mis ojitos.

Remus rechino los dientes, lo ignoro por lo demás.

--Es que… eso me hace sentir extraña—dijo Tonks sonriendo ante el tacto de la mano suave de Remus que puso cara de no entender—sí, es que tú eres, bueno, eres tú.

--¿Eh?—musito Remus sirviéndose más whiskey.

--Ella se siente menos—aclaró Sirius sonriendo--¿Por qué me miras así?

--¿Cómo puedes saberlo?—pregunto Remus incrédulamente.

--Porque tenemos mucha experiencia con ataques de inferioridad—informo James, Sirius y Remus se volvieron para mirarlo, no se habían dado cuenta cuando dejo de besarse con Lily, ella seguía sonriendo con los ojos entrecerrados--¿Qué? ¿Tengo monos en la cara?

--Creí que a estas alturas del partido, estarían ya en un motel—confeso Sirius como si nada, estaba tan ebrio que ni siquiera sintió el golpe de James en su cabeza.

--No te entendí—dijo el otro Remus soltando su mentón para beber más—perdón pero no entiendo lo que me quieres decir.

--Es solo que… bah, olvídalo—dijo Tonks vaciando el vaso.

--No, ahora me dices, no quiero quedarme con la duda—atajo Remus, era increíble cómo, estando ebrio, su sonrisa era más grande, incluso se veía más joven: claro, se debía a que quizá no estaba preocupado todo el tiempo.

--Va, es una tontería, te lo advierto de una vez—Tonks no volvió a hablar al instante, sus ojos pasaban de la barra a recorrer todo lo que había en el lugar, pareció sorprenderse al ver una parejita que se metía furtivamente al baño y Remus no la apresuro, solo no le quitaba los ojos de encima--¿Podría alguien como tú fijarse en alguien como yo?—pregunto de golpe.

--Ósea… ¡Fue toda una declaración!—exclamo Lily con una risita tonta—Merlín, Remus… ella está tanteando el terreno…

--No me sorprendería que se besaran—murmuro Sirius sonriendo de forma muy dormilona.

Remus, al contrario de lo que Jame pensó (porque era el único sobrio) no dejo de sonreír en ningún momento ni aparto la vista de los ojos azules de ella, se limitó a mirarla.

--La pregunta sería… ¿Tú te fijarías en alguien como yo?—respondió Remus muy hábilmente.

--¿Sabes que es muy bobo contestar una pregunta con otra pregunta?—inquirió Tonks juguetonamente, Remus y James pudieron ver que suspiraba, aliviada.

--Sí, una amiga no se cansaba de decírmelo…

--¡Era yo!—chillo Lily acurrucándose en el brazo de Sirius que recargo su cabeza en la de ella, ambos con los ojos cerrados.

--Ah pues ahí lo tienes—contesto Tonks jubilosamente, dando un golpe a la mesa, sobresaltando a los que estaban a su alrededor--¿Entonces? ¿No vas a decirme?

--Que curiosa eres—dijo Remus inclinándose sobre la mesa, para estar más cerca.

--¿Vas a besarla?—preguntaron James y Sirius, con idénticas caras de asombro, pero eso sí, sonriendo como niños pequeños.

--… sin saber porque te mueres por tratar de darle un beso ya…--canturreaba Lily con los ojos cerrados.

--Lily, no cantes—pidió Remus tragando con dificultad al ver como su yo futuro se acercaba más y más a Tonks.

--Sí le das tantas vueltas al asunto es porque me dirás que no—dijo Tonks agachando la cabeza y jugando con sus manos—ya sabía yo que eso pasaría, yo no… yo soy todo menos normal.

--¿Y eso qué?—Remus rodeo la mesa para estar a su lado—No somos normales, al menos eres más normal que yo, no tienes que esconderte una vez al mes…

--No digas… tu cabello no es un arcoíris cada que te enfadas o estas triste—Tonks se encogió de hombros--¿Sabes? Charlie y yo…

--¿Charlie?—se extrañó Remus alejándose solo un poco de ella.

--Son novios, eso va a decirme—gruño Remus, se volvió bruscamente para ver como Lily y Sirius comenzaban a roncar.

--¿Eso te molestaría, Remus?—quiso saber James mirando con amor a Lily que suspiraba—Puedes decirme la verdad, lo sabes.

--Yo… no, James, no me gusta—dijo Remus resoplando, hastiado—ella solo me cae bien, es una amiga, una compañera de trabajo, no me gusta.

--Sí tú lo dices…--James se encogió de hombros, dejando la frase al aire.

--Sí, Charlie Weasley—confirmo Tonks mirando con mucho interés un vaso—él y yo…

--Son novios—dictamino Remus separándose por completo de ella.

--Oh… no, no, claro que no—negó Tonks y por un segundo, las puntas de su pelo rosa se tornaron rojas--¿Ves lo que te digo?Me delatan.

Remus no dijo nada.

--Pareces celoso…--Remus le lanzó una mirada de advertencia—va, yo solo dije que pareces, jamás afirme nada, que humor, Lunático.

--Te decía que… Charlie y yo… me gustaba.

--¿Qué?

--Lo que oíste, nos topamos en Hogwarts—contaba Tonks aun sin mirarle a los ojos—pero claro, él era Gryffindor y yo Hufflepaff y aunque nuestras casas no tienen rivalidad pues… bueno, Charlie era una celebridad—e hizo un tonito irónico, de admiración—era importante, era el mejor buscador y yo… solo era la chica arcoíris, la de las muecas graciosas, jamás se fijó en mí.

--¿En serio?—el ceño fruncido de Remus cada vez se bajaba más y más, ahora en vez de celoso, parecía más bien interesado.

--Pobre—murmuro James, se fijaba con el rabillo del ojo las reacciones de Remus que tenía una ceja alzada, seguía bebiendo, ahora directamente de la botella.

--Claro, no tengo porque mentir—dijo Tonks sonriendo tristemente—fue algo así como mi amor platónico por años y ahora que lo he vuelto a ver…

Remus dejo la botella suspendida en el aire, oyendo todo con atención.

--¿Sí?—dijo Remus, de nuevo se inclinaba a ella.

--No ha pasado nada—contó Tonks, ahora su sonrisa era más ancha, como de alivio—él es… sigue siendo el mismo, es amable y gracioso y yo… no sé si cambié pero… no sigo prendada de él.

--¿Ya no sientes nada?—insistió Remus.

--Solo un gran cariño—dijo Tonks mirando al chico de la barra, secaba vasos—ahora puedo hablar mejor con él, es mi amigo, ya no me da pena hablarle ni estar frente a él; somos amigos.

--Me alegro por ti…--poco a poco, Remus se acercaba más a ella, sin parpadear, mirando sus labios—me alegro por ti…

--¿Vas a decirme?—inquirió Tonks en voz baja, mirando los labios de Remus.

--¿Qué cosa?

--¿Podrías fijarte en mí?

--Me fijo en ti…

--No, no de esa forma…

--Por Merlín, vas a besarla—dijo James poniéndose muy cerca donde estaban a punto de rosar sus labios Remus y Tonks, Remus ni siquiera parpadeaba—no puedo creerlo, no puedo creerlo, hazlo, hazlo…

--¿De qué forma entonces?—Remus hablaba en voz más baja cada vez que se acercaba más a la chica que solo se pasaba la lengua por los labios, parecía imposible romper la conexión de sus ojos a los labios del otro.

--Como… como mujer—susurro Tonks.

--Yo… ni un ciego podría no verte como una mujer—musito Remus sonriendo, James casi se infarta al ver esa sonrisa, la sonrisa número diez, la que solo se ganan las chicas que les gustan—y yo no soy ciego…

--¿Eso qué quiere decir?

--¿A ti que te dice?

Quedaban mínimo como tres centímetros entre sus bocas, Remus estaba por poner una mano sobre la de ella y el Remus que viajaba con ellos, ya no podía evitar respirar rápidamente; parecía a punto de estallar a gritar, brincar o patalear.

--No quiero suponer nada, Remus…

--Tonks…

--¡No lo hagas!—grito Remus golpeando la mesa, o al menos tratando de hacerlo, sin ningún éxito.

--Remus no… ¡Mierda!—saltó James con el ceño fruncido.

--¡Demonios!—exclamo Remus parándose de un brinco, y es que cuando se inclinó para besar a Tonks el vaso de whiskey se le cayó encima, haciendo que se separaran y por ende, que no se besaran.

--¿Qué, qué? ¡No fui yo, lo juro, fueron los Slytherin…!—Sirius se despertó diciendo muchas incoherencias--¿Qué paso?

--Sirius… quédate quieto—dijo Lily entre sueños.

Tonks también se puso de pie, sacudiéndose, estaba roja hasta las orejas y James se preguntó cómo diablos controlaba su metamorfosis en aquel momento; ella no miraba a Remus.

--Creo… es mejor que vayamos a dormir un poco para ir a la reunión de esta noche—dijo Remus sacando dinero de su desgastada billetera.

--No, yo invito esta vez—dijo Tonks sacando libras del bolsillo de su pantalón.

--No—dijo Remus dejando el dinero sobre la mesa y tomándola del codo, guiándola a la salida.

--¡Espera!—James se puso de pie, alzo a Lily como pudo y lo mismo hizo Remus con Sirius.

--Lunático, déjame, no quiero irme a la cama—decía Sirius dando manotazos—quiero dormir, no quiero acostarme con nadie hoy…

--¿Estás bien o necesitas que te lleve a tu casa?—pregunto Remus consultando su reloj de pulsera--¿Tonks?

--Eh… Remus, yo…

--No, no digas nada—la corto Remus.

--¡Pero qué grosero!—se quejó Lily abriendo solo un poco los ojos.

--Pero…

--No, dime ¿Te llevo a tu casa o puedes irte sola?—repitió Remus con un tono de voz que denotaba cansancio, era increíble cómo había cambiado su estado de ánimo.

Remus sabía lo que sucedía… se había dado cuenta de la locura que había estado a punto de hacer, suspiro aliviado, seguía siendo firme en ese aspecto, menos mal… aunque en realidad no sabía que pensar, a menos de cinco centímetros de esos labios que no se sacaba de la retina.

--Puedo irme sola—dijo Tonks confundida—y…

--Genial, nos vemos.

Y con un crack, Remus despareció dejándola sola, ahí parada, a la mitad del estacionamiento de aquel bar, con las cejas arqueadas.

--No puedo creerlo de ti, Remus—James negaba reprobatoriamente con la cabeza—se supone que eres un caballero.

--¿Qué hiciste Nymphadora Tonks?—se preguntó Tonks con una mano en la frente y otra en la cintura.

--Date de santos que Lily no lo vio—comento James sujetando a su esposa, Remus no sabía que decir, últimamente le pasaba muy seguido—de lo contrario tendrías que soportar su ira y no estoy muy seguro de no contarle.

Y con otro crack, Tonks también despareció.

--Hay que irnos—dijo Remus que casi cargaba por completo a Sirius que se iba de lado, aun traía el cigarro en la mano—tienen que dormir.

--No evadas el tema—espeto James mirándolo algo enfadado—ya hablaremos tú y yo.

--Va, pero ahora… oh—y es que el torbellino del hechizo esta vez solo duro una fracción de segundo, ahora estaban en la sala de Menesteres que ya estaba lista con las tres habitaciones—iré a dejarlo a su cama.

Se metió en la puerta de en medio, James hizo lo mismo pero en la de la derecha; solo salió cuando oyó los pasos de su amigo.

--Remus…

--Lo siento, James, no me encuentro de todo bien, estoy mareado—se disculpó Remus con nerviosismo—nos vemos.

Cerró la puerta dejando a James recargado en el marco de la suya, estaba cruzado de brazos y miraba insistentemente el lugar donde hacía segundos había estado su amigo, como si pudiera comunicarse así con él.

--A mí no me engañas, te gusta y hasta podría jurar que ya la quieres—decía con mucha decisión, como si tuviera enfrente a su amigo—y de mi cuenta corre que reacciones.

Dio media vuelta y se metió a su habitación, cerrándola con cuidado porque Lily… vaya, estaba roncando, sonrió de lado, ella no era una bebedora en potencia y las pocas veces que lo hacía, bueno, aldespertar tendría una jaqueca horrible. Beso su frente, la tapo y se acostó a su lado, mirando el techo… no podía dormir, no con todo lo que había que hacer. Se sentía como una versión adulta y remasterizada de él mismo, siendo responsable y velando por la seguridad de su esposa y amigos, tenían que hacer demasiadas cosas que ya no sabía cuántas eran. Al acto pensó que tendría que hacer una lista y de repente apareció un pedazo de pergamino, pluma y tinta, sonrió complacido incorporándose para anotar con peculiar letra, chiquita y apretada.

Lista de cosas por hacer.

*1.*No morir, o al menos no dejar que Lily muera.

*2.*No permitir que Sirius vaya a Azkaban (así no dejaremos a Remus solo)

*3.*Impedir la muerte de mis padres y los de Lily.

*4.*Hacer algo para que Harry no tenga que vivir con los Dursley.

*5.*Agradecerle a Arabella Figg.

*6.*Hacer que Sirius hable con Hollie en cuanto volvamos.

*7.*Salvar a Alice, Frank, Rose y los McKinnon y todos los que mueran en el camino, como Cedric Diggory.

*8.*Ya no encelarme de Amos Diggory.

*9.*Averiguar quién demonios fue el que le hablo a Voldemort de la profecía.

*10.*Ayudar en todo lo que sea a los Weasley para agradecerles.

*11.*Golpear a Snape por todas las que ha hecho.

*12.*Salvar a Dobby.

*13.*Enseñar a Harry a tratar con las chicas.

*14.*Enseñar a Sirius a lidiar con las conquistas de Lyra.

*15.*Convencer a Remus de aceptar a Tonks.

*16.*Hacerle la competencia a los Weasley con respecto a los hijos.

17.**¡ALEJAR A PETER LO MÁS LEJOS POSIBLE ANTES DE QUE VAYA A AZKABAN POR ASESINO!

*18.*No dejar que Sirius le haga nada a Peter.

--Bueno… algunas más importantes que otras pero al final de cuentas es lo que hay que hacer—de nuevo hablaba solo, se guardó el pergamino en una de las bolsitas de su mochila antes de acostarse junto a Lily, abrazarla y cerrar los ojos.

Confirmado, le gustaba Tonks, le quería. Pero no, no podía ser. Remus se giró en su cama, Tamara le había enseñado que el amor no era para él, era un licántropo, peligroso, viejo y sin nada que ofrecer. Tonks necesitaba alguien mejor y ese… ese podía ser Charlie Weasley. Sabía cuál sería el siguiente paso: evitarla. Porque simplemente no podía, no podía estar con ella y convertirla en una marginada, era algo que no le haría solo pos su estúpido egoísmo de querer estar con ella. No lo haría, nadie lo entendería, estaba seguro, pero aun así lo haría. Aunque le doliera… había que hacerlo porque una voz en su cabeza le decía que su yo futuro tenía que arriesgarse para ser feliz, pero el instinto le decía que huyera del dolor, porque Tamara solo le había dejado eso, dolor en incertidumbre, su cabeza y su instinto tenían una batalla campal contra su corazón, dos contra uno, genial, ella le había dejado viviendo en la oscuridad, una oscuridad a la que estaba acostumbrándose.

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¡Hola!

Siento muchísimo el retraso, en serio que sí, pero… si, pero si ustedes supieran todo lo que me ha pasado u___u he estado de ama de casa desesperada, estudiante frustrada y niñera sin paga, así que… T___T no me juzguen por fis ñ___ñ

Bien, pasando a otros temas… ¿Qué tal? ¿Sorprendidos? Un capítulo un poco distinto a lo que están acostumbrados ¿no? Es solo que quería que vieran un poco más la relación de esos dos fuera de las cuatro paredes de Grimmuald Place xD no me culpen, es que me encanta escribir de ellos jijijiji Además que que fue como una moneda, por un lado estaba el lado sentimental de la escena en la estación (llore como Magdalena T__T) y luego lo de Remus y Tonks, así es la vida xD pensaba poner la primera clase de DCAO pero iba a ser demasiado, la biblia casi, casi, tuve que cortarlo u___u'

No desesperen w les prometo que el siguiente capi se viene esa clasecilla horrenda, el castigo y quien sabe qué cosas más :P

Espero que les gustare mucho :)

Y sobre todo, muchísimas gracias a todos los que me comentan, son un sol - me hacen muy pero muy feliz, en serio, a ustedes se debe el "éxito" de este fic que no sería nada sin su apoyo =D así que cada comentario suyo, es una sonrisa mía xD así que ya saben, quejas, dudas y/o sugerencias, nos vemos en el área de comentarios :P

¡Trataré de volver lo más pronto posible!

Besos con sabor a Remus "Lunático" Lupin (porque se lució en este capítulo w)

Y recuerden… ¡Daniel viene a México en febrero del año entrante!

P.D. ¿Quién viera a Lily tan ebria? jajajaja ya verna más en el siguiente capítulo xD