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Historia 67888 — capítulo 47
El hechizo… de nuevo…
--¿Dónde…?
--¿Qué, que ha pasado, Sirius?—preguntaba el otro Remus que venía corriendo como rayo.
--Yo… casi… casi me atrapan—contesto Sirius con un hilo de voz, hincado sobre el frío y duro suelo de la cocina de Grimmuald Place.
--¿QUÉ?—salto Remus hincándose junto a su amigo, le puso una mano sobre el hombro.
--Diablos… lo bueno es que te cagas en suerte, Canuto—dijo James dejándose caer en una silla.
Lily hizo lo mismo que él, Remus buscaba algo en la cocina, algo que no terminaba de encontrar y Sirius parecía muy consternado; pero sin duda alguna, los cuatro estaban sumamente aliviados de que nada malo hubiera sucedido… que Sirius fuera detenido y besado por los dementores era algo que no estaba iba a ser permitido.
--Ya oíste—dijo el otro Sirius poniéndose de pie—alguien quiso encerrarme en la chimenea.
--¿Cuál chimenea?—pregunto Remus que claramente seguía preocupado--¡Sirius!—chillo cuando su amigo no le contestaba y solo miraba sin parpadear la chimenea.
--Yo… ¿Para qué preguntas lo que ya sabes?—respondió de mala gana el hombre.
--No deberías hablarle así a Remus—se quejó Lily en voz baja, pero Sirius la escucho y solo le lanzó una mirada que no pudo descifrar.
--No debes seguir haciéndolo—decía Remus sacando dos vasos de la alacena junto con una botella de whiskey de fuego, una vez que su hubo parado—Dumbledore dijo…
--Me vale madre lo que diga él—lo corto Sirius pasándose una mano por el cabello.
--No sé porque siento que estoy enojado con ese viejo chiflado—dijo Sirius muy cómodamente, sus amigos lo miraron extrañados--¿Qué?
--¿Estás bien?—le pregunto Lily con las cejas alzadas.
--¿Por qué no habría de estarlo?
--Eh…--Lily busco con la mirada apoyo de James o Remus.
--Nada, nada, olvídalo—tercio Remus con un ademan de mano.
--Sí, lo que sea, yo opino que estoy de tu lado—afirmo James contento, Sirius sonrió satisfecho—y ahora quiero saber qué diablos sucede, no nos caería mal enterarnos de unas cuantas cosas acerca de la Orden…
--Sirius… me imagino lo que es para ti estar aquí, pero…--empezaba a decir el otro Remus mientras servía en los vasos.
--No, no lo sabes y… en buen plan Lunático, no digas nada porque nadie puede ni imaginarse como diablos me siento encerrado en esta maldita casa y con Snape diciéndome que soy un cobarde cada que puede el muy desgraciado—era increíble la amargura que podía oírse en la voz de ese Sirius, era como si hubiera vivido miles de años en la desdicha; Lily miraba a James y Remus que no le quitaban el ojo de encima a su amigo que solo se limitaba a mirar con asco cada centímetro de esa habitación, era como si ya lo hubiera superado. El otro Remus bajo la cabeza, triste—ah… perdóname, no he querido… no sé qué me pasa, no debía hablarte así.
--No te preocupes, hombre—se apresuró a decir Remus esbozando una sonrisa—verás que antes de que te des cuenta andarás a tus anchas por todo Londres.
--No sé, con todo lo que está pasando, ya no sé si algún día volveré a ser un hombre libre—se lamentaba Sirius bebiendo rápidamente el whiskey.
--¿Y qué está pasando exactamente?—quiso saber Sirius con evidente curiosidad, ni se inmutaba del estado de animo de su yo futuro—esto de saber tan poco de lo que hace la Orden me pone los pelos de punta.
--Bueno, pues si sigues parloteando no vamos a oír nada—dijo Remus como si nada.
Sirius hizo una mueca de indignación.
--Si sigues pensando así tendré que golpearte—le amenazo Remus sonriendo, Sirius hizo lo mismo pero a medias, luego su rostro se ensombreció—además ¿Qué envidias?—decía Remus con un deje de rencor—sinceramente preferiría quedarme aquí en casa, a estar de guardia con Snape…
--¿Lo ves?—saltó James a la mar de contento señalando a Remus con la cabeza pero mirando a Lily que no entendía bien aquello--¡Remus no es el santo que todos creen! Te lo he dicho muchas veces, Lily, él solo tiene cara de mustio pero en realidad es un cabron, como este y yo…
--Este tiene su nombre—zanjo Sirius con el ceño fruncido.
--¿Soy un cabron?—pregunto Remus realmente sorprendido y con muchas inocencia, lo que hizo que Lily soltara una carcajada cantarina.
--Oh si… Quejicus—dijo el otro Sirius burlonamente e hizo como que un escalofrió de horror le recorría el cuerpo—como lo odio al hijo de toda su p…
--¡Qué boquita!—exclamo alguien en la puerta.
Remus casi se queda sin color.
Si, era Tonks.
--Oh… que bien, las cosas por aquí se pondrán interesantes—susurro Sirius mirando malévolamente a ambos Remus.
El otro Remus ni siquiera se volvió, tomo su vaso de whiskey de fuego y lo vacío de un trago, el otro Sirius se puso de pie para recibir a su sobrina que sonreía tímidamente.
--Creí que tendría que taparme los oídos para que no aprendiera una nueva mala palabra—dijo Tonks, parecía nerviosa.
--Sí… no me mal entiendas, pero ¿Qué haces aquí?—inquirió Sirius ayudándola a sentarse, junto a Remus—se supone que estabas de guardia…
--Ufa, ufa… que yo creo que ya te las hueles, Canuto—dijo James dándole un codazo a su amigo que soltó una risotada—dale una manita al señor Lunático- lento- Lupin.
--Ya paren—ordeno Remus poniéndose en una postura muy recta, pero ni a James ni mucho menos a Sirius parecía importarles aquello, Lily se mordió la lengua para no decir nada.
--Dumbledore quería que viniera…--Tonks se encogió de hombros y se sentó entre Sirius y Remus, este último se volteo bruscamente, para no mirarla.
--Que bonitos modales—se burló Sirius--¡Tanto que nos ha costado tu educación y tú vas y echas todo eso a la borda! Ya ni la burla perdonas, Lunático, luego, cuando te den de enganche no vengas llorando…
--¿Teme que me escape?—pregunto el otro Sirius irónicamente, le quito la botella a Remus de las manos y comenzó a servirle a Tonks que parecía muy interesada en ver sus manos--¿Tonks?—dijo cuando ella no le prestaba atención.
--¿Qué, que decías?—dijo Tonks alzando rápidamente su cabeza, sin querer las puntas de su cabello se pusieron de un rojo intenso, el otro Sirius rió por lo bajo.
--Nada, olvídalo—sentenció el otro Sirius negando con la cabeza, le lanzo una miradita al otro Remus que hizo que los dos se sonrojaran--¿Y bien?
--Hum… ¿Algo que tengas que decirme, Remus?—tercio Lily mirándolo acusadoramente; Remus dio un respingo, tosió sonoramente y negó rotundamente; James y Sirius los miraban muy interesados y alternadamente, como un partido de tenis—no voy a darte una segunda oportunidad, así que, anda, dime porque rayos te comportas así con Tonks; sé que paso algo y tuvo que ser la vez que...—miro acusadoramente a Sirius que señalo con la cabeza a James que se puso muy nervioso—lo que sea, paso algo así que ya dímelo y será mejor que me entere por ti que ahora mismo.
--Lily…--Remus le sonrió lo más inocentemente que pudo, pero ella lo taladro con la mirada—eh… ¿Qué puedo decirte?
--La verdad—dijeron James y Sirius completamente sincronizados, con una sonrisa burlona, Remus los fulmino con la mirada, deseándoles una muerte lenta y muy, pero muy dolorosa.
--Nada, Dumbledore solo me mando aquí y ya—contesto Tonks dándole sorbitos a su whiskey de fuego—sabe muy bueno—comento pasados unos segundos de incomodo silencio, el otro Remus ni la miraba de reojo, tenía la vista clavada en la chimenea--¿De dónde lo has sacado, Sirius?—inquirió finalmente, dándose por vencida de buscar la mirada del licántropo.
--Remus lo compro—dijo Sirius guiñándole un ojo, ella puso cara de confusión, el aludido se volvió pero al acto deseo no haberlo hecho—tú lo trajiste, no sé de donde, dile a Tonks para que pueda comprarse una botella porque capaz que se lo acaba todo y tendré que verme en la forzosa necesidad de salir de compras.
Tonks rio poquito, jugando con su vaso.
--Ay por todos los cielos, hazle caso a la pobre—se quejó James dándose un golpe seco en la frente, Remus tenía los labios fruncidos, sin duda para no contestarle de la forma que le habría gustado y que le habría ganado un sentimiento de culpabilidad al ver la cara compungida de su amigo--¡Mira como la tienes! Ya lo digo, eres un cabron hecho y derecho.
--James…--dijo Remus con un tono de voz muy frio pero James se limitó a bufarlo.
--En Hogsmeade—murmuro Remus como maldiciéndose por el simple hecho de estar hablando, aunque todavía no miraba a Tonks.
--¿Qué?—dijeron Tonks y Sirius al mismo tiempo.
--Lo compre en Hogsmeade—repitió con la mandíbula apretada.
--Uy, que don gruñón ha venido—dijo Sirius con voz teatral, Remus se metió un dedo a la boca—me das miedo en esa faceta, Lunático.
--Eres de armas tomar—dijo James muy convencido.
Y es que, ambos, recordaban las pocas veces que el mal genio de Remus Lupin había salido a la luz dejándoles un sentimiento de temor; esas pocas veces que su amigo se ponía verde, su habitación había terminado patas arriba, las cosas hechas trizas y ellos, sin cabello y sin pantalones y con una marca en…
--Ah ya—musito Tonks en voz muy baja.
--¿Más?—Sirius inclino la botella sirviéndoles a Remus y Tonks, que él seguía en el firme propósito de ignorarla y ella, sin saber qué hacer.
--Al paso que van, de nuevo van a embriagarse—mascullo Lily con reprobación.
--No te hagas la virgen de la vela perpetua con nosotros, pelirroja—le guiño el ojo Sirius, sonriéndole con sorna, Lily tenía los ojos entrecerrados—sabemos de qué pie cojeas.
James se debatía entre echarse a reír descaradamente o decirle a Sirius que huyera si apreciaba en algo su vida, porque Lily estaba respirando rápidamente y su ojo amenazaba con hacer ese tic que tanto miedo daba; era el nivel de enfado número cuatro y a ese nivel solo había llegado James una vez que una tipa se le colgó al cuello y lo beso, Lily casi se le va a los golpes, a ambos; él no la había empujado, así de simple y con eso él se había ganado el látigo de su desprecio por mucho tiempo.
--¿Qué tal todo?—inquirió Tonks bebiendo de nuevo, trataba de sonar casual o eso creía Remus y se maldecía una y otra vez por estar pensando lo que estaba pensando.
--¿Te burlas?—pregunto el otro Sirius sarcásticamente, Tonks alzo una ceja—casi me atrapan…
--¿Qué?—saltó Tonks escupiendo un poco—oh, lo siento.
--En la chimenea—explico el otro Sirius sin darle mucha importancia—me parece que fue Umbridge.
--Esa perra…--murmuro Tonks moviendo la varita para secar el whiskey que había derramado.
--¡Pero qué mal hablada!—exclamo Sirius con una fingida indignación.
El otro Sirius la miro, con sorpresa y… fue inevitable, ante tales palabras el Remus de esa época la miro, con mucho interés, mucho, mucho, interés.
--¿Perdón?—Sirius sonreía de lado.
--Lo siento, lo siento mucho—se excusó Tonks torpemente—no debí decirlo, creo que pensé en voz alta.
--¿Qué fue eso?—pregunto James a nadie en particular, sonreía a Remus que suspiraba profundamente cada dos por tres.
--¿Por qué lo dices?—quiso saber el otro Sirius despacio.
--Es que… es una estupidez—dijo Tonks tocándose un mechón de pelo, lo llevaba negro.
--¿Eh?
--La conocí en el ministerio—iba diciendo Tonks haciendo muecas para hacer su pelo corto y rubio, cuando abrió los ojos, los tenía azules—era… bueno, es porque lo sigue siendo: es una arpía, una loca, una… una… una maldita mujer vil y cruel, con cara de sapo.
Sirius dio una palmada y soltó una carcajada perruna, Sirius y James hicieron lo mismo, Lily reía bajito y ambos Remus no le quitaban el ojo de encima a las manos temblorosas de Tonks; algo muy extraño.
--¿Por qué?—insistió el otro Sirius y él mismo sabía que lo hacía por una razón; era jodidamente inteligente y brillante, ahora y siempre.
--Hace dos años…--Tonks miro tímidamente a Remus que la miraba, pero desvió la mirada de sus ojos. Eran pequeños detalles pero los captaban, fácilmente—yo aún estaba en entrenamiento, así que… no era ninguna idiota y me daba cuenta de las cosas que esa mujer hacía y que Fudge le permitía, desde entonces yo sabía que el ministro era un monigote—a cada palabra que decía, se convencían que no era una chica más del montón, era muy torpe pero muy despierta, era perfecta para Remus; mientras, el otro Remus, ya no podía evitarlo y mantenía su vista en ella más tiempo del que Remus (el viajero) habría querido, estaba cayendo, no podía ser—y ella… no sé si la han oído hablar, pero… odia a los semi humanos y tuvimos que soportar una conferencia de cinco horas de "Semi humanos y como alejarlos de una pacífica sociedad de magos"—todos (sin excepción) rieron por el tono que uso Tonks para decir el título, los dos Remus… se estaba viniendo abajo su táctica de indiferencia.
--Suena a algo que disfrutaste mucho—rió el otro Sirius divertido.
Era bueno verle así, pensó James.
--No tienes una idea—ironizo Tonks relajándose poco a poco—el punto es que… se suponía que redacto un estúpido borrador anti hombres lobo que…
--Dice que un hombre lobo es peligroso, no nada más las noches de luna llena y que por ello sería riesgoso darle empleo, nunca sabes cuando su mal genio va a salir a flote y te arrancara el cuello cuando menos te lo esperes—recito el otro Remus con monotonía.
--¡La mato!—chillo Sirius haciendo como que golpeaba a alguien--¡Y un derechazo, un… un izquierdazo… gancho al hígado…!
--Sí, algo muy idiota—sentenció Tonks agachando la cabeza.
--¿Eso crees?—quiso saber el otro Sirius con satisfacción.
--Claro ¿Por qué lo dudas?—respondió Tonks algo dolida.
--Bueno, parece tan testaruda como tú, Canuto—observo James pensativamente--¿Será algo de los Black? Porque Andrómeda, si no mal recuerdo, era igual o peor.
--Pues si es algo de familia, me alegro que sea algo más o menos bueno—dijo Sirius cruzándose de brazos—pero menos mal que Tonks es así, de lo contrario mandaría a Remus al quinto infierno en cuanto él le diga que no.
--Sí, tienes toda la razón—concedió James.
--No hablen de mí como si no estuviera presente—dijo Remus seriamente.
--Por supuesto que no lo dudo—defendió el otro Sirius, miro a Remus—pero cada vez confirmo más que eres de los miembros medianamente decentes que da esta asquerosa familia.
--Gracias ¿Era un cumplido, no?—dijo Tonks divertida—ah… pero creo que es porque se va diluyendo, cuando tú tengas hijos seguro que…
Sirius dejo de sonreír, era cierto; su yo futuro no sabía de la existencia de Lyra y seguro ese viejo chiflado se había encargado de modificarle la memoria a Hollie también y por ende ella no habría ido a buscarlo, bendito Dumbledore…
--¿Hijos?—dijo el otro Sirius con una carcajada, que nadie coreo, el otro Remus rodo los ojos--¿Por quién me tomas? ¡Claro que no! Yo no tengo ni tendré hijos; solo babean, escupen y sueltan olores nada agradables…
--Ay Sirius…--Lily negaba con la cabeza.
--¿Qué? ¡Es verdad!—exclamo Sirius muy convencido, sus amigos le miraron intensamente—por eso, es que no me dejan terminar, son… los bebés son… son…--parecía muy concentrado buscando un término que lo convenciera a él y a sus amigos—los bebés son… ¡Los bebés son bebés, da!—soltó como si fuera lo más obvio del mundo.
--Los bebés son adorables—dijo Tonks mordiéndose el labio inferior, ambos Remus se tensaron—me gustaría tener un par, un niño y una niña, seguro que heredarían mi condición—y le lanzó una mirada nada disimulada a Remus que al instante bajo los ojos a la mesa; Lily tenía los ojos bien abiertos, Sirius y James se miraban con la boca abierta y Remus… no quería que su mente procesara esa información y comenzara a hacer conjeturas que al final dolerían—estoy segura.
--¿Ah sí?—dijo el otro Sirius sonriéndole a Remus que tosía.
--Sí, he estudiado eso un poco ¿sabes?—iba contando Tonks lanzándole miraditas a Remus, sin duda para ver si en una de esas sus ojos se topaban—si yo llegara a tener hijos con… con… con un duende—dijo y el otro Sirius sonrió cerrando los ojos—hay muchas posibilidades que nazca normal y siendo metamorfomago y…
--¿Cincuenta por ciento?—aventuro el otro Remus con los hombros tensos, a la defensiva.
--¿Qué demonios haces, Lunático?—le reclamó James--¡Estas por cagarla!
--No, estoy por poner las cosas en orden—dijo imperito, Lily sintió unas profundas ganas de darle un bofetón para que los cables de su cabeza se conectaran e hiciera lo correcto.
--No—dijo Tonks fríamente y se puso de pie—es el setenta por ciento a mi favor.
Y sin más salió de la cocina, dejando a Sirius con el vaso suspendido frente a su boca y a Remus mirando la mesa.
Remus abrió la boca, como si fuera a decir algo pero al final se encogió de hombros y metió las manos en sus bolsillos; James y Sirius intercambiaron una mirada triunfante mientras que Lily sonreía con ganas. Tonks lo había puesto en su lugar.
--Y podemos decir que… ¡TE HAN MANDADO A CHINGAR A TU MADRE, LUNÁTICO!—grito Sirius carcajeándose de Remus que le soltó un golpe en la frente--¡Ni aunque me pegues evadirás la verdad, Tonks te ha mandado a donde el diablo boto la chola! (lo aprendí, lo siento xD)
--¿Eres o te haces, Remus?—dijo el otro Sirius saliendo de la cocina—ya no sé.
--¿Qué, que hice?—pregunto el otro Remus, pero su amigo ya se había ido—soy un idiota.
--Lo eres—dijeron James y Sirius al unísono.
--Ya lo sé—murmuro Remus con la cabeza agachada; le dolía, era un idiota y no quería serlo con Tonks, porque él, porque él… no, no iba ni siquiera a pensarlo.m
--Oh vamos, anímate que puedes hacerlo mejor—dijo Lily dulcemente—tienes tiempo para remediar las cosas…
--O para cagarla más—tercio Sirius mirándose las uñas—vaya, creo que ya tengo que comérmelas, están muy crecidas ya…
--No ayudas, Sirius—mascullo la chica apenas moviendo la boca.
--No era mi intención hacerlo—declaro inocentemente—se lo tiene bien merecido por hablarle así a Tonks y no…
Pero Sirius se quedó con la palabra en la boca porque el hechizo los movió con más brusquedad de la que ya estaban acostumbrados.
--¿Por qué hace eso?—pregunto James incorporándose pues se había caído.
--¿Qué cosa?
--Darnos tantas vueltas—se quejó Sirius sobándose el codo—en ocasiones ni sentimos que nos mueva y otras veces… ¡Va a dejarme lleno de moretones!
--No seas niñita…
—Creo que deberíamos elegir un líder…
Se giraron y fue cuando prestaron atención; estaban rodeados de chicos Gryffindor, Hufflepaff y Ravenclaw… en el centro estaban Harry, Ron y Hermione y eso parecía más bien…
--¡Una clase, estamos en una clase!—chillo James emocionado, dando brinquitos--¡Y es la Sala de Menesteres, era el lugar que yo había pensado!
--Qué asco—dijo entonces Sirius.
--¿Por qué?
--¡Harry está en la misma sala donde sus padres tienen sexo!—grito Sirius con una mueca horrenda, Lily se puso más roja que un tomate, James lo asesino con la mirada y Remus rió por lo bajo, ocultándolo con un estornudo—Eso es asqueroso.
--Cierra la boca, Canuto—le ordenoJames, Sirius le sonrió encantadoramente.
—Harry es el líder —saltó Cho mirando a Hermione como si estuviera loca.
--Ah…--Sirius parecía desilusionado de oír hablar a Cho así—preferiría que fuera Ginny…
--Ya basta, deja ese tema de lado—ordeno Lily irguiéndose—si a Harry le gusta Cho no hay nada que podamos hacer…
--¿Podamos?—dijo James sonriendo anchamente, Lily se sonrojo y movió los dedos rápidamente--¿Entiendo que tú odias a la chica?
--Odiar es una palabra…
--Muy acertada—termino por decir Remus sonriendo.
--No, claro que no la odio—sentenció Lily apresuradamente, miraba a Cho que a la par miraba a Harry—ella… yo… si quiere a mi hijo está bien—dijo finalmente.
--Ajá—dijeron los tres chicos con los ojos entrecerrados y una sonrisa petulante.
—Sí, pero creo que deberíamos realizar una votación en toda regla —afirmó Hermione sin inmutarse—. Queda más serio y le confiere autoridad a Harry. A ver, que levanten la mano los que opinan que Harry debería ser nuestro líder.
--¿De qué diablos hablan?—pregunto Sirius a nadie en particular.
--Eligen un líder—le susurro Remus con una mano en la barbilla—Cho dice que sea Harry pero Hermione quiere que voten ¿comprendes?—Sirius asintió—genial.
Todos levantaron la mano, incluso Zacharias Smith, aunque lo hizo sin entusiasmo. James y Lily sonrieron, complacidos y más orgullosos que pavos reales.
—Bueno, gracias —dijo Harry, que tenía las mejillas ardiendo—. Y... ¿qué pasa, Hermione?
--Me siento rarito—declaro James despeinándose el cabello, parecía ya más un acto reflejo que otra cosa; Remus y Sirius alzaron las cejas pero Lily lo abrazo—es que… jamás me hubiera imaginado ver a mi hijo así, dando clases—añadió al ver que Sirius iba a abrir la boca—no me mal entiendan pero es algo extraño.
--Sí, lo es para mí también—admitió Lily sonriendo maternalmente a Harry que obviamente no podía verla—pero me alegra que se haya animado.
--¿Por qué lo dices?—pregunto Remus--¿Crees que Harry no quería y Hermione se hizo cargo de convencerlo?—aventuro lanzándole una mirada a Hermione.
--Es lo más probable, ya que Harry se parece mucho a Lily y es lo que ella habría hecho—tercio Sirius sin más, James sonrió poquito, aún era extraño que su primogénito se pareciera bastante más en carácter a su madre, no le molestaba pero se sentía como… ¿Desplazado?
—También creo que deberíamos tener un nombre —propuso Hermione alegremente sin bajar la mano—. Eso fomentaría el espíritu de equipo y la unidad, ¿no les parece?
--¡Yo digo que se llamen la Liga de la Justicia!—exclamo Sirius dando un puñetazo al aire.
--¿Liga de la Justicia?—repitió James conteniendo la risa--¿Qué es eso?
--Ah… no lo sé—dijo Sirius pasándose un dedo por los labios, pensativamente--¡No ya sé!—Lily rodo los ojos, divertida--¡El lado de la fuerza!
--Ese término se dice, el lado oscuro de la fuerza—le corrigió Remus—esos serían Voldemort y sus seguidores…
--Oh… por eso digo que eso no…
—Podríamos llamarnos Liga AntiUmbridge —terció Angelina.
--No, por favor eso no—dijo James de pronto, como suplicando—ese nombre carece de estilo…
--Sería más fácil con unas siglas—dictamino Remus paseándose alrededor del grupo de chicos, dio gracias a Merlín que Sirius no viera lo que estaba haciendo Lyra porque de lo contrario… alguien iba a morir—además que si usan un nombre así se delatarían de inmediato…--dijo sonriendo burlonamente a Sirius que no entendió porque lo hacía su amigo.
—O Grupo Contra los Tarados del Ministerio de la Magia —sugirió Fred.
--¡Ese me gusta más!—saltó James con entusiasmo-lo digo, Fred es mi gallo para que se quede con Lyra, piénsalo Canuto él…
--Haz un favor y ya no hables, Cornamenta—le espeto Sirius algo cabreado, el tema de Lyra y sus novios siempre era tema de discusión, siempre.
—Yo había pensado —insinuó Hermione mirando ceñuda a Fred— en un nombre que no revelara tan explícitamente a qué nos dedicamos, para que podamos referirnos a él sin peligro fuera de las reuniones.
--Ya lo ha dicho Remus—mascullo Lily ganándose la atención de esos tres—lo mejor serían unas siglas a las cuales referirse y nadie, excepto ellos, sabrían de que se trata.
— ¿Entidad de Defensa? —aventuró Cho—. Podríamos abreviarlo ED y nadie sabría de qué estamos hablando.
--Entidad de Defensa…--bufo Lily sin darse cuenta que miraba ceñuda a Cho.
--Ya se enojó la suegrita—susurro Sirius conteniendo su carcajada perruna, un foco se prendió en su cabeza, Lily ya era una suegra… ya tenía algo a que sacarle jugo…
--Yo creo que no se oye tan mal—dijo James, pero no parecía muy convencido—sin embargo… me gustaría algo más como… como, no sé una burla…
—Sí, ED me parece bien —intervino Ginny—. Pero sería mejor que fueran las siglas de Ejército de Dumbledore, porque eso es lo que más teme el Ministerio, ¿no?
--¡Esa es mi chica!—grito Sirius emocionado.
--Por eso, ella será mi nuera—afirmo James petulantemente—yo no sé qué tenga que hacer pero ella tiene que ser una Potter, sí que sí, tiene material y sería perfecta para Harry…
--Cariño, Harry tiene que elegir—dijo Lily acariciándole la mejilla, James hizo un divertido puchero—y sea quien sea la chica con la que se case, debemos respetarlo ¿Vale?
--Pero…
--¿Vale?—insistió Lily, su sonrisa flaqueo un poco al pasar su vista de Cho a Ginny.
--De acuerdo, tu ganas—James se cruzó de brazos y Lily se volvió para seguir viendo la clase, Sirius le hizo una seña obscena con la mano pero entonces él solo movió los labios, sin emitir sonido—no me daré por vencido, ya le enseñaremos a Harry—Sirius dio un brinquito, contento.
El comentario de Ginny fue recibido con risas y murmullos de conformidad. James estaba seguro que Harry no podía defraudarlo, estaba muy orgullo de él, más de lo que un padre podría estarlo de su hijo pero sabía que en ese aspecto, él no podía fallarle; Harry no sabía que los Potter llevaban generaciones y generaciones de casarse con pelirrojas, fuertes y decididas, él no iba a a ser la excepción…
— ¿Están todos a favor de ED? —preguntó Hermione en tono autoritario, y se arrodilló en el cojín para contar—. Sí, hay mayoría. ¡Moción aprobada!
Clavó el trozo de pergamino donde habían firmado todos en la pared, y en lo alto escribió con letras grandes:
EJÉRCITO DE DUMBLEDORE
--Solo espero que Hermione haya tomado las precauciones necesarias—externo su preocupación en voz alta Lily.
--Yo creo que sí—dijo Remus con mucha confianza—y más que eso…
--¿A qué te refieres, Lunático?—quiso saber Sirius con la ceja izquierda alzada.
--Hermione es muy inteligente y astuta—empezaba a decir el licántropo recargado sobre la estantería de libros—y creo que estar con Harry la ha mal influenciado un poco…
--¿Tú crees que…?—James le presto mucha atención a que Remus no apartaba la vista del pergamino donde estaban los nombres de todos.
--¡Por eso es amiga de mi ahijado!—chillo Sirius cuando lo comprendió, estaba sumamente satisfecho.
--No puedo creerlo de ella—murmuro Lily parpadeando rápidamente, con una mano en el pecho—Hermione, por dios santísimo…
--No pudimos esperar menos de ella, chicos—James abrazo a sus amigos por los hombros, más tranquilo de lo que quería admitir porque si Umbridge de enteraba, seguro que corrían a Harry de Hogwarts, aunque, en realidad, expulsarían a todos. No, no debía pensar esas cosas.
—Muy bien —dijo Harry cuando Hermione se hubo sentado de nuevo—, ¿empezamos a practicar? He pensado que lo primero que deberíamos hacer es practicar el Expelliarmus, es decir, el encantamiento de desarme. Ya sé que es muy elemental, pero lo encontré muy útil...
--Empieza con lo elemental, estupendo—le adulo Remus—lo elemental, lo primero es que logren hacer hechizos sencillos y luego podrán practicar contramaldiciones y entonces creo que…
— ¡Vaya, hombre! —exclamó Zacharias Smith mirando al techo y cruzándose de brazos—. No creo que el Expelliarmus nos ayude mucho si tenemos que enfrentarnos a Quien-tú-sabes.
--Este idiota—dijo Sirius apretando los puños, las aletas de sus nariz temblaban—Debería aprender a quedarse callado y si no lo hace, con todo el dolor de mi corazón voy a tener que patearle el trasero.
--De verdad que no sé qué hace aquí—repuso Lily con frialdad.
—Yo lo utilicé contra él —dijo Harry con serenidad—. En junio, ese encantamiento me salvó la vida. —Smith se quedó con la boca abierta, con cara de estúpido. Los demás estudiantes estaban muy callados—. Pero si crees que está por debajo de tus conocimientos, puedes marcharte —añadió Harry. Smith no se movió. Los demás tampoco—. Bien —continuó Harry. Había tantos ojos fijos en él que se le estaba secando la boca—. Podríamos dividirnos en parejas y practicar.
--¡Y que empiece el show!—soltó James entusiasmado y muy contento de la actitud de Harry, eso era todo.
Todos se pusieron en pie a la vez y se colocaron de dos en dos. Rápidamente, los cuatro se esparcieron por la sala para ver, para curiosear… casualmente Sirius dio con Lyra y…
--¡Hey, hey, chiflando y aplaudiendo!—grito tratando de darle golpes en la mano a Lyra que jugaba con George un extraño juego muggle mientras se acomodaban y Harry daba instrucciones.
--¿Qué rayos te pasa?—pregunto Remus cuando llego a su lado, pero al solo mirar el tic nervioso de su amigo, lo entendió y sonrió--¿Por qué esa cara?
--¡No hagas preguntas de las cuales ya conoces las respuestas, Lunático!—el pecho de Sirius subía y bajaba rápidamente, señalaba con un dedo acusador a los dos chicos que reían bajito--¡Siempre que los veo, este niño Weasley está tomando a Lyra de la mano! ¿Qué confiancitas son estas?
--Ay relájate—le aconsejo Remus dándole un golpecito en la cabeza, haciendo que sus rulos se alborotaran—no están haciendo nada malo, no creo que sean ni novios…
--¿Qué?
--… si te pones así cuando solo se están tomando de las manos no puedo ni imaginarme cuando la veas besándose con su novio…
--¡¿Qué?!
--… y espero por tu bien y por el de Lyra que jamás la veas teniendo sexo porque…
--¡¿¡QUÉ!?!
--… sería algo muy desagradable, en fin, falta mucho.
Remus ni se dio cuenta cuando le una serie de tics le dieron a Sirius… y siguió su ronda por la sala, dejándolo ahí, al borde del sufrir una embolia…
De pronto, la sala se llenó de gritos de ¡Expelliarmus! Las varitas volaban en todas direcciones; los hechizos mal ejecutados iban a parar contra los libros de las estanterías y los hacían saltar por los aires. Harry era demasiado rápido para Neville, cuya varita saltó de su mano, giró sobre sí misma, golpeó el techo produciendo una lluvia de chispas y aterrizó con estrépito en lo alto de una estantería, de donde Harry la recuperó con un encantamiento convocador. No podían estar más contentos y satisfechos de comprobar que las decisiones de Harry eran casi siempre acertadas, era fácil tener vocación de líder cuando uno no se lo propone; cuando una gran responsabilidad caía en sus hombros. Y James recordó que aún no averiguaba quien había sido el chismoso que fue a contarle a Voldemort de la profecía, tenía que saberlo, iba a saberlo y cuando lo supiera entonces iba a comprobar si en su naturaleza realmente estaba el matar.
Era increíble, pensaba Remus, que la gran mayoría de los chicos no daban una con ese hechizo tan sencillo, quizá se debía a el constante cambio de profesores. Era un error garrafal, pero ningún profesor duraba un año, eso ya pasaba cuando ellos iban a Hogwarts y una idea asalto su mente; ser maestro, siempre, todos los años hasta que fuera muy viejo, sería el profesor de Harry y de Lyra y hasta de Tonks… ¿No sería eso como pedofilia? Ser el profesor de ella y tener una relación… ¡No! Porque Tonks solo era una compañera de trabajo, eso y nada más.
— ¡Expelliarmus! —exclamó Neville. Había pillado a Harry desprevenido, y la varita saltó de la mano de éste—. ¡LO HE CONSEGUIDO! —exclamó Neville, emocionado—. No lo había hecho nunca. ¡LO HE CONSEGUIDO!
--Pero…--Sirius se abstuvo de hacer un comentario cuando detecto la mirada severa de Lily—excelente, excelente, lo están haciendo muy bien—dijo un poco cohibido.
— ¡Muy bien! —lo animó Harry—. Oye, Neville, ¿por qué no te turnas un rato para practicar con Ron y con Hermione? Así podré pasearme por la sala y ver cómo les va a los demás.
--Estoy a punto de llorar—dijo James dramáticamente, algo que hizo reír a Lily, Remus y Sirius.
--Sigámoslo—propuso Remus, los demás asintieron contentos.
--¿Qué demonios le sucede?—inquirió Sirius señalando a Zacharias Smith, le pasaba algo muy extraño: cada que intentaba hacer el hechizo, su varita saltaba de sus manos aun cuando su compañero no había abierto la boca—es un idiota.
--No… yo creo que no—dijo James riendo, miraba a Fred y George.
A los otros tres solo les basto ver a los gemelos que estaban muy cerca de Zacharias y se turnaban para apuntarle a la espalda con sus varitas.
--Me caen tan bien—apunto Remus sonriendo y negando con la cabeza, Sirius miro ceñudo a George pero luego ya no puedo evitarlo y se mostró muy complacido.
—Lo siento, Harry —se apresuró a decir George al comprobar que Harry lo miraba—. No he podido evitarlo.
--Ni yo lo hubiera evitado de haber podido—dijo James como niño pequeño.
Siguieron a Harry en su recorrido para corregir a quienes lo hacían mal; llegaron a donde Ginny y el tal Michael Corner y ni James ni mucho menos Sirius contuvieron un gruñido.
--Lo hace muy bien—Remus miraba con interés a Ginny que parecía haber realizado el hechizo muchísimas veces—lo hace bastante bien.
--Es una bruja genial—aseguro James con rotundidad—y si le sumamos que es la primera mujer Weasley en generaciones…
--Y no olvides que es la séptima—tercio Sirius estirándose y bostezando perezosamente—el número mágico por excelencia.
Ahora Lily miraba con más interés a Ginny… su mirada, su sonrisa, su fuerza al decir el hechizo… era increíble, le recordaba a alguien pero no sabía bien a quien.
Continuaron viendo a Harry corregir a las demás parejas hasta que se detuvo en el centro de la Sala.
— ¡Alto! —gritó Harry—. ¡Alto! ¡ALTO!—de pronto, se acercó a la hilera de libros más cercana, era un silbato. Lo cogió, sopló con fuerza y todos bajaron las varitas en el acto—. No está mal —dijo Harry— pero todavía podéis mejorar mucho. —En ese momento Zacharias le lanzó una mirada de desdén—. Volvamos a intentarlo.
--Está haciéndolo muy bien—afirmo Remus contento—sabe lo que hace y la forma en que lo hace es muy humilde, muy sincera.
--Es modesto—y Lily miro a James con el rabillo del ojo, él se mostró un tanto ofendido—amor, sabes que es verdad, eres todo, menos, modesto.
Se acercó a él, se puso de puntitas y le dio un tierno y casto beso en los labios que lo ablando un poco, sonrió y la abrazo.
--Ah… me dan tanta…
--¿Envidia?—aventuro Remus con sorna.
--¿Por qué habrían de darme envidia?—pregunto Sirius mordazmente—tu eres el que debería tener envidia.
--¿Y porque yo, quimosabi?
--¡Pues porque tienes pero no tienesTonks!—dijo Sirius arrogantemente, Remus se quedó pensativo—digo, la tienes pero no la tienes porque eres un idiota prejuicioso y tú eres el que deberías tener envidia.
--Si a esas vamos, tú tampoco tienes a Hollie—razonó Remus tratando de no pensar mucho en Tonks y la escena que acababan de ver en Grimmuald Place; Sirius le miraba, esperando que continuara—la engañaste y el que tengan una hija en el futuro no te garantiza que la tengas en el pasado, lo que sería nuestro presente ¿Comprendes?
--Eh… no, la verdad no—confeso riendo--¡Odio todo este enredo temporal!
--Ya sé, hace que…
--¡Oh…!—exclamo Lily haciéndolos que se giraran.
--¡No me sale!—chillaba una chica, era Lyra.
--¿Qué pasa?—pregunto Harry acercándose a la hija de su padrino, aunque él no lo sabía.
--¿Cómo que no le sale?—se extrañó Sirius acercándose a su hija que estaba con una chica que no conocían.
--Bueno, es la primera vez que lo intenta, Sirius, cálmate—le dijo Remus colocando una mano en su hombro.
Harry índico a Lyra como mover la mano, estaba haciéndolo mal.
--Con razón—dijo Lyra con los ojos entrecerrados y entornando un punto muerto.
--Sí es que debías hacerlo… oye—dijo Harry con las cejas arqueadas, Lyra lo miro—es que… bueno, te me haces parecida a alguien pero no sé a quién…
--¿Ginny?—aventuro Lyra pícaramente.
--No claro que no—contesto Harry sin inmutarse del tono que uso la niña—así como hablas y como te mueves, tus ademanes se parecen a los de mi…
--¿Sí?—Lyra no le prestaba mucha atención y hacia el movimiento sin pronunciar el conjuro.
--No, nada, nada olvídalo—Harry se rasco la frente y añadió—inténtalo, vamos.
--¡Expelliarmus!—grito Lyra pero no ocurrió nada, la varita de su pareja no salió volando—diablos… aquí voy ¡Expelliarmus!
--Sigue practicando, ahora vuelvo…
--¿Me lo imagine o Harry si se acordó de mi viendo a Lyra?—inquirió Sirius cuando seguían a Harry pero miraba a Lyra que maldecía porque no le salía el hechizo.
--Creo que si noto el parecido pero se le hizo imposible emparentarlos—sentenció Remus encogido de hombros—después de todo, se supone que solo Hollie sabe que Lyra es tu hija.
--Cierto—dijo Sirius cabizbajo.
--¡Anímate!—exclamo Lily abrazándolo—tú lo sabes y harás algo al respecto al volver, tenemos una segunda oportunidad.
Jamesasintió fervientemente a las palabras de su esposa y Sirius se quedó más tranquilo.
--Uh… mi amiga asiática no pierde ocasión ¿verdad?—dijo James yendo a donde estaban Harry con Cho y su amiga amargada.
— ¡Oh, no! —exclamó Cho al ver que Harry se dirigía hacia ellas—. ¡Expelliarmonos! ¡Ay, no! ¡Expelliemillus!
Los cuatro se dieron un golpe en la frente, negando con la cabeza y con los ojos cerrados.
--Dilo, Sirius, dilo—dijo Lily aun en esa posición.
--No puede ser más tonta y boba—dijo él resoplando—Ay Harry, ay Harry, que tienes que aprender muchas cosas.
--¡Oh, Marietta, lo siento! —La manga de la túnica de su amiga de cabello rizado se había prendido fuego; Marietta apagó las llamas con su propia varita y miró con odio a Harry, como si él tuviera la culpa de todo—. ¡Me has puesto nerviosa, hasta ahora lo estaba haciendo bien! —le dijo Cho a Harry con tristeza.
--¡Por favor!—saltó Lily sarcásticamente, dio media vuelta y apretó los puños—es muy… ay no sé, no encuentro la palabra adecuada pero ella no le conviene a mi hijo…
--Lily, quedamos que íbamos a respetar la decisión de nuestro hijo—le recordó James en tono muy serio y solemne, Remus y Sirius sonreían por la cara que puso Lily—lo siento, quedamos en eso.
--Ya sé—dijo Lily compungida.
—Está muy bien —dijo Harry (mentiroso adulador, pensó James), pero al ver que Cho arqueaba las cejas se añadió—: Bueno, no, está fatal, pero ya sé que lo sabes hacer muy bien (mucho mejor, se dijo James mentalmente). He estado observándote desde allí.
Cho rió y su amiga Marietta los miró con cara de pocos amigos y se apartó.
--Pues claro, está mirándola porque le gusta—dijo Sirius pesadamente—que vea a mi amiga Ginny, ahí está sonriendo, practicando…--decía sonriendo pero entonces Michael se acercó a ella y le dio un beso en la boca—besándose…--dijo y dejo de mirarla—bueno, si Harry no se apura van a comerse su mandado.
--Tenemos que respetar sus decisiones—dijo Lily, aunque no parecía convencida.
—No le hagas caso —murmuró Cho—. En realidad preferiría no estar aquí, pero yo la he obligado a venir. Sus padres le han prohibido hacer cualquier cosa que pueda molestar a la profesora Umbridge. Verás, su madre trabaja para el Ministerio.
--Arthur trabaja en el ministerio y no por eso los Weasley no están—zanjo Sirius altivamente—que no se escude en eso porque no va a salirle.
— ¿Y tus padres? —le preguntó Harry.
—Bueno, también me han prohibido llevarle la contraria a la profesora Umbridge —afirmó Cho irguiéndose con orgullo—. Pero si creen que no voy a luchar contra Quien-tú-sabes después de lo que le pasó a Cedric...
Sal a la herida.
--Era su novio—susurro Lily y miro instintivamente a James que le sonrió anchamente.
--No se va a morir—aseguro Sirius—el chico de Amos no se va a morir porque tiene que mantener ocupada a Cho y entonces Harry se dará cuenta de lo que siente por Ginny, es la ley.
Rieron, Sirius era tan estúpido a veces… bueno, la mayoría del tiempo. Pero sí, Cedric no tendría que morir y no precisamente por la razón que había dicho Sirius.
—Oye, Harry —gritó Hermione desde el otro extremo de la sala—. ¿Has mirado la hora?
--Pasan de las nueve—dijo Remus mirando el reloj de la pared—tendrán que irse antes de que Filch los pille y los envié con Umbridge.
Entonces Harry hizo sonar el silbato, los estudiantes dejaron de gritar «¡Expelliarmus!» y las dos últimas varitas cayeron al suelo.
—Bueno, ha estado muy bien —comentó Harry—, pero la sesión se ha prolongado más de lo previsto. Tenemos que dejarlo aquí. ¿Quedamos la semana que viene a la misma hora en el mismo sitio?
— ¡Antes! —exclamó Dean Thomas con entusiasmo, y muchos compañeros asintieron con la cabeza.
--¿Cómo no se nos ocurrió hacer estas cosas, chicos?—quiso saber James alzando las cejas sugerentemente.
--No, dejemos que los jóvenes también hagan proezas—se limitó a decir Remus sorprendiéndolos, últimamente estaba más desinhibido que antes, genial.
Angelina, en cambio, dijo:
—¡La temporada de quidditch está a punto de empezar y el equipo también tiene que practicar!
Lily rodo los ojos y chasqueo la lengua ¡Quidditch!
—Entonces el próximo miércoles por la noche —determinó Harry—. Ya decidiremos si hacemos alguna reunión adicional. ¡Ahora será mejor que nos vayamos!
--Me ha encantado—confeso Lily con optimismo—no es porque sea mi hijo pero…
—Y es Johnson, Johnson con la quaffle, cómo juega esta chica, llevo años diciéndolo, pero ella sigue sin querer salir conmigo...
--¿Qué…?
— ¡JORDAN! —gritó la profesora McGonagall.
--¡Un partido de Quidditch!—grito James mirando hacia el cielo pues estaban a mitad del campo de juego.
—Sólo era un comentario gracioso, profesora, para añadir un poco de interés... Ahora ha esquivado a Warrington, ha superado a Montague, ¡ay!, la bludger de Crabbe ha golpeado a Johnson por detrás... Montague atrapa la quaffle, Montague sube de nuevo por el campo y... Una buena bludger de George Weasley le ha dado de lleno en la cabeza a Montague, que suelta la quaffle, la atrapa Katie Bell; Katie Bell, de Gryffindor, le hace un pase hacia atrás a Alicia Spinnet, y Spinnet sale disparada...
--¡Vamos chicos, vamos!—vociferaba James que de alguna forma ya tenía un estandarte de Gryffindor en las manos agitándolo con fuerza.
--¡Anoten!—saltó Sirius tan fuerte que sobresalto a Lily que se tapó las orejas--¡Vamos!
—... Regatea a Warrington, esquiva una bludger, te has salvado por los pelos, Alicia, y el público está entusiasmado, escúchenlo, ¿qué es lo que canta?
--¡Gryffindor, Gryffindor, Gryffindor…!—canturreaban los tres chicos sin hacer mucho caso a la petición de Lee, el amigo de los gemelos.
Weasley no atrapa las pelotas
y por el aro se le cuelan todas.
Por eso los de Slytherin debemos cantar:
a Weasley vamos a coronar.
Weasley nació en un vertedero
y se le va la quaffle por el agujero.
Gracias a Weasley hemos de ganar,
a Weasley vamos a coronar.
--¡No puede ser!—exclamo Lily dando una patada al suelo, indignada.
--¡Esas asquerosas serpientes!—grito James apretando con fuerza los puños--¡Malditos!
--¿Cómo se atreven a decir eso de los gemelos?—soltó Remus furioso.
--No, no es a los gemelos…--iba diciendo Sirius mirando con más atención a los jugadores del equipo de Gryffindor, se suponía que se habían quedado sin guardián…
—... ¡Y Alicia vuelve a pasársela a Angelina! —gritó Lee—. ¡Vamos, Angelina! ¡Ya sólo tiene que superar al guardián!... LANZA... ¡¡¡AAAYYY!!!
--¡Vamos, anoten!—los animaba James tratando de apagar esos estúpidos canticos, pero sin much éxito.
Bletchley, el guardián de Slytherin, había parado la pelota; luego le lanzó la quaffle a Warrington, que salió como un rayo con ella, zigzagueando entre Alicia y Katie.
A Weasley vamos a coronar.
A Weasley vamos a coronar.
Y por el aro se le cuelan todas.
A Weasley vamos a coronar.
--¡No es a los gemelos!—grito Sirius señalando hacia los postes de gol donde podía verse una mata pelirroja con unos destellos azules--¡Es Ron!
--¿Ron?—Remus y James se miraron con la duda grabada en sus rostros.
--¿Cuándo ha entrado al equipo?—pregunto Lily casi a gritos para hacerse oír entre el ruidero.
—... Warrington tiene la quaffle, Warrington va hacia la portería, está fuera del alcance de las bludgers y sólo tiene al guardián delante...
De las gradas de Slytherin ascendió otra vez aquella canción:
Weasley no atrapa las pelotas
y por el aro se le cuelan todas...
Se hacían la misma pregunta: si Ron era tan malo jugando (no querían verlo así pero aquella canción… algún sentido debía tener) ¿Cómo es que había logrado entrar al equipo? ¡Malditas serpientes rastreras.
—... Va a ser la primera prueba para Weasley, el nuevo guardián de Gryffindor, hermano de los golpeadores Fred y George, y una nueva promesa del equipo... ¡Ánimo, Ron!
--¡TU PUEDES, RON!—rugieron Remus, James y Sirius al tiempo, ansiosos--¡VAMOS!
Pero un grito colectivo de alegría surgió de la zona de Slytherin: Ron se había lanzado a la desesperada, con los brazos en alto, y la quaffle había pasado volando entre ellos y había entrado limpiamente por el aro central de la portería de Ron.
--¡No!—James se golpeó los muslos con ambas manos.
--¡Puedes hacerlo mejor!—grito Sirius como si Ron en verdad pudiera oírlo--¡Hazlo!
—. ¡Slytherin ha marcado! —sonó la voz de Lee entre los vítores y los silbidos del público—. Diez a cero para Slytherin... Mala suerte, Ron.
Los de Slytherin entonaron aún más fuerte:
WEASLEY NACIÓ EN UN VERTEDERO
Y SE LE VA LA QUAFFLE POR EL AGUJERO...
--¡Malditos!—chillo Lily roja de furia--¡Idiotas inmaduros!
—... Gryffindor vuelve a estar en posesión de la quaffle, y ahora es Katie Bell quien recorre el campo... —gritó Lee con valor, aunque los cantos eran tan ensordecedores que apenas se le oía.
GRACIAS A WEASLEY HEMOS DE GANAR,
A WEASLEY VAMOS A CORONAR.
--¿Qué haces Harry?—le riño James jalándose mechones de cabello, desesperado--¡Muévete!—grito al percatarse que él llevaba mucho tiempo suspendido en el aire--¡Atrapa la snitch y acaba con esto de una vez!
--Es la única forma—decía Remus maldiciendo, visualizaba la motita que era Ron en el cielo y sentía mucha pena por él--¡Imbéciles!
A WEASLEY VAMOS A CORONAR.
A WEASLEY VAMOS A CORONAR.
--¡Vamos, que tú puedes, Ron!—seguía gritando Sirius a voz en cuello--¡Páralas!
WEASLEY NACIÓ EN UN VERTEDERO...
—... Ahí va Warrington otra vez —bramó Lee—, se la pasa a Pucey, Pucey deja atrás a Spinnet, vamos, Angelina, tú puedes alcanzarlo... Pues no, no ha podido... Pero Fred Weasley golpea una bonita bludger, no, ha sido George Weasley, bueno, qué más da, uno de los dos, y Warrington suelta la quaffle y Katie Bell... también la deja caer... Montague se hace con ella: Montague, el capitán de Slytherin, coge la quaffle y empieza a recorrer el campo, ¡vamos, Gryffindor, bloquéenlo!
--¡VAMOS!—gritaron al unísono, desesperados--¡VAMOS, VAMOS, VAMOS!
Era horrible estar viendo aquello. Siempre habían visto el Quidditch como símbolo de diversión y alegría pero ahora, todo era como un sentimiento de extrañeza y desesperación ¡Jamás habían visto perder a Gryffindor, jamás! Y si le sumamos a la derrota la humillación de la que era blanco Ron… era inconcebible que los Slytherin fueran tan desgraciados, no era nuevo, pero… hablar así del pobre chico, era algo inadmisible.
WEASLEY NO ATRAPA LAS PELOTAS...
—... Pucey ha vuelto a regatear a Alicia y se dirige hacia los postes de gol... ¡Párala, Ron!
--¡TU PUEDES, RON!—rugió Lily tan fuerte que James, Remus y Sirius casi se quedan sordos, asombrados de que de alguien tan pequeña pudiera salir semejante ruido.
Hubo un terrible gemido en el extremo del campo de Gryffindor, acompañado de nuevos gritos y aplausos de los de Slytherin.
--¡Mierda!—dijeron los cuatro, miraron sorprendidos a Lily y Remus--¿Qué?—preguntaron al tiempo.
--No nada—dijeron James y Sirius sonriendo, olvidándose dos segundos de lo que acontecía arriba de sus cabezas.
POR ESO LOS DE SLYTHERIN DEBEMOS CANTAR:
A WEASLEY VAMOS A CORONAR.
Esa estúpida canción los hizo volver los pies a la tierra; James trato de animarse ¿Cuántas veces le había sucedido lo mismo a él y su equipo? ¡Muchas! Pero siempre habían logrado alzarse con el triunfo, apenas llevaban dos tantos marcados, podían superarlos además que Harry era un excelente buscador y sin duda cogería la snitch antes que otra cosa sucediera y ganarían, como siempre.
Pero Ron se dejó marcar dos tantos más, y entonces James comenzó a caer en el pánico mientras que Sirius a su lado no paraba de maldecir, a cada segundo decía palabras más groseras y Lily se mordía las uñas a la par que Remus se movía rápidamente, nervioso.
—... Katie Bell de Gryffindor dribla a Pucey, elude a Montague, buen viraje, Katie, y le lanza la quaffle a Johnson, Angelina Johnson con la quaffle, ha superado a Warrington, va hacia la portería, vamos, Angelina, ¡GRYFFINDOR HA MARCADO! Cuarenta a diez en el marcador, cuarenta a diez para Slytherin, y Pucey con la quaffle...
El rugido de júbilo no se hizo esperar entre los cuatro que se abrazaron y dieron brinquitos, James se relajó de nuevo, les llevaban treinta puntos, no era nada, podían, podían…
—... Pucey se la lanza a Warrington, Warrington a Montague, Montague se la devuelve a Pucey... Interviene Johnson, Johnson atrapa la quaffle, se la pasa a Bell, buena pasada, no, mala: Bell ha recibido el impacto de una bludger de Goyle, de Slytherin, y Pucey vuelve a estar en posesión...
WEASLEY NACIÓ EN UN VERTEDERO
Y SE LE VA LA QUAFFLE POR EL AGUJERO.
GRACIAS A WEASLEY HEMOS DE GANAR...
--¡SÍ SE PUEDE, SÍ SE PUEDE, SÍ SE PUEDE…!—entonó Lily temblando de pies a cabeza por la furia de escuchar esa canción y por la adrenalina que sentía--¡Vamos, chicos, vamos!
--¡PASALA, PASALA, QUE LA PASES!—gritaba James recordando sus tiempos de capitán del equipo, las sesiones de entrenamiento--¡AHORA METELA EN EL ARO, METELA!
--¡YA VIO LA SNITCH!—grito Sirius lo más fuerte que pudo, sujeto el cuello de James y lo movió como si estuviera loco y tratara de estrangularlo, James se puso morado--¡COGELA, HARRY, COGELA!
--¡Suéltalo, suéltalo que vas a ahorcarlo!—Lily le quito las manos del cuello de su esposo pero Sirius parecía más interesado en ver cómo se las apañaba Harry para ganarle la snitch a Malfoy que le pisaba los talones--¿Estas bien?—James asintió y farfullo algo que no entendió pero de nuevo se concentró en el partido.
--¡Tú puedes, Harry!—soltó Remus alzando los brazos--¡Sí puedes!
Volando a unos palmos del suelo, Harry soltó la mano derecha de la escoba y la estiró hacia la snitch... A su derecha, Malfoy también extendió el brazo, estirándolo al máximo, intentando alcanzar la bola...
--¡Me voy a morir!—chillo James dramáticamente--¡Que ya la atrape!
--¡No quiero ver, no quiero ver…!—decía Sirius una y otra vez, se tapaba los ojos con las manos pero dejaba un hueco lo suficientemente grande para ver todo.
--¡Madre santa!—exclamo Remus sin si quiera pestañear, Lily estaba en shock.
Sólo duró un par de desesperantes, angustiosos y vertiginosos segundos: los dedos de Harry se cerraron alrededor de la diminuta bola alada.
--¡GANAMOS, GANAMOS, GANAMOS!—gritaron los tres chicos brincando, pataleando y chillando locos de felicidad.
--¡Bien hecho!—grito Lily aplaudiendo como mamá gallina, orgulloso, no creía que pudiera estarlo más.
--¡Ya…! ¡Harry!—gritaron cuando una bludger le dio en la espalda baja haciéndolo caer.
Corrieron hacia él, Lily fue la primera en llegar.
--¡Harry!—volvió a gritar y se hinco a su lado, trato de pasarle una mano por la cara pero fue en vano--¡Merlín!
--¡Ha sido trampa!—saltó Sirius alzándose las mangas, como quien se prepara para una pelea--¡Ya se había acabado el partido!
--¡Maldito mocoso!—grito James yendo a donde estaba Madame Hooch con el responsable, Crabbe, Sirius lo siguió sacando su varita.
— ¿Estás bien?—pregunto Angelina muy preocupada.
—Claro que estoy bien —contestó Harry muy serio; le cogió la mano y dejó que Angelina lo ayudara a levantarse.
--Tiene que ir a la enfermería, ahora—dijo Remus muy serio.
--Sí, sí—dijo Lily meneando la cabeza—yo me iré con él y tu ve por esos dos ¿Sí?
--Nos vemos allá pues—dijo Remus y fue por sus amigos.
—Ha sido ese matón, Crabbe —dijo Angelina, furiosa—, te ha lanzado la bludger en cuanto ha visto que habías atrapado la snitch. Pero ¡hemos ganado, Harry, hemos ganado!
Lily pensó que el Quidditch, una vez más, demostraba que traía más cosas malas que buenas ¡Humillación pública! Ni más ni menos, pobre Ron…
Entonces un bufido se oyó a sus espaldas y se giró, al mismo tiempo que Harry.
—Le has salvado el pellejo a Weasley, ¿eh? —le dijo Draco Malfoy a Harry—. Nunca había visto un guardián más patoso... Pero claro, nació en un vertedero... ¿Te ha gustado la letra de mi canción, Potter?
--Ya decía yo que solo alguien como él podía hacer esto—murmuro Lily hablando sola—malcriado.
Lily se alegró mucho al ver que Harry no le hacía caso a Malfoy y se giraba para reunirse con los demás miembros del equipo, pero pudo ver que Ron desmontaba de su escoba, cerca de los postes de gol e iba a los vestidores, solo.
— ¡Queríamos escribir un par de versos más! —gritó Malfoy mientras Katie y Alicia abrazaban a Harry—. Pero no se nos ocurría nada que rimara con gorda y fea... Queríamos cantarle también a su madre, ¿sabes?
--Patán—bufo Lily más que indignada.
—Hay que ser desgraciado... —dijo Angelina mirando a Malfoy con desprecio.
—Tampoco pudimos incluir «pobre perdedor» para referirnos a su padre, claro...
--Infeliz—murmuraba Lily sin poder contenerse ¡Era un mocoso insoportable!
Entonces Fred y George oyeron lo que estaba diciendo Malfoy. Le estaban estrechando la mano a Harry y, de pronto, se pusieron muy rígidos y se volvieron para mirar a Malfoy.
— ¡No le hagan caso! —exclamó Angelina sujetando a Fred por el brazo—. No le hagas caso, Fred, deja que grite todo lo que quiera. Lo que ocurre es que no sabe perder, el muy creído...
--Eso, no sabe perder—dijo Lily irguiéndose mucho y sin darse cuenta que tenía una mano sobre el hombro de Harry—no le den la satisfacción…
—Pero a ti te caen muy bien los Weasley, ¿verdad, Potter? —continuó Malfoy con una sonrisa burlona—. Hasta pasas las vacaciones en su casa, ¿no es cierto? No entiendo cómo soportas el hedor, aunque supongo que cuando te has criado con muggles, hasta ese tugurio de los Weasley debe de oler bien...
Harry sujetó a George. Entre tanto, Angelina, Alicia y Katie habían unido sus fuerzas para impedir que Fred se abalanzara sobre Malfoy, que se reía a carcajadas.
--¡Maldito barbaján!—chillo Lily furica, buscaba con la mirada a James, Remus y Sirius pero seguían allí, con Madame Hooch, podía ver que Sirius trataba de hechizar a Crabbe y James soltaba golpes a diestra y siniestra--¡Chicos!—grito--¡Chicos!
--¿Qué, qué?—se dieron la vuelta para ver que Lily estaba roja hasta el tope, estaba enfadada.
—… es que todavía te acuerdas de cómo apestaba la casa de tu madre, Potter, y la pocilga de los Weasley te lo recuerda...
Lily abrió la boca para soltar un gemido de furia mezclada con indignación y entonces…
--¡Hijo de puta!—grito James que venía corriendo y se le aventó a Malfoy.
--¿Cómo se atreve?—exclamo Sirius enfadado.
--¡Idiota!—soltó Remus hecho un energúmeno.
--¡No James, no puedes…! ¡Harry, NO!
Todo había ocurrido tan deprisa que Lily apenas si fue consiente que Harry había soltado a George y ambos habían corrido a toda velocidad hacia Malfoy solo vio como James caía al suelo se levantaba y trataba de golpear a Malfoy y como Harry le daba un puñetazo en el estómago con todas sus fuerzas…
--¡Hagan algo!—decía Lily volviéndose hacia Remus y Sirius pero los dos ya estaban tratando de golpear también a Malfoy (aunque Harry y George no lo hacían nada mal)--¡James, James, ya para!
— ¡Harry! ¡HARRY! ¡GEORGE! ¡NO!
--¡Ya basta!—grito entonces Lily apunto con la varita a los tres--¡Impedimenta!
Se pusieron de pie con trabajos y Lily fue hasta ellos, y miro a que Harry hacía lo mismo
— ¿Qué demonios te pasa? —gritó la señora Hooch cuando Harry se puso en pie.
Llevaba el silbato en una mano y la varita mágica en la otra, y había dejado abandonada su escoba a unos metros de allí. Malfoy estaba acurrucado en el suelo, gimiendo y lloriqueando, y sangraba por la nariz. George tenía un labio partido; las tres cazadoras todavía sujetaban con dificultad a Fred, y Crabbe reía socarronamente un poco más allá.
--¡Ese asqueroso hijo de…!—farfullaba James respirando con dificultad.
--No debieron hacerlo…
--¡Estaba insultándote!—se defendió Sirius gritando, frustrado por no haber podido hacerle ningún daño a Malfoy.
--Aun así…
— ¡Nunca había visto un comportamiento como éste! ¡Al castillo, los dos, y directamente al despacho del jefe de su casa! ¡Ahora mismo!
Ninguno dijo nada, iban detrás de George y Harry que iban también en silencio ¡el mundo estaba volviéndose loco! ¡Insultar a Lily, INSULTARLA! ¿Qué coño tenía Malfoy en el cerebro? Mierda… era lo único que ese chico imbécil podía tener, de igual forma ¿Cómo se le ocurría hablar así de Molly y Arthur? ¡Gorda y fea ypobre perdedor! Estaba completamente estúpido, pirado… si a esas íbamos entonces ¿Qué podría decirse de Narcisa y Lucius? ¿Creída rubia sin cerebro? ¿Cobarde lame suelas? Cuanta rabia, cuantas tonterías, cuanto coraje…
—Ha insultado a mis padres —gruñó George—. Y a la madre de Harry.
No se habían dado cuenta que ya estaban en el despacho de la profesora McGonagall, que ella estaba furiosa y que había preguntado algo, estaban tan ensimismados en sus pensamientos, cada uno…
—Y en lugar de dejar que lo solucionara la señora Hooch, vosotros dos deciden hacer una exhibición de duelo muggle, ¿verdad? —bramó la profesora McGonagall— ¿Tienen idea de lo que...?
—Ejem, ejem.
--Nos cargó el payaso—musito James dejándose caer al suelo, al ver la regordeta figura de Dolores Umbridge entrar—va a expulsarlos…
--No digas eso James—lo atajo Lily con evidente miedo a que esa fuera la intención de Umbridge.
— ¿Necesita ayuda, profesora McGonagall? —preguntó la profesora Umbridge con su dulce y venenosa voz.
La sangre se agolpó en la cara de la profesora McGonagall.
— ¿Ayuda? —repitió, controlando la voz—. ¿Qué clase de ayuda?
--Lo que los puede sacar de este lío es que McGonagall se enfade con Umbridge y descargue su ira contra ella—dijo Sirius esperanzado—pelea, pelea, pelea…
La profesora Umbridge entró en el despacho exhibiendo su repugnante sonrisa y se situó junto a la mesa de la profesora McGonagall.
—Verá, me ha parecido que agradecería la intervención de alguien con autoridad.
--¿Alguien con autoridad?—repitió Remus incrédulo—no debió decir eso—afirmo mirando con recelo a la profesora McGonagall que parecía a punto de escupir fuego.
—Pues se ha equivocado —replicó ésta, y siguió hablando con los chicos como si la profesora Umbridge no estuviera allí—. Y ustedes dos a ver si me escuchan bien. ¡No me importa que Malfoy los haya provocado, por mí puede haber insultado a todos los miembros de sus respectivas familias; su comportamiento ha sido lamentable y voy a ponerlos a los dos una semana de castigos! ¡No me mires así, Potter, tú te lo has buscado! ¡Y si me entero de que alguno de los dos vuelve a...!
--¿Una semana?—aventuro James pensativamente.
--Cambiará de opinión y serán dos o tres—sentencio Sirius contando con los dedos.
—Ejem, ejem.
La profesora McGonagall cerró los ojos, como si estuviera haciendo un esfuerzo para no perder la paciencia, y volvió a mirar a la profesora Umbridge. Estaban seguros que estaba a punto de reventar, iba a haber pelea, claro que sí.
--¿Sí?
—Creo que merecen algo más que castigos —apuntó Dolores Umbridge, y su sonrisa se hizo más amplia.
--¿QUÉ?—se miraron preocupados, esa perra era capaz de todo.
La profesora McGonagall abrió mucho los ojos.
—Pero por desgracia es más importante lo que yo crea, porque estos dos alumnos están en mi casa, Dolores —dijo forzando una sonrisa que pretendía imitar a la de su interlocutora y que le produjo una rigidez total en el rostro.
--Eso, Umbridge no tiene más autoridad que McGonagall—saltó Remus aliviado—no podrá hacer nada.
—Perdone, Minerva —replicó la profesora Umbridge con una sonrisa tonta—, pero ahora comprobará que mi opinión importa más de lo que usted cree. A ver, ¿dónde está? Cornelius acaba de enviármelo... Bueno —soltó una risita falsa mientras hurgaba en su bolso—, el ministro acaba de enviármelo... ¡Ah, sí..., aquí está! —Sacó un trozo de pergamino y lo desenrolló, aclarándose la garganta remilgadamente antes de empezar a leer lo que había escrito en él—. Ejem, ejem... «Decreto de Enseñanza Número Veinticinco.»
--¿Decreto?—pregunto Lily atónita.
--¿Número veinticinco?—dijo Remus abriendo mucho los ojos.
--¿Qué diablos es eso?—dijeron James y Sirius al tiempo, con idénticas caras de confusión.
— ¡Otro decreto! —exclamó la profesora McGonagall con violencia.
—Pues sí —repuso Dolores Umbridge sin dejar de sonreír—. De hecho, Minerva, fue usted quien me hizo ver que necesitábamos una enmienda... ¿Recuerda que invalidó mi orden cuando no quise permitir que se volviera a formar el equipo de quidditch de Gryffindor? Usted le presentó el caso a Dumbledore, quien insistió en que se permitiera jugar al equipo, ¿verdad? Pues bien, yo no podía tolerar eso. Hablé inmediatamente con el ministro, y coincidió conmigo en que la Suma Inquisidora debe tener poder para retirar privilegios a los alumnos, porque de no ser así, ella, es decir, yo, tendría menos autoridad que los simples profesores. Y supongo, Minerva, que ahora entenderá que yo tenía mucha razón cuando intenté impedir que se volviera a formar el equipo de Gryffindor. ¡Qué genio tan espantoso! En fin, estaba leyendo nuestra enmienda... Ejem, ejem... «En lo sucesivo, la Suma Inquisidora tendrá autoridad absoluta sobre los castigos, las sanciones y la supresión de privilegios de los estudiantes de Hogwarts, y podrá modificar los castigos, las sanciones y la supresión de privilegios que hayan podido ordenar otros miembros del profesorado. Firmado, Cornelius Fudge, ministro de la Magia, Orden de Merlín, Primera Clase, etc., etc.» —Enrolló el pergamino y lo guardó en su bolso con la sonrisa en los labios—. Así pues... Me veo obligada a suspender a estos dos alumnos de por vida —sentenció, mirando primero a Harry y luego a George.
--¡¿¡QUÉ!?!—grito James con todas sus fuerzas, un rugido espantoso, se puso de pie de un brinco; parecía estar a punto de volverse loco--¡NOOOOOOO!
Y cayó al suelo, desmayado.
Bueno… antes que otra cosa, va, tengo razones para haber tardado tanto:
Los hombres son unos necios estúpidos (lo siento, es verdad) entonces… el culpable de mi retraso es mi padre xD ese señor ¬¬
Me explico; el sábado pasado (17 de septiembre) estaba yo muy cómoda, me había ido de shopping con mi mami w y cuando volví a mi casita mi hermana nos dijo que mi papá le había hablado y que iba a operarse al día siguiente y yo T__T ¿Qué le pasa? ¿Está loco o qué? (cabe decir que él no vive conmigo :_ vive en otro estado de mi bellísimo país) entonces… él vive solo y yo ¿Quién va a cuidarlo? Y me puse toda loca y triste :/ así que quise ir a León (Guanajuato) a cuidarlo, estuve por allá domingo y lunes y el martes que volví estaba toda exhausta porque eso de estar en un hospital es horrendo, bueno, el caso es que toda la semana me la pase cuidándolo, digamos que era yo como su enfermera T__T terminaba tan cansada que ni ganas de escribir tenía… y escribía como dos hojas y terminaba ganándome el sueño x__x
Pero… ¡Ya volví! Ya sé que a nadie le importa mi vida personal pero por eso el retraso, ya saben que nunca me tardo tanto en actualizar si no hay una buena razón así que espero que me perdonen J
Cambiando drásticamente de tema…
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baila la pelusa
Me muero T__T
¿Pueden creerlo?
se seca las lágrimas
¡Muchas gracias!
Gracias por leer, gracias por tener en favoritos, gracias por comentar, por decir cosas bonitas, por halagar mi trabajo ay ya no sé, solo muchas gracias por regalarme su tiempo, en serio y gracias a quienes hasta se hacen una cuenta aquí en Potterfics solo para comentarme, en serio que son grandes y hacen de este fic lo que es, en serio, GRACIAS J
Ahora sí… lo siento, es que cuando revise el número, literalmente me fui de espaldas ¬¬, en serio, estoy muy emocionada xD
Bueno ya w ¿Les gusto el capítulo? Sinceramente que me gustan mucho las partes Remus/ Tonks, ese Lunático no sé si es idiota o se hace -.-' pero ya verán que viene Charlie al rescate (te amamos Charlie)
¿Se nota mucho que odio a la Chang esa?
Jajajajajaja
Mi mami odiaba a la novia de mi hermano (que era tipo Cho, imagínense) así que por esa razón pongo que Lily la odia, además que Cho siempre se me hizo muy boba; tan solo te das cuenta cuando Harry va con ella y no le sale el hechizo, ya ni Ginny que no podía ni hablarle, sin embargo, esa clase la pelirroja lo hizo muy bien aplausos
Uff el partido u__u maldito Draco ¬¬ (pero te amo Tom Felton, tienes un huequito en mi corazón --) mira que meterse con las familias, eso no >.< yo también me pongo toda loca cuando se meten con mi familia, a mi miéntenmela pero a mi familia nanais J y James u__u pobre tio… le dará una embolia :/ jajaja pero ya verán en que desemboca este lío :P
¿Qué esperan ver en el siguiente capítulo?
Espero sorprenderlas n__n
Ya saben que un comentario me hace feliz :P jajaja o si no me quieren hacer feliz entonces comenten para que me digan que tal les pareció ¿va que va?
Quizá vuelva antes del sábado e.e
Hagan lo típico eh jijijijiji
Besitos con sabor a Merodeador
¿Se imaginan si los 501 usuarios que la tienen en favoritos comentaran?
T__T
P.D. Este capitulo va para Alexitha PotterBlacky Alexandrina_Black porque (toda idiota yo) hubo veces que no les conteste los coments u__u ¡Perdón! Y para maixa que se leyó toda la historia desde sus cel T__T y bueno… en realidad va para todos xD