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Historia 67888 — capítulo 50
Los cuatro se miraban, con la misma pregunta en sus cabezas ¿Qué estaba haciendo la Orden? Antes de que pudieran abrir la boca, el hechizo actuó
--¡FUERA!--grito una voz muy conocida.
Instintivamente miraron a Sirius que se encogió de hombros sonriendo señalo hacia la derecha. Aunque estaba un poco oscuro bien pudieron distinguir la silueta del otro Sirius que corría hacia Harry, Lily lo fulmino con la mirada al percibir olor a alcohol.
--¡No me mires así!--le espeto Sirius como queriendo hacer una rabieta--¡Ha sido él!
--¡Sí y él eres tú!--regaño Lily negando con la cabeza.
Sirius rodo los ojos. Sin mucho entusiasmo, se dieron cuenta que estaban en la lúgubre cocina de Grimmuald Place. En ese momento, Remus se estremeció al sentir que algo pasaba por sus piernas; era Kreacher que iba saliendo y miraba maliciosamente a Harry, y a los Weasley. A quienes no habían visto.
--¿Cuánto ha pasado desde la pesadilla de Harry?--inquirió James sintiéndose preocupado--¿Arthur?
--¿Qué pasó?--pregunto Sirius tendiéndole una mano a Ginny para ayudarla a levantarse.
--Me parece que--Remus inspecciono el aspecto de los chicos--están en pijama y parecen preocupados, yo diría que acaba de suceder.
--¿Por qué el hechizo nos mueve solo unas horas?--quiso saber Sirius, se mordía las uñas antes de que Lily le diera un manazo--¡Auch!--se quejó.
--Phineas Nigellus me dijo que Arthur está herido--dijo Sirius.
--¿Es que ese asqueroso retrato sigue aquí?--preguntó Sirius despectivamente.
--Concéntrate--le susurro James dándole un codazo en las costillas.
--Pregúntale a Harry--contesto Fred.
--Sí, yo también quiero saber--se apresuró a decir George.
Los gemelos y Ginny miraban fijamente a Harry. Los pasos de Kreacher se habían parado en la escalera.
--Merlín santo ¿Por qué Harry vio eso?--dijo Lily sentándose en la mesa, cansada--no me gusta para nada.
--Pero gracias a eso pudieron ir a buscar a Arthur a tiempo--defendió James como quien no quiere la cosa, Lily lo miro pesadamente--vale, tampoco me gusta pero así ayudo a evitar una tragedia mayor.
--Yo creo que Dumbledore va a tomar cartas en el asunto--afirmo Remus ganándose las miradas de sus amigos, que alzaron la ceja para que continuara--ah díganme ¿Qué armas se tienen contra la "invasión mental"?
--Oh ya--dijeron James y Sirius al tiempo.
--¿Legeremancia?--dijo Lily dubitativa.
--Así es, es lo que yo haría--Remus se acariciaba la barbilla, pensando--aunque me pregunto quién será el encargado.
--Sí, bueno y
--Tuve tuve una especie de visión--empezó Harry con evidente temor.
--Pobre--murmuro Lily preocupada--ha de tener miedo de que le echen la culpacerro los ojos con fuerza, se colocó una mano entre los ojos.
--No te preocupes--le animo James tomándola por los hombros, le sonrió cuando ella le miro--los Weasley son buenas personas, seguro que nada llega a pasar ¿verdad?--miro significativamente a Remus y Sirius que asintieron tan enérgicamente que Lily rió un poco.
--Ah de acuerdo--acepto suspirando.
Oyeron con atención. No les paso por alto que Harry omitió la parte en que él era la serpiente; en efecto, tenía miedo de que los gemelos y Ginny le echaran la culpa. James trato de ponerse en su lugar, él hubiera hecho lo mismo y la verdad que no sabía porque. Lily miraba a Harry entristecida y con un deje de complicidad tan joven y con tantas desgracias que había visto, no era justo, solo por una estúpida profecía y otro estúpido que había comenzado la cacería de su familia. En cuanto se enterara de quien había sido
--¿Está aquí nuestra madre?--pregunto Fred a Sirius al cabo de un largo rato en silencio en que él, George y Ginny miraron a Harry.
--Seguro ni siquiera sabe nada todavía--respondió Sirius--lo más importante era sacarlos de Hogwarts antes de que Umbridge pudiera hacer algo. Creo que Dumbledore debió avisado ya a Molly.
--Un traslador--dijo Remus señalando una tetera ennegrecida.
--¿Qué habrá podido hacer Umbridge ante esto?--pregunto Sirius al aire.
Los cuatro se miraron, como esperando que alguien dijera algo, pero a ninguno se le ocurría nada.
--Hay que ir a San Mugo--dijo Ginny con urgencia, se miró, aun iba en pijama al igual que sus hermanos--Sirius ¿puedes prestarnos unas túnicas o algo?
--¿Qué?saltó Sirius--¡No! No pueden ir ahora, sería muy sospechoso
--Entiéndela, está muy preocupada--acoto Lily que movía las piernas, como un tic--solo quiere asegurarse de que su padre este bien
--Ya, ¿Y que todo se vaya a la mierda, no?--Sirius negó con la cabeza, Lily abrió mucho los ojos mientras que James y Remus pusieron una mano en cada hombro de su amigo--¡No pueden ir ahora!
--¡No puedes ir a San mugo todavía!--la atajó Sirius con rotundidad.
--Pondría en riesgo lo que la Orden está haciendo--James se encogió de hombros, Sirius sonrió irónicamente.
--¡Está preocupada!--chillo Lily a la desesperada.
--Por supuesto que podemos ir a San Mugo si queremos--le contradijo Fred con testarudez--¡Es nuestro padre!
--¿Y cómo jodidos se supone que van a explicar que sabían si ni el hospital ni su propia esposa lo sabía?--ironizó Sirius jalándose la cara con las manos.
Fue entonces cuando Lily bajo la mirada, veía sus zapatos como si fueran lo más interesante del mundo y su piel blanca se tornó más roja que su cabello.
--¿Y cómo vas a explicar que sabias que Arthur había sido atacado antes incluso de que lo supieran el hospital o su propia esposa?
--¡Eso no importa ahora!--dijo George acaloradamente.
--¡Claro, vamos por ahí contando que Harry tiene visiones de lo que sucede a miles de kilómetros!--exclamó Sirius comenzando a enfadarse.
--Tranquilo, Canuto--James le palmeo la espalda, le sonrió pero su amigo se limitó a gruñir.
--¡Sí importa porque no queremos llamar la atención sobre el hecho de que Harry tiene visiones de cosas que ocurren a cientos de kilómetros de distancia!--repuso Sirius con enfado--¿Tienen idea de cómo interpretaría el Ministerio esa información?
--¡Exacto!--saltó Sirius respirando hondo--se trata de mantener las apariencias, ya mucho los costara explicar qué diablos hacía Arthur en el ministerio tan tarde
--¡Eso!--soltó Remus tan de repente que los sobresalto.
--¿Qué cosa?--pregunto Lily.
--¡Lo que la Orden custodia está en el ministerio!--dijo Remus dándose un golpe en la frente--pero obviamente que no sabemos en donde exactamente porque es tan grande
--La sala de profecías--musito James sintiéndose extraño, como si alguien se hubiera posesionado de su cuerpo y hablara por él.
--¿Qué?--casi gritaron los tres girándose bruscamente para mirarlo.
--Papá--sacudió su cabeza para que el aturdimiento lo dejara hablar con coherencia--papá me habló una vez de del Departamento de Misterios.
--¡Pero claro!--ahora fue Sirius quien se dio un golpe en la frente--¡Que idiotas que no nos dimos cuenta antes!
--¡Voldemort quiere la profecía!--exclamo Remus a quien le temblaban las manos--Y la Orden no está poniéndosela fácil
--Porque si él la oye completamente entonces sabrá que hacer para matar a Harry--seguía haciendo conjeturas James--y entonces
--¡Ya, basta!--chillo Lily con los nidillos blancos por el esfuerzo--cierren la boca, todo va a ir bien--pero entonces los labios le temblaron.
James miro a Remus y Sirius, con una mirada muy significativa que interpretaron perfectamente. Por eso ya no dijeron nada más.
Era más que evidente que a Fred y George les importaba muy poco la opinión del ministerio. Ron estaba pálido y muy callado.
--Podría habérnoslo contado alguien más... --insinuó Ginny que evitaba a toda costa mirar a Harry--o podríamos habernos enterado por otra fuente que no fuera Harry
--Ella me cae bien--dijo Sirius con una mueca--no quiera caer de mi gracia.
--Pongámonos serios--dijo Remus enderezándose--Ginny solo está preocupada, como ya dijo Lily busca la forma de asegurarse que su padre este bien, estoy seguro que tú harías lo mismo sí
--Yo no quiero a mi papá
--Sí Charlus estuviera en esa situación--continuo Remus como si no lo hubiera interrumpido Sirius
--Ah--Sirius le miro dolido--golpe bajo--murmuró para sí, mirando a Remus con los ojos entrecerrados.
--¿Ah, sí? ¿Por quién?--preguntó Sirius con impaciencia, Ginny no le contesto--Escuchen--añadió, parecía que trataba de controlarse--su padre ha resultado herido mientras trabajaba para la Orden, y las circunstancias ya son lo bastante sospechosas para que encima sus hijos lo sepan sólo unos segundos después de que haya ocurrido. Podrían perjudicar gravemente los intereses de la Orden...
--Poco tacto--susurro James sin apartar la mirada de Harry que se mostraba muy incómodo--la has regado, Canuto
--¡Nos vale un cuerno la maldita Orden!--gritó Fred.
--¡Se está muriendo nuestro padre!--añadió George.
Miraban a los chicos y a Sirius alternadamente; esperando la chispa que encendiera el fuego. Sirius era una bomba de tiempo, James y Remus siempre lo bromeaban diciendo que tenía una mechita porque era poco lo que se le tenía que hacer o decir para que explotara. Y faltaba poco para eso.
--¡Pensé que eran chicos más inteligentes!--exclamo Sirius fastidiado--es una discusión idiota--y se cruzó de brazos.
--Sirius, no puedes--pero Lily se quedó a media frase al ver que James le advertía con la mirada.
--¡Su padre ya sabía dónde se metía y no va a agradecerles que le pongan las cosas más difíciles a la Orden!--replicó Sirius, tan furioso como ellos--¡Esto es lo que hay, y por eso no pertenecen a la Orden! ¡Ustedes no lo entienden, pero hay cosas por las que vale la pena morir!
--Me alegra ver que sigo distinguiendo las prioridades--sentenció Sirius mirando a los gemelos fríamente.
Remus se rasco la mejilla, incomodo, Sirius del futuro tenía razón al decir que había cosas por las que morir pero sabía que no estaba manejándolo de la mejor manera, solo esperaba que las cosas no se salieran de control.
Mientras, Lily resoplaba cada dos por tres; Sirius no tenía tacto para nada y James se debatía entre apoyar la reacción de su amigo porque sabía que lo hacía por proteger a su hijo pero aun así había que enseñarle a ser más cuidadoso.
--¡Qué fácil es decir eso estando encerrado aquí!--le espetó Fred--¡Yo no veo que tú arriesgues mucho el pellejo!
Fue solo un minuto para reaccionar.
--¡Suéltenme!--gritaba Sirius que era sujetado del torso por Remus y de las piernas por James--¡Voy a enseñarle a ese mocoso a respetar a sus mayores! ¡Suéltenme!--trataba de lanzar golpes que le daban al aire y patadas que James esquivaba--¡Suéltenme he dicho! ¿Cómo se atreve?
--¡Sirius!--le gritaba James sin dejar de mover la cabeza para evitar que lo pateara--¡Contrólate!
--¡Me ha llamado cobarde!
--¡No es cierto!--exclamo Lily poniéndose entre ella y Fred, para que no pudiera ni verlo.
--¡Lo insinuó!--saltó Sirius poniéndose rojo del esfuerzo--¿Qué se cree? ¡Si no hago nada es porque no me dejan!
--¡Ya, no prestes atención!--le aconsejo Remus jadeando--¡Sirius!
--¡No, suéltenme, ya!--luego, como si se le hubiera iluminado, miro a su otro yo a quien se le había esfumado el color de la cara--¿Qué esperas?--le pregunto--¡Golpéalo ya!
James abrió mucho los ojos, igual que Remus miraron asustados al otro Sirius que realmente parecía querer darle una bofetada a Fred.
--¡No lo hagas!--le grito Lily al oído al otro Sirius.
--¡HAZLO!--chillo Sirius apartándose un mechón de pelo de la cara, bruscamente.
Lily, Remus y James no estaban preparados para lo que sucedió a continuación porque Sirius los sorprendió
--Ya sé que es difícil--habló tranquilamente.
Sirius dejo de patalear para mirarse a sí mismo, realmente sorprendido.
--Pero hemos de fingir que todavía no sabemos nada. Debemos quedarnos aquí, al menos hasta que tengamos noticias de su madre, ¿de acuerdo?
Lily miro a James, James a Remus y Remus a Lily para que al final los tres pusieran sus ojos de Sirius adulto a Sirius a Sirius que iba con ellos. Era como algo muy bizarro, verlo así de tranquilo y calmado cuando se esperaban lo peor no es que no les agradara pero miraron con detenimiento al Sirius de esa época como para asegurarse que fuera él.
--Bueno--James soltó las piernas de Sirius y Remus hizo lo mismo con su torso--¿Ya?--le pregunto a Sirius que se sacudía la ropa con brusquedad.
--¿Qué quieres oír?--le contesto haciéndose el digno--no estoy contento--dijo después de que James lo mirara--se merecían el golpe que debí darles pero
--Has madurado--afirmo Remus.
Sirius hizo como que no lo escucho. Aunque no sabía que pensar; le agradaba la idea de que no siempre iba a ser un imprudente ¿o sí? Ah solo que jamás le había gustado que le llamaran cobarde, le caían bien los gemelos como para alegrarsede la idea de golpearlos. ¡Era horrible no poder odiarlos! Primero con el asuntito de Lyra y ahora esto...
Fred y George temblaban de la rabia. Ginny, en cambio, fue hacia la silla más cercana y se sentó en ella. Harry miró a Ron, que hizo un movimiento extraño, entre un gesto afirmativo con la cabeza y un encogimiento de hombros, y los dos se sentaron también. Los gemelos miraron con odio a Sirius durante un minuto más; luego se sentaron a ambos lados de Ginny.
--Así me gusta--dijo Sirius alentándolos--Bueno, vamos a..., vamos a beber algo mientras esperamos. ¡Accio cerveza de mantequilla!
Levantó la varita mágica mientras pronunciaba aquellas palabras, y media docena de botellas salieron de la despensa y fueron volando hacia ellos, se deslizaron por la mesa, esparciendo los restos de la cena de Sirius, y se detuvieron hábilmente delante de cada uno de ellos.
--Lo mejor sería que nosotros también nos calmáramos--sugirió Lily rebuscando en su bolso--estoy segura que guarde un par de cervezas de mantequilla por aquí
--Ah me voy a dormirdijo Sirius sacando una bolsa de dormirháblenme cuando se sepa algo
--Pero--empezó Remus.
Sirius hizo un movimiento con la varita, le sonrió petulantemente y se metió de lleno al saco de dormir.
--¿Qué ha hecho?pregunto Lily ofreciéndoles las botellas.
--Muffliato--dijo James encogiéndose de hombros, le dio un trago a la botella antes de seguir hablando--lo mejor es no molestarlo, dejemos que se le pase su berrinche.
--Me ha sorprendido lo bien que se comportó--Remus señalo con la cabeza al otro Sirius que bebía, Lily asintió, corroborando sus palabras--podemos decir que se está portando a la altura.
--Lo hace por Harrytercio Lily lanzándole una mirada ansiosa a su hijo que parecía ido--jamás sabré como pagárselo.
--No despertándoloacoto James sonriendo.
Remus lo coreo. Y entonces los cuatro se sumieron en un silencio intranquilo, solo roto por sus respiraciones y uno que otro suspiro largo. Cada uno pensando en distintas cosas.
James pensaba que Sirius de esa época estaba llevando las cosas mejor de lo que podía. Y sabía que sí, era por Harry, no habría podido hallarle mejor padrino que él. Un poco estúpido e impulsivo pero de lo contrario no sería él. Solo esperaba que la guerra no cobrara demasiadas vidas y sobre todo, esperaba que Harry, Remus y Sirius salieran airosos, no quería que nada malo les sucediera y esperaba que Remus aceptara lo que sentía antes de que fuera tarde y perdiera a Tonks y que Sirius tuviera la oportunidad de saber que tenía una familia. Dios, cuantas cosas.
La cabeza de Remus era un torbellino de sentimientos. Había jurado que jamás convertiría a una mujer en una marginada por darle su amor; sería algo demasiado imprudente, estúpido, antinatural. Tendría que hacer algo al respecto si su yo futuro metía la pata, no se permitiría hacerlo eso a Tonks porque él la no podría ser tan egoísta. Tonks merecía estar con alguien que no se convirtiera en un peligroso hombre lobo cada mes, alguien joven juventud, divino tesoro. Y para rematar, sin tener en cuenta que era más pobre que antes, alguien que pudiera darle una preciosa familia, como ella se merecía. Sí, debía alejarse de Tonks, en ese tiempo y en el suyo.
Los parpados de Lily se abrían y cerraban lentamente. Estaba tan cansada pero no era un cansancio físico, era más bien como estar fastidiada de todo aquello. Era la primera vez que sentía que quería mandar todo al diablo, dejarse ir pero su vocecita (muy parecida a la voz de su madre) ahora mismo le decía que no pensara estupideces, que, como había dicho Sirius, siempre había algo por lo que morir. Y sabía que ese algo era la felicidad de los que amaba. Suspiro largamente antes de tallarse los ojos para despabilarse.
Antes de que pudieran hacer algo, un fogonazo los sobresalto.
--¡Eh, Sirius!--le pateo James--¡Despierta!
Y mientras Sirius abría lentamente los ojos, un pergamino cayo a la mesa con un ruido sordo, acompañado de una pluma de cola de fénix.
--¡Fawkes!--exclamaron los tres.
--¡Fawkes!--exclamó Sirius de inmediato, y agarró el pergamino--Ésta no es la letra de Dumbledore--dijo leyendo las primeras líneas--Debe de ser un mensaje de su madre... tengan...
Le puso la carta en la mano a George, que la abrió con rapidez y leyó en voz alta: «Papá todavía está vivo. Salgo ahora para San Mugo. Quédense donde están. Les enviaré noticias en cuanto pueda. Mamá.» George miró alrededor de la mesa.
--¿Qué?dijo Sirius dando un bostezo--¿Qué me perdí?
--Todavía está vivo--dijo James en voz baja, Lily tembló en sus brazos--se recuperará
--Todavía está vivo...--repitió George lentamente--Pero eso suena como si...
--Estuviera debatiéndose entre morir y vivir--murmuro Remus cabizbajo.
Sirius se quedó callado, casi maldiciéndose por hacerlo, se sintió realmente mal por los gemelos. Aunque también compadecía a Ginny y Ron que se tensaron en sus lugares.
Fred le arrancó la hoja de pergamino a George y volvió a leer la carta; luego miró a Harry.
--¿Y sí dormimos un poquito?--pregunto tímidamente James--parece que será una larga noche.
--No, yo esperaré más noticias--dijo Lily muy decididaduerme tú.
--Pero
--Yo me quedaré despierto con ellatercio Remus acurrucándose en el suelo--¿Te parece?--le pregunto a James que asintió débilmente.
--Remus, no tienes que hacerlo
--No importa, Lily--le sonrió amablementeno tengo sueño.
Ella asintió. James le dio un beso en los labios antes de sacar su bolsa de dormir y colocarla a lado de Sirius que en cuanto pego la cabeza a la almohada de se quedó dormido, James no tardo en imitarlo y en menos de media hora Lily y Remus eran acompañados de los leves ronquidos de ese par.
Sirius propuso una vez, aunque sin mucha convicción, que fueran a acostarse, pero las miradas de repugnancia de los Weasley fueron suficiente respuesta. Se quedaron sentados en silencio alrededor de la mesa, observando cómo la mecha de la vela se hundía más y más en la cera líquida.
--Se pondrá bien--le dijo Remus a Lily cuando ella se acercó a él--Arthur sabe que su familia lo espera, ya verás cómo sale de esta.
--Tengo miedo que salga de esta para que luego ya no lo logré--le confeso Lily mordiéndose el labio inferior--Molly tiene la razón al decir que será un milagro que su familia salga intacta.
--Vamos, Lily, no seas aguafiestas--Remus la abrazo, como en los viejos tiempos--los Weasley son duros de roer, creí que te habías dado cuenta.
--Remus ¿Te das cuenta que en los tiempos que vivimos no hay que dudar?--le pregunto de golpe, cogiéndolo desarmado.
--¿A qué te refieres?--carraspeo después de unos minutos de meditar.
--Tonks--dijo ella simplemente antes de acurrucarse en su pecho, sabía que si él no la miraba a los ojos sería más fácil.
--Ya, no hay nada que decir--contesto algo molesto, quizá se dio cuenta porque suavizo su tono--quiero decir que no hay nada que pensar acerca de ella, tiene a Charlie que es mejor.
--Él no es mejor--lo contradijo Lily--o quizá sí--Remus se sintió peor--pero solo porque tú quieres verlo así, además que se nota que Tonks te quiere a ti.
--No se nota nada--insistió Remus neciamente--ustedes ven cosas donde no las hay.
--Imagínate solo por dos minutos que no eres licántropole pidió Lily, como Remus no le respondió, continuo--¿Aceptarías lo que sientes?
--Yo--farfullo Remusaun así, no siento nada por ella--dijo atropelladamente, trato que sonara más bien como una afirmación pero parecía más bien una pregunta tímida.
--Te va a crecer la nariz como a Pinocho--lo acuso cantarinamente.
Remus se maldijo. Conocía la historia de Pinocho y sabía que le crecía la nariz cuando mentía. Era un maldito mentiroso, se iba a ir al infierno por eso pero también se iría al infierno si se quedaba con Tonks.
--¿En qué piensas?le pregunto Remus al cabo de una hora y media en silencio.
--En tantas cosas y ninguna--contesto suspirando--trato de pensar en cosas bonitas--terminó diciendo con una risita traviesa.
--¿Puedo saber?--le sonrió Remus de una forma muy especial.
--Pues--Lily se sonrojó--James me ha dicho que cuando volvamos y terminemos con todo quiere una boda en grande--y entonces se sonrojó aún más.
--¿Y tú no quieres, no?--dijo Remus divertido.
--Siempre me imaginé una boda hermosa--dijo Lily con un brillito en los ojos--y así me gustaría que fuera, no precisamente grande pero si bonita, con todas las personas que queremos.
--Sí, claro--y de repente Remus se imaginó a Tonks vestida de blanco, tomada del brazo de Charlie, una bestia, que no sabía que tenía, se alzó en su interior, gruñendo--me imagino--dijo sacudiéndose de esos pensamientos.
--¿Sabes que te quiero como a un hermano?--le dijo Lily abrazándolo con fuerza.
--Sí y yo a ti, pero
--¿Serías mi dama de honor?--pregunto alzando la cabeza para mirarlo.
--¿Qué?saltó Remus viéndola como si estuviera loca--pero ese trabajo es para una mujer seguro que Alice se sentiría ofendida sí
--No--lo corto Lily negando rápidamente con la cabeza--Alice es mi mejor amiga y la quiero como a una hermana pero --su rostro se ensombreció al recordar el futuro de su amiga, Remus se dio cuenta y la abrazó con más fuerza--bueno, tú eres como que punto y aparte--le dijo sonriente, le echo una ojeada a Sirius que en ese momento movía los brazos y se abrazaba de James--Sirius y tú son aparte, pero seguro que él será el padrino de James, así que ¿sí?--le hizo ojitos.
--¡Lily!--exclamo Remus--¡No hagas eso!
--¡Por favor!--le insistió con su mejor sonrisa--¡Remus!
--¡Demonios!--exclamo él rechinando los dientes--está bien, lo haré, lo haré--dijo sintiéndose estúpido.
--¡Gracias, Remus!--chillo ella loca de emoción, se le colgó al cuello y le dio un beso muy sonoro en la mejilla--¡Te vas a ir al cielo!--afirmo--¡Esto te absuelve de ser un tonto con Tonks!
--Gra ¡Oye!--le espeto algo ofendido--no es que yo.
Lily se aferró de su brazo, suspiro contenta y cerro lentamente los ojos, soñando con su boda. Remus se quedó mirando la escena, imaginándose vestido con un ridículo vestido rosa lleno de holanes y encajes.
De cuando en cuando, los Weasley se llevaban una botella a los labios, y sólo hablaban para controlar la hora, para preguntarse en voz alta qué estaría pasando o para tranquilizarse unos a otros diciéndose que si había malas noticias lo sabrían enseguida, porque la señora Weasley ya debía de haber llegado a San Mugo.
Era increíble como el sueño no lo vencía, se sentía muy bien. O quizá fuera así porque no le permitía acercarse demasiado, debía estar alerta.
Fred se quedó dormido con la cabeza colgando sobre un hombro. Ginny estaba acurrucada como un gato en su silla, pero tenía los ojos abiertos; Harry veía la luz del fuego de la chimenea reflejada en ellos, y Ron permanecía sentado con la cabeza apoyada en las manos, aunque era imposible saber si estaba dormido o despierto. Harry y Sirius se miraban de vez en cuando, como dos intrusos en medio del dolor de una familia, esperando, esperando...
Se sentía tan culpable ver la estrecha relación que habían establecido Sirius y Harry en tan poco tiempo que se preguntaba porque rayos no hacía él lo mismo. Era peligroso. Le contesto una voz irritante; aun así, debió haberse preocupado un poco más por el hijo de sus amigos. Era algo que jamás se perdonaría. Su larga lista de cosas imperdonables está creciendo rápidamente y esperaba que no fuera a sumarse cierta chica de pelo rosa
Se estaba quedando dormido cuando la puerta de la cocina se abrió con estrepito, brinco haciendo que Lily también y despertara.
--¡Es Molly!--exclamo Lily tallándose los ojos para ver mejor--¡Chicos!--los sacudió de las piernas--¡Noticias nuevas!
Estaba muy pálida, cuando los chicos la miraron con más detenimiento forzó una sonrisa.
--Buenas noticias--murmuro Remus girándose para ver la gran sonrisa de Lily.
--Se pondrá bien--afirmó la señora Weasley con una débil voz que denotaba cansancio--Ahora duerme. Más tarde podremos ir a verlo. Bill se ha tomado la mañana libre y está haciéndole compañía.
Fred se desplomó en la silla y se tapó la cara con las manos. George y Ginny se pusieron en pie, fueron corriendo hacia su madre y la abrazaron. Ron soltó una risotada temblorosa y se terminó la cerveza de mantequilla de un solo trago.
--¡Bendito sea dios!--soltó Lily sintiendo que todos sus músculos se relajaban.
--Te lo dije--susurro Remus dándole palmaditas en la espalda.
--¡Va a estar bien!--grito Lily aventándose a James y Sirius que seguían abrazados.
--¡Joder!--exclamó Sirius removiéndose dentro del saco de dormir, donde estaba atrapado.
--¡Quiero dormir!--espeto James sin abrir los ojos.
--¡Despierten!--Lily comenzó a hacerle cosquillas a Sirius que se carcajeaba con los ojos cerrados
--¡No me hagas cosquillas que me enojo!--dijo Sirius tratando de que su voz sonara autoritaria--¡James!
Remus reía y cuando vio que Sirius sujetaba las manos de Lily se decidió a ayudarla.
--¡A desayunar!--dijo Sirius en voz alta y con regocijo mientras se levantaba--¿Dónde está ese maldito elfo doméstico? ¡KREACHER!--Pero Kreacher no acudió a la llamada.
Algo que llamó la atención de Sirius que luchaba contra Remus mientras que James se disponía a besar a Lily que no dejaba de retorcerse como lombriz. Pero decidió que no tenía ninguna importancia ya que ese estúpido elfo pocas veces había acatado sus órdenes.
--Bueno, da lo mismo--murmuró Sirius, y se puso a contar a las personas que tenía delante--A ver, desayuno para... siete... Huevos con beicon, supongo, un poco de té, tostadas...
--¡Canuto va a cocinar!--grito James que era preso de una llave que Lily ejecutaba muy bien, Remus hizo como que empezaba a asfixiarse--¡Moriremos!
--¡Ni que fuera a invitarte de mí comida!--le espeto él muy indignado.
Harry fue rápidamente hacia los fogones para ayudar. Sirius le dio un zape a James antes de levantarse y recoger el saco de dormir; Remus y Lily aun reían y James seguía haciéndole burla a Sirius.
--No quiero ni pensar qué habría pasado si no llega a ser por ti, Harry --dijo la señora Weasley con voz apagada.
--No tiene nada que agradecer--dijo Lily amablemente--ella ha hecho tanto por mi Harry
--Nos hemos salvado de una buena--afirmo Sirius despareciendo su saco de dormir y el de James con una sacudida de varita.
--Quizá hubieran tardado horas en encontrar a Arthur, y entonces habría sido demasiado tarde, pero gracias a ti él está vivo y Dumbledore ha podido inventarse un buen pretexto para explicar que estuviera donde estaba; no te puedes imaginar los problemas que habría tenido de no ser así; mira lo que le ha ocurrido al pobre Sturgis...
--¿Sturgis?--repitieron, mirándose unos a otros--habrá que averiguarlo--sentenció James.
Entonces ella se volvió hacia Sirius y le dio las gracias por haber cuidado de los niños aquella noche. Él contestó que estaba encantado de haber podido ayudar, y que esperaba que se quedaran todos allí mientras el señor Weasley estuviera ingresado en el hospital.
--¿No te importaría tener a Molly aquí en navidad?--le pregunto James con el ceño fruncido.
--¡Entre más, mejor!--exclamó Sirius a la mar de contento.
Era evidente que recordaban la cara que puso su yo futuro cuando Remus le pregunto si iba a pasarlo solo; era lo que más temía Sirius. La soledad.
--Oh, Sirius, te lo agradezco muchísimo... Dicen que tendrá que quedarse un tiempo, y sería maravilloso estar cerca de él... Aunque eso quizá signifique que tengamos que pasar las Navidades aquí.
--¡Cuantos más, mejor!--exclamó Sirius con una sinceridad tan evidente que la señora Weasley lo miró sonriendo; luego se puso un delantal y empezó a ayudar a preparar el desayuno.
--¡Te verías tan mono con un delantal de flores!--soltó Lily traviesamente, Sirius la miro con los ojos entrecerrados--te compraré uno.
--Ya, y verás donde termina--murmuró Sirius.
James y Remus reían divertidos.
--Sirius--dijo Harry en voz baja--¿podemos hablar un momento... en privado? ¿Ahora?
--¿De qué va?--pregunto James dejando de reír.
Fue hacia la oscura despensa y Sirius lo siguió.
--Vamos--dijo Lily siguiéndolos ya.
Harry, sin más preámbulos, le contó a su padrino todos los detalles de la visión que había tenido, incluido el hecho de que él era la serpiente que había atacado al señor Weasley. Cuando hizo una pausa para tomar aliento, Sirius le preguntó:
--¿Se lo has contado a Dumbledore?
--Sí y nos ha dado pura de esta--y Sirius hizo un gesto obsceno con la mano.
Lily lo miro con reprobación.
--Está preocupado--tercio Remus haciendo caso omiso a Sirius y Lily--tiene miedo.
--Harry--murmuró James triste.
--Sí--contestó Harry, impaciente--pero él no me ha explicado qué significa. Bueno, la verdad es que ya no me explica nada.
--¿Qué le pasa a ese viejo chiflado?--pregunto Sirius molesto--¡tiene que ayudarlo!
--Supongo que tiene que haber alguna explicación para eso--Remus se encogió de hombros, no parecía muy convencido de lo que decía--siempre la tiene.
James y Lily se miraron, ansiosos.
--Estoy seguro de que si hubiera algo de lo que preocuparse te lo habría dicho--afirmó Sirius con determinación.
--¡Viejo, apóyame!--exclamó Sirius mirando intensamente a su yo futuro--aunque bueno, sí, sí fuera algo peor, él lo sabría y estoy seguro que yo se lo diría a Harry--terminó muy convencido.
--Pero no se trata sólo de eso--murmuró Harry--Sirius, creo..., creo que estoy volviéndome loco. En el despacho de Dumbledore, justo antes de que tomáramos el traslador... durante un par de segundos me pareció que yo era una serpiente, me sentía como una serpiente. Me dolió muchísimo la cicatriz cuando miré a Dumbledore. ¡Quería atacarlo, Sirius!
Los cuatro se quedaron mirando con compasión a Harry que parecía realmente preocupado.
--Mi niño--musito Lily acercándose a él.
Sirius miraba a Harry sin siquiera parpadear, oyendo todo con mucha atención.
--Esta conexión entre Voldemort y yo--continuó Harry, a cada palabra parecía que le costaba decirla, como si dudara en expresar lo que sentía. Sirius asintió--¿Y si se debe a que me estoy volviendo como él?--pregunto a la desesperada.
--¡No!gritaron James y Lily al unísono.
Sirius hacía lo mismo que su futuro miraba su ahijado, con tanta intensidad tratando de comprenderlo y Remus, meditaba lo que oía.
--Es que me siento tan furioso todo el tiempo--confesó Harry moviendo las manos rápidamente, dudo antes de seguir--¿Y sí y sí después de todo lo que ha pasado hay algo mal dentro de mí?--cerró con fuerza los ojos, como si no pudiera mantenerle la mirada a Sirius.
Para ese momento, Lily tenía una mano sobre el hombro de Harry, que no la sentía pero trataba de darle todo el apoyo que necesitaba.
--No puede pensar eso--dijo James como para sí mismoeso no es posible porque Harry es una buena persona, es una buena personareitero firmemente.
--¿Y si me estoy volviendo malo?--pregunto Harry.
Sirius se acercó Harry, poniéndole las manos en los hombros su mano se posicionó sobre la de Lily que sintió cálido al contacto.
--Has lo tuyo, viejo--musito Sirius sonriendo paternalmente a Harry.
--Quiero que me escuches con mucha atención, Harry--le dijo Sirius, Harry asintió un poco--no eres una mala persona--recalco cada palabra, lo dijo con un tono de voz más alto de lo normal, Harry lo miraba con duda--una buena persona a la que le han pasado cosas malas.
Los ojos de Lily se llenaron de lágrimas, solo sujeto la mano de Sirius y se la apretó con mucha fuerza.
--Gracias, Sirius--murmuró James con hilo de voz, tratando de deshacer el nudo de su garganta.
Sirius sonrió sinceramente, encogiéndose de hombros.
--¿Entiendes?--le dijo Sirius paternalmente.
Harry asintió lentamente.
--Además--continúo Sirius sonando más ligero--el mundo no se divide en buenas personas y mortifagos--hizo un ademán con las manos, como haciendo una balanza--todos tenemos luz y oscuridad dentro de nosotros mismos--afirmó tratando de convencer a Harry que asintió nuevamente.
Las lágrimas corrían por el rostro de Lily, Sirius la abrazo.
--Lo que importa es el lado en el que decidimos estar--sentenció Sirius--eso es lo que realmente somos--terminó sonriendo débilmente y poniendo nuevamente una mano sobre el hombro de su ahijado.
Harry sonrió un poco.
James se sentía tan afortunado de tener a Sirius como amigo no sabía ya realmente como pagárselo.
--Necesitas dormir--aseguró Sirius con firmeza--Desayunarás, subirás a acostarte y después de comer podrás ir con los demás a ver a Arthur. Has sufrido una conmoción, Harry; te culpas por algo que sólo has presenciado, y es una gran suerte que lo presenciaras, porque si no Arthur podría haber muerto. Deja ya de preocuparte.
Se encaminaron a la puerta.
--Cuando todo esto terminé--Sirius miro a su alrededor--seremos una verdadera familia--le ánimo, se detuvieron en la puerta y aprovecho para palmearle el brazo a Harry--ya lo verásle sonrió como para confirmárselo.
Sirius dejo que un largo suspiro se le escapara y sonrió nostálgico sí, cuanto quería a su ahijado.
Sirius jaló a Harry hacía él para darle un abrazo. Un abrazo muy paternal que Harry le devolvió con gusto, como aliviado de haber revelado sus secretos Sirius le acariciaba el cabello como si realmente fuera su hijo. Era su hijo ciertamente, no de sangre pero sí de sentimiento, era el hijo de su mejor amigo.
Mientras, James y Lily miraban la escena conmovidos. Estaban muertos pero estaban felices que Harry tuviera a Sirius ese idiota que pocas veces sabía decir lo adecuado de la forma adecuada. Y ahora, con eso, se había ganado el cielo.
Y entonces se separaron, Sirius le dio una palmada en el hombro y salió de la despensa, dejándolo a Harry solo en la oscuridad.
--Sirius, yo no--empezó Lily hipando.
--Vale, no digas nada--la corto él dándole palmadas en la cabeza.
--Eres una mierda, Sirius--mascullo James pasándole un brazo por los hombros, él sonrió algo confundido--siempre con tus retazos de filosofía
--Lo bueno es que lo saca en el mejor momento--tercio Remus sonriéndole a su amigo que hizo un gesto con la cabeza.
--Sí, bueno--Sirius parecía abrumadoes mi ahijado, necesita apoyo--termino rascándose la cabeza, incómodo.
--Gracias--le dijo Lily dándole un beso en la mejilla, James asintió
--¿Podríamos comer algo?--preguntó Sirius tratando de desviar el tema.
--Sí, muero de hambre--dijo James tallándose los ojos porque las lágrimas acumuladas amenazaban con salir--busquemos algo
Sirius lo siguió para poder "tomar prestado" un poco de comida de la despensa de donde Harry acaba de salir, se le veía un poco más tranquilo. Una hora más tarde estaban tirados, terminando los últimos rastros de café.
--¿Y ahora?--pregunto James--Podríamos bañarnos ¿no?
--Pero yo primero porque
Lily se quedó a media frase porque la despensa desapareció dando lugar a paredes blancas y cierto olor a limpio
--¡Oh, señora Longbottom! ¿Ya se marcha?
--¿Alice?dijo Lily prestando más atención.
--No, Alice esta
--San Mugo--murmuró Remus agachando la cabeza.
Estaban en una sala del hospital mágico. Entonces vieron como Augusta Longbottom se alejaba de un par de camas del fondo donde estaban una mujer y un hombre
--Alice--dijeron los chicos sintiendo el peso de la tristeza caerles de lleno, como pesados bloques de realidad--Frank
Sirius y James se impresionaron tanto que se quedaron petrificados en sus lugares; sin saber muy bien que hacer o cómo actuar mientras que Remus abrazaba a Lily que cerraba con fuerza los ojos, las lágrimas caían sin remedio.
--¡Neville!--grito alguien.
Se giraron para darse cuenta que ahí parados estaban Harry, Ron, Hermione y Ginny. El que había gritado había sido Ron que agitaba la mano para llamar la atención de Neville que iba detrás de la señora Augusta Longbottom. Al acto comprendieron que Neville no se esperaba aquello porque dio un brinco como si una bala le hubiera pasado rozando la cabeza.
--¡Somos nosotros, Neville!--exclamó Ron, muy contento, poniéndose en pie--¿Has visto...? ¡Lockhart está aquí! ¿A quién has venido a visitar tú?
--¿Lockhart?repitió Sirius buscándolo con la mirada--ah se me olvidaba que se embrujo a sí mismo
--¿Son amigos tuyos, Neville, tesoro?--preguntó gentilmente la abuela de Neville, y se acercó a ellos.
--No puedo creer que esto esté pasando--musito Lily limpiándose la nariz con un pañuelo que James le ofreció--es horrible.
--Pensar que ellos--Remus hizo un gesto extraño, señalando a Alice y Frank--no me imaginó como pasó
--Esa hija de perra--murmuró Sirius apretando los puños--me debe varias
Sabían de quien hablaba. Bellatrix Lestrange, su némesis.
--¡Ah, sí!--exclamó la señora Augusta mirando fijamente a Harry, y le tendió una apergaminada mano con aspecto de garra para que él se la estrechara--Sí, claro, ya sé quién eres. Neville siempre habla muy bien de ti.
--Neville parece tan amable como ellos--se alegró Sirius--la verdad que no le había prestado mucha atención--se encogió de hombros--pero se parece bastante a Alice, creo que ella estará orgullosa.
Lily miro a su amiga que miraba a la nada y el corazón se le rompió en mil pedazos.
--Bueno, otra cosa importante que debemos hacer--sentenció James muy convencido--cuando les contemos lo que hemos visto, seguro se mueren de la risa.
Remus asintió levemente.
--Gracias--repuso Harry, y le estrechó la mano.
Neville no lo miró: se quedó observándose los pies mientras el rubor de su cara se iba haciendo más y más intenso.
--¿Se avergüenza?inquirió Lily escéptica.
--Claro que no--replicó Remus negando con la cabeza--lo que pasa es que no es fácil decirlo, puedo entenderlo, y con la frágil autoestima que tiene Neville, lo empeora.
--Y es evidente que ustedes dos son Weasley--continuó la señora Longbottom, y ofreció majestuosamente su mano primero a Ron y luego a Ginny--Sí, conozco a sus padres, no mucho, desde luego, pero son buena gente, son buena gente... Y si no me equivoco, tú debes de ser Hermione Granger, sí, Neville me lo ha contado todo sobre ti. Sé que lo has ayudado a salir de unos cuantos apuros, ¿verdad? Mi nieto es buen chico--afirmó mirando a Neville con severidad, como si lo evaluara, y lo señaló con su huesuda nariz--pero me temo que no tiene el talento de su padre--Y esta vez señaló con la cabeza las dos camas del fondo de la sala.
--Se me olvidaba lo encantadora que es--bufo Sirius--mira que decirle eso a su nito, vaya, hasta yo sé que eso no se hace.
--Con razón el pobre es como es--se lamentó James.
--Estoy segura que Neville tiene mucho potencial--afirmo Lily mirando con reproche a la señora Augusta--y que en el momento que más lo necesité, lo demostrara.
--¡Pues claro!--exclamó Remus sonriendoes hijo de Alice y Frank, no puede esperarse algo diferente.
--¿Cómo?--dijo Ron, perplejo --¿Ese de allí es tu padre, Neville?
--¡Voy a meterle un pisotón!--chillo Sirius, hizo el intento pero no sucedió nada--¡Lo jode todo!
--¿Cómo iba a saber Ron?--inquirió Lily sintiéndose triste de nuevo--Harry tampoco lo sabría de no haberse colado al pensadero.
James se había quedado mirando a Alice y Frank no era ni la sombra de lo que habían sido antes. En su época eran jóvenes promesas en el cuartel de aurores. ¿Cómo podía cambiar tan radicalmente la vida? La mayoría de su generación habían sido liquidados ¿tan poco capacitados habían sido? ¿Qué sucedía? Sabía que él era bueno en los duelos, no entendía como no le había dado tiempo a Lily para que escapara con Harry, al contrario parecía que Voldemort había acabado con él muy fácil. Frank él era algo más que no entendía. Él y Alice eran excelentes en duelos, entonces ¿cómo los habían reducido? Simplemente no entendía nada.
--Pero ¿Qué significa esto?--preguntó la señora Longbottom con brusquedad--¿No has hablado de tus padres a tus amigos, Neville?--Éste inspiró hondo, miró al techo y negó con la cabeza--¡No tienes nada de qué avergonzarte!--exclamó la señora Longbottom con enojo--¡Deberías estar orgulloso, Neville, muy orgulloso! Tus padres no entregaron su salud y su cordura para que su único hijo se avergüence de ellos, ¿sabes?
--¡Se avergüenza!--saltó Remus acalorado.
Podía entender solo un poco al chico. Él no se avergonzaba de ser un licántropo pero no era algo fácil de hablar ya que la gente no ayudaba mucho al respecto. Los malditos prejuicios siempre y en todo momento.
James, Lily y Sirius suspiraron, compadeciéndose de Neville.
--No me avergüenzo--dijo Neville con un hilo de voz. Seguía sin mirar a Harry y a los demás.
--Eso--le animo Remus en voz bajita.
--¡Pues tienes una forma muy peculiar de demostrarlo!--le reprendió la señora Longbottom.
--No debería ser tan severa--comentó Lily.
--A mi hijo y a su esposa--prosiguió volviéndose con gesto altivo hacia Harry, Ron, Hermione y Ginny--los torturaron hasta la demencia los seguidores de Quien-vosotros-sabéis.
--No hace que nos lo recuerde--bufo James molesto--juro por Merlín que no voy a dejar que Bellatrix se acerque ni a ellos ni a Rose.
--Y no lo hará porque ella tendrá una cita conmigo--dijo Sirius usando un tono meloso fingido.
Hermione y Ginny se taparon la boca con las manos. Ron dejó de estirar el cuello para mirar a los padres de Neville y puso cara de pena
--Eran Aurores, y muy respetados dentro de la comunidad mágica--continuó la señora Longbottom--Ambos tenían dones extraordinarios, y... Sí, Alice, querida, ¿qué quieres?
Alice se acercaba caminando a paso lento por el pasillo. Ya no tenía el rostro alegre y regordete que recordaban aún tenía en su época; ahora tenía la cara demasiado delgada y cansada, tenía los ojos más grandes de lo normal y el cabello en vez de ser corto y castaño, estaba blanco, ralo y sin brillo. Era como si le hubieran absorbido la vida.
--Oh Alice--Lily se tapó la boca con la mano para reprimir un sollozo.
--Alice--James, Remus y Sirius le pasaron una mano por el brazo, pero como era obvio, ella no lo sintió, sin embargo ellos se sintieron peor, habían evitado por todos los medios verla porque sabían que esa imagen los perseguiría por siempre.
Tal vez Alice no quisiera decir nada, o quizá fuera incapaz de hablar, pero le hizo unas tímidas señas a Neville y le tendió algo con la mano.
--Esto no está pasando, esto no está pasando--se decía Lily una y otra vez, tratando de que sus palabras se hicieran realidadesto no va a suceder, no va a suceder
--Claro que no--le dijeron los tres chicos al mismo tiempo, tratando de consolarla.
--¿Otra vez?--dijo la señora Longbottom con un deje de hastío--Muy bien, Alice, querida, muy bien... Neville, cógelo, ¿quieres?--Pero Neville ya había estirado el brazo, y Alice le puso en la mano un envoltorio de Droobles, el mejor chicle para hacer globos--Muy bonito, querida--añadió la abuela de Neville con una voz falsamente alegre, y dio unas palmadas en el hombro a su nuera.
Lily ya no pudo evitarlo, su boca tembló y comenzó a llorar en brazos de Remus que no dudo en apretarla con más fuerza. Es que eso era tan odiaba ver a su amiga así ¿Quién no lo haría? Pensar que en su tiempo ambas eran cómplices de las travesuras que le jugaban a Andrew, sin dejar de lado que ella siempre la apoyaba cuando de molestar a Sirius se trataba era horrible pensar en esa vida. Ella muerta y Alice sin cordura no quería, no iba a permitirlo, su amiga iba a tener una vida plena y feliz, de eso se encargaría.
--Gracias, mamá--dijo Neville en voz muy baja.
--Que chica tan encantador--observo Lily sin dejar de llorar--no cabe duda que Harry y Neville son un par de chicos hermosos
--Ya me dieron ganas de llorar--se quejó Sirius pasándose la manga de la túnica por los ojosesa mugrosa de Alice va a pagármelas ¿Cómo se atreve a dejar que la loca de Bellatrix le pusiera un dedo encima? ¡Voy a golpearla!
--¿A quién?--pregunto James tratando de aligerar el ambiente.
--A Alice--dijo Sirius entrecerrando los ojos.
Alice se alejó por el pasillo tambaleándose y tarareando algo que reconocieron como el himno de Hogwarts.
La contemplaron tristemente hasta que se perdió de vista detrás de las cortinas. Los ojos de James estaban brillosos, se giró para poder limpiarse las lágrimas, se sentía tan impotente
--¿Podríamos decir que haremos al volver?--pregunto Sirius de golpe.
--Lo primero será alejarnos de Peter--sentenció, para su sorpresa, Lily--no quiero que le hagan nada y mucho menos que él nos lo haga a nosotros.
--Estoy de acuerdo contigo--aseguro Remus tensándose--también está el asunto de la profecía, parece que la hicieron un año antes de que mueran ¿no?--miraba a James y Lily.
--No recuerdo bien--admitió James--pero habrá que zafarnos de esa profecía, el punto clave está ahí, sí Voldemort no cree que habla de nosotros entonces tendremos más tiempo para acabar con él.
--¿Quién será el idiota que le hablo de la profecía?--inquirió Sirius golpeando sus manos entre sí.
--No lo sé, pero en cuento lo sepa
El hechizo
--¿Qué diablos sucede aquí?--grito Sirius furico.
--¿Invitaste a Quejicus?--se horrorizó James con una mueca de asco.
Lili y Remus miraron a Sirius y Snape sentados a la larga mesa, cada uno con la vista fija en una dirección diferente. El silencio que reinaba en la habitación delataba la antipatía que sentían el uno por el otro. Sirius tenía una carta abierta delante, sobre la mesa.
--¡Quiero que se largue de mi casa!--gruño Sirius apretando los puños.
--A ti ni siquiera te gusta esta casa--dijo Remus encogiéndose de hombros.
--¿Y qué?saltó Sirius escupiendo salvia--¡Él no lo sabe!
--Sirius, no
--¡James, quiero que se largue!grito Sirius pateando el suelo--¡Dile que se largue!
James dio un par de zancadas para quedar detrás de Snape, se colocó cerca de su oído (haciendo como que vomitaba) inspiro hondo.
--¡LARGATE DE LA CASA DE MI CANUTO!grito lo más fuerte que pudo.
Remus reía por lo bajo mientras que Lily se mantenía muy seria.
Harry carraspeó para anunciar su presencia.
Snape giró la cabeza, con el rostro enmarcado por dos cortinas de grasiento y negro cabello.
--Siéntate, Potter.
--¡No puede dar órdenes en mi casa!--chillo Sirius golpeando sus muslos--¡Quiero que se vaya!
--Oh, oh--murmuró Remus al ver la cara que ponía el otro Sirius.
--¡Canuto en acción!--exclamó James contento.
--Mira--dijo Sirius en voz alta mientras se mecía sobre las patas traseras de la silla y hablaba mirando al techo--preferiría que aquí no dieras órdenes, Snape. Ésta es mi casa, ¿sabes?
James, Sirius e incluso Remus soltaron una carcajada entre burlona y de triunfo, ni se inmutaron de la mirada envenenada de que les lanzó Lily.
--¡Punto para Sirius!--chillo James palmeándole la espalda a su amigo que sonreía orgulloso.
--Soy tan genial aquí y en China--se mofo él.
Un desagradable rubor tiñó el pálido rostro de Snape (algo de lo que se sintieron muy orgullosos ya que tenía cerca de un año, en su época, que no molestaban a Snape y la última que él les gasto, no pudieron devolvérsela). Harry se sentó en una silla al lado de Sirius, frente a Snape.
--En realidad teníamos que vernos a solas, Potter explicó Snape, y torció los labios para formar su característica sonrisa despectiva--pero Black...
--¿Y para que quiere que sea a solas?pregunto ácidamente James, dejando de reír--¿Para molestarlo como hace siempre?
--Además, es su padrino--tercio Remus muy convencido.
Sirius les sonrió a modo de agradecimiento. Era increíble como siempre lo apoyaban cuando alguien lo atacaba, aunque no hiciera falta porque sabía cómo defenderse.
--Soy su padrino--aclaró Sirius subiendo aún más el tono de voz.
--Ponlo en su lugar, Canuto--le murmuró James haciendo como que boxeaba con alguien invisible.
--He venido por orden de Dumbledore--prosiguió Snape, cuya voz, en cambio, cada vez se volvía más débil y mordaz--pero quédate, Black, quédate. Ya sé que te gusta sentirte... implicado.
--Ah ¿Qué quiso decir?--inquirió Sirius sonrojándose--¡Creo que acaba de insultarme!
Remus miró a James, al parecer ambos pensaban lo mismo y eso no iba a ser bueno.
--Golpe bajo--murmuró James a Remus para que solo él lo escuchara--maldito Quejicus
A James esta vez ni siquiera le importo que Lily lo bufara. Bueno era cierto que siempre molestaban a Snape, pero la mayoría de las veces se lo merecía y ahora era una de esas veces. Sirius solo había dicho que esa era su casa, de hecho le sorprendió que no dijera algo más hiriente.
--¿Qué quieres decir con eso?--preguntó Sirius dejando que la silla volviera a caer sobre las cuatro patas con un fuerte golpe.
--Aquí vamos--suspiró Remus sabiendo lo que se venía a continuación.
--Sencillamente, que estoy seguro de que debes de sentirte... frustrado por no poder hacer nada útil para la Orden--contestó Snape poniendo un delicado énfasis en la palabra «útil». Ahora le tocaba a Sirius ruborizarse.
De repente, Sirius comenzó a temblar temblaba de la rabia que sentía en aquel momento. Tenía los nudillos blancos por tanta fuerza, la quijada se balanceaba peligrosamente, era como si en cualquier momento se lanzara a atacar a Snape. Se sentía como un montón de agua hirviendo, era como si algo se le fuera a salir por la cabeza como lo odiaba al desgraciado bastardo.
Los labios de Snape se torcieron de nuevo, esta vez triunfantes, cuando giró la cabeza y miró a Harry.
--Pero qué hijo de putadijo James enfadado.
--Se pasó de la líneaafirmó Remus también enojado.
Ambos miraron a Lily, a la espera de que ella también despotricara contra Snape, pero ella se mantuvo firme, callada y con la cabeza bien erguida.
--El director me envía, Potter, para decirte que quiere que este trimestre estudies Oclumancia.
--Me cago en mi vida--mascullo James dejándose caer en una silla.
--Podemos decir que estamos jodidos--reiteró Remus molesto--¿Por qué siempre ha de estar Snape en medio?
--¡Porque es una piedra en el zapato!--vocifero Sirius dejando salir todo su enojo--¡Ay que me caga!--terminó diciendo.
--¿Qué Dumbledore no piensa que esas clases serán una tortura para Harry?--preguntó James despeinándose--¡Esta loco!
--Que estudie ¿qué?--dijo Harry desconcertado. La sarcástica sonrisa de Snape se pronunció aún más.
Los tres gruñeron más fuerte.
--Oclumancia, Potter. La defensa mágica de la mente contra penetraciones externas. Es una rama oscura de la magia, pero muy provechosa.
--¿Saben?--tercio Sirius tratando de controlarse, Remus y James alzaron la ceja para que continuara--Quejicus es como no sé, pero es como la persona molesta que te encuentras hasta en la sopa; creo que hicimos algo muy malo en nuestra vida pasada y ahora hay que cargar con ese lastre.
James asintió sonriendo, muy solemne mientras que Remus solo se encogió de hombros.
--¿Por qué tengo que estudiar Oclu..., como se llame eso?balbuceó Harry, asustado.
--Porque el director lo considera oportuno--respondió Snape llanamente--Recibirás clases particulares una vez por semana, pero no le contarás a nadie lo que estás haciendo, y a la profesora Umbridge menos todavía. ¿Entendido?
--La serpiente cree que todos son como él--bufó James cruzándose de brazos.
--Donde me enteré que está usando esas clases para torturar a Harry--Sirius se pasó un dedo por la garganta--no vive para contarlo.
--Sí. ¿Quién me va a dar las clases?
Snape arqueó una ceja y respondió:
--Yo.
James y Sirius se pusieron una mano en la boca para gritar sin que se oyera. Sus labios se movieron sin decir palabra, aunque Remus lo entendió muy bien, vete a la mierda.
A Lily no le pasó desapercibido que a Harry no le agradaba la idea y que se giró rápidamente hacia Sirius, en busca de apoyo. Increíble, era increíble como ya había establecido esa camaradería con él, no es como si no le gustara pero
--¿Por qué no puede dárselas Dumbledore?--preguntó Sirius agresivamente--¿Por qué tienes que hacerlo tú?
--Eres la hostia, compañero--le dijo James sonriendo a Sirius que hizo una estúpida reverencia.
--Supongo que porque el director tiene el privilegio de delegar las tareas menos agradables--repuso Snape con ironía--Te aseguro que yo no le supliqué que me diera ese trabajo--Se puso en pie--Te espero el lunes a las seis en punto de la tarde, Potter. En mi despacho. Si alguien te pregunta, di que recibes clases particulares de pociones curativas. Nadie que te haya visto en mis clases podrá negar que las necesitas.
James le soltó un gesto obsceno con la mano, Snape estaba llegando a su límite
--Deja ya de comportarte como un adolescente--le regaño Lily sin mirarlo--molestas, James.
--¿Perdón?--dijo James poniéndose frente a ella, que puso sus ojos en Harry--¿Qué dijiste?
--Qué dejes de lado tu posición ridícula--le espetó Lily encarándolo--eres un adulto, compórtate como tal.
--¿Es que no lo ves?saltó James señalando a Snape--¡Él solo busca formas de molestar a Sirius!
--Ya, y Sirius es lo suficientemente inteligente como para dejar que eso le afecte--a cada palabra, Lily sonaba más amenazadora--¿Tienes idea lo ridículo que te ves gritando y parloteando insultos que él no oye?
James se quedó mirándola por un par de interminables minutos. Remus y Sirius no sabían ni dónde meterse, la verdad que Lily no comprendía nada de aquello; puede que su odio era infantil, pero no es como que Snape pusiera mucho de su parte. Lily se había metido con la parte que James defiende a capa y espada a sus amigos, así que
--Bien--murmuró James con un hilo de voz--bien.
--James ¿Qué?--dijo Sirius antes de que Remus le diera un codazo.
--Espera un momento--dijo Sirius, y se enderezó en la silla.
Snape se volvió para mirarlo, con la socarrona sonrisa en los labios.
--Tengo mucha prisa, Black. Yo no dispongo de tanto tiempo libre como tú.
--Y va de nuevo--musitó James que se puso junto a Sirius, lo más alejado posible de Lily que suspiro hondamente--no te preocupes, Sirius, le daremos su merecido nada más volver.
Sirius se sintió culpable. Era como si esos dos hubieran peleado por su culpa, se mordió el labio inferior lanzándole miraditas ansiosas a Lily.
--Sé lo que piensas--le susurró James para que solo él y Remus lo escuchasen--y no es tú culpa, ella no lo entiende y jamás lo hará, así quey dejo la frase al aire.
--¿Qué piensas?--le pregunto Remus con las cejas arqueadas, confundido.
James hizo un ademán que no logro interpretar. Algo que no iba bien.
--Entonces iré al grano--replicó Sirius levantándose. Era bastante más alto que Snape, no se les escapó el detalle de que éste había cerrado la mano, dentro del bolsillo de la capa, sosteniendo en ella su varita mágica--Si me entero de que estás utilizando las clases de Oclumancia para que Harry lo pase mal, tendrás que vértelas conmigo.
--Bienle felicitó James a Sirius que aún no se sentía tranquilo--gracias por cuidar de él.
--No es nada--contestó Sirius atareado.
Lily no los miraba ni siquiera de reojo, estaba tan enfadada y no sabía ni porque. La verdad que era una tonta por defender a Snape todavía
--¡Qué enternecedor!--se burló Snape--Pero seguro que ya te has dado cuenta de que Potter se parece mucho a su padre.
--¿Qué pretende?--preguntó James apretando de nuevo los puños de las manos.
--Nada bueno--musitó Sirius.
Genial, ahora se sentía culpable de molestar a Snape cuando esta vez si se lo estaba mereciendo. Lily sabía lo que hacía.
--Sí, claro--afirmó Sirius con orgullo.
A James le dieron ganas de soltarle un abrazo de oso.
--En ese caso debes de saber que es tan arrogante que las críticas simplemente rebotan contra él --dijo Snape con desfachatez.
--¡Idiota!saltaron Remus y Sirius al tiempo, enfadados.
James no puedo evitar mirar mordazmente a Lily que se encogió en su lugar. ¿Qué diablos estaba haciendo? ¿Qué demonios pasaba por su cabeza? ¿Es que estaba poniendo a Severus antes que a James y Harry? Sí es que era así ¿Cómo podía hacer eso? No podía ser que aun sintiera algo por Severus, habían pasado tantas cosas que no se perdonan ¿O sí? Siempre había pensado que las chicas que perdonan maltratos de sus novios o esposos eran descerebradas que no sentían amor por sí mismas, y se burlaba al oírlas argumentar que al amor lo perdona todo, entonces ¿Qué era lo que hacía? ¿Es que ese sentimiento seguía allí? ¿Por qué no podía odiar a Snape? ¿Por qué seguía enfadándose cada que esos tres lo insultaban? No podía evitarlo ¿Qué significaba? ¿Es que quería más a Snape que a James? ¿Es que quería a Snape?
Sirius empujó bruscamente su silla hacia atrás, pasó junto a la mesa y fue hacia donde estaba Snape mientras sacaba su varita. Snape también sacó la suya. Ambos se pusieron en guardia. Sirius estaba furioso; Snape, calculador, miraba la punta de la varita de su oponente sin dejar de examinarle el rostro.
--Ya te habías tardado--le acusó James a Sirius, muy tranquilo, podría decirse que hasta divertido--pensé que lo dejarías pasar.
--¿Por quién me tomas?se indignó Sirius con una mueca--¡Te ha insultado! ¡No se insulta a los muertos!
--Tú insultas a tu madre--tercio Remus.
--Ya, pero ella es un caso especial--informó Sirius--con mi Cornamenta nadie se mete, y menos ese maldito bastardo.
--Podrías hacer lo tuyo--le dijo James con complicidad a Sirius--podría decir que lo deseas, mira tu cara.
--¿Creen que con el tiempo Snape haya mejorado su técnica?--pregunto Remus pensativamente.
--Hum--Sirius y James se quedaron pensando un par de minutos--no--terminaron diciendo muy convencidos.
--¡Sirius!--exclamó Harry.
--Lamentó que Harry tenga que verlo--murmuró Sirius con la boca de laono será algo muy bonito
--Ya, ¿temes que te tenga miedo?--se burló Remus.
--No, temo que vaya a querer imitarmerepuso Sirius muy serio.
--Ya te he avisado, Quejicus--masculló Sirius, que tenía la cara apenas a un palmo de la de Snape-- no me importa que Dumbledore crea que te has reformado, pero yo no me lo trago...
--Ni yo--dijeron los tres chicos con el mismo tono de recelo.
--Sí Dumbledore le cree, nosotros también--acotó Lily maldiciéndose por seguir defendiéndolo, no podía evitarlo.
--Claro, se me olvidaba que eres la defensora oficial de Snape--dijo James irónicamente, Remus negó con la cabeza, pero él no le hizo caso; Lily lo miro sin pestañear--pero ¿adivina qué? A él no le gusta que tú lo defiendas ¿acaso ya se te olvido lo que te dijo la última vez que lo hiciste?
La cara de Lily se contorsionó en una mueca, como si acabara de beber una poción horrible. Remus y Sirius querían huir de allí, la verdad que no entendían porque tanta insistencia en defender a Snape cuando esta vez él había empezado con las hostilidades. Sabían que había hecho de idiotas molestándolo cuando estaban aburridos pero ahora era distinto y no sabían que efectos causaría lo que había dicho James de aquella forma.
--Bueno--empezó Remus torpemente--nosotros
--No tenías por qué decirlo en ese tono--le reprocho Lily conteniendo el llanto.
--¿Cuál tono?--pregunto James fingiendo que pensaba--lo he dicho tal cual fue.
Lily se giró bruscamente, dándole la espalda.
--¿Y por qué no se lo dices a él?--repuso Snape en un susurro--¿Acaso temes que no se tome muy en serio los consejos de un hombre que lleva seis meses escondido en la casa de su madre?
--¿Sigues defendiéndolo?--le pregunto James enfadado--¡Sirius está protegiendo a TÚ hijo y prefieres que Snape lo moleste!
--¡No, no es cierto!--exclamó ella sintiendo que las lágrimas morían por salir de sus ojos--jamás lo he dicho.
--Con tu actitud no haces más que demostrarlo--le dijo James en un tono frío, nunca le había hablado así y se sintió culpable.
--Dime, ¿qué tal está Lucius Malfoy? Supongo que estará encantado de que su perrito faldero trabaje en Hogwarts, ¿no?
--Uh--dijo Sirius solo por tener algo que hacer ya que se respiraba tensión después de lo último que le dijo James a Lily.
--Hablando de perros--replicó Snape sin subir la voz--¿sabías que Lucius Malfoy te reconoció la última vez que te arriesgaste a hacer una pequeña excursión? Una idea muy inteligente, Black, dejarte ver en el andén de una estación... Eso te dio una excusa perfecta para no tener que salir de tu escondite en el futuro, ¿verdad?
Sirius levantó la varita.
James pateo con fuerza la silla que no se movió ni un milímetro. Puso las manos sobre el respaldo de la silla y trato de zarandearla, pero no lo logro tenía que descargarse con algo porque de lo contrario comenzaría a decir un millón de estupideces y lo último que quería era darle la razón a Lily, no ahora, no en ese momento. Sabía que él estaba haciendo bien defendiendo a su amigo, lo que no lograba entender era como Lily no trataba de comprenderlo. Comenzaba a sentirse inseguro de su relación, gran parte de su odio hacía Snape se debía a que sospechaba que él la quería más que como una amiga y no no sabía si Lily había sentido eso por él alguna vez. Por primera vez tenía miedo de que Lily no estuviera segura de sus sentimientos y que al volver lo dejara.
--¡NO!--gritó Harry, que saltó por encima de la mesa e intentó interponerse entre los dos--¡No lo hagas, Sirius!
--Lo he hecho infinidad de--pero Sirius se quedó callado al sentir la mirada penetrante de Remus--se lo ha ganado--defendió cruzándose de brazos.
--¿Me estás llamando cobarde?--bramó Sirius, e intentó apartar a Harry, pero el chico no se movió de donde estaba.
--Estoy seguro que lo lamentara, Sirius--afirmó James todavía en esa pose de digno.
--Me las pagará--sentenció Sirius mirando a Snape con los ojos entrecerradosese maldito Quejicus, me ha llamado cobarde, eso sí que no se lo permito a nadie
--Pues sí, has acertado--contestó Snape.
--¡No te metas en esto, Harry!--gruñó Sirius, y lo empujó con la mano que tenía libre.
--No creo que sea muy prudente armar una bronca--tercio Remus, sus amigos le miraron--Harry está aquí ¿Qué tal que un hechizo le da?
--Bueno--Sirius hizo una mueca.
--Es verdad--consideró James--pero aun así.
--Yo creo que hay otras formas de vengarseafirmo Remusya ven que lo de lavarle el cabello resulto muy bien
--Ciertodijeron con idénticas caras malévolas.
En ese momento la puerta se abrió dando paso a los Weasley junto con Hermione, iban muy contentos y Arthur iba en medio, sonriente con una pijama de rayas.
--Menos mal que llegaron--mascullo Remus atreviéndose a ver a Lily que se había deslizado hasta la puerta.
--Ya está bien, que bueno--comentó Sirius también fijándose en Lily a quien no le veían la cara porque se estaba tapando con su largo cabelloque alivio.
James también miro a Lily con unas ganas inmensas de abrazarla y pedirle perdón.
--¡Estoy curado!--anunció Arthur alegremente sin dirigirse a nadie en particular--¡Completamente curado!
--Ya no sucederá nada, vayamos a ducharnos o algo--propuso James acercándose a la puerta, por ende, a Lily también--¿Quieres que?
Pero ella salió con estrepito, dejándolo con la palabra en la boca.
--¿Todo bien?--le pregunto Sirius saliendo de la cocina.
--No--admitió suspirando--algo no anda bien.
--Podrán solucionarlo--lo animó Remus palmeándole la espalda--ya verás como todo se arregla, igual que siempre.
--No estoy tan seguro--dijo casi sin pensar.
--¿Qué?
--Buenos días--saludaba Remus sentándose a la mesa.
--Ah buenos días--respondió Tonks sin alzar los ojos del periódico.
--¿Nos movió?--inquirió Sirius al aire.
--Eso parece--dijo James buscando con la mirada a Lily.
Comenzaba a preocuparse hasta que la vio pegada a la puerta de la despensa.
--Espero que esta vez no hagas de idiota--le echó en cara, Sirius a Remus que se sonrojó--¿ya te dije que no pienso pasarte más desplantes?
--¿Eh?--Remus se sentía mareado y trató de alejarse de Tonks que olía como a chocolate.
Remus tomó un tazón de la alacena, se sirvió leche y miro dubitativo la caja de cereal de la que Tonks se servía cada dos por tres. Se sentó a su lado, ella seguía muy concentrada leyendo ni se fijaba en él. Carraspeo para llamar su atención.
Nada.
Sirius y James sonrieron burlonamente a Remus que se encogía en su lugar, Lily se sentó en el suelo, con las piernas cruzadas y abrazándoselas, con la vista clavada en James que fingía no inmutarse.
De nuevo carraspeo.
Nada.
--No cabe duda que Tonks heredó el carácter de Andrómeda--comentó Sirius con una mano en la barbilla--y te lo tienes bien merecido, Remus.
--Déjalo al pobre--intervino James escondiendo una sonrisa--demuestra mucho estando aquí, antes, habría huido.
--¡No habría huido!defendió Remus poniéndose rojo.
--Claro que sídijeron sus amigos con idénticas sonrisas socarronas.
Remus abrió la boca, como que quería decir algo pero al final, terminó carraspeando.
--Sí tanto molestia tienes en la garganta deberías tomar unas pastillas--le aconsejó Tonks aun sin mirarle--eso que haces me recuerda a Dolores Umbridge.
El hombre la miro algo dolido, se enderezó en su silla.
Mientras, Sirius y James estallaron en una sonora carcajada ante la contrariedad de Remus.
¿Qué diablos tramaba su futuro yo? ¿Acaso estaba por hacer lo que se temía que hiciera? No, imposible, no podía olvidarse de todos los peros que tenía.
--Siento incomodarte--replicó Remus estirándose demasiado y tomando la caja de cereal con excesiva fuerza--solo quería el cereal.
--Pudiste pedírmelo--dijo Tonks mirándolo por fin--¿O es que ni para eso vas a hablarme? ¿Prefieres pasarte por encima de la mesa?
--No, yo--Remus se limitó a servirse en el tazón--claro que te hablo--añadió.
--Ah claro, solo para estar en desacuerdo con todo lo que digo--repuso Tonks frunciendo el ceño--ya veo
--No te contradigo--terció Remus sin dejar de vaciar cereal a su tazón.
--¿Y qué haces justo ahora?--le espeto ella alzando una ceja.
--Te la aplico bien y bonito--dijo James sonriendo.
--No la contradigo--dijo en voz baja el licántropo, sintiendo la mirada acusadora de Tonks en su yo futuro.
--Yo no--farfullo Remus torpemente--no te contradigo, solo que
--Déjalo ya--lo corto ella poniéndose de pie--me voy.
--¡No!--gritaron los tres, James y Sirius miraron a Remus que se sonrojó.
--¡No, espera!--Remus la sujeto por el codo, la giro suavemente solo para toparse con los ojos azules de la chica que lo miraban confundida--quiero decir que
--¿Sí?--le apremió ella alejándose un poco porque sus labios estaban a menos de cinco centímetros, de nuevo.
--¡Hazlo!--chillaron James y Sirius, el primero zarandeando a Remus por el cuello--¡Bésala!
Remus la soltó lentamente, se acomodó el saco apurado, busco que hacer, se sentó y le indicó con un ademán que hiciera lo mismo. Tonks no le hizo caso y permaneció de pie, moviendo el pie, a la espera de que hablara.
--Pues pues--Remus no sabía ni que decía exactamente--¿Quieres?--le ofreció de su tazón.
Ella le miro como si estuviera loco.
--¿Qué?--saltó Sirius sacudiendo la cabeza como perro--¿Le ofreces cereal?
--Eres patético--le acuso James.
Remus miro al suelo, apenado. La verdad que nunca había tenido mucha facilidad de palabra con las chicas, no es como si lo hubiera intentado muchas veces, pero aun así tampoco era como sí quisiera ligarse a Tonks aunque una manita no le habría venido mal ¡No! No iba a ligarse a Tonks ahora
Remus le acercó más el tazón, sonriendo. Tonks se sentó lentamente a su lado.
--Bien--murmuró Remus sonriendo nervioso--hablemos.
--Te escucho--acotó Tonks mirándolo con recelo.
--Bueno, pues yo--Remus sujeto la cuchara, listo para llevársela a la boca.
Pero Tonks se la arrebató y se la metió de lleno a la boca. Trago con dificultad u soltó una carcajada cantarina.
--¿Eh?--James y Sirius se miraron sin entender.
Por su parte, Remus se quitaba las manos de la cara, para ver que rayos hacía su yo futuro.
--¡Tú cara!--soltó Tonks tapándose la boca por si había restos de comida aun, Remus la miro sin entender--fue muy gracioso--añadió riendo todavía.
--Sí, logro ese efecto siempre--respondió Remus saliendo de su asombro.
--Me imaginó--dijo Tonks divertida.
--Yo ¿me perdonas?--pregunto de golpe Remus, sonriendo lo más sinceramente posible.
Tomó desprevenida a Tonks que se sonrojó, las puntas de su cabello rosa se tornaron rojas y sonrió a la mesa.
--Vale--suspiró mirándolo--pero no la vuelvas a hacer de tonto conmigo ¿de acuerdo?
--Te prometo--afirmó Remus viéndose extrañamente más joven--seremos seremos--pero no encontraba la palabra correcta, Tonks le miraba sonriendo--somos
Pero en ese momento Harry abrió la puerta, venía con Ron y Hermione, Tonks y Remus se sobresaltaron y se quedaron en silencio.
--Ya, siempre he dicho que esa táctica de mustio te funciona muy bien, Lunático--le dijo Sirius a Remus que recuperaba su color normal--te ha sacado de una muy grande esta vez ¿verdad, Cornamenta?
Pero James no le contesto, miraba a Lily que salía por la puerta. Los tres suspiraron cansados y fueron hacía la despensa a ver que podían picar para matar tiempo ya que no creían que el hechizo fuera a moverlos ahora mismo. Remus fue a buscar a Lily que se había metido a duchar muy sigilosamente a la habitación que Sirius señaló como la de Regulus bajaron cuando escucharon el alboroto de que volvían a Hogwarts.
--¿Van a seguir así?--pregunto Remus a Lily, tímidamente, cuando desvío la mirada de James cuando sus ojos cruzaron.
--Remus--los labios de Lily se curvaron en una mueca.
El chico le sonrió para darle ánimos. Pero eso hizo que se sintiera aun peor; todo lo que había pensado era una mala persona solo por pensárselo. Sabía que no debía seguir haciéndolo pero era como un acto reflejo, no podía evitarlo, o quizá sí pero no lo había intentado lo suficiente. Y ahora no sabía cómo acercarse a James. Demonios.
Se acercaron a donde Harry y Sirius.
--Quiero que te lleves esto--dijo Sirius con voz queda, y le puso en las manos un paquete mal envuelto del tamaño de un libro de bolsillo.
--¡Me jodes!--exclamó James atónito--¿Es lo que creo que es?
--Merlín, creo que sí--murmuró Sirius asombrado--aunque bueno, no me sorprendería.
--¿Qué es?--preguntó Harry.
--Una forma de que yo sepa si Snape te lo hace pasar mal. ¡No, no lo abras aquí!--añadió Sirius mirando, cauteloso, a la señora Weasley, que intentaba convencer a los gemelos de que se pusieran unos mitones tejidos a mano--Dudo mucho que Molly lo aprobara... Pero quiero que lo utilices si me necesitas, ¿de acuerdo?
´--Yo creo que sí es--afirmó Remus que estaba junto a Lily que miraba al suelo--por lo que ha dicho Sirius, me preguntaba donde habrían ido a parar.
--Servirán de algo--espetó Sirius alzando la cabeza, altaneramente--y tú que te enfadaste cuando los compré--le reprochó a Remus que se encogió de hombros.
--¿De qué hablan?--inquirió Lily en voz baja a Remus.
--Los espejos de doble vista--le contestó él en un susurro, ella asintió un poco.
--Vale--dijo Harry guardándose el paquete en el bolsillo interior de la chaqueta.
--Vamos, pues--dijo Sirius, y sonriendo forzadamente le dio una palmada en el hombro a su ahijado.
--Ya está--dijo James contento--ahora
--¿James?--le llamó Lily tímidamente.
Él se giró a mirarla justo cuando el hechizo los cambió de lugar y tiempo.
¡Hollu!
Punto número uno:
(¡Rudi, Rudi, Rudi! Da, me siento Otro rollo xD)
1.Volví w sí bueno, primero, les digo que el último capítulo no puse ninguna nota porque se me iba el tiempo (la vida muggle ¬¬)
2.Con respecto a lo que pasa con el fic ¿Qué les digo? No he tenido respuesta T__T así que bueno, no iba a dejarlos colgados solo por eso ¿no creen? Así que me he decidido por poner poca información del libro e irla desmenuzando y combinarla con partes de la película, trato de no poner todo tal cual porque "citado excesivo" espero que no les cause molestias y que lo que está en otro color no son precisamente pasajes del libro, es más bien lo que sucede en el tiempo en el que están ¿me siguen?
3.Ya son diez capítulos del quinto libro :O yo creo que para meterle todo lo que esperan ver, entonces quedan como unos cinco capítulos, más o menos n__n espero que eso no sea tedioso xD
4.¿Qué tal este capítulo? Creo que vuelvo a lo largo :P es que bueno, me encontré inspirada y bueno, heme aquí jajajaja con el Nuevo y Antiguo Testamento xD
5.Les juro que se me hizo super difícil escribir la escena de la película entre Harry y Sirius, esa sin duda es mi escena favorita, siempre que la veo se me llenan los ojitos de lágrimas, es que ver a Dan así y con apoyo tan grande como es Gary Oldman wow, me voy de espaldas
6.Lloré al escribir lo de San Mugo u__u son débil, dios, quiero salvar a medio mundo pero es que Alice y Frank se lo merecen n___n
7.Uh se avecinan problemas ¿se dan cuenta? ¿Ven lo mala que soy poniendo esos pensamientos pecaminosos de Lily? :O como soy rompe hogares u__u pero igual todo vuelve a la normalidad n___n ¿O no? T__T
8.Faltan setenta comentarios para los 1400 y van 534 usuarios en favoritos ¿saben cómo me siento? ¡FELIZ! Dios no me lo creo n__n mi sueño guajiro es sobre pasar los 2000 comentarios para cuando termine la historia ¿creen que mi sueño podría hacerse realidad? w ojala que sí J
9.Y por último me iré de campamento :/ campamento de música (¡OJO QUE NO ES COMO CAMP ROCK! ¬¬)el miércoles me voy :O volveré en dos o tres semanas ¿Me siguen? ¡DES CONECTADÍSIMA DEL MUNDO! ¡ME VOY A MORIR LEJOS DE LA TECNOLOGÍA! ¡SOLO INSTRUMENTOS MUSICALES, CERO COMPUTADORAS, CERO CELULARES, CERO INTERNET, CERO WI FI! ¡¡¡CUMBAYA MI LORD, CUMBAYA MY LORD!!!
*Se echa a correr por toda su casita"
Ok, ya -.-' ¿Ahora ven mi dilema? Bueno pues espero que no me extrañen mucho y que la naturaleza y la música afloren mis sentimientos más oscuros y ayuden a inspirarme aún más.
¡Muchísimas gracias por todo!
¡Pórtense muy mal!
¡COMENTEN MUCHO POR FIS W!
Besos con sabor a Merodeador
P.D. Volveré antes de lo que creen a pesar de mi campamento risa malvada