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Alec Vulturi y Renesmee Cullen... ¿Dolce amore? — capítulo 17
Me quite una lagrima que resbalaba por mi mejilla y después solté un gran suspiro. Abrielle apoyo su mano encima de la mía, y cuando la mire pude ver dolor en su cara. Nicolás estaba dando vueltas por la habitación, meneando la cabeza y con expresión pensativa. Después de que nos hubieran dado la noticia había salido corriendo de allí. Mi mente no había sido capaz de asimilarlo el principio, aunque luego se fue haciendo consiente de la situación. Aun no podía creer que Jacob se hubiera ido a Volterra… ¡Es que eran idiotas! Y encima era por mi culpa, por haberle enviado esa carta diciéndole que unos vampiros me tenían retenida. ¿Cómo no había sido consciente de lo que el protector de Jacobharía si se enteraba de mi secuestro?
-Tengo que ir a salvarle…- murmure apenada.
-¡No puede regresar allí, Renesmee!- grito Abrielle,- Sería como condenarse al infierno, no puedes marcharte a tu propio secuestro de ese modo, es estúpido.
-Ella tiene razón- corroboro Nicolás, dándole la razón a su novia,- No puedes volver. Es una misión suicida.
-¿Entonces que hago?- pregunte exaltada, poniéndome repentinamente de pie,- ¿Quedarme esperando sin hacer nada viendo como ellos tienen a Jake?
-Renesmee…- añadió Abrielle muy bajito,- Yo he vivido con ellos desde hace ya varios años. Se cual es su modus operandi, se que odian a los licántropos y a los hijos de la luna. Temó decirte que puede que sea tarde para él, quizás ya se encargaron del licántropo en cuando lo vieron. Sacrificarte por algo que no te da garantías no merece la pena, no sabes si Jacob aun esta…
Y sabía perfectamente que era lo que quería decir.
-¡Jacob no está muerto!- chille,- Puedo sentirlo, ¿No os dais cuenta? No tendría sentido. Pueden canjearlo por alguna cosa que me interese a mí, o a su familia. Lo mantendrán vivo aun que solo fuera para poder conseguir algo a través de él. Tu misma sabes lo codicioso que es Aro, Abrielle. Sabes que no desaprovechara una oportunidad como esa.
Ni yo misma estaba segura de eso, pero si yo no tenía esperanzas… ¿Qué nos quedaba?
-En eso tienes razón, pero no sé si lo harían con un licántropo… les tienen real desprecio- respondió agotada.
-Aun así, tengo que hacer algo. No voy quedarme de brazos cruzados… Jacob fue hasta allí arriesgando su vida para salvarme, y yo voy a hacer lo mismo por él, estéis de acuerdo o no- dije, seria y con voz solemne.
Ellos dos se miraron entre sí.
-No vas a cambiar de opinión por mucho que nosotros te lo digamos… ¿a que no?- preguntó Nicolás con voz cansina, y yo negué con la cabeza.
-No, voy a ir a Volterra, y lo único que os queda ahora es decidir si me apoyáis o no. Es vuestra decisión- respondí finalmente.
Abrielle suspiro y se encogió de hombros, poniéndose de píe a mi lado.
-Entones supongo que… debemos regresar otra vez allí… espero no toparme con Alec. Se pondrá furioso de nuevo conmigo…- añadió.
-Voy yo sola, Abrielle. Vosotros tenéis que ir a Canadá, a la casa de mi familia, para explicarle todo lo que está pasando. Están muy preocupados, y ya es hora de que alguien les cuente lo que está pasando. Si me acompañáis, como ella dice,- y la señale,- Se armare un revuelo, y Alec se pondrá agresivo. Pero si voy yo sola, sabrán que no queremos amenazarles, y se mostraran más pasivos.
-No podemos dejarte sola- dijo él con voz suplicante,- No sabemos que es lo que te harán, estas en clara desventaja, como tú misma has dicho, y podrían herirte. No sabes que es lo que te impondrán como castigo por escapar, pero te aseguro que los Vulturis no lo pasaran por alto. No van a ser indulgentes contigo, Renesmee- me advirtió Nicolás.
-No… ellos no le harán daño de ese tipo- añadió Abrielle, mirándole decidida, y desmintiendo su teoría,- Renesmee les fascina, y no están dispuestos a que la pase nada. Mientras estés cerca de ellos, en su entorno, eres valiosa y rica en varios sentidos, y Aro lo aprovechara al máximo. Te va a castigar por lo que hiciste, pero no será algo demasiado estricto. Quiere que estés contenta.
Ambos la miramos perplejos.
-Aceptare el castigo que decida imponerme, pero voy a sacarle de allí- respondí con voz serena.
-Ten cuidado Renesmee…- murmuro Nicolás, abrazando a Abrielle con un brazo,- Esto es muy peligroso.
-El destino mezcla las cartas, y nosotros las jugamos…- murmure- Y ya es hora de que empiece el juego.
El sonido de un agudo grito corto el aire como una daga afilada. Después fue seguido por un silencio prolongado, tan solo interrumpido por unas entrecortadas y débiles respiraciones. El eco del alarido se perdió en el aire, aunque pronto fue seguido por otro aún mas prolongado.
Alec estaba apoyado en la pared de piedra con ademan despreocupado, contemplando con sumo placer como su hermana torturaba con su don al metamorfo del cual Renesmee le había hablado. Había tardado poco en darse cuenta de que era Jacob, el nombre que ella había repetido cuando estaba a punto de acostarse con ella y que había provocado que esto nunca pasara. Había venido unos días después de que ella hubiera escapado, con aptitud rabiosa y con intención de llevársela. Pero ella ya no estaba en Volterra, así que Aro se había contentando capturándolo y pensando para él un fin quizás más productivo. Como castigo por haberles amenazado, Cayo había decidido administrarle algunas dosis de dolor. Y Jane había obedecido. Ya llevaban casi media hora con él, aunque su tortura, duraría mucho más.
-¡Sois unos repugnantes chupasangres!- gimió, cayendo al suelo cuando se incorporaba con intención de hacerle daño a Jane,- ¡Os matare algún día!
Lo único que ellacontesto fue una sonrisa de burla, y volvió a aplicar su don sobre él durante unos segundos. Alec los siguió observando, con ganas de acercarse a él y arrancarle la cabeza por haber impedido poseer a la hibrida aquella noche. No le entraba en la cabeza como ella prefería estar con ese chico antes que con él mismo. Nunca le había pasado, y se sentía confuso.
-Nos vemos luego…- la dijo a su hermana antes de salir por la puerta al mismo tiempo que escuchaba otro berrido. Y la única respuesta de su hermana fue una tintineante risa de placer.
Se alejo de la habitación con paso lento, y mirando las baldosas de piedra del suelo como si fuesen la cosa más fascinante del mundo. Todo había cambiado, y él ya no tenía ganas de nada.
¡Hola!
Espero que os halla gustado... la verdad creo que el capítulo no quedo demasiado bien, los capitulos de transición son aburridos, aunque necesarios para poder centrarse en la historia. Tengo ya varios ca´. escritos, y las ideas claras, pero tengo mucha pereza... aiss... bueno, dentro de poco tendre varios dias de descaso, y aprovechare. =)
Una amiga mía va a empezar a escribir un blog... si os pasarais me hariais un favor, por lo que me a contado es interesante, y además, todos sabemos lo dificil que es empezar. Podeis leer el resumen, y si os gusta, seguirla!
Comentady Muchos besos!
Paulasmog.