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Errores del pasado — capítulo 3
Summary: La guerra y el dolor, sumándole claro un pedazo de alma de un mago tan oscuro como el infierno, pasan sin dudas la cuenta. ¿Por eso Hermione tiene aquellos extraños sueños con el archi enemigo de Harry, no? Hay secretos que son mejor no saber, y hay cosas que es mejor no presenciar Ver crearse un monstruo, es lo peor que alguien podría pasar. ¿Pero no es mas difícil, intentar controlar aquello? deberías probar...
¡Vamos! Solo debes... Evitar los errores del pasado.
De tu pasado, de su pasado... de aquello que los une.
*Dedicación:*Dedicado a todas aquellas preciosas personitas que se dieron el tiempo de comentar…
bree_malfoy_cullen
Little_Wolf_Of_Drama
pabaji
Disclaimer: ¡TODITO ES DE LA FANTASTICA JK ROWLING!
[] Cambio de escena ^^*
N/A1: ¡OJO! No se preocupen si me demoro un poquito más en colgar el próximo capitulo, lo que pasa es que estoy empezando los exámenes y no tengo nada de tiempo así que lo mas probable es que me esfume por un tiempecito, el colegio me tiene vuelta loca, pero intentare no demorarme, cualquier cosa que quieran decirme pueden encontrar mi correo en mi perfil no duden en contactarme.
Capitulo 3:
Enero, 12 de 1998, Mansión Malfoy Manor
—Bella, trae a Draco Malfoy... Oh y a Theodore Nott. -dijo Voldemort con cara de aburrimiento, la mortifaga se inclinó antes de irse corriendo en busca de los chicos.
Nagini se arrastró hasta apoyar su cabeza en la rodilla de su dueño.
— Mi señor, todo va como lo ha planeado. Solo falta que la señorita Hermione...
— Silencio, Nagini. Sabes que ahora nuestras conversaciones son escuchadas. ¿Oh no, Potter? -Espetó Voldemort al tiempo que sonreía malvadamente y se inclinaba para ver a un ensangrentado y muy lastimado Harry Potter a sus pies.-
— ¿Que le has hecho a Hermione, monstruo? -preguntó en un murmullo esforzado el chico que vivió.
Lord Voldemort sonrío de una manera escalofriante justo cuando Bellatrix entraba con los dos Slytherin.
—Theodore Nott, dime: ¿Quien es Hermione Jean Granger? -dijo el señor oscuro con sus ojos brillando satisfactoriamente, Theodore frunció el ceño antes de negar temblorosamente como si no supiese de que rayos hablaba.
—N-No lo se, mi lord. Ella... Ni siquiera me suena su nombre. ¡No se quien es mi señor! -contestó el castaño haciendo que Draco Malfoy se girara a verlo como si estuviera diciendo la estupidez más grande del mundo. Voldemort soltó una carcajada que hizo temblar a todos los presentes.
— ¿Quien es Granger, Draco? -dijo con tranquilidad Voldemort.
—Mi señor, Hermione Granger es una sangre sucia, la tercera integrante del "trío de oro" -masculló el rubio con desprecio, pero sin mirar a los ojos de Voldemort.- Gryffindor, mayor de edad y ella...
—Muy bien, con eso basta. -dijo Voldemort de forma cortante antes de levantarse majestuosamente.- Nott, puedes retirarte, Bella, llévate a Weasley a los calabozos.
— ¿W-weasley? -susurró con los ojos abiertos como platos Draco antes de ver con horror como su tía pateaba a un inconciente pelirrojo, a su lado, Harry Potter estaba muriendo lentamente.
Era definitivamente el fin de la guerra. Draco Malfoy sonrío temblorosamente al darse cuenta de que ella no estaba, quizás, quizás se había escapado. Aunque no era su estilo, entonces...
¿Donde estaba Hermione Granger?
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Hogwarts Domingo 12 de septiembre 1943
P.V.O Narrador
Hermione sintió un fuerte nudo en el estomago, acababan de darle la bienvenida a todos los de primer año, algo extraño, la selección fue dos días después de la llegada al colegio, explicaron brevemente que era producto de la guerra contra Grindelwald. Ahora Dipett diría una que otra palabra y ella tendría que pasara por la elección. Ella repasaba una y otra vez las posibilidades del porque el señor oscuro la elegiría para volver al pasado, ¿que diablos estaba planeando?
— Blah, blah, blah , démosle un gran aplauso a la señorita Hermione Granger.
Hermione abrió los ojos como platos, respiró profundo y caminó ante un silencioso y tenso comedor. Jamás se había sentido tan nerviosa, ansiosa y desesperada. Estaba sola. Y Voldemort tenia un plan que ella aun no podía entender.
Muy bien, aquí vamos. Siguiendo las instrucciones del director, Hermione pinchó su índice derecho dejando caer un par de gotitas sobre una esfera, la cual apenas obtuvo la sangre se elevó y un extraño humo se hizo presente en ella. Al segundo después, había una lucha entre un León, un Águila, una Serpiente y un Tejon. Jadeó sorprendida ¿que diablos era eso? El primero en caer fue el tejon, mientras los tres restantes combatían a muerte. El siguiente fue el Águila, por lo que los Revenclaw reclamaron en voz alta creando aun más tensión en el antes silencioso comedor de Hogwarts.
Slytherin no, Slytherin, no.
Hermione exhaló sonoramente cuando la serpiente ataco en el cuello al León, pero entre eso, él agarro la cabeza de la serpiente y la separó del resto del cuerpo, antes de que un majestuoso rugido se mezclara con los gritos de asombro de la casa de Gryffindor.
Ella caminó con pasos rápidos a la mesa de los leones en donde se sentó lo más apartada de la gente, se sumergió en sus pensamientos, no quería ni imaginar el desastre que estaba provocando solo su estancia en esta época. Mordió su labio con horror, incluso podría provocar una o más muertes de la gente que conoció.
¿Entonces, para que la quería Voldemort aquí?
¿De que servia todo esto?
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Tom permaneció quieto mientras escuchaba los murmullos de asombro de sus compañeros de casa. Todos los Slytherin's estaban furiosos.
¿Una Granger en Gryffindor?
Era una profunda ofensa para los legendarios sangres puras. Vio con interés como ella movía la comida de su plato de un lado a otro mordisqueando su labio. Riddle, había visto a varias chicas hacer ese gesto, y siempre le pareció grotesco, pero ahora, al ver el sonrojado labio entre sus dientes, le envío una oleada de calor directo a su entrepierna.
¿Que diablos?
Tom casi rechinó los dientes al darse cuenta de que un grupo de chicos se acercaban a Hermione, ella sonreía con -obviamente falsa- amabilidad y los dejaba sentarse a su lado, después de una corta conversación, decían algo que obviamente la irritaba y ella con agilidad se levantaba, tomaba sus cosas y se retiraba del comedor, dejándolos a todos, una vez, más con la boca abierta.
—Tom, ¿quieres acompañarnos? Vamos a darle una bienvenida a la señorita Granger -dijo Abraxas Malfoy. Tom ladeo la cabeza y miro al grupo de chicos que esperaban su respuesta. Él sonrío genuinamente divertido haciendo que todos se miraran asombrados.
—Vamos a conocer a la señorita Granger.
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Lo siento por tan pequeña bienvenida, queremos decir, no es normal que una de las sangres puras más cerradas socialmente del mundo mágico quedara en una casa tan noble como Gryffindor
¿Como que sangre pura?
Todo esto era una macabra broma del estúpido de Voldemort. ¡Si, Hermione, simplemente busca alguna manera de salir ya de aquí!
Caminó por la biblioteca, y agradeció enormemente que nadie venga los primeros días a su lugar favorito, Hermione apuró sus pasos hasta que llegó frente a la sección prohibida.
¿Que hacia ella ahí? Tragando en seco, abrió con cuidado la puerta, el hechizo que le dio la profesora McGonagall aún era útil en aquella época, lo agradeció con toda su alma. Se introdujo cerrando la puerta detrás de ella y corrió por los pasillos buscando algún libro que la pudiera ayudar. Entonces se quedó de piedra cuando en uno de los estantes más alejados, un libro de tapas negras con diseños muy antiguos cayó al suelo provocando un estruendo en la silenciosa sección.
Miró a su alrededor con pánico, pero tal como lo pensó, no había nadie más. Mordió su labio y tomó el libro con inseguridad, no tenia nombre. Pasó la mano por los signos y este se abrió re velando una linda y pulcra letra...
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Tom Riddle frunció el ceño al darse cuenta de la enorme cantidad de magia negra que se podía sentir en la biblioteca. Abraxas estaba inclinado buscando a la chica nueva y ni uno de los estúpidos se habían dado cuenta, bufo despectivamente, ¿Por qué tenia que soportar a personas tan inútiles?
— ¿Estas seguro que la chica esta aquí? -preguntó Orion Black. Abraxas asintió inseguro.
— Creo que si... Según Walburga, la chica se vino casi corriendo aquí. ¿Donde vas Tom? -preguntó Abraxas. Tom refrenó la fuerte necesidad de colocar su varita y clavarla en su cuello para dejarle bien claro que él no le daba cuentas a nadie.
—No te importa, Malfoy, que te quede bien claro. -espetó con peligrosa suavidad. Abraxas dio un salto cuando Tom señalo la salida.- Ve a buscar a Granger y encuéntrala.
Todos se quedaron en silencio, cabizbajos y se apresuraron a cumplir la orden antes de enojar más al pelinegro, Tom caminó a la sección prohibida. Pero antes de entrar se escondió detrás de un amplio estante, Hermione Granger, salía caminando rápido.
Ella paso casi corriendo por su lado, estaba escondiendo algo, de eso no había dudas.
Ah, pero tampoco habían dudas de que él conseguiría saber que era exactamente.
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Tenía miedo, Hermione no soportaba aquella intensa sensación de culpa mezclada con pánico.
¿Por que todos la trataban como si fuese una princesa?
¿Por que la valoran tanto si es una... sangre sucia?
Se introdujo a un pasillo y se sentó en el suelo, con un fácil hechizo quedó invisible para cualquier persona entonces abrió el libro, y miró ceñuda su contenido.
Habían varios lemas, reconoció enseguida de que trataba el libro y bufó, pasó a la pagina siguiente en la cual habían escritos a manos, con letra pulcra y bien definida, apellidos de los sangre pura importantes en el mundo mágico. Ella delineo el apellido Black con burla y siguió bajando, hasta que quedo sorprendida en la letra G.
Gaunt . Pagina 107.
Granger . Pagina 110.
—Oh merlín -susurró la chica perpleja.- Es por esto... yo... ¡nah!
Con rapidez colocó la página señalada en el libro y comenzó a leer la información que fue escrita por... Alysa Granger Gaunt , esposa del señor Damon Granger. ¡WOOAH! De no ser por que estaba sentada ella se hubiese caído de espaldas, giro la hoja, había un perfecto árbol genealógico en el cual estaban todos los de la "Noble Familia Granger" incluida ella.
Aunque Hermione estaba en un rincón alejado y no habían señales de sus padres, ni abuelos, ni bis abuelos.
Dios, esto si que es grave . Pensó Hermione mordisqueando su labio. Por eso me trataban de esa manera tan elegante, las palabras de Dipett ahora tienen sentido. A todo esto ¿Donde estará Voldemort? ¡Él es el único capaz de sacarme de esta locura, pero si me trajo aquí, ¿por que querría enviarme de vuelta? De hecho... ¡¿por que me quiere aquí?
—Alysa Granger Gaunt -murmuró Hermione de manera distraída mirando la pared frente a ella, sus ojos se abrieron de golpe y miró otra vez el libro. Esta vez se devolvió a la página 107.- No, no... Esto es... OH, merlín. ¡Maldita sea!
Cadmus Peverell, padre de Marvolo Gaunt...
Los Cuentos de Beedle el bardo...
Dumbledore...
Él... Él lo sabía.
¡Por eso dejo ese cuento en su testamento! ¡Por que sabia que yo era su maldita descendiente! Oh merlín... yo... soy...
¿Soy una sangre pura? ¡NOOO! Okay, relájate, Hermione aun no sabes quien es Alysa Gaunt, así que, tus teorías no están al cien por ciento correctas.
Ella respiró hondo y clavó su vista en el libro, sin saber que cierto chico la miraba muy entretenido desde una esquina las constantes expresiones de su rostro.
—Morfin Gaunt... -ella suspiró el nombre de una manera asqueada, arrugando la nariz.- Maldito seas, ojala te pudras en el infierno.
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Tom agrando la ligera sonrisa de su rostro al escuchar las fuertes palabras de Hermione, era hora de actuar. La chica tenía carácter y no era para nada sumisa como las demás... Y eso lo divertía.
Ah, si, despertaba en él cosas que otras chicas nunca habían sido capaz.
Camino con sigilo hasta quedar al lado de ella con la cabeza ladeada.
—Buenos tardes señorita Granger, me temo que al ser nueva no sepa las reglas, pero esta prohibido estar en estos pasillos después del toque de queda. -dijo con voz sedosa y tranquila. Ella escondió entre su ropa el libro y se aclaró la garganta aun sin mirarlo.
—Perdón, yo... No tenía ni la menor idea. No le digas a nadie, de todos modos ya me iba. -Ella se levantó y entonces lo miro parpadeando confundida, sus ojos castaños se clavaron en el signo de Slytherin.- ¿Q-Quien e-eres?
—Soy Tom, Tom Riddle. De la casa Slytherin.
—Oh... -Dijo ella tropezándose con cara de absoluto horror, Tom se dio cuenta de que estaba asustada y su sonrisa se agrandó, mierda, como adoraba la sensación de poder.- Tú... ejem... ¿Tú eres algo así como mi... primo ?
Un tenso y profundo silencio se produjo mientras Tom sentía que la sonrisa de su cara se volvía una vez mas artificial. Hermione dio un respingo como si acabase de descubrir algo malo… muy, muy malo.
—Si -masculló él ahora enojado.
Definitivamente se le esfumó la paciencia, él quería saber ya que escondía aquella chica.
Intentó entrar en su mente y... se encontró con una no muy placentera sorpresa. En realidad, nada placentera.
— ¿Q-que? ¿Que d-diablos intentas hacer? -dijo ella retrocediendo, chocando con brusquedad contra la pared.
Una fuerte especie de muralla se extendía en la cabeza de Hermione, impidiéndole leer sus pensamientos, era la primera vez que sucedía. Tom también retrocedió pero fue por otra razón, en la vuelta de la esquina los estaba observando Dumbledore y debía irse con cuidado con ese viejo que últimamente estaba sospechando demasiado.
—No hice nada, prima . ¿Por que dices eso? -dijo con cinismo, escondiendo el profundo sentimiento de curiosidad que sentía por Hermione.
Ella se dio media vuelta y mirando por encima de su hombro le dijo las palabras que jamás debían salir de la boca de una dama, al menos, no en esa época.
—Vete al diablo, Riddle.
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Enero Lunes 12 de 1998, Mansión Malfoy Manor
—Esfúmate, Zabini, quiero hablar a solas con Potter -dijo Draco con burla. Zabini lo miro con los ojos entrecerrados.
—Esta prohibido que alguien se acerque a...
— ¿Estas diciendo que no? Muévete, antes de que me encargue yo mismo de ti. -reclamó en un susurro peligroso el rubio. Zabini asintió solo una vez antes de irse, furioso.- Tks, Tks, Potter me asombra que aun estés vivo.
—p...pu...pud...púdrete -dijo con esfuerzo el niño que vivió. Draco sonrío de lado y se mojo los labios, apoyándose en la muralla y mirando con burla al demacrado chico que estaba en el suelo, lleno de mugre y sangre.-
—Voy a preguntarlo una sola vez, Potter. Y quiero que me respondas ¿Donde está ella?
— ¿Ella? N-no t-tengo i-idea d-de lo q-q-que h-hablas… -dijo Harry desde el suelo.
—Draco, que sorpresa encontrarte aquí -dijo una voz que le caló hasta los huesos, Draco se enderezó automáticamente con terror reflejado en sus ojos grises.-
—Mi señor... yo... estaba...
—Potter dime ¿Quien es Hermione Granger? -dijo Voldemort apuntando a Harry con su varita. El chico se encogió por el miedo.
—Hermione... Hermione... -susurró el chico temblando, sus ojos lentamente se volvieron brillosos como si estuviese recordando.
— ¿Quien es Hermione, Potter? -volvió a preguntar Voldemort con dureza. Harry gimió tomando la cabeza entre sus manos.
Aquel nombre le sonaba tanto, parecía que algo tan importante se estuviera escapando y...
—Hermione... ella ... ¡¿Donde esta? ¡¿Que hiciste? ¡Hermione! ¡Hermione! -comenzó a gritar desesperado, mientras gruesas lagrimas caían por sus ojos verdes. Voldemort apretó su mandíbula. Y Draco lo vio, sus ojos comenzaban a ser negros, el rojo poco a poco se esfumaba.
¿Qué diablos estaba sucediendo?
—Crucio -dijo haciendo que Harry se retorciera por el dolor, aun así él continuaba llamando a su amiga.- Veo que aun lo recuerdas... Lastima por ti, Potter. ¡Malfoy, sígueme tú y yo tenemos que charlar muy seriamente!
[]*
¿Qué sucederá ahora?
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