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Harry Potter Black Lupin — capítulo 24
--… no… espera…
--Debo…
--No, no debes…
--Tengo que hacerlo, tú harías lo mismo…
--Yo…
--Lo siento tanto…
--Entonces, quédate…
--No puedo…
--Por favor…
--No hagas esto…
--Tú no hagas esto, no… no lo hagas, te lo ruego…
--No puedo…
--¡Quédate!
--Te amo tanto…
--¡Te lo imploro, quédate, quédate!
--¡No! Levántate…
--Por favor…
--No puedo, lo siento, lo siento tanto; no quiero pero debo hacerlo, sabes mis razones y… creo que son válidas…
--No…
--No me esperes, has tú vida…
--No quiero, no lo haré…
--No sé si vaya a volver, prométeme que lo harás, prométeme que no me esperaras…
--¡HERA!
Remus se despertó sobresaltado y sudando… no era posible, de nuevo aquella pesadilla. De nuevo esos malditos recuerdos.
--¿Lo oíste?—pregunto Sirius a James a la mañana siguiente, iba entrando a la cocina donde su amigo ya bebía café leyendo el Profeta, ambos con caras de sueño; James asintió secamente—no sé qué deberíamos hacer, porque debemos hacer algo ¿no? Digo, estamos moralmente obligados…
--Ya sé, pero no se me ocurre nada—admitió James moviendo los pómulos de su cara con sus manos—ya ha pasado una semana y no…
Entonces, Sirius comenzó a toser muy fuerte, negando con la cabeza pues iba entrando Remus con una cara…
--Buenos días—saludo en voz baja.
--¿Qué tal…?
Pero Remus solo cogió una gran barra de chocolate de la alacena y salió por donde había entrado.
--Vale, está mal ya—dijo Sirius chasqueando la lengua—no puede pasarse toda la vid así, en serio; no entiendo como el amor puede volverlos ridículos y pendejos yo no…
--Tú cierra la boca porque no sabes nada del tema—lo corto James con rotundidad, Sirius se mostró ofendido—el amor más cercano que le tienes a una mujer es el que sientes por Nina y aun así, a veces lo dudo…
--¿Dudas que quiera a mi propia hija?—se escandalizo Sirius arrebatándole el periódico.
--No, claro que no—dijo James sonriéndole con burla, Sirius hizo una mueca que mostraba no estar satisfecho—solo digo que a veces eres un poquito descuidado.
--Ya, ¿Un padre descuidado lleva a su hija y su ahijado de campamento?—inquirió como quien no quiere la cosa.
--¿Qué?—saltó James derramando el café en la mesa.
--¡CAMPAMENTO!—chillaron Harry y Nina contentos, y se lanzaron sobre sus tontos padres, Sirius sonreía con arrogancia mientras que James parecía asustado.
--No, no, espera—dijo James sacudiendo la cabeza, Harry y Nina se cruzaron de brazos, Sirius alzó una ceja--¿Cómo que de campamento? ¿De qué diablos hablas?
--Un campamento, ya sabes, lo que hacen los muggles para desestresarse—le iba contando Sirius con ademanes extraños—se van a un lugar, un bosque, con casa de campaña, creo que también asan bombones, habría que preguntarle a Lunático…
--¿Tío Remus ya no está triste?—pregunto Nina tímidamente.
--Yo digo que le leamos algo—opinó Harry con una mano en su pequeña barbilla—a él le gusta leer…
--Ya, pero tú no sabes leer—le acuso Nina.
--¡Claro que sé!—espeto Harry poniéndose de puntitas.
--Nina, deja a Harry en paz—le reprendió Sirius negando con la cabeza—sabe leer, así que ya.
--Pero…
--¿Podemos ir cerca de un lago?—pregunto Harry--¡Quiero pescar!
--Tú no sabes pescar…
--Nina—Sirius la miro severamente.
--¡Es cierto!
--Y tú ni siquiera sabes escribir—termino diciendo Harry muy digno.
--¡Sí sé!
--No, no es cierto, parece que escribes con los pies—dijo Harry reprimiendo una carcajada burlona, igual a las que soltaba James.
--¡No es cierto!—chillo Nina poniéndose roja hasta los orejas.
--Sí, es verdad, admítelo—Harry hablaba muy calmado, con una típica cara de inocente; Nina tenía los puños apretados y la mandíbula tensa mientras que Sirius y James se les quedaban mirando, sin saber que hacer—tu profesora dijo que lo que escribías parecían jeroglíficos…
--¡Ya cállate!—grito Nina con un rugido.
--Ya, ya, cálmense—intervino Remus que volvía a entrar--¿Niños?
--Ella empezó—dijo Harry como si nada.
--¿Qué ha pasado?—quiso saber Remus mirando de hito en hito a ambos niños.
--Nada, nada, hablábamos del campamento al que iremos—soltó Sirius jovialmente, abrazando por los hombros a Harry, Nina se fue con James que la cargo.
Esos dos niños siempre estaban peleándose, reconciliándose, peleándose, reconciliándose y eso era porque no podían estar así por mucho tiempo; necesitaban un compañero de travesuras, así de simple. Además que se adoraban (Nina siempre lo decía pero Harry le huía cuando quería darle un beso en la mejilla)
--¿Qué?—casi grito Remus.
Fue cuando James y Sirius intercambiaron una mirada de complicidad.
Era un típico miércoles, los miércoles eran días… días como los del resto de la semana; se habían levantado y con muchos esfuerzos James y Remus despertaron a Sirius, Nina y Harry.De ahí, Remus había preparado el desayuno y los almuerzos de los niños, James tuvo dificultades para meter a la ducha a Harry y sacar a Nina. Salieron tardísimo de la casa con dirección a la escuela, ya que no había ningún lugar cercano a la escuela donde pudieran aparecerse seguros, se montaron en taxi (solo Remus sabía cómo se usaba) Sirius casi se infarta al ver a la nueva profesora… James y Remus lo jalaron de una oreja cada uno para irse al trabajo, donde llegarían tarde y se ganarían un sermón por parte de Scrimegour que seguía sin tragarlos. Tomaron un autobús que los dejo en el centro de Londres, solo caminaron unas cuantas calles para llegar a la entrada del ministerio y sin más se metieron. Al llegar al vestíbulo Sirius se fue al baño, Remus tenía una cita con una mujer del Departamento de Ley Mágica para ver lo de la nueva ley pro hombre lobo y James fue directo al cuartel. Al entrar se topó con una cara conocida.
--Hola Tressa—saludó James contento depositando un beso en la chica que se sonrojo levemente—no entiendo porque sigues haciendo eso—comento sonriente—ni que te gustará—y se echó a reír, pero al ver que Tressa agachaba la cabeza él abrió la boca, sorprendido--¿Te gusto?—pregunto incrédulo.
--¿Qué? ¡No!—dijo ella riendo nerviosa.
--Ah… ¿En serio?—insistió James sentándose en el escritorio del cubículo de Tressa, parecía decepcionado.
--Te lo puedo jurar—dijo Tressa muy convencida—eres guapo y una excelente persona pero… no eres mi tipo—terminó desviando sus ojos hacia un lugar que James no supo identificar.
--Hum… que mal, habríamos sido una linda pareja…--bromeo algo aliviado y confundido.
--¿Linda pareja?—interrumpió una voz.
--Sí, Tressa y yo ¿Qué opinas, Sirius?—pregunto James con una gran sonrisa radiante abrazando a Tressa que perdió todo color para luego ponerse roja como tomate.
Sirius alzo una ceja, luego las dos, frunció el ceño, después tenso los hombros e hizo una mueca despectiva.
--Me parece bien—y sin más, cogió una carpeta del escritorio de Tressa y se fue por donde había llegado.
--Vaya…--pensó en voz alta James, se quedó mirando la espalda de su amigo hasta que él se perdió de vista, miro a Tressa que parecía una estatua, no se movía—habrá que ver lo bipolar que es—dijo quedamente--¿Tressa?
--Yo…
--No te preocupes, es muy… lo que sea—sonrió para darle confianza pero ella seguía muy callada--¿Qué te sucede? ¿Es por Sirius?
Tressa abrió la boca un par de veces, pero ningún sonido salió de su boca y optó por tomar una pluma y comenzar a garabatear en un pergamino sucio.
--No le hagas mucho caso—decía James tratando de llamar su atención--¿Estuvo mal preguntarle eso, verdad?
--No, claro que no—murmuro Tressa sin alzar la vista—no te preocupes, son… otras cosas.
--¿Puedo ayudarte?—James sabía que Tressa tal vez se había puesto así por la manera en que Sirius la miro.
--Cosas de chicas—dijo Tressa poniéndose un mechón de pelo detrás de la oreja.
--Ya veo, entonces… las dejaré solas; nos vemos Alice.
Alice asintió sonriendo a medias, había llegado en el momento justo, pensó James. Se dirigió hacia su lugar de trabajo, era increíble que el tiempo se pasara tan rápido, a decir verdad la última semana había sido horrible. Si se tiene en cuenta que Remus parecía zombie (le tenía un poco de miedo) desde que Hera se fuera, desconocían sus motivos, pero, fueran los que fuesen, habían lastimado a Remus que no quería tocar el tema. Lo entendía perfectamente.
Y ahora… Sirius, Sirius, Sirius… ese parecía más un niño pequeño que un adulto. Siempre estaba cagandola, siempre. Y ahora salía con su maravillosa idea de ir de campamento… lo único que faltaba era que…
--¡SIRIUS!—grito en cuanto visualizo un cabello negro ondulado al final de la sala.
Cada que pensaba que Sirius no podía ser más estúpido iba y se superaba a sí mismo, porque ahora mismo estaba besándose con Constance Adams.
--Ah, hola James—dijo Constance separándose de Sirius que sonreía de lado.
--Hola—dijo James de manera cortante--¿Me permites?
--Oh sí, claro, llévatelo porque de hecho ya me harto un poco—Constance soltó una risita que a James le pareció malévola—nos vemos, guapo.
--Paso por ti—dijo Sirius muy pagado de sí mismo, se volvió hacia James una vez que Constance se fue--¿Qué te sucede?
--¡Por Merlín santo!—exclamo James metiéndolo a empujones al baño de los hombres.
--¿Por qué entramos aquí? Lo odio—dijo con una mueca de asco—huele horrendo y…
--¡Eres un idiota!—le espeto James a la desesperada, empujándolo, algo que lo tomo por sorpresa.
--¿Qué…?
--¿Cómo se te ocurre andar besuqueándote con Constance?—le reprocho al borde de la histeria.
--Me gusta—contesto Sirius con el ceño fruncido por aquella conversación tan extraña—oye, ¿Por qué cierras? No cierres—dijo cuándo James, con un movimiento de varita, cerro con seguro la puerta.
--¿Y Tressa?—le pregunto pasándose una mano por la barbilla.
--¿Qué pasa?—inquirió de mala gana—no me habías dicho que te gustaba…
--¿Qué?
--Pudiste decirme que te gustaba—decía Sirius, James lo conocía de toda su vida y sabía perfectamente que detrás de esa careta de indignación por no haberle contado semejante revelación estaba una ola de lo que parecían ser… —pero no, ya no me cuentas nada…
Pero entonces James se echó a reír como un vil loco, se carcajeaba como si la vida se le fuera en ello… era imposible, era bizarro, era increíble… la causa no estaba del todo perdida.
--Es en estos momentos cuando recuerdo porque te sigo soportando, Canuto—dijo James una vez que hubo terminado de reírse, se limpiaba las lágrimas que corrían por su cara, lo abrazo—y aún recuerdo cuando te cogí en brazos por primera vez.
James le palmeo la espalda, le sonrió con ganas y salió del baño.
--¿Qué mierdas fue eso?—se preguntó Sirius en voz alta, con el ceño fruncido a más no poder.
--Remus—le llamo Alice poniéndose de pie con mucha dificultad—gracias—dijo cuándo el licántropo le tendió la mano para ayudarla--¿Cómo estás?—pregunto mordiéndose el labio inferior.
--Bien, gracias—dijo renuente.
--¿Sabes que te quiero mucho y que puedes contar conmigo, cierto?—dijo abrazándolo por la cintura.
--Lo sé, gracias—y sonrió solo un poco--¿Cómo va la pequeñina?—le acarició el abultado vientre.
--Es mi último día—le informo sacando chocolate de uno de los cajones, Remus no espero a que le ofreciera y tomo uno de las dos grandes barras, Alice sonrió—me extrañaran, más Sirius, lo sé…
--Pues claro que voy a extrañarte, tonta—intervino Sirius despeinándola—chocolate, que raro que estés comiéndolo, Remus—le robo un pedazo muy ágilmente antes de que su amigo le diera un golpe en la mano—que envidioso.
--No pelees, ten—Alice le tendió otra barra de chocolate—me extrañaras.
--Y mucho, como no tienes…
--Yo también voy a extrañarte—afirmo James quitándole la barra de chocolate a Sirius—más que este.
--No, ten—pareciera que Alice ya estaba preparada para esa situación porque le dio otra barra a James que sonrió como niño pequeño--¿Irán a verme?
--Todos los días iremos a joderte—dijo Sirius malévolamente.
--Yo iré a visitarte—aclaró Remus mirando con reprobación a Sirius que se encogió de hombros.
--Yo también—dijo James sonriendo.
--¿Qué nombre le pondrán?—pregunto Sirius del golpe—ibas a decirnos el día del baby shower pero luego…
Y sin querer miro a Remus; el baby shower había sido sumamente comentado en el ministerio (más las partes donde James y Remus terminaban jugando como niños) estaban en boca de todos, se reían a sus espaldas, no les importaba en lo más mínimo pero no se habían enfadado por el simple hecho de que la partida de Hera les había nublado de la cabeza todo lo demás.
--Claro, Frank y yo lo hablamos mucho…--Alice dudo un segundo y miro a James.
No supo porque, pero James sabía el nombre.
--¿Y bien?—le urgió Sirius—que no se llame Siriusiana, estaría yo halagado pero…
--Es un nombre horrible—dijo Remus riendo.
--Obvio no—dijo Sirius con una mueca irónica—pero ese nombre lo quiero para una hija.
--Tú hija se llama Nina—le recordó Remus.
--Ya sé, pero yo no tuve participación en el nombre, así que yo quiero ponerle Siriusiana a…
--Lily—dijo Alice interrumpiéndolos.
--¿Qué?—Remus y Sirius miraron a James que se quedó petrificado.
--Lily yo habíamos quedado en embarazarnos al mismo tiempo, de nuevo—contaba Alice sin mirar a James, parecía apenada de decir aquello; Remus respiraba lentamente, Sirius se rascaba la cabeza distraídamente mientras que James no le quitaba el ojo de encima a Alice—pero… --la voz le tembló y James la abrazo—lo siento, perdóname por favor.
--No me pidas perdón por estar viva, Alice—dijo James con un hilo de voz—esto… las cosas pasan por una razón y yo no… nosotros no los rescatamos aquella vez para que tú me pidas perdón.
--Pero…
--Mejor ya dinos que nombre eligieron y así podremos decir si nos gusta o no—la corto James riendo, contento, realmente contento.
Alice lo abrazo fuertemente, por varios minutos que se hicieron eternos.
--¡Ya dinos!—insistió Sirius pataleando--¡Alice!
--Que impaciente—se quejó Alice sonriendo, después de ese momento tenso—mi primera opción fue Lily…--se quedaron en silencio—pero sé que a ella no le habría gustado así que…--James se sintió extrañamente aliviado, no se sentía capaz de poder llamar así a la hija de los Longbottom—Frank y yo estuvimos buscando por mucho tiempo, no nos poníamos de acuerdo, los que a mí me gustaban no le gustaban a él y viceversa, hasta que encontramos el nombre perfecto…
--¡Redoble de tambores, por favor!—soltó Sirius emocionado.
--Annick—dijo Alice riendo.
--¿Qué?—saltaron mirándose, confundidos.
--¡Los engañe!—rió juguetonamente.
--Graciosita—se quejó Sirius chasqueando la lengua.
--¿Por qué Annick no?—pregunto curiosamente Remus—me gusta.
--Y a mí, pero a Frank no—dijo Alice con un deje de enfado—igual, el que hemos elegido esta realmente precioso.
--Dinos ya, que esto está peor que reality show barato—dijo James.
--Vale—Alice inspiró hondo antes de seguir hablando, sonrió encantadoramente—Naomie.
--¿Naomie?—dijeron los tres, al unísono.
--Sí, Frank y yo acordamos que debía empezar por N, como Neville—explico Alice contenta—era lo justo ¿no creen?
--Claro—dijo rápidamente Sirius—Naomie—repitió sonriendo—me gusta, creo que podría acostumbrarme.
--A mí también me gusto—afirmo Remus—Naomie Longbottom, pega.
--Y podríamos…
--Buenos días—carraspeo Rufus Scrimegour que pasaba por ahí seguido de unas cinco personas que hacían escribir velozmente a las vuela pluma, los cuatro se volvieron, algo sobresaltados—siempre me ha gustado ver que la gente de mi departamento—recalcó—trabaje arduamente.
--Señor, nosotros no…
--Sobre todo usted señora Longbottom—dijo con desdén, Alice se mantuvo firme—a un día de irse por su incapacidad, treinta días que no vendrá a trabajar y en vez de eso, está muy cómoda comiendo y charlando como si esto fuera esto un lobby de descanso—los fulmino uno a uno con la mirada—ahora, a trabajar.
Y se marchó con paso decidido.
--Ese maldito viejo—musito James con los puños apretados—es como para que…
--No tiene una idea de lo feliz que me hace saber que hay gente sensata en este lugar—dijo Anne Kyteler, James ni la había visto, frunció el ceño—ya va siendo hora que haga lo que se supone que tiene que hacer señor Potter.
--¿Qué rayos quieres?—pregunto de mala gana James.
--No vine e verle a usted, me fastidia la vista—dijo Anne sonriendo arrogantemente, miro a Remus que hasta el momento se había quedado callado—me hacía falta el último informe, se suponía que el señor Black iba a llevármelo, creí tontamente que estaría ocupado pero veo que su labor es el chocolate ¿Usted podría darme el informe?
Sirius abrió la boca, indignadísimo… Anne lo miraba de arriba para abajo, con una mezcla de desdén y fastidio.
--Yo… claro, claro, vamos por él—dijo Remus algo extrañado, le lanzó una mirada significativa a James que hizo una mueca irónica y rodo los ojos--¿Vamos?
--Guíame—dijo Anne sin más.
--Esta loca—dijo Sirius enfadado una vez que Anne se fue con un Remus muy cohibido--¡Casi, casi me dice holgazán!
--¿Y no lo eres?—inquirió James incrédulo.
--Sí pero a ella que le importa—sentenció Sirius con muecas--¿Quién se cree para hablarme así?
--No me cae bien—tercio Alice como enfadada consigo misma—es…
--Es una hija de puta—dijo Sirius sin más, sonriendo coquetamente.
--La odio—dijo James con los ojos entrecerrados—y si le sumamos al monstruo que tiene por hija…
--¿La retorcida niñita con su Frankie- señal?—quiso saber Sirius haciendo un gesto obsceno con el dedo, Alice se lo cogió—la niñita, esa niña Frankie fue la que lo hizo, se lo hizo a Harry, yo la vi, en el callejón Diagon.
--Estará igual de loca que su madre—comento Alice sentándose para terminar los últimos informes--¿Quién fue el que estaba detrás de los disturbios en Londres?
--Aún no sabemos—declaro James pensativamente—el caso paso al Comité de Excusas para Muggles.
--¿Y por qué?
--No sabemos, querría haber seguido en el caso, pero Scrimegour así lo decidió—acoto Sirius haciendo un gesto despectivo al mencionar a su jefe—yo votaría porque Remus fuera jefe.
--Yo también—dijeron Alice y James, traviesamente.
--Alice, necesito que firmes… esto—termino Tressa en voz baja al toparse con la cara de Sirius—oh…--balbuceo—volveré más tarde.
--No, no tienes por qué hacerlo—Sirius la tomo por el codo y la puso frente a Alice, para ese momento, Tressa ya estaba más que roja—si te pones así porque te gusta James…--se encogió de hombros.
--Idiota—murmuro James negando con la cabeza.
--¿Qué?—Alice miraba alternadamente a James y Tressa, como si Tressa se hubiera vuelto loca.
--Bueno, los dejo—Sirius le sonrió raramente a Alice y se fue.
--¿Qué fue eso?—dijo Alice sin comprender nada.
--Frank ¿Sabes cuándo toca misión?—llego preguntando Sirius que no sabía porque pero estaba como que enfadado, no, no era enfado era otra cosa pero no sabía que.
--Hola, Sirius—saludo el hombre sonriendo pero sin alzar la vista de su trabajo—no, la verdad que aún nos falta coger a algunos mortifagos que al parecer los últimos informes estaban por Escocia, Scrimegour no ha ordenado nada.
--Necesito un poco de acción antes de que vaya a volverme loco—dijo él sentándose frente a Frank—me he ido acostumbrando tanto a la vida de padre soltero que a veces necesito un respiro.
--Te harían falta unas vacaciones—observo Frank--¿No habías quedado de irte de campamento?
--Sí, es este fin de semana—le informo contento--¿Se unen? Hablo de ti, Alice y Neville.
--No podemos, Alice va a reventar—Frank soltó con una carcajada que Sirius coreo—capaz que a Naomie se le ocurre nacer en estos días.
--Sí es como Alice ya lo creo—Sirius se fijó en una foto donde Alice sonreía a la cámara acariciándose la barriga y Neville parecía intimidado, Frank reía; que bonita familia, pensó y sería lindo tener una así ¿no? Sí, claro, él, jamás—bueno, me voy antes de que Scrimegour venga a jalarme de las orejas.
--Vale.
Tenía que hacer algo, Constance iba a ir con ellos a acampar era bueno. Nina la conocería y entonces la querría y luego se la llevaría a vivir a la mansión, aunque claro, tendría que decírselo a James porque, después de todo, era su casa. Su hija tendría una mami y él tendría… tendría una… una… una… una novia, eso. Una eterna novia.
--¡HAY QUE IR DE COMPRAS!—grito Nina en cuanto vio la cara de Sirius.
Ahora ella y Harry se quedaban en clases extra para que les diera tiempo de ir por ellos a las cinco ya que nadie estaría para cuidarlos a las dos de la tarde que salían normalmente.
--Vas a romperme el tímpano—se quejó Sirius sobándose la oreja--¿Qué cosa berreaste?
--¡Papá!—espeto Nina cruzándose de brazos.
--Quiere ir de compras—dijo Harry como horrorizado por la idea—déjala que vaya sola, padrino, sé lo que te digo.
--¿Por qué habríamos ir de compras?—inquirió James.
--¡Porque nos vamos de campamento mañana!—exclamo Nina extasiada.
--Ah… cierto, Lunático, tendrás que decirnos que comprar exactamente—dijo James tallándose los ojos cuando ya caminaban hacia un lugar seguro para desparecerse.
--¿Vamos ahora?—pregunto Remus cansado.
--Primero comamos—tercio Harry acariciándose el estómago que en ese preciso momento emitió un espeluznante chirrido.
--¡Madre santa!—dijo Sirius sonriendo--¡Tienes a chubaca allí dentro, Harry!
--Ya sé—dijo él muy sonriente.
--Vale, vayamos—concedió Remus, no estaba de muchos ánimos pero tenía que superarlo.
--Por cierto—dijo Sirius luego de un rato de silencio, Nina y Harry corrían, brincaban y gritaban delante de ellos—se me ha pasado decirles algo.
--¿Qué cosa?
--Constance va a ir con nosotros—informo Sirius sonriendo.
--¡¿¡QUÉ!?!—gritaron James y Remus antes de hacer algo de lo que quizá se arrepentirían después.
I am back w
Do not kill me…
¡Ceasefire!
I delayed because was searching work, mandated by my dad who went crazy, so i had to obey my regret ¬¬
I must add that I have achieved, I'm working in one cafe internet, all day in the computer, that big change -.-'
I know is stupid but is my new reality and i can't write as I like 'cause ¡Is my work! I have that to be responsible u__u
I'm sorry…
¡CRAP!
¡BLOODY HELL! (I love you Ruperto,that phrase it did famous in your mouth, in his lips xD)
Jajajajaja
¡ENOUGH!
Digo…
¡BASTA!
¿Alguien me entendió?
Ojala que sí porque otro bobo mandato de mi padre fue practicar mi ingles :/ no es como si no me gustara, claro que sí pero… digamos que eso de tenerlo mucho tiempo cerca me hace ser… esa no soy yo T__T
Anyway… ¿Les gusto? Jajajajaja creo que me matarán, por favor no. Hera y Remus… sí, cortaron, pero nadie, salvo él y ella saben porque, bueno y obvio yo lo sé w porque yo lo sé todo, soy bruja muajajajaja
Entonces… se irán de campamento ¿Alguna vez han ido? Yo sí T__T
¿Qué han hecho? Yo, muchas cosas T__T
Jajajajajaja sí son un poquito como yo entonces estamos jodidas y pueden esperarse cualquier cosa, porque yo siempre digo que lo espontaneo es lo más hermoso al igual que las casualidades (que no existen, todo pasa por alguna razón T__T)
¿Se han dado cuenta que hago mucho esto: T__T?
El siguiente capítulo sabrán que tiene que ver T__T
En lo que respecta al nombre de la bebé… es verdad que hubo una disputa, es verdad que existió, pero no conAlice y Frank precisamente, el maldito no quiso ponerle Annick ¬¬ jajaja es que… no sé, quería meter mi cucharota jajajaja lo bueno es que Remus dice que esta bonito :3
La disputa fue con Sofí (Feorge_Gred pa' la banda Potterficciriana ¿Eso existe? O__O)
El caso es que no nos decidíamos >.< hasta que Merlín nos dio un zape y nos gustó Naomie w
Es que, dije, si le pongo Lily… u__u haré sufrir a mi Jamie y es lo último que quiero, ya hice mucho matándole a Lily O_O
¡PERDONAME JAMSIE!
¡SOY UNA HIJA DE PUTA, PERDÓN!
U__U
Bueno, ya jajajaja y Sirius queriendo ponerle Sirusiana -.-' todo idiota mi Canuto
Y bue… ¿Qué decir de Tressa y Constance?
¿Se dieron cuenta?
A ver, a ver ¿De qué cosa se dieron cuenta? Entre líneas obvio J
Ya, espero volver lo antes posible pero como ya puse arriba… será algo complicado esto, lo único bueno es que ya tendré mi propio dinero xD ¡APLAUSOS!
Nos leemos prontísimo y muchas gracias por todo el apoyo n__n
P.D. Soy media liosa (dícese de aquella que arma mucho lío xD) para tener fics en favoritos y puede que hasta mamona T__T pero sí quieren leer algo que realmente vale la pena (en mi humilde opinión) tienen que leer la siguiente historia
Es un Remus/Tonks les advierto, diviértanse xD
Besitos con sabor a Merodeador