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Harry Potter Black Lupin — capítulo 26

--¡Ah que me ha encantado acampar!—exclamó Constance estirándose mientras esperaba que Sirius le abriera la puerta de la camioneta; James y Remus ayudaban a Harry y Nina a desabrocharse el cinturón de seguridad--¡Fue tan divertido!—chillo dirigiéndole una mirada muy significativa a los niños que la miraron entre ceñudos y desafiantes.

--Entonces deberíamos hacerlo más seguido—opinó Sirius que la rodeo por la cintura una vez que la ayudara a salir del auto, ella asintió complacida--¿No crees, Nina?—le pregunto mirándola, sonriendo estúpidamente.

Nina cerró los puños con fuerza, entrecerró los ojos, miro a Sirius como si se preguntara si era tonto y sin decir una sola palabra, se metió corriendo a la casa.

--¡Hey Nina!—le grito Harry cogiendo su mochila y echándosela al hombro, miro a Constance como retándola y se fue detrás de Nina.

Remus se tallo los ojos, cansado mientras que James menaba la cabeza, como analizando lo que acaba de suceder. Ambos intercambiaron una mirada para decírselo todo. Un fiasco completo.

--¿De que va?—inquirió Sirius confundido.

--Pero que observador—ironizó Remus tomando su mochila del porta equipajes y sin poder evitarlo, poniendo los ojos en blanco.

--Y que lo digas—lo secundó James masajeándose el cuello, giro sobre sus talones y comenzó a caminar hacia la casa, junto con Remus.

--¡Oigan!--grito Sirius, en vano, tratando de llamar su atención; James simplemente hizo un ademan con la mano, sin volverse--¿Qué les sucede?—pensó en voz alta, sin duda, olvidándose de que aun no estaba solo.

--No tengo ni la más remota idea—dijo Constance encogiéndose de hombros, inocentemente, le sonrió antes de darle un beso en los labios que él acepto gustoso.


--¿Por qué no vamos en la moto?—quiso saber Harry, de mal humor. Aun iba de brazos cruzados; llevaban alrededor de media hora desde que salieran de la casa en dirección al lugar donde acamparían y todavía faltaba más de la mitad de camino. Nina iba a su lado, justo detrás de donde iba Constance, fulminándola con la mirada a trasvés del asiento; Remus y James iban en los asientos traseros, cada uno pensando en cosas distintas, pero ambos consientes de que la "no- novia" de Sirius se había metido en un lío bien grande haciendo enfadar a Harry y Nina, sin duda serían unos días muy interesantes—sería más rápido—se quejó Harry tratando de captar la mirada de Sirius por medio del retrovisor, mientras, no desaprovechó la ocasión de hacer un gracioso puchero para manifestarse.

--Pero no lo disfrutarías—le dijo Remus sin apartar la vista de la ventana, tratando de despejarse disfrutando del paisaje.

--Cierto—coincidió James sonriéndole perezosamente—además que no cabríamos porque somos muchos…--sin querer miro a Constance y sin querer (también) su voz estaba cargada de reproche.

--Solo nosotros dos—tercio Constance soltando una risita estridente, que solo Sirius coreo con una carcajada perruna.

Remus, James y Harry rodaron los ojos, sincronizados, mientras que Nina se cruzaba de brazos más fuertemente.

Sirius decidió que el silencio que reinaba (roto de ves en vez por los pitidos de los otros autos que iban por la autopista) lo tenía aplastado. Sentía un gran peso encima… *¿culpa, quizá?*Le pregunto una voz dentro de su cabeza haciéndolo sentir instantáneamente mal, una voz muy parecida a la de la difunta Lily… ¡Que miedo! Lily lo torturaba desde el más allá… pero ¿culpa? ¿Por qué iba a sentir culpa? ¿De quién o que, por qué? Claro que no era culpa… *es culpa…*volvió a decir la voz, sobresaltándolo ¡Joder! Pensó, tratando de ahuyentar la voz de Lily. Aun en el mundo de la magia no era una buena señal oír voces…

--*Nothing last forever, and we both knows hearts can, change and it's hard to hold a candle, in the cold november rain…--*cantaban a todo pulmón Harry y Nina cuando Sirius optó por poner musica.

--¿Qué cree que hace?—susurro Remus en voz baja a James que le presto atención, señaló con la cabeza a Sirius para que su amigo comprendiera--¡Solo pospone lo inevitable!—chilló, cuando se dio cuenta, se irguió en su asiento.

--Bueno…--James suspiro—ya sabemos que es más idiota que lo idiota—termino diciendo muy serio—así que yo propongo que nosotros no nos inmiscuyamos, el paquete es todo suyo.

--Me leíste el pensamiento, Cornamenta—le sonrió Remus con complicidad.

Esa complicidad merodeadora que salía a flote siempre que podía o que la dejaban… o que Sirius lo ameritaba.

--¿Y tú porque vienes?—preguntó Harry de golpe, dejando de cantar "*Welcome to the Jungle"*de repente, comenzó a patear el asiento de la chica.

Nina rió por lo bajo a la par que Remus y James miraban la reacción de Constance, como un par de leones que intentar atrapar a su presa en su momento de debilidad.

Constance se tomo su tiempo. Se giro hacía Harry, lentamente, con una sonrisa extrañamente torcida que, aunque ella se viera frágil, ahora le daba un aspecto fiero, pero el niño ni se inmuto.

--Porque túpadrino me ha invitado—contestó con voz melosa.

--Ah…--Harry se puso una mano en la barbilla, acentuando así más el parecido con Remus, pues es el mismo que él hacia cuando estaba pensando--¿Y por qué la invitaste, padrino?—inquirió luego de varios minutos de reflexión.

--¡Epa, Harry! ¿Desde cuando tantas preguntas?—dijo Sirius componiendo una falsa sonrisa tranquila.

Aunque no sabía porque, pero se sentía tremendamente mal, no era algo físico… vaya, si no se conociera diría que era algo moral. Tenía que desviar el tema antes de que se saliera de control, antes de que Nina hiciera algo porque de hecho ya era muy mala señal que no hubiera abierto la boca más que para cantar. Algo no andaba bien con él, era más que obvio. Pero no sabía que y eso le angustiaba, mucho.

--Desde que no las contestas—respondió Harry hábilmente, James sintió una oleada de orgullo por su retoño así que le alboroto el cabello, contento.

--Vaya… pero que inteligente—murmuró Constance, como para sí, todavía mirándolo con esa sonrisa tan desagradable.

--¿Vas a decirme o qué?—le apremió Harry, pero al ver que su padrino no iba a contestarle, añadió—mejor hubiera venido Tressa…--dijo enfurruñado mirando por la ventana.

De repente, la camioneta dio una brusca sacudida que los tomo desprevenidos. Harry y Nina se aferraron entre sí, como gatos.

--¡Sirius!—reclamaron James y Remus al unísono, sobándose la coronilla pues se habían golpeado con el techo del auto.

--¡Lo siento!—se disculpó torpemente.

Teresa… ¡Merlín! Salía a colación… ¡La puta madre! Si Constance se enteraba… si Teresa se enteraba ¡SI MOLLY SE ENTERABA! Bueno, ya podía ir pidiendo lo que quería que dijera su tumba… podía imaginárselo…

Aquí yace Sirius Black, un hombre libre…

No, eso era muy de elfos domésticos.

No, la suya diría algo más de su estilo.

Aquí yace Sirius Black, un hombre guapo, exitoso y demasiado estúpido porque un trió de mujeres le habían dejado sin sus partes nobles por lo que había decidido cortarse las venas con una galleta de animalito…

¡Que estúpido!

Pero muy probable… ¡mami Dorea! Chilló, en su mente…

*Miedoso…*le acuso la voz de Lily.

--¿Qué rayos te pasa?—saltó James inclinándose para estar más cerca de él.

--¡Ya dije que lo siento!—se defendió tratando de ahuyentar la voz de Lily.

--¿Están bien, niños?—pregunto Remus entre el griterío de James, ellos asintieron un poco contrariados--¿Que jodidos te pasa, Sirius?—grito con los ojos llameantes.

Constance parecía ajena a lo que sucedía.

--Ya les dije que…

--¡Mantén los ojos en el camino!—lo cortaron James y Remus, algo molestos.

Molestos porque los dos sabían el porque de el nerviosísimo evidente de Sirius. Idiota.

--¿Dijiste Tressa?—mascullo Constance con un brillo extraño en los ojos, sin dejar de sonreírle a Harry que dio una seca cabezada--¿Tressa Moore?—insistió.

--Sí—dijo Harry mirándola de arriba abajo, como si apenas se diera cuenta de algo—ella es…

--¿Qué? ¿Quién?—grito Sirius interrumpiendo a Harry que se mostro confundido.

Harry miro a Nina en busca de apoyo… y solo vio en su rostro la misma expresión que pensó que quizá estaría en el suyo. Algo ahí no encajaba, la novia de su padrino era Tressa y no esa Constance ¿entonces que hacía ella ahí? Harry era pequeño, pero no tonto y fue cuando decidió que Tressa le caía bien y Constance no, además que le había ganado el lugar adelante… entrecerró los ojos. *Merodeador.*Pensó el pequeño sonriendo malévolamente.

--Tressa—habló Nina por primera vez, haciendo que Sirius se volviera y la mirara, negó con la cabeza, para que no siguiera hablando.

--¿Sí?—dijo Constance respirando fuertemente.

Remus y James no era malas personas ni nada por el estilo, pero la verdad que se regodeaban con el apuro por el que estaba pasando Sirius, se lo tenía bien merecido.

--¿Eh?—grito de nuevo Sirius, al borde de un colapso nervioso.

--¿Conocen a Tressa Moore?—seguía indagando Constance.

--¡Pues claro!—exclamó Harry con una sonrisa sincera—Tressa es la…

--¡Novia de James!—soltó Sirius de repente, sin pensar.

La camioneta se freno, de golpe.

--¿QUÉ?—grito James más blanco que la cera.

Harry se volvió hacía su padre, con los ojos como platos. Nina soltó un gritito ahogado, se tapo la boca con las manos mientras que Remus tenía la boca abierta por la sorpresa.

--Es tu novia, ya no lo niegues…--rió Sirius, pero más bien sonó como un alarido agudo, que penetraba los oídos.

--¿QUÉ, QUÉ?—volvió a gritar James parpadeando rápidamente, como si de esa forma Sirius comenzara a reír escandalosamente y dijera que era una broma.

--¿Es tu novia?—inquirió Harry estupefacto--¿Papá?

--¿Cómo?—intervino Constance sonriendo, miraba a Harry y James, alternadamente--¿No lo sabías?

--No—negó Harry sin saber que decir o que pensar.

--Perdón—dijo Sirius estúpidamente a James que estaba poniéndose de todos colores, penetrándolo con la mirada—pero ya era hora que se enteraran—se llevo una mano a la boca.

Remus se tapo la cara con las manos, negando con la cabeza. Tenía tantas ganas de gritar ¡Que idiota era Sirius! Merlín, es que ya no había adjetivo que lo describiera, ninguno definía el grado de estupidez e inmadurez que era capaz de alcanzar. Se metió el puño a la boca, tratando de mitigar la rabia que sentía en aquel momento, se había ganado una buena tanda de moco murciélagos en cuanto estuvieran a solas…

--Yo no sabía—susurro Nina a Harry—pensé que ella era la novia de…

--No, no, no, no—tercio Sirius alimentando aun más su kilométrica lista de pecados, las manos de James avanzaban con peligro hacia su varita; Nina miro a su padre con la ceja alzada—ella es solo mi amiga, mi amiga…

--Ni siquiera sabes bien su nombre…

--Sí, bueno, Harry—Sirius se paso la manga de la camisa por la frente, para secarse el sudor—no somos muy buenos amigos…

--Me alegra—dijo Constance sentándose bien, mirando hacia el frente—ella no me cae bien.

Sirius rió, asustado.

Las aletas de la nariz de James temblaban… estaba más que molesto, más que enfadado ¡Furico! ¡Colérico! ¡Rabioso! ¿Cómo podía ser tan idiota el idiota ese? ¿CÓMO?

Dios…

Dios no lo iba dejar entrar al reino de los cielos. De eso estaba seguro y entonces se reiría y se burlaría de él cuando lo viera marcharse al infierno ¡Porque era ahí donde se merecía estar! Retorciéndose en sus ardientes llamas…

O…

¡Vaya!

El infierno no era precisamente llamas, fuego, calor, almas arrastrando cadenas… no, Sirius era un tipo especial, así que se merecía un infierno *especial…*algo así como un infierno terrenal.

Algo así como un par de críos enojados. Un par de niños traviesos y locos.

Sonrió malévolamente al detectar la mirada ya encendida de venganzaen los ojos grises y verdes. Sí, ese idiota se merecía eso y más.

--¿Y desde cuando es tu novia?—pregunto Harry a James mientras bajaban todas las cosas de la camioneta, habían llegado una hora más tarde de lo planeado y ahora Nina se había ido con Remus por leña y Sirius y Constance habían ido disque a buscar un buen lugar para montar las casas--¿Papá?—le llamó de nuevo Harry al ver que James se tapaba la cara (apropósito) con el asador.

--¿Sí?—dijo él tosiendo escandalosamente cuando puso el asador en el suelo—dime.

--¿Tressa es tu novia?—repitió Harry con las cejas arqueadas.

--Yo…--James parecía apurado, sabía que tenía que decirle la verdad a Harry pero también sabía que tenía que ser de tal forma que él comprendiera y las cosas salieran como esperaba; se hinco para quedar más o menos de la misma altura—vaya… estas más alto—comentó nostálgico, Harry sonrió de lado—a veces se me pasa por alto que ya eres un niño grande.

--¿Lo soy?—dijo Harry como pensando en voz alta, Jamessuspiro—lo soy—dijo más convencido.

--Y como ya eres un niño grande…--James dejo la frase al aire, haciendo que el niño abriera los ojos, emocionado—creo que es justo que sepas algunas cosas—sin querer uso un tono solemne, sacudió la cabeza--que debes mantener en secreto—añadió misteriosamente.

--Seré una tumba—afirmo Harry acercándose más a su papá para que le susurrara al oído—lo juro.

--Bien, confío en ti—James casi se echa a reír al ver como Harry hinchaba el pecho, orgulloso—las cosas están así…--tomo un buen de aire antes de seguir hablando, Harry estaba muy quieto—ya sabes que Sirius es un poco…

--¿Idiota?—aventuro Harry extrañamente familiarizado.

James estaba sorprendido.

--¿Cómo lo sabes?—le pregunto rápidamente.

Harry se encogió de hombros.

--El tío Remus y tú no se cansan de decírselo—dijo simplemente, tan inocente, James echo la cabeza hacia atrás, riendo--¿Qué? ¿Por qué te ríes? ¿Dije algo malo?—pregunto algo preocupado.

--¿Qué? ¡No! Para nada…--sentenció James restándole importancia con un ademan de mano.

--¿Entonces?—Harry seguía creyendo que había dicho algo malo o gracioso.

--¿Qué hacen los idiotas?—dijo James dejando de reír abruptamente.

--Hum…--Harry se puso a pensar--¿Idioteces?—respondió al cabo de un par de minutos de silencio, aun no muy convencido.

--Exacto—James le alboroto el cabello, sonreía—tienes que aprender que el noventa y cinco por ciento de cosas que hace o dice Sirius son idioteces…

--Ah… ya…

--Y lo que dijo hace rato es porque estaba en su momento de idiotez—continuo James mirando atentamente las caras que hacía Harry—así que contestando tu pregunta, no, Tressa no es mi novia.

--Oh…--murmuró Harry, con la carita iluminada--¿Y…?

--No, no me gusta—lo corto divertido, el niño pareció decepcionado—pero a Sirius sí—ahora Harry parecía radiante.

--¿Entonces porque vino Constance y no Tressa?—quiso saber confundido, con arruguitas en la frente, tratando de entender.

--Sí… como ya te dije, Sirius es idiota así que… no te sorprenda—dijo cogiendo una casa de campaña para bajarla al suelo, Harry bufo--¿No te cae bien?

--No—contestó Harry de brazos cruzados.

--Pues… no sé que decirte—James estaba emocionado, estaba llegando justo al momento al que quería llegar, *genial—*Constance… ella podría ser parte de la familia…

--¿Qué?—chillo Harry aterrado.

--La mamá de Nina…

--¡No!—saltó con una mueca.

--Pero no le digas nada de lo que te he dicho a Nina…

--¿Eh?—Nina iba llegando dando brincos de la mano de Remus quien venía arrastrando un par de juncos.

--Nada, nada—se apresuraron a decir Harry y James negando enérgicamente con la cabeza.

Nina se les quedo mirando… unos segundos, con su mirada penetrante, ambos chicos estaban nerviosos Luego, Nina decidido que no era nada y sonrió.

--¡Mira lo que he encontrado, Harry!—grito corriendo hacia él, traía consigo, blandiendo, una varita torcida--¡Es mi varita!

--¡Ja! No juegues enana—se burló Harry viendo la varita torcida y sin mucho chiste, ella hizo una mueca—quiero decir… ¡wow! Yo quiero una—y sonrió, sin duda, recordando lo que James acababa de decirle.

--¿Y mi papá?—pregunto Nina sonriéndole complacida a Harry que se encogió de hombros; Remus miro a James que negó "discretamente" con la cabeza--¿Y mi papi?—insistió Nina enfatizando cada palabra.

--Eh… me parece que no entiendo tu pregunta, Nina—dijo James tontamente.

--¿Donde esta?—ahora Nina apretaba los puños con fuerza, se subió bruscamente las gafas que ya traía a la mitad de la nariz.

--Bueno… podría estar en cualquier lado—respondió Remus rascándose la cabeza—pero…--se apuro a decir al ver que Nina iba a explotar—no tarda, él fue…

--¡Ahí viene!—grito James cuando distinguió la melena de Sirius detrás de unos arbustos--¡Sirius!—chilló para que el idiota se diera cuenta y se comportara y Nina no viera nada que no debía ver.

--¡Papá!—Nina corrió en dirección hacía donde supuestamente venía Sirius, sonrió contenta--¡Papá!

--¡Ahhhh!—oyeron gritar a alguien.

A Remus, James y Harry les basto solo mirarse un segundo para echarse a correr al lugar de donde provenía el grito.

--¿Qué…?—pero Remus se quedo sin habla al ver la escena.

Nina reía, sujetándose el estomago.

--¿Estas bien?—grito Sirius mirando hacía abajo--¿Constance?—dijo algo temeroso.

Mientras, Nina y Harry reían a carcajadas, limpiándose las lágrimas que corrían por sus caras. James y Remus tenían muchas dificultades para no hacer lo mismo que los niños y cuando sentían que ya no aguantaban más… camuflajeaban la risa con una tos. Es que todo era tan gracioso…

--¿Constance?—repitió Sirius frotándose las manos, viendo hacia la pequeña barranca.

Tenía miedo… Merlín, acaba de comprobar que Nina era toda *suya.*Si alguna vez había tenido dudas… ahora se disipaban porque su pequeño monstruo había echo algo que él jamás habría pensado que haría. Y que decir… lo había hecho impecable: corrió, sonriendo, viéndole a él hasta que se fijo que Constance lo jalo más hacia sí, su sonrisa flaqueo (solo un poco, solo él se había dado cuenta) y entonces… se abalanzó hacia él, como si fuera a abrazarlo, solo que al parecer lo había echo con demasiada fuerza y en la dirección equivocada.

Luego, solo había visto la cara aterrorizada de Constance cayendo al vacío… rodando por todo el barranco, golpeándose con pequeñas pierdas y sus oídos inundados de las risotadas de Nina que de repente eran coreadas con las de Harry.

Nina era toda una Merodeadora. ¡Quería llorar del orgullo!

--¡Sácame de aquí!—chillo Constance unos diez metros abajo, despeinada, con rasguños, unos pocos moretones y los ojos llameantes--¡Sirius!

--¡Ya voy!—contestó torpemente, se giro hacía Remus y James que de inmediato guardaron la compostura y compusieron una mueca de preocupación--¿Y las varitas?

--Sirius, Sirius, Sirius—negaba con la cabeza James poniéndole una mano en el hombro--¿Qué fue lo que dijimos?

--¿El qué?

--¡Nada de magia!—soltó Harry entre risas.

--¿Qué?—casi grito Sirius con voz ahogada, Remus asintió enérgicamente, dándole la razón a Harry--¡No puedo! ¡Tengo que sacarla de allí!

--Va, hazlo a la forma muggle—dijo Remus sonriendo, dulce venganza, Sirius iba a desmayarse—era para que fuera más divertido ¿no? Ahí lo tienes…

--¡Joder!—chillo Sirius después de un largo rato de oír solo las risas de los niños y los chillidos de Constance, sus amigos no iban a dar su brazo a torcer—genial—ironizó con las manos en la cintura—esta bien—concedió al final--¡Pero tendrán que ayudarme!

--No, mejor tu sácala y nosotros montamos el campamento—opinó Remus.

--¿Qué? ¿Yo solito?—se horrorizó Sirius.

--Sí—respondió James contento--¡Niños!—les llamo, ellos seguían en el suelo, riéndose—vamos a armar las casas…

--¡Sí!—gritaron emocionados, poniéndose de pie de un brinco, se esfumaron.

--Suerte—dijeron James y Remus, con idénticas sonrisas.

--¡No! ¡Esperen! No se…

--¡SIRIUS!—grito Constance desde abajo.

--Que puta suerte…--mascullo Sirius comenzado a buscar algo con que sacar a la chica.

--¡Tenemos hambre, tenemos hambre, tenemos hambre…!—canturreaban Harry y Nina haciendo mucho ruido con sus platos y cucharas--¡Tenemos hambre, tenemos hambre, tenemos hambre…!

--Ya, ya va…--decía James tratando de encender el asador con cerillos que habían comprado en la tienda muggle. Ya llevaba media caja y aun no prendía el fuego, se sentía realmente idiota--¡Remus!—le llamó, desesperado.

--¡Tenemos hambre, tenemos hambre, tenemos hambre…!

--¿Qué sucede?—dijo él que estaba prendiendo la fogata.

--¡No prende esta mugre!—se quejo James con un puchero digno de un niño pequeño.

--¿Será acaso que quieres prenderlos del lado equivocado?—aventuro Remus viendo como James trataba de prender el cerillo al revés.

James sonrió enseñándole todos los dientes cuando Remus le acomodo la caja.

--Por eso digo que así van—dijo bobamente.

Harry y Nina rodaron los ojos.

--Ya llegamos—anunció Sirius de mal humor.

Dos horas se había tardado. Constance iba a su lado, dirigiéndole una mirada asesina a Nina que sonrió mientras que Sirius estaba ceñudo, con la ropa sudada, parecía cansado.

--¡Ah que bien!—exclamó Remus sonriendo—ahora podrías poner las casas de campaña…

--¿Qué?—grito Sirius, perplejo.

--Nosotros no pudimos—dijo James echándole combustible al asador, señalo con la cabeza el montón de "varillas" y tela que parecía no tener forma—como tu siempre dices que eres buen en todo, pues esperamos que lo logres…

--¡No! ¡No voy a hacerlo, me niego!—dijo Sirius cruzándose de brazos, dejándose caer en el suelo, cerca de Nina de lo abrazo, él le dio palmaditas en la cabeza--¡Estoy cansado!

--¿Y…?—Remus espero a que a completara la frase—vamos, hazlo.

--No y…

--Vamos, cariño—dijo Constance jalándolo con fuerza, separándole de Nina que le miro furiosa, Sirius se encogió de hombros—así estaremos a solas…

--Eh… de acuerdo—aceptó Sirius gustoso.

Remus y James pasaban la vista de Sirius a Nina, de Nina a Sirius; esperando solo lo peor. Y Harry que no paraba de enseñarle la lengua a Constance que sonreía con petulancia, a pesar de su aspecto.

--En marcha—dijo Constance dándole palmaditas en el hombro a Nina que se aparto rápidamente.

Sirius frunció el ceño.

--¿Qué se supone que desayunamos?—pregunto Constance mirando con repulsión su plato que estaba a rebosar de algo que no parecía comida; estaban sentados en circulo, a lado de ella estaba Sirius, luego Nina, luego James, Harry y Remus, cerrando el circulo. Los niños rieron por lo bajo--¿Y bien?—volvió a decir, sonriendo falsamente.

--Trucha—contestó Remus escondiendo una sonrisa.

--¿Qué?—saltó Constance dando un brinco.

--Es trucha—dijo Sirius tranquilamente--¿Qué? ¿No te gusta?

--¿Gustarme?—se horrorizo haciendo una arcada.

--¡Wuacala!—se quejo Harry con una mueca de asco--¡No seas cochina! ¡No vayas a vomitar aquí!

Constance lo fulmino con la mirada.

--Estamos comiendo—dijo Nina contenta.

--No, no voy a vomitar aquí, *querida—*mascullo Constance aferrándose al brazo de Sirius que ni caso le hacía—pero es que esto sabe horrible…

--¿Por qué hablas como niña chiquita?—quiso saber Harry mirándola con interés.

--No hablo como niña chiquita—replicó Constance pero su tono de voz chillón era toda una declaración—Sirius…--rezongó.

--¿Qué pasa?—le miro, sonriendo perezosamente--¿No quieres trucha?

--Pruébala… sabe a rayos—dijo ella tendiéndole su plato, tapándose la nariz.

Remus solo rodo los ojos mientras que James se atragantaba por contener la risa. Sirius dejo su plato en el suelo, tomo el de Constance y se metió a la boca una cucharada. Nina y Harry se encogieron en sus asientos.

--¡Puag!—exclamo escupiendo el bocado--¡Esto no es trucha!

--¿Qué?—grito Constance asqueada.

--¡Son viseras!—soltó Sirius limpiándose la lengua con la mano.

Constance miro a Harry y Nina, le basto ver sus caras sonrientes para saber la verdad. Se puso verde y…

--¡Cochina!—le reclamaron todos, poniéndose de pie de un brinco, dejándola sola, con su vomito… incluido Sirius.

--¿Y si me caigo y me lastimo?—decía Nina ajustándose el casco--¿Padrino?—Remus alzó la vista, sonriéndole tiernamente, pues su carita demostraba una preocupación muy grande.

--Claro que no—la tranquilizo él—llevas coderas, rodilleras, casco… no hay forma de que te lastimes—termino con una gran sonrisa paternal.

Nina se veía realmente graciosa. Parecía más bien un perchero del que colgaban muchas cosas.

--Pero…--Nina se removía en el asiento de la bicicleta—me romperé una pierna…

--No lo creo—afirmo James que llegaba junto a ellos montado en su bicicleta, seguido de Harry que hizo una barrida—lo harás muy bien.

--Enana, te subes a una escoba ¿Y le tienes miedo a una bicicleta?—ironizó Harry sonriendo, Nina sonrió también—ahí lo tienes…

--Bien—dijo Nina subiéndose por completo a la bicicleta.

--¿Mi padrino no irá?—pregunto Harry mirando hacia el lago.

Nina, Remus y James hicieron lo mismo. Constance se había ido corriendo hacia el lago para vomitar escandalosamente… *¿Cuánto vomito puede tener?*Había dicho Harry luego de que ella se esfumara y Sirius (ante las miradas de su dos amigos la siguió) llevaba ahí más de una hora… *y luego por eso la contaminación de ríos y lagos esta como esta…*murmuró Remus a James que asintió sonriente.

--No fue para tanto—dijo Remus desviando la mirada del lago.

--Sí, nosotros solo le dimos un poquito de…--pero Harry se tapo la boca con las manos, la había regado.

--Ah… con que fueron ustedes—le dijo James severamente.

--Sí, bueno…--Harry cogió a Nina por los hombros y sonrió inocentemente—encontramos eso por ahí y pensamos que sería una grosería no usarlo…

--Niños…

--Era ella o ustedes—término diciendo Harry cruzándose de brazos, Nina asentía con energía a su lado.

--Ella, ella, ella—dijeron rápidamente Remus y James con idénticas caras de asco.

Los dos niños se echaron a reír, coreados por "los adultos"

--¿Qué les da tanta gracia?—intervino Sirius que venía con Constance.

Dejaron de reír al acto, como si la sola presencia de la chica los pusiera de mal humor.

--Nada—dijo Nina sonriendo.

--Tú—dijeron James y Remus.

--Ja ja ja—se burló Sirius--¿Ya se iban sin nosotros?—dijo dolido, viendo las bicicletas.

--¿Van a ir?—inquirió Remus sorprendido.

--¡Pues claro!—exclamó Sirius con entusiasmo, Constance sonrió.

--Genial…--murmuró James—bien, cojan sus bicicletas—le indicó a Sirius señalando a su izquierda—recorreremos toda la pista, le daremos vuelta y nos vemos aquí ¿vale?

--Vale—aceptó Sirius montándose a su bicicleta.

--Papi…--Nina miro a Constance que la reto con la mirada—déjale tu bicicleta a ella porque la suya me parece que no servían bien los pedales—concluyó Nina dándose la vuelta.

--¿Ahora me cuida?—dijo Constance mirando a la niña de espaldas.

--Es una buena niña—argumentó Sirius ofreciéndole su bicicleta a Constance—es solo que esta celosa y lo de hace un rato fue… un accidente.

--Un accidente…--repitió Constance apretando los puños—si bueno, lo que sea, vámonos.

--¡Vámonos!—grito Sirius emocionado.

--¡Vámonos!—chillaron los demás, para que Harry continuara--¡El ultimo es un huevo podrido!

Y entre risas se encaminaron a darle vuelta a la pista…

--¡Harry, espera!—le gritaba James pedaleando con fuerza--¡No te adelantes tanto!

--¡Lentos!—les acuso Harry sonriendo, mientras su despeinado cabello se alborotaba más y más con el aire--¡No me alcanzan!

--¡Ya veras!—exclamó Nina con una risotada--¡Jamsie!

--¡No me digas Jamsie!—le reclamó Harry, luego se giro a los adultos--¡Vamos, ancianitos!

--¿Qué?—saltó James claramente ofendido.

--¡Nos ha dicho viejos!—dijo Remus pedaleando rápidamente—ya verá…

--¿A quien le decías anciano?—se burló Sirius al pasar al lado de Harry que abrió mucho los ojo ante la sonrisa presumida de su padrino que se le adelanto sin hacer mucho esfuerzo.

--¿De donde ha salido?—le pregunto James a Remus--¡Se había quedo atrás con Constance!

--No lo…--Remus dejo lafrase a medias y señalo hacia el cielo--¡Deténganse!

--¿Eh?—Harry y Sirius frenaron bruscamente mientras que Nina lo hacía lentamente.

--¡Hay que volver!—dijo Remus--¡Va a soltarse un tormetón!

Los demás giraron la cabeza para ver el cielo. Era extraño como de su lado, se veía azul, las nubes formaban figuras graciosas y más adelante se veía venir un montón de nubes grises, cargadas de cientos de litros de agua.

--¡Corran!—grito Sirius riendo a carcajadas.

--¡Sí, corran!—chillo Harry dando media vuelta--¡No me quiero bañar hoy!

James rió, negando con la cabeza.

--¡Ahhh!—grito Nina cuando sintió una gota de agua en su cabeza--¡Y esta lloviendo!

--¡RÁPIDO!—soltaron Sirius, Remus y James divertidos.

El plan era darle la vuelta a la pista… pero al parecer la pista no era circular. Al contrario, la pista era de dos carriles e iba de un lado a otro… sin dar vueltas, no llegaba al mismo punto.

Eso era malo.

Muy malo.

La lluvia los había alcanzado; ahora Nina y Harry iban mojados hasta los huesos pues toda la pista se había inundado y al momento de pedalear el agua se les trepaba como arañitas. Sirius había dejado de lado la bicicleta y se transformo, dejando salir al perrode su interior; Canuto brincoteaba y se sacudía el agua mojando más a los niños que reían a carcajadas, parecía que solo era un perro más, un perro común y *corriente.*James no quiso quedarse atrás y en su lugar, un gran ciervo con grandes astas corría detrás de Remus que trataba de no quedarse atrás. El ciervo y el perro de vez en vez se daban mordiscos… iban disfrutando de las gotas de agua que pareciera que jugaban con ellos. Iban tan divertidos.

--¡La puta madre!

--¡Harry!

--¡Yo no fui! ¡Fue mi padrino!

--¡No, no es cierto, te oí!

--¡Mierda!

--¡Nina!

--¡Fue…! Eh… fue… ¡el conejo!

--¡Estamos inundados!—exclamó Sirius cuando se transformo de nuevo.

Ya habían llegado al campamento. Pero las cosas de campaña (que no habían podido armar) estaban todas mojadas al igual que los sacos de dormir.

--No debimos irnos tan lejos…--comentó James bajo la lluvia, tratando de armar las casas de campaña, junto a Remus y Sirius que estaban tan empapados como él a la par que Harry y Nina corrían de aquí allá, disfrutando de la lluvia.

--Ya… fue divertido—aseguro Sirius haciendo un ridículo bailecito.

--No me digas que así intentas parar la lluvia—se burlo Remus.

--Hum… no sería mala idea—dijo Sirius fingiendo pensar—pero mejor que llueva, así ya se baño Harry…

--¡Ah me derrito, me derrito!—chillaban Nina y Harry retorciéndose en el lodo--¡ME DERRITO!

Sí, todo era tan divertido.

--Como que todo esta muy tranquilo ¿no?—dijo James frotándose las manos para entrar en calor, estaban los cinco metidos en la única casa de campaña que pudieron armar; tapados hasta las orejas para no enfermarse. Bebían chocolate caliente con malvaviscos (gracias, Remus) —como que siento que algo se nos olvida…

--No, no creo—dijo Sirius encogiéndose de hombros—veamos, cuenten.

--Uno—dijo Harry.

--Dos—dijo Nina.

--Tres—dijo James.

--Cuatro—dijo Remus.

--Cinco—termino Sirius con una gran sonrisa--¿Ves, Cornamenta? Somos cinco de seis…

--¿Cinco de seis?

--Ajá…

--Entonces ¿Qué no deberíamos ser seis de seis?—razonó Nina.

Sirius abrió mucho los ojos.

--Joder…--murmuró.

Ahora, James y Remus fueron los que echaron a reír como locos, seguidos de Nina y Harry que posaron su vista en la gran mochila de Constance.

--La… maldita… la maldita… bicicleta…--balbuceaba Constance temblando de pies a cabeza, abrazada de Sirius que la tapaba con una manta—la… la bicicleta…

--¿Dónde te metiste?—le pregunto Harry saliendo de la casa de campaña.

--¡Estábamos tan preocupados!—exclamo Nina juntado las manos.

--Ya lo creo—dijo Constance irguiéndose.

--¿Qué fue lo que paso?—inquirió Remus.

--Se le cayeron los pedales a la bicicleta—contesto Constance sin despegar los ojos de Nina que era brazada por James.

--Que mala suerte—comentó James—bien, será mejor que te cambies para que no te resfríes…

Constance lo penetro con la mirada, respiro profundamente varias veces y se encamino hacia la casa de campaña.

--¿Me acompañas?—dijo sensualmente a Sirius, ofreciéndole la mano.

--Yo… sí, claro vamos, vamos—respondió él en seguida.

--Esperaba que se la comiera un oso…--le dijo Harry a Nina que simplemente miraba a Constance.

--Somos los glu glucitos y vamos a glu glucear… ¡Glu glu glu!—cantaban Harry y Nina a voz en cuello a la mañana siguiente, despertando a los adultos--¡Arriba!

--No quiero—gimió Sirius tapándose la cabeza con el brazo de Constance.

--¡Párate, papá, párate!—le saltó Harry a James que se sentó de golpe--¡Papáaaaa!

--¡Ya me levante!—dijo él deshaciéndose de las cobijas—mierda… ¿Por qué no pueden levantarse tarde?

--Vamos, viejito…--le decía Nina a Sirius zarandeándolo--¡Anciano!

--Debería castigarte por decirme así—le regaño haciéndole cosquillas--¡Soy tu padre!

--Buenos días—saludo Constance estirándose, llamando la atención de Sirius para darle un beso en los labios.

--A desayunar—los llamo Remus sonriente.

Justo a tiempo para ver la mirada triste de Nina al ver que Sirius no tenía más ojos que para Constance.

Ese idiota.

--Podríamos ir a buscar moras—opinó Nina acomodándose los calentadores--¿Papi?

--Ay… eso es de niñas—dijo Sirius perezosamente.

Nina agacho la cabeza, Remus le tomo de la mano.

—Yo voy contigo—le dijo con complicidad..

--¡Sí y…!

--No, Remus, si me permites me gustaría ir con Nina—tercio Constance sonriendo ampliamente.

Harry dejo la cuchara de su pudín suspendida ante él; James se giro bruscamente, dejando de lado la baraja que jugaba con Sirius que sonrió contento y Remus se quedo petrificado.

--¿Qué?—Nina se puso detrás de Remus, escondiéndose.

--Vamos, cariño, ve con Constance… un tiempo de chicas—le animo Sirius guiñándole el ojo, pero Ninano se movió—vamos, ve.

--Pero…

--Andando—Constance le tendió la mano, sonriéndole para darle confianza.

--Ve, Nina, ve—le dijo Sirius.

Nina tomo la mano de Constance, tímidamente.

--¿Y como te la estas pasando?—pregunto Constance a Nina una vez que iban caminando hacia el bosque, buscando moras.

--Bien—respondió Nina sin mirarla.

--Claro, divirtiéndote conmigo ¿no?—le dijo poniéndose frente a ella, para obligarla a mirarla, Nina trago con dificultad—verás… sé lo que tramas, yo no te caigo bien y tú a mi…--pareció meditarlo un momento—no, hasta eso, tú a mi no me caes mal.

--¿No?—Nina no pudo evitarlo y arqueo las cejas.

--No—dijo Constance hincándose para quedar a su altura—solo eres una niña que trata de alejarme de su padre, es todo.

--Ah…

--Pero… que sepas que hagas lo que hagas, no vas a hacer que me separe de Sirius—lo dijo sonriendo, podría decirse que amigablemente, pero eso a Nina temblar, no era una amenaza pero así lo sentía—me gusta y como le dije, no me importa que tenga una hija, para mí tú solo eres su hija y ya, punto, ningún estorbo para mí.

Nina suspiro, mirando a todas partes.

--Bien… ya aclarado ese punto, busquemos moras—y la sujeto de la mano.

--¿Qué te pasa, Nina?—le pregunto Harry en el almuerzo.

--Nada—contesto mirando su canastito lleno de moras.

--Hum… bueno—Harry se encogió de hombros, posando su atención en su plato de comida.

--¿Te ocurre algo, Nina?—quiso saber James a la hora de la comida—estas muy apagada… ¿Ya te aburriste?

--No, no—dijo ella sonriendo un poco—es que ya me cansé.

--Ah… ¿segura?—insistió James.

--Segura.

--¿Todo bien, Nina?—inquirió Remus cuando estaban pescando en el lago.

--Sí…--mascullo cogiendo con fuerza la caña de pescar.

--No sé porque no te creo—atinó a decir Remus--¿Te hizo algo?—pregunto señalando con la cabeza a Constance que reía junto a Sirius.

--No—respondió en voz baja.

--¿Entonces?

--Nada, no es nada… extraño a mi mamá—dijo finalmente.

--Oh…--Remus ya no supo que más decir.

--¿Qué tiene mi monstro favorito?—dijo Sirius cargándola cuando ya subían todo a la camioneta para irse.

--¿Me quieres?—pregunto Nina abrazándolo con fuerza.

--No—negó haciendo que los ojos de Nina se llenaran de lágrimas, luego soltó una carcajada--¡Te adoro!—exclamó contento—pero no le digas a nadie.

--Yo también—dijo ella dándole un beso en la mejilla.

--¿Sirius?—le llamo Constance jalando su mochila--¿Me ayudas?

--Vale—Sirius dejo a Nina en el suelo y fue a donde Constance para ayudarla.

Quizá a Constance no le caía mal Nina pero una cosa si era segura; trataba de robar su atención.

Algo que Tressa no hacía.


--Un campamento hermoso—sentenció Remus dejándose caer en el sillón.

--Ya ni me lo recuerdes—dijo James cabizbajo, pensando en la carita triste de Nina--¿Es que no se da cuenta?

--Parece que no—Remus se acomodo una almohada debajo de la cabeza—y comienza a preocuparme.

--Lo sé—coincidió James alborotándose el cabello—porque ahora Nina lo resiente.

--¿Qué hacer?—pregunto Remus a la nada.

--¡Tressa!—exclamó James de repente.

--¿Qué con Tressa?—quiso saber Remus que tenía los ojos tapados con sus manos.

--¡Hola!—saludó Tressa radiante.

¡Hola!

Sí, volví w (para leer mi explicación, favor de seguir leyendo xD) ¿Qué tal? Jajajaja bueno pues el campamento… tal vez fue poco pero en mi condición creo que fue todo un logro se seca las lágrimas

Yo amo a esos chicos, solo que… bueno, sí, adivinaron, Sirius es re idiota ¬¬ necesita que alguien le dé unos buenos chingadazos ¡claro que sí! Pero ah… existen los chingadazos de la vida muajajajajaja

Constance… ella me recuerda a alguien u___u no les diré quien, no quiero dar nombres jajajajaja (se puede usar en mi contra) pero ya verán lo que el destino tien preparado, o más bien, su linda autora J

Perdóneme por dejarlos en suspenso xD pero… era necesario n___n

¡Hagan sus apuestas!

¿Constance o Tressa?

Ahora sí…

Uh… creo que la ultima vez que actualice fue el nueve de octubre ¿no? (maldita fecha, como te odio ¬¬) pues bien… yo iba a actualizar una semana después (que no sé que fecha era) y… estaba yo en mi lap, cantando feliz a la vida w y… ¡boom! Se jodio mi cargador u___u ya estaba medio jodido pero jalaba y de repente ya no y me quede sin un gramo de pila (quería morir :O) y pues ahí anduve en mi procesión buscando el puto cargador en tiendas… ¡y había! Wiiii pero no me alcanzaba -.-' así que tuve que ponerme a trabajar (de nuevo, Dios me odia) y luego (cuando ya tenía el dinero) me salió lo de mi campamento musical… total que nomás fuimos como una semana y media (estuvo magnifico w) y traía mi libretita con capis nuevos de todos mis fics… (como autora responsable que soy) y pues ya llegué y fui directo a comprar el cargador y cual fue mi sorpresa cuando ya no había U___U

Y pues a esperarme… y mis hermanos son unos hijos de puta (con el respeto que se merecen) porque no me querían prestar sus compus y cuando se iban a la escuela ni como usarlas porque los desgraciados (de nuevo, lo siento) tiene contraseñas U__U y me tuve que conformar con la compu del año de la canica que nadie usa, pero se traba nueve mil ocho mil veces…

Y luego ya andaba toda loca por el concierto de los Guns (morí, reviví y volví a morir) y con la euforia y yo cante y cante…

Y cuando creí que todo era perfecto…

Me caí L

Casi muero T__T

Lo juro

Literalmente, casi muero.

Ah… se sonroja este… pues sí, mi amigo (sonsacador, estúpido, imbécil ¬¬) vino a mi casita y yo shalalalalala w me vino a presumir su moto (el muy puto) y pues… me creí montada en la moto de Sirius BlackU___U (mi sueño guajiro) y yo, dale wey, más rápido… total que por ir más rápido nos caímos…

Nos rompimos toditita nuestra madre U___U

Eh sí… je, me la pase como una semana en el hospital xD me torcí (si alguien le importa) la muñeca y el tobillo y quien sabe que chingados le paso a mi cadera porque se jaloneo o quien sabe y me duele L

no puedo estar mucho tiempo sentada porque me duele (mami u__u) y por ende no puedo escribir mucho…

así que… jajajaja casi muero pero algo me detuvo (¡VEO GENTE MUERTA T__T!) y por eso mi tardanza xD

Ahora… (Para quienes siguen mis demás historias) les digo que como sigo en la compu del año del caldo, solo podré subir capis de este fic, De tales… y Sirius Black…

Los que me siguen el Cambiando… y Mi mamá! Espérenme tantito ¿va que va? Es que necesito leerme el libro y ver la peli, y ahora con esta madre que se traba pues no puedo u__u pero les juro que cuando vuelva actualizaré seguidísimo ¿si?

¡Los quiero!

Pórtense mal… pero no tanto como yo porque luego quedan todas tullidas (que palabra tan chistosa jajajaja)

¡Comenten mucho!

Besitos de Merodeador campirano xD

P.D. Sorry por poner tantas rolas de Guns n' Roses pero no puedo sacarmelos de la cabeza te amo Axl, por cierto