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Harry Potter y la oscuridad — capítulo 20

Las semanas pasaron y antes de que Harry se diera cuenta ya había pasado un mes en Hogwarts. Se había mantenido alejado de la mayoría de los estudiantes. Regularmente se encontraba con Draco para informarse sobre el progreso con las defensas de Hogwarts. Damien continuaba siguiendo a su hermano como si fuera un fiel cachorrito. No importaba lo horrible que se portara Harry con Damien o cuanto lo insultaba, el chico no lo dejaba en paz.

Damien apenas si era visto por sus amigos. Ron, Hermione y Ginny siempre intentaban convencer al chico de que se sentara junto a ellos en las comidas, pero él prefería sentarse con Harry para hacerle compañía. Después de ignorarlo y ver que no daba resultado, Harry había comenzado a responder a las conversaciones del pequeño Potter con simples "Si", "No" o "Como sea", o solamente hacia un ruido con la garganta. Para Damien eso era mas que suficiente y Harry casi sentía lastima por él. El chico estaba intentando con todas sus fuerzas hacer que Harry fuera su amigo.

James y Lily seguían con sus intentos de hacer que Harry se abriera con ellos. Sin embargo, al contrario de los resultados que había obtenido Damien, los padres no obtenían nada. Harry siempre los apartaba brutalmente de la conversación. El chico no hablaba con ningún miembro del staff del colegio, a excepción de Poppy y Snape. Poppy le hacia chequeos generales a Harry para revisar que estuviera bien. Al principio era por la salud de Harry, pero después se volvió costumbre el pasar unos minutos al día hablando con Harry, solo por platicar un rato. Mientras que Snape, sus encuentros con Harry eran tortura pura. El chico lo ridiculizaba y se burlaba de lo que sea que Snape estaba enseñando. Algo que sorprendía a todos debido a la falta de gritos por parte del profesor. Sus amenazas de detenciones eran pasadas muy por alto por parte de Harry y no había nada que el profesor pudiera hacer. Si le quitaba puntos a Gryffindor solamente hacia feliz a Harry. El profesor mas temido de Hogwarts comenzaba a perder su intimidante personalidad.

En ese momento, el profesor estaba hablando con el Director para quejarse sobre el comportamiento de Harry.

—Simplemente no puedo soportarlo mas! ¡Se rió de mi! En verdad se rió de mi mientras enseñaba un conjuro el otro día. ¡Se carcajeó, Dumbledore! Y no puedo hacer nada para asustarlo. ¿Sabe que en la última reunión de los Mortífagos, el Lord Oscuro me pregunto como estaba Harry?, cuando le dije de su comportamiento en clase me advirtió que si alguna vez Harry era castigado por cualquierprofesor me cortaría la cabeza personalmente! ¡Ya no puedo con el estrés!— Snape colapsó en una de las sillas frente al escritorio de Dumbledore mientras este lo observaba.

—Severus, sé que es muy frustrante para ti, pero en realidad no hay nada que pueda hacer. Si decides castigarlo entonces eso te causara problemas con Voldemort. Creo que lo mas sabio es seguir ignorando a Harry como lo has estado haciendo— Snape miro a Dumbledore gruñendo por lo bajo.

—Bueno, obviamente eso no esta funcionando, ¿O si? Muy pronto nadie me tendrá miedo— Snape miró rápidamente a Dumbledore y trató de explicarse— Bueno… ya sabe a lo que e refiero, debo de… de darme a respetar y… y eso solo lo puedo conseguir si… si tengo el respeto de los estudiantes para que no me cuestionen o molesten con cosas sin importancia— Dumbledore se rió suavemente.

—Severus, no creo que nadie te hará menos, nunca. El porqué es simple, todo el enojo que tienes contra Harry es usualmente proyectado hacia otros estudiantes, así que creo que los estudiantes te tienen mucho mas miedo ahora— Snape lo pensó y llegó a la conclusión que era verdad. Ya que Snape no podía decirle nada terrible a Harry, se había enfocado en gritar, maldecir y ridiculizar a los estudiantes mas jóvenes pera mantener el miedo vivo entre el alumnado. El profesor comenzó a sentirse mejor consigo mismo ante ese pensamiento. Dumbledore le habló de nuevo sacándolo de sus pensamientos.

—¿Alguna información sobre lo que Voldemort planea en relación a Harry?— preguntó seriamente. Snape negó con la cabeza lentamente.

—No, me temo que no. Definitivamente hay un plan para rescatar al Príncipe Oscuro, pero nadie sabe lo que es aún. Tengo el presentimiento de que su confianza hacia mí está disminuyendo, ya que me han estado ocultando información— Dumbledore suspiró tristemente.

—Tal vez es por que se han vuelto más inseguros en lo que a tu lealtad se refiere. Te pido que vayas por ahí tentando el terreno con cuidado, no quiero perderte, muchacho— Snape sólo le dedicó una débil sonrisa. Si su trabajo encubierto era descubierto no tendría ninguna oportunidad, quedaría 3 metros bajo tierra inmediatamente. El profesor se puso de pie para retirarse, debía planear una clase y prepararse para lidiar con Harry dentro de un par de horas.

…...................................

Ron y Hermione estaban sentados en la sala común intentando terminar sus tareas de Transfiguraciones.

—¿Por qué quería cambiar una copa perfecta en una gorda rata?— preguntó Ron mientras intentaba explicar el exacto movimiento de la varita para hacer ese hechizo.

Hermione suspiró mientras trataba de recordar todo lo que había aprendido ese día en la clase de McGonagall y comparaba las cinco referencias que tenía en frente. Hermione tenía que admitir que ese hechizo era muy difícil. La chica levantó la mirada para mirar a Damien entrar en la sala común. Tenían hora y media antes de ir a cenar y Damien probablemente se sentaría con Harry, igual que lo había hecho durante el almuerzo, así que Ron y Hermione se acercaron a él inmediatamente y decidieron pasar unos minutos con su amigo.

—Hey, Damy, amigo, ¿Qué has estado haciendo?— preguntó Ron mientras apartaba su ensayo a un lado.

—Vengo de Adivinación, pero que patético. ¿Cómo es que alguien puede entender lo que pasa en esa clase?— dijo Damien antes de colapsar en una silla cerca de la chimenea. Hermione y Ron rieron ante las palabras del chico. Adivinación era verdaderamente una cosa especial y ambos adolescentes estaban agradecidos de no tener que tomarla de nuevo— Bueno, no importa, ¿Qué estaban haciendo ustedes dos?— preguntó el pequeño Potter mientras observaba los libros que rodeaban a Hermione.

—¡Tratando en vano de terminar este estúpido ensayo de Transfiguraciones!— respondió Ron sacudiendo el pergamino junto con la pluma.

—¿Cuál?— preguntó Damien con genuino interés en su rostro.

—No te ofendas, amigo, pero no creo que sepas de lo que trata— dijo Ron provocando que Hermione lo mirara con ojos entrecerrados.

—Ron, si Damien quiere saber entonces debes decirle. Es bastante raro que Damien muestre interés en los estudios— Damien hizo una mueca a Hermione pero no dijo nada. Ron suspiró y leyó el titulo de su ensayo. En el rostro de Damien apareció una enorme sonrisa y comenzó a reírse suavemente.

—¿Qué? ¿De qué te ríes? ¿Qué es tan gracioso con mi ensayo?— preguntó Ron cuando Hermione comenzó a reír junto con el chico.

—Nada, no hay nada gracioso en tu ensayo, sólo me reía de lo que dirían si les digo que yo puedo ayudarles a obtener la respuesta de su ensayo— Damien les sonrió de lado ante las miradas de incredulidad de sus amigos. Hermione se recuperó primero.

—Damy, esto es Transfiguracion a nivel de los TIMOS. ¿Cómo es posible que puedas ayudarnos?— preguntó calmadamente para que el pequeño Potter no sintiera que lo hacia menos ya que sólo intentaba ayudar.

—No dije que sabía la respuesta personalmente, Mione, dije que podría ayudarles a obtener la respuesta y completar su ensayo— respondió Damien.

—Bueno, ¿Y cómo harías eso?— preguntó Ron ansioso por terminar esa tarea.

—Sé de alguien que completó ese ensayo hace dos noches.

—¿Quién?— preguntaron Ron y Hermione al mismo tiempo. Damien sonrió antes de responder.

—Harry— el color de los rostros de Ron y Hermione desapareció mientras miraban a Damien con preocupación.

—¿Estás loco? ¿Quieres que le pidamos ayuda a Harry? No gracias, creo que prefiero obtener un "Troll" en este ensayo a pedirle algo a él!— dijo Ron con una mueca de odio.

—Ron, ¿Cuándo dije que tenías que pedirle ayuda a Harry?. Escucha, yo estaba con Harry cuando estaba terminando el ensayo. Sé en donde lo puso, puedo ir y traérselos, estoy seguro de que a Harry no le importara— dijo Damien.

—¡No! ¡No queremos que hagas eso! ¿Qué crees que hará cuando se de cuenta de que nos dejaste copiar su tarea? No sé ustedes, pero a mi me gustan mis huesos tal y como están — dijo Ron con su típico tono rojo llegando a sus orejas. Damien trató de no reírse ate el comentario de Ron y continuó intentando convencerlos.

—Ron, en verdad no creo que le importe, si le tienes miedo mejor solo ve y pregúntale primero.

—¿Cómo estás tan seguro de que su tarea esta bien?, de todas formas, digo, no te ofendas pero si Hermione no puede obtener la respuesta entonces no sé como alguien mas puede lograrlo— continuó Ron sin notar el sonrojo que había provocado a Hermione.

—Oh vamos Ron, sabes tan bien como yo que a Harry le va excelente en todas las clases. Todas las tareas que ha entregado siempre son un Sobresaliente.

—¿Cómo lo sabes?— preguntó Hermione un poco confundida. Ella y Ron sabían lo bien que le iba a Harry en las clases, ¿Pero cómo podía saberlo Damien?, estaban seguros de que Harry no se lo comentaba.

—Papá me lo dijo— respondió el chico— Todos los profesores le reportan como le va a Harry. Mamá dijo que estaba sorprendida de que entregara las tareas ya que parece que nunca presta atención a las clases y no muestra interés alguno en nada. Papá dijo que cree que Harry sólo hace la tarea para probar algo, para demostrar que los estándares de Hogwarts no son tan altos y que fue educado de la mejor manera— finalizó Damien sintiéndose incomodo con al última parte. Ellos sabían quienes habían sido los profesores de Harry y ponía la piel de gallina a los tres adolescentes.

—Damien, gracias por la sugerencia, pero creo que Ronald y yo podemos terminar esto por nuestra cuenta— dijo Hermione con voz calmada. Damien simplemente se encogió de hombros y se levantó para prepararse para cenar.

—Como quieran— murmuró mientras se dirigía al dormitorio de chicos. Ron y Hermione se pasaron otros diez minutos intentando completar su ensayo cuando Damien volvió a bajar y los dos se le unieron para cenar. Ninguno mencionó el ensayo nuevamente. En cuanto entraron al Gran Comedor, Damien encontró a Harry enseguida y se giró hacia sus amigos.

—Bueno, nos vemos luego chicos, a menos… ¿A menos que quieran venir con migo?— preguntó Damien esperando que tal vez ese día quisieran unírsele. Antes de que Ron y Hermione pudieran responder, Damien continuó— Antes de que digan que no de nuevo, sólo escúchenme, ¿Si? Lo que pasó estuvo mal, pero ya pasó un mes de eso y pienso que podrían superarlo. Me refiero a que ¿Cuánto tiempo más guardaran ese rencor?

—¡Damien! ¡Rompió la muñeca de Ron!— murmuró Hermione en voz baja para que los estudiantes que pasaban a su lado no escucharan.

—Lo sé, pero… vamos Ron, sabes que no debiste de haberlo atacado. No tenía nada para protegerse, ¿Y qué si lo hizo en defensa propia?— Damien trató de razonar con el pelirrojo. Ron miró a Damien y abrió la boca para responder, para decirle que Ron sólo lo hizo porque Harry había llamado a Hermione de una manera horrible. Pero la mirada de desesperación en el rostro de Damien hizo que cambiara de opinión. ¿Qué tan malo podía ser? Si Harry y Ron se sentaban en la misma mesa y no se hablaban entonces ¿Qué podría pasar?

—Muy bien, Damy, pero Hermione y yo no le vamos a hablar, ¿Bien?

—¡Okay!— exclamó Damien emocionado. Prácticamente corrió hasta donde estaba sentado su hermano. Ron y Hermione lo siguieron lentamente mientras Hermione miraba a Ron con ojos entrecerrados. Harry levantó la mirada para mirar a Damien correr hacia el. "¡Por Merlín!, ¿Cómo puede ser tan persistente ese chico?", pensó Harry.

—Hola Harry, ¿Cómo estas?— preguntó Damien mientras se sentaba, Harry respondió como siempre, un encogimiento de hombros— Genial, mira, Ron y Hermione se sentaran con nosotros hoy, ¿Okay?, pero por favor, por favor no digas o hagas nada que inicie una pelea con ellos. Por favor, te lo ruego, ¿Si? Sólo… compórtate lo mas civilizado que puedas con ellos.

Harry abrió la boca para discutir, pero antes de que pudiera decir algo, miró a los dos Gryffindor acercarse a la mesa después de mirar a Harry, se sentaron junto a Damien. Harry los ignoró y continuó comiendo. Después de uno o dos minutos de incomodo silencio, Damien, Ron y Hermione comenzaron a comer y a hablar. Harry permaneció callado y sólo los ignoró, usualmente era lo que hacía con Damien. Cuando estaban por terminar el postre, Ginny se acercó a ellos, se miraba bastante irritada ante el hecho de que su hermano y amigos estuvieran sentados con Harry, le dedicó al chico una furiosa mirada antes de girarse hacia Hermione.

—¿Aún me acompañaras a la biblioteca?— Hermione se miraba realmente incomoda mientras respondía.

—Lo siento Ginny, pero debo terminar mi ensayo de Transfiguración y después hacer mi tarea de Runas Antiguas, pero prometo que te ayudaré después, en la semana, ¿Si?— Ginny parecía molesta, pero forzó una sonrisa rápidamente.

—Esta bien Hermione, lo entiendo. Los veo después chicos— dicho eso, la pelirroja salió del Gran Comedor directo a la biblioteca, Hermione miró a Ron y se mordió el labio.

—Me siento terrible, le dije que le ayudaría hasta que lograra encontrarlo y ahora simplemente la dejo sola— Ron le pasó un brazo por los hombros.

—Mione, no te preocupes por eso. Ginny tiene que admitir que nunca lo encontrará, me refiero a que ni siquiera le miro el rostro! Como, en nombre de Merlín, ¿Espera poder reconocerlo?— Harry estaba intentando ignorar a los chicos sentados frente a él, pero ante la mención de Ginny buscando a alguien a quien no le había visto el rostro había llamado su atención. Harry se había preguntado si Ginny se había molestado en saber quien la había salvado, se había imaginado que la pelirroja se lo había preguntado por unos días y después lo habría olvidado, pero ya habían pasado cinco meses desde ese incidente. Seguramente Ginny ya no estaba pensando en él, no, era imposible.

"*Probablemente solo estaba hablando de alguien mas",*pensó Harry. Aún si estuviera hablando de él, ¿Qué diferencia haría? Harry no le iba a decir a ella ni a nadie sobre ese incidente. Sólo llenaría a Dumbledore y a los Potter de tontas ideas sobre Harry yéndose al lado de la luz.

—Ron, ¿Quieres regresar para terminar el ensayo?— preguntó Hermione mientras comenzaba a levantarse de la mesa. Ron asintió luciendo miserable.

—Supongo— suspiró. Damien se apresuró a interrumpir con un grito.

—Ron, ¡Dijiste que vendrías conmigo al club de Duelo hoy! ¡Es el primer día y he estado esperando años para poder ir!— Ron miró a Hermione con la suplica reflejada en los ojos, la chica lo miraba con los ojos entrecerrados y meneaba la cabeza.

—Ron, sabes que debemos terminar ese ensayo, la profesora McGonagall se volverá loca si fallas con otra tarea!

—Mione, le prometí a Damien el año pasado que en cuanto estuviera en tercer año y le permitieran entrar al club de Duelo yo lo iba a acompañar. No puedo romper una promesa, ¿O si?— Hermione simplemente negó en dirección del pelirrojo y salió del gran comedor diciendo algo sobre no dejar que mirara su ensayo. Ron y Damien se miraron durante un minuto entero antes de comenzar a reír como idiotas.

—Oh, ¡No puedo esperar! Voy a batirme a duelo con alguien, esto es tan genial— Damien estaba prácticamente saltando en su lugar.

—Cálmate, ahora te explicaré las reglas mientras vamos hacia el aula— Harry también se puso de pie y planeaba ir a su dormitorio, pero ante la mención de un club de Duelo llamó su atención, por segunda vez, hacia los Gryffindor sentados frente a él. Harry no sabía que había un club de Duelo en Hogwarts, Draco nunca lo había mencionado. Damien se giró para tomar su mochila y se dio cuenta de que Harry también estaba ahí. "¡Diablos, casi me olvido de él", pensó Damien sonrojándose un poco ante la vergüenza de olvidarse de su hermano.

—Oye Harry, ¿Quieres venir con nosotros?— preguntó Damien antes de que Ron pudiera decía algo. Harry miró a Damien intentando descifrar si estaba bromeando, pero antes de que pudiera responder Ron salto de su lugar.

—Tú… ¿Tú quieres que venga con nosotros?— pregunto mirando al Potter menor como si estuviera loco.

—Si, ¿Por qué no?— respondió Damien algo confundido.

—Porque… bueno, ya sabes… él es… él es… él no necesita aprender a combatir, él probablemente… ya sabes… él…

—Probablemente le patearía el trasero a todo el mundo sin siquiera esforzarme, ¿No?— finalizó Harry, Ron lo miró indignado y respondió con voz más o menos controlada.

—Bueno, no es así como lo diría yo, pero sí— Harry sonrió antes de volver su atención a Damien.

—¿De verdad quieres que vaya?— preguntó Harry aún sin estar seguro de si Damien lo había invitado sólo por cortesía o si lo decía en serio. Harry sabía que probablemente iría al club de Duelo sin importar lo que dijera Damien, pero por alguna razón quería saber si Damien de verdad lo había invitado o no.

—¡Claro que si! Sería genial verte en un duelo— Harry no sabía que responder, así que simplemente se encogió de hombros y tomó su mochila para ir con Damien. Una inmensa sonrisa se apoderó del rostro de Damien mientras saludaba a sus padres señalando que se iría con Harry y Ron. Después de que Lily le devolviera el saludo con un asentimiento de cabeza, los chicos se dirigieron hacia el club de Duelo.

Harry entró en una enorme aula y pensó para sí mismo que no era tan grande como sus terrenos de entrenamiento personal, pero que serviría. Había una plataforma en medio del aula y frente a ésta había cuatro copas. Parecían ser trofeos, todas eran de plata y tenían extrañas marcas en ellas. Mientras Harry caminaba hacia ellas para examinar las marcas, se dio cuenta que eran los escudos de las casas de Hogwarts. Gryffindor, Ravenclaw, Hufflepuff y Slytherin. Harry miró las copas y se preguntó para que servirían. Miró alrededor para examinar la sala, la cual estaba llena de estudiantes. La mayoría de ellos eran de sexto y séptimo curso. Damien se apresuró a ponerse al lado de Harry luciendo sumamente emocionado.

—Y bien, ¿Qué te parece, Harry? Es genial, ¿Eh? ¡No puedo esperar a que comience!— Harry se giró hacia su hermano y vio su reacción ante el pensamiento de tener un duelo amistoso con alguien. Harry no podía recordar que se hubiera sentido así de emocionado por algo en toda su vida. Comenzó a pensar en las vidas tan diferentes que habían tenido. Sacudió la cabeza rápidamente e intentó apartar esos pensamientos de su mente. Harry miró a un chico rubio acercarse junto con dos gorilas que parecían sus guardaespaldas, Crabbe y Goyle. Harry sonrió para si mismo, "Esto será divertido". Harry se dirigió hacia los tres Slytherin y Draco ocultó extremadamente bien su sorpresa al verlo ahí.

—¡Harry! ¿Cómo es que… que estas haciendo aquí?— preguntó en voz muy baja. Harry rodó los ojos.

—Draco, ya habíamos pasado por esto antes, te dije que pararte frente al espejo todo el tiempo te iba a atrofiar ese pequeño cerebro que tienes— Draco le dedicó una mirada envenenada antes de responder.

—Calma tu sarcasmo, quiero decir que, ¿Qué haces en el club de Duelo? No creo que Potter te diera permiso de venir— ahora fue Harry el de mirada envenenada.

—Potter no me controla, Draco, creo que te lo dejé muy en claro. Hago lo que se me da la gana— Draco sonrió a Harry y estaba por preguntarse otra cosa cuando las puertas se abrieron y la profesora June entró. La profesora era una bruja de mediana edad con el cabello corto y en puntas y ojos color azul zafiro. Se paró frente a los estudiantes y les sonrió ampliamente.

—¡Buenas tardes a todos!

—¡Buenas tardes!— respondieron los alumnos.

—Soy la profesora June, para esos que se unen por primera vez al club de Duelo, bienvenidos, y para los que vuelven a estar con nosotros, bienvenidos nuevamente. Déjenme explicarles las reglas del club antes de empezar— miró a todos los alumnos antes de hablar de nuevo— Sólo haremos duelos de uno contra uno. Todo el que quiera formar parte de un duelo deberá poner su nombre y su edad en la copa de su casa. Las copas elegirán a los contrincantes que deberán enfrentarse en el duelo. Si desean enfrentarse a alguien de su misma casa deberán pedirme permiso. No toleraré ningún comportamiento tonto y sacaré a todo estudiante del club de Duelo que intente hacer maldiciones que no son aprobadas en Hogwarts.

Diciendo eso miro directamente a Harry, él solo le sonrió. Aunque Harry quisiera hacer alguna de las maldiciones de magia oscura que sabía no podría debido a la varita que le habían dado. Miró a Damien, quien no le prestaba atención a la profesora, estaba demasiado ocupado intentando lanzarle maldiciones con la mirada a un muchacho flaco de tercer año de Slytherin. Harry sonrió ante el pensamiento de Damien en un duelo*. "Probablemente no sabe ni siquiera como bloquear un hechizo aún"*, pensó. Esperaba poder observar como combatían los estudiantes de Hogwarts, aún cuando era un duelo amistoso. "Por el nivel de educación que reciben estaré sorprendido si hacen algo mas que un simple hechizo de desarme", pensó Harry.

Harry no se equivocaba, la mayoría de los duelos consistían en los estudiantes gritando "Expelliarmus!" el uno al otro y sólo lograban desviar el hechizo. Un par de alumnos de sexto y séptimo año habían podido bloquear los hechizos, pero éstos lograban pasar sus escudos al cabo de unos segundos. Harry estaba encantado. Ni siquiera los alumnos de séptimo curso que se graduarían próximamente habían aprendido como combatir propiamente. No tenían oportunidad de enfrentarse a su padre, la mayoría de ellos serian fáciles de convencer para unirse al lado del Lord Oscuro. Harry puso su nombre en la copa de Gryffindor y se paró junto a Draco mientras ponía su nombre en la de Slytherin. Ambos chicos esperaron a que las copas escogieran a los siguientes duelistas.

—No puedo esperar para ver al pobre idiota al que le toques de pareja— dijo Draco con una sonrisa.

—Lo sé, no le he pateado el trasero a nadie en casi seis semanas. Me voy a divertir de lo lindo con esto— dijo Harry mientras tronaba sus dedos. Draco sólo sonrió de vuelta emocionado por ver a Harry en combate, sólo lo había visto entrenar en una o dos ocasiones, pero ver al Príncipe Oscuro en un duelo era algo extremadamente raro. Las copas de Gryffindor y Slytherin se volvieron roja y verde respectivamente y dos nombres aparecieron en el aire. Draco casi se ahoga cuando vio "Draco Malfoy" junto a "Harry Potter". Miró al pelinegro parado junto a él. Harry tenía una extraña mirada en sus ojos.

—Que extraño, solo escribí Harry en el papel— dijo girando su rostro hacia el pálido Slytherin. Todos los alumnos aplaudieron a los dos chicos de sexto. Draco miró a su alrededor con nerviosismo, ¿Qué hacia ahora? No podía negarse a luchar ya que la copa había sacado su nombre, pero tampoco tenía ni una mísera posibilidad de ganarle a Harry en un duelo, no era posible ganarle, y si perdía perdería reputación frente a todos. Miró a Harry, quien le dedicó una cruel sonrisa antes de caminar hacia la plataforma. Draco lo siguió rápidamente tratando de pensar en lo que haría, antes de subir a la plataforma le susurró a Harry rápidamente.

—Recuerda Harry, soy tu amigo, tu único amigo. ¿Esta bien?, recuérdalo— Harry sólo le sonrió y le respondió en un susurro.

—No, justo ahora no lo eres, eres mi compañero para el duelo— y con eso dicho, ambos chicos subieron a la plataforma. Damien y Ron estaban mirando la escena sin atreverse a apartar la mirada de los chicos, Damien le susurró a Ron.

—¡Esto será interesante!

—Y que lo digas— Ron estaba dividido entre quien quería que perdiera. Odiaba a Draco Malfoy con todas y cada una de las células de su cuerpo, pero también quería ver que le dieran su merecido a Harry. Miraron junto a todos los demás estudiantes mientras Harry y Draco hacían una pequeña reverencia.

Harry dejó que Draco lanzara el primer ataque. El rubio se concentró en lo que Harry le había dicho antes de lanzarle el "Stupefy". "Es sólo mi pareja para el duelo, no mi amigo, ni siquiera el Príncipe Oscuro, sólo mi compañero de duelo". Harry esquivó el hechizo fácilmente y envío un *"Expelliarmus"*a Draco, quien parecía relajado cuando bloqueó el simple hechizo. Eso era precisamente lo que Harry quería, en cuanto vio que el cuerpo de Draco se relajaba, Harry le lanzó un hechizo para ponerle las piernas como gelatina. Draco apenas si pudo bloquear el hechizo y entrecerró los ojos mirando a Harry, quien le dedicó una mirada idéntica. Draco decidió que era hora de jugar como un verdadero Slytherin.

—¡Rictusempra!— gritó y el proyectil se dirigió con rapidez hacia Harry, el chico espero hasta el último momento y después, con expresión aburrida, desvió el hechizo y lo mandó de regreso hacia Draco, el rayo amarillo le dio de lleno en el pecho causando que saliera disparado hacia atrás. Draco aterrizó sobre su espalda y gimió, Harry escuchó los gritos de muchos Gryffindor apoyándolo. Draco volvió a ponerse de pie rápidamente y apuntó a Harry.

—¡JABASCO!— lanzó el hechizo que causaría que Harry vomitara larvas. Una vez más, Harry esperó hasta que el hechizo estuviera por darle y simplemente se movió fuera del trayecto del rayo haciéndolo acreedor de más aplausos y silbidos, los estudiantes de Hogwarts nunca habían visto a alguien con tan buenos reflejos. Draco comenzaba a perder la compostura, no se podía permitir perder, era un Slytherin, él no perdía en nada, así que decidió jugar sucio.

—¡SORUPTO!— siseó mandándole el hechizo de desarme a Harry, sin embargo, el chico levantó un escudo cuando el hechizo estaba por darle, el cual se desvaneció en cuanto golpeó pared invisible que lo cubría. Los estudiantes jadearon cuando vieron lo poderoso que era el escudo de Harry. Los escudos de la mayoría de los estudiantes eran nada más que una fina niebla blanca que los protegía de los más simples y débiles ataques, pero se desvanecía en cuanto un hechizo más fuerte que un "Expelliarmus" le daba. La profesora June estaba sorprendida con el escudo también, claro que sabía quien era Harry y esperaba que sus habilidades en los duelos fueran grandes, pero ese escudo era simplemente brillante, tanto que le quitó el aliento al verlo. Harry quitó su escudo y le sonrió maliciosamente a Draco.

—Mi turno— le siseó— ¡CARNESTO!— gritó Harry y un rayo de luz blanca le dio a Draco en el pecho. El rubio voló por los aires y se estrelló contra una de las paredes y después hasta el suelo. Una muy preocupada profesora June corrió hacia él, pero el rostro de Draco se había puesto completamente rojo y se había puesto de pie rápidamente. Damien y Ron estaban aplaudiendo junto con los demás estudiantes, a excepción de los Slytherin, quien miraban a Harry como si quisieran lanzarle un hechizo entre todos. Lentamente Draco apuntó hacia Harry de nuevo.

—¡RAGNAS! ¡IMPENDO!— las dos maldiciones de Draco, una detrás de la otra, se dirigían hacia Harry rápidamente. Uno de los hechizos iba hacia la cabeza de Harry mientras que el otro se dirigía a su estomago, el pelinegro sabía que su escudo no bloquearía ambos hechizos, así que dejó que sus instintos se apoderaran de él. Levitó su escudo de cuerpo completo y ambos hechizos desaparecieron cuando chocaron contra la burbuja que lo cubría de pies a cabeza. Los estudiantes jadearon, Draco incluido, no sabía que Harry podía hacer eso. La profesora June miraba boquiabierta el magnífico escudo frente a ella. Harry bajó su protección y sonrió ante la mirada sorprendida de todos, después se dirigió hacia un aterrorizado Draco, levantó su varita y lo apuntó.

—¡MPEDIMENTA!— Draco salió disparado de la plataforma y aterrizó dolorosamente sobre su espalda. Los estudiantes nunca habían visto a nadie ser expulsado de esa manera tan violenta de la plataforma, todos comenzaron a aplaudir y a gritar en apoyo a Harry mientras la profesora June se acercaba para nombrarlo ganador del duelo. Todo el salón gritaba y aplaudía por Harry. Quien veía las reacciones del mar de jóvenes y no sabía como reaccionar, bajó rápidamente de la plataforma e intentó salir del aula pero la profesora June lo detuvo.

—¡Harry Potter! Por favor pase al frente— Harry obedeció y se preguntó si lo expulsarían del club de Duelo por lo que le había hecho a Draco. Pero si no había usado ninguna maldición de magia oscura y lo que había pasado al final había sido sólo por diversión. Decidió que no le importaba si lo expulsaban, no era tan divertido si no podías utilizar ninguna maldición real. Harry se puso frente a todos junto a la profesora mientras lo miraba intensamente— Señor Potter, le importaría levantar su escudo para poder verlo una vez más— Harry se sorprendió, no esperaba eso por parte de la profesora. Se alejó un par de pasos de la profesora y levantó su varita listo para el ataque— ¡Stupefy!

Harry levantó su perfectísimo escudo de cuerpo completo y acabó con el hechizo al instante. La profesora June le sonrió ampliamente, se dirigió a los estudiantes señalando el escudo de Harry.

—Este es un perfecto ejemplo de lo que me gustaría que todos ustedes lograran, pueden ver que el señor Potter puede conjurar su escudo muy rápidamente y con mucha facilidad. Después de unas cuantas sesiones de entrenamiento y podrán igualar las habilidades del señor Potter— Harry suprimió la carcajada que se le vino. "¡Los idiotas en esta escuela no tienen ni una minúscula oportunidad de igualar mis habilidades!", pensó mientras miraba a la profesora June continuar con su discurso— Señor Potter, espero que continúe asistiendo al club de Duelo de vez en cuando, ya que sus habilidades son muy avanzadas y la clase podría aprender algo de usted.

Harry miró a la profesora, él no quería ayudar a entrenar a los estudiantes, después de todo, era mejor que fueran lo más débiles posible. Así le facilitarían la vida a Harry una vez que tomara el lugar de su padre. Harry se aclaró la garganta y miró a la profesora de Duelo.

—Sin ofender profesora, pero preferiría no perder mi tiempo. Sus estudiantes no tienen muchas esperanzas de aprender y no veo algún beneficio para mí al enseñarles. Después de todo, ese es su trabajo, ¿No?— el rostro de la profesora June se puso rojo mientras intentaba mantener su temperamento bajo control. Harry le sonrió, adoraba molestar a los profesores de Hogwarts.

—Señor Potter, no me refería a que usted enseñara algo, simplemente decía que podría mostrarnos sus habilidades con los hechizos, de ese modo sus compañeros podrían aprender— Harry se acercó a la profesora lo suficiente para que sólo ella lo escuchara.

—Estoy seguro de que sabe el porqué no se me da eso de ayudar a la gente— Harry le dedicó otra sonrisa a la profesora antes de alejarse de ella y dirigirse hacia la salida dejando a una muy sorprendida profesora June y a varios estudiantes confundidos atrás.

Cuando Harry salió del aula de Duelo se encontró de frente con un pálido James Potter.