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Harry Potter y la oscuridad — capítulo 22

La primera práctica de Quidditch a la que fue Harry fue una que nunca olvidaría. James había asistido a mirar la práctica, pero en cuanto los hermanos Potter pisaron los vestidores, Harry supo que jugar para el equipo de Gryffindor no sería fácil. Los tres chicos Weasley lo miraban con ojos entrecerrados y los gemelos sostenían sus bates amenazadoramente en sus manos. Harry sólo les dedicó un descarado guiño y se fue a cambiar. No lo asustaban en lo mas mínimo, ya había lidiado con cosas mucho más atemorizantes en su vida.

En cuanto Harry se había quitado la camisa y se estiraba para tomar las ropas de Quidditch, las cuales Lily había corrido a comprar a Hogsmeade, la puerta se abrió y la capitana del equipo junto con la otra chica del equipo, Ginny Weasley. Las dos chicas habían estado en el otro vestidor cambiando su ropa y ahora venían a dar la típica plática de equipo.

Al principio, Harry no se dio cuenta por que las dos chicas lo estaban mirando, después recordó que no traía camisa y tenía su uniforme de Quidditch en la mano. Angelina y Ginny miraban descaradamente el bien formado cuerpo de Harry, todos sus músculos. Harry les sonrió y se puso el uniforme, las chicas parecieron salir de un hipnotismo cuando Harry se movió, se miraron entre ellas y se pusieron rojas rápidamente, ninguna de ellas pudo mirar a Harry sin ponerse como un tomate por el resto de la practica.

Después de unas motivadoras palabras por parte de Angelina, todos salieron al campo de Quidditch y Harry estuvo en el aire en segundos montando de nuevo la escoba de Damien. Harry había tratado que el chico se quedara con su escoba, no se sentía cómodo pidiendo nada prestado, pero el pequeño Potter había insistido en que era vital que el Buscador tuviera una escoba rápida para poder atrapar la Snitch. Harry subió hasta el límite del campo de juego para tener una buena panorámica, no podía ver la pelotita dorada por ningún lado, así que se limitó a mira al equipo lanzándose la Quaffle y a Ron haciendo su mejor esfuerzo para cubrir los tres aros de gol. Miró a Damien volar en su Barredora 500, incluso cuando la escoba era vieja y no muy buena, el chico volaba muy bien. Harry lo miró volar y sintió un extraño sentimiento expandirse en su pecho, era algo que nunca antes había sentido. ¿Acaso estaba orgulloso? Harry sacudió su cabeza, odiaba cuando Damien provocaba emociones en él. Comenzó a volar por el campo buscando la Snitch.

Por el rabillo del ojo, Harry miro algo volar hacia él, apenas si se las arregló para salir del camino de la Bludger que se le venía encima, miró con enojo a la persona que le había lanzado la pelota, vio a un sonriente Fred Weasley regresarle la mirada. Harry maldijo por lo bajo, sabía que serían lo suficientemente estúpidos como para atacarlo mientras volaba. ¿Qué tan estúpidos serían? Inmediatamente Angelina voló hasta Fred y comenzó a gritarle, incluso cuando su gemelo ya había sido regañado por atacar a Harry, George le lanzó otra Bludger. Harry estaba listo esta vez, voló hacia la Bludger y después giró bruscamente la escoba provocando que la cola de la Nimbus 3000 golpeara la bola y la lanzó de regreso hacia George, quien apenas si pudo agacharse a tiempo. Harry le dedicó una malévola sonrisa a George, quien ya se había puesto rojo ante su fallido intento de darle a Harry con la Bludger.

Harry miró a Damien volar hacia George y comenzar una acalorada discusión con él. Ron y Ginny también estaban distraídos y parecía que la practica se había detenido, Angelina se giró para ver a Damien gritándole a George por atacar a Harry, eso era suficiente, la capitana sacó el pequeño silbato que llevaba con ella y le dijo a todo el mundo que bajaran de nuevo, detendría la practica hasta descubrir que les pasaba a todos con Harry.

Antes de que alguien pudiera detenerlo, Fred lanzó otra Bludger hacia Harry, ni siquiera había apuntado bien, estaba muy molesto ante el regaño de Angelina así que solamente mandó la Blodger a volar. Inmediatamente Harry salió del camino de la pesada bola, sintiéndose furioso por ser el blanco nuevamente. Sin embargo, nadie se dio cuenta de que en ese preciso momento Ginny estaba volando de regreso al suelo, cuando Harry salió del camino de la Bludger, ésta se dirigió inesperadamente hacia Ginny y le dio en la parte delantera de su escoba ocasionando que la pelirroja cayera de la escoba. Ginny gritó ante el golpe tan violento, estaba cayendo rápidamente, definitivamente se iba a romper el cuello, estaba muy alto.

Harry reaccionó sin pensar, en cuanto escuchó a Ginny gritar se lanzó en picada hacia ella. Un extraño sentimiento de Déja Vu lo invadió de inmediato mientras se acercaba volado a gran velocidad a la pelirroja. Voló casi en picada hacia la chica, sabía que si no la atrapaba a tiempo él también sufriría una caída bastante fea, ya que no era posible que retomara el vuelo si bajaba demasiado. Harry se estiró lo más que pudo y atrapó a la chica por la cintura al mismo tiempo que tiraba de su escoba para nivelarla, justo a tiempo.

Ginny había cerrado los ojos y sólo los abrió al sentir un par de fuertes manos aferrar su cintura, sintió como la atraían hasta quedar segura pegada a ese fuerte pecho, rápidamente escondió la cabeza en el pecho de su salvador. Ginny miró hacia arriba para ver quien la había salvado, unos brillantes ojos verdes se encontraron con los suyos y Ginny sintió que su corazón se detenía, Harry la estaba mirando, de una forma idéntica a como lo había hecho… hacia cinco meses. La pelirroja sintió que sus ojos se llenaban de lagrimas. No había ninguna duda, Harry era su misterioso salvador. Él era el que había arriesgado su propia vida, dos veces ahora, para salvarla. Ginny se secó los ojos justo antes de llegar al suelo, se sentía tan avergonzada por la forma en la que había tratado a Harry. El pelinegro se bajo de la escoba y con cuidado puso a Ginny sentada en el piso, la chica estaba temblando. Harry escuchó a los otros cinco jugadores aterrizar y correr hacia ellos, se apartó para que los tres chicos Weasley pudieran abrazar a su hermana, casi lloraban y seguían repitiendo cuanto lo sentían. Angelina y Damien también intentaban tranquilizar a la temblorosa chica. James estaba de pie junto a ellos en un instante e inmediatamente comenzó a reprender a Fred por haber sido tan descuidado. Ginny se zafó de los abrazos de sus hermanos y comenzó a buscar a Harry. Fue entonces que se dieron cuenta que Harry no estaba, Damien y James miraron a su alrededor, sorprendidos que Harry se hubiese escapado así. Los tres chicos Weasley se miraban bastante avergonzados, la persona a la que habían estado molestando acababa de salvar a su hermanita.

—¿En dónde está Harry?— preguntó James mirando a Damien.

—No lo sé. Desapareció — Damien miró hacia los vestidores esperando poder ver a su hermano.

—Iré a buscarlo — dijo Angelina apresurándose a ir hacia los vestidores.

—Fue... fue él — dijo Ginny con una voz que fue apenas un susurro.

—¿Quién? — preguntó Ron sin dejar de sobarle los hombros, Ginny seguía temblando de pies a cabeza.

—Él... Ron, fue Harry. ¡Él me salvo!— Ginny no podía parar de castañear sus dientes.

—Lo se, Gin, todos lo vimos. Salió disparado hacia tí. Nunca vi a nadie volar tan rápido — dijo Ron sonando asombrado. James trató de llevarse a Damien aparte para darles a los cuatro hermanos un poco de tiempo. Todos estaban sentados en el pasto del terreno de juego y James se dio cuenta de que ya les había dado suficiente tiempo para recuperarse del shock, los llamó a todos y les indicó que regresaran al castillo.

—No, Ron no... no estoy hablando de hoy. ¡Fue Harry! El chico que me salvó de mi caída desde el techo, en Hogsmeade, fue él Ron. ¡Fue Harry!— Ginny estaba histérica ahora. Los tres Weasley se miraron entre sí sorprendidos. No era posible. James y Damien también se miraron sin creerlo. Ginny probablemente aún seguía en shock.

—Gin, tal vez sólo tuviste un Déja Vu. Me refiero a que estuviste en la misma situación, así que es natural que pensaras que ambas personas eran la misma, esta bien, Ginny — intentó consolarla Damien. Ginny se puso de pie rápidamente con la furia invadiendo su rostro.

—¡Te estoy diciendo que fue él! Te dije que lo reconocería. Pensé que era él la primera vez que lo vi pero después de saber quien era pensé que no era posible. Pero ahora, la forma en la que me miró y en que me sujetó. ¡No tengo ninguna duda! Fue Harry quien me salvó — James decidió que era tiempo de regresar al castillo. Esa plática no se debía de hacer en el exterior así como así. Los apresuró hacia el castillo para poder continuar con la discusión. Una vez que los cuanto chicos Weasley, Damien y James estuvieron sentados cómodamente en la sala de estar de la habitación de James y Lily, el Animago le pidió a Ginny que le explicara todo. Después de escuchar su versión de la historia, James decidió que en efecto, había una posibilidad de que Harry la hubiese salvado hacia 5 meses en Hogsmeade.

—¿Estas segura de que usaba una máscara plateada? — preguntó James a Ginny, ella asintió con la cabeza —, entonces es probable que en verdad haya sido Harry, ya que siempre usaba una máscara plateada cuando salía a sus misiones — informó James a los cinco jóvenes.

—¿Por qué? — preguntó George.

—Bueno, supongo que Ya-Saben-Quién no quería que nadie pudiera ver a Harry y lo reconociera, especialmente que se enteraran que es mi hijo — respondió James y los cinco jóvenes notaron la nota de dolor en su voz.

—Eso es terrible, Harry tenía que usar una máscara cada vez que salía. ¡Eso es simplemente cruel — dijo Ron. Damien miró a su amigo con curiosidad, sabía todo el resentimiento que le tenía a Harry, y ahora se daba cuenta que el pelirrojo podría estarse sintiendo culpable por odiar a Harry, ya que aparentemente ahora su hermanita le debía la vida.

—Lo sé, pero eso quedó en el pasado. Es muy interesante el hecho de que Harry te salvara Ginny, pero ahora que lo pienso, todo tiene sentido — dijo James.

—¿Cómo es que todo tiene sentido? — pregunto Fred mirando confundido a James.

—Bueno, Harry salvo a los hijos de Madame Pomfrey de los Mortífagos, así que pienso que tal vez eso de que salvara a Ginny no es tan difícil de creer — los cinco adolescentes comenzaron a preguntarle cosas a James acerca de Harry salvando a los hijos de Madame Pomfrey. James se rió ante sus rostros y respondió que los detalles no eran importantes, lo importante era encontrar a Harry. James decidió que iría a hablar con Dumbledore sobre eso, las cosas cada vez iban mejor para lograr la libertad de Harry.

…................................

Ginny encontró a Hermione en la sala común rodeada de su usual mar de libros, todos abiertos y esparcidos por el escritorio. La pelirroja corrió hacia ella y rápidamente le dijo lo que había sucedido entre Harry y ella en la practica de Quidditch. Decir que Hermione estaba sorprendida era poco, su abundante cabello parecía levantarse más y más conforme escuchaba el relato, al principio no le creyó a la pelirroja, pero después de escuchar a Ron y Damien repetir el incidente con los hijos de la enfermera escolar fue que le creyó. Sin embargo no se miraba feliz de que el salvador hubiese sido Harry, y nadie la culpaba. Los cuatro adolescentes se dirigieron a cenar, en cuanto entraron al Gran Comedor miraron al adolescente de cabello desordenado sentado en la mesa de Gryffindor. Ginny se apresuró a ir hacia él mientras intentaba hacer que su corazón dejara de latir tan rápido. Se sentó justo frente a Harry, pero él no la miró, Ginny respiró hondo y lo miró directamente.

—¿Harry? — el chico la miró sin ninguna emoción en los ojos —, ¿por qué no dijiste nada? — casi susurró Ginny sin poder contener las emociones. Harry sonrío de lado y dejó caer su cuchara en el plato.

—Señorita Weasley, según usted yo no podía ser alguien conocido para usted, ¿por qué debí de haberme molestado en corregirla? ¿qué diferencia hubiera hecho?

—¿Diferencia? Claro que habría una diferencia. Por Merlín, ¡Harry me salvaste la vida! Quería agradecerte — Ginny no podía creer que Harry no le daba importante a eso, el chico se quedó sin palabras durante unos segundos y después recuperó la compostura.

—Bueno, no necesito que me des las gracias, especialmente si vienen de tu parte! — dijo rudamente.

—Puedes pretender todo lo que quieras Harry, pero puedo ver que esto si te afecta. Arriesgaste tu vida para salvarme. No esperas que me crea que no te importa eso — Ginny sonrío ante la expresión enojada de Harry.

—¡No te hagas ideas tontas, Weasley! Sólo porque te salvé no quiere decir que no disfrute destruirte después — Harry sonrío ante el shock reflejado en el rostro de la pelirroja. Parecía que luchaba por sacar palabras para responder la amenaza de Harry.

—Puedes amenazarme todo lo que quieras Harry, pero no salvas a alguien dos veces sólo para decir que puedes destruirlo. Simplemente no tiene sentido.

—¿Quién dice que me importa que tenga sentido? — sonrío Harry. Ginny decidió que tratar de hablar con el chico cuando estaba de un humor como ese no tenía mucho beneficio. La pelirroja se levantó y se alejó de él sin decir otra palabra. Ron y Damien reemplazaron a la chica, Harry respiró hondo, comenzaba a tener dolor de cabeza.

—¿Qué? — le espetó a los recién llegados.

—Sólo quería decir... que estoy agradecido por haber salvado a mi hermana y...— Ron se detuvo y le dedicó a Damien una graciosa mirada. Después de que el chico asintiera con la cabeza, Ron continuó —,… y que quería decir que lo siento... por el ataque esa vez que no traías varita, no debí hacerlo. Lo lamento.

Era evidente que esas palabras le causaban un gran dolor al pelirrojo por el sólo hecho de decírselas a Harry, quien disfrutó al máximo la incomodidad del chico. Le dedicó a Damien una mirada calculadora, sabía que eso había sido obra del pequeño Potter, pero Harry no planeaba facilitarles las cosas a esos dos.

—Disculpa... no aceptada — dijo Harry lentamente al pelirrojo. La cabeza de Ron se giro rápidamente para dedicarle una mirada de sorpresa a Harry, Damien fue e primero en hablar.

—Harry, ¿pero qué dices?— Harry se giró hacia su hermano.

—Sólo digo que me importa un soberano cacahuete las disculpas de él, sus hermanos y su hermana! Sólo por el hecho de que no haya querido ver a la chica desparramada sangrientamente en el campo de juego no significa que tenga algún tipo de compasión por ella o por cualquiera de ustedes — Harry suprimió la gran sonrisa que le provocó ver las expresiones horrorizadas de los chicos antes de ponerse de pie y alejarse de la mesa. *"¡Eso se sintió bien!"*pensó Harry mientras se dirigía a su dormitorio.

….............................

Los siguientes días pasaron, Harry no fue molestado por ninguno de los miembros de la familia Weasley, el único momento en el que veía a Ginny era en los entrenamientos de Quidditch, la chica hacia infructuosos intentos de saludarlo, pero él siempre la ignoraba. Se había dado cuenta de que, a pesar de las duras palabras que les había dicho, los chicos Weasley aún lo trataban bastante bien. Damien seguía igual, molestando a Harry, quien hasta ese momento no sabía que tenía tanta paciencia escondida, tanta que se las había arreglado para no lastimar al niño enfadoso.

La primera vez que Harry se había encontrado con Draco después de haber sido nombrado buscador de Gryffindor era algo que jamas podría olvidar. Se habían encontrado en la biblioteca justo antes de la cena, ya que así estaría repleta de estudiantes. Harry siempre decía que si querías que algo no se escuchara por accidente tenías que ir hacia donde hubiera mucha gente, de ese modo todos estarían demasiado ocupados en sus asuntos como para prestarte atención. Aún con la molesta bibliotecaria, Madame Pince, la biblioteca siempre estaba llena de murmullos por parte de los estudiantes. Draco le había dedicado una horrible mirada a Harry mientras se sentaba a su lado.

—¿Qué pasó, Draco? ¿Por qué te ves tan deprimido? ¿Se te olvido el hechizo que usas para peinarte? — bromeó Harry.

—¡Cállate, Harry! ¿Cómo pudiste hacerme esto? ¡Primero el Club de Duelo y ahora esto — Draco se escuchaba furioso, aún cuando sólo susurraba.

—Por una vez en tu vida, Draco, ¿Podrías hacer que tus palabras tengan sentido cuando hablas? — respondió Harry.

—¿Cómo pudiste aceptar ser Buscador para Gryffindor? ¡No puedo creerlo! Primero me pateas el trasero en ese duelo, aún cuando soy tu mejor amigo! ¡Después vas y te conviertes en el asqueroso Buscador! ¿Sabes que creo? ¡Creo que estas disfrutando Hogwarts de más, y también creo que te gusta ser un Gryffindor, ya que te empeñas en honrar a esa casa! — Draco se dio cuenta inmediatamente de lo lejos que había ido con ese comentario. Miró con temor a Harry, todo el enojo se había esfumado de sus ojos grises. Harry apretaba los dientes y sus manos se habían cerrado fuertemente en puños. Draco podía ver lo fuerte que cerraba los puños, ya que los nudillos del chico se habían puesto blancos.

—Primero que nada, Draco, deberías agradecerle a todos tus Dioses que en efecto eres mi mejor amigo, de otra forma esas palabras habrían dado como resultado tu terrible y prematura muerte! En segundo lugar, el duelo fue tu culpa! Tú fuiste el que intentó darme con dos hechizos a la vez. Yo solamente me defendí. Y en tercer lugar, no vayas por ahí sacando tus propias conclusiones. Deberías conocerme mejor, si acepté ser el Buscador de Gryffindor entonces hay una muy buena razón para eso — Draco se miraba más calmado ahora mientras murmuraba sus disculpas.

—Entonces, ¿Por qué te volviste buscador de Gryffindor? — preguntó Draco.

—Te enterarás en el juego — fue toda la respuesta que dio Harry.

—No, Harry, por favor. Tienes que decirme. Soy el Buscador de Slytherin y de ninguna manera voy a competir contra tí de nuevo, en nada! — casi lloriqueó Draco. Harry no pudo evitar reír ante la mirada de desesperación de su amigo.

—No te preocupes Draco, sólo preparate para el juego, asegurate de estar listo. Déjame el resto a mí — y dicho esto, Harry salió de la biblioteca dejando a un muy preocupado Draco detrás.

…............................

Faltaban dos días para el gran juego entre Gyffindor y Slytherin, y todo lo que Harry hacia era practicar. Tenían practicas casi todas las noches y Harry comenzaba asentir algo de respeto por la capitana del equipo por su dedicación. Angelina Johnson podía ser muy intimidante en algunas ocasiones, Harry se alegraba de que James ya no fuera a las practicas, ya no soportaba tenerlo tan cerca durante tanto tiempo.

Harry, Damien y Ron regresaban de una de sus practicas nocturnas. Damien intentaba explicar las diferentes tácticas que utilizarían contra los Slytherin, también las que habían usado ya y que no les habían funcionado. Harry usualmente podía bloquear a Damien e ignorarlo completamente, pero por alguna razón, esa noche Harry no pudo hacerlo.

Los tres chicos se aproximaban a las escaleras que los llevarían hacia el retrato de la Dama Gorda cuando de pronto, Harry sintió la familiar quemazón en su frente incrementar más y más. Damien se dio cuenta de que algo andaba mal cuando Harry murmuró algo para sí mismo, algo que sonó a "No, no a hora". El pequeño Potter se giró justo a tiempo para ver a su hermano mayor llevarse una mano a la frente e inmediatamente caer de rodillas.

—¡Harry! — gritó Damien y corrió hacia él. Ron se giró ante el grito de su amigo y también salió disparado hacia Harry. Éste estaba de rodillas y jadeaba de dolor, podía escuchar a Damien gritando y preguntándole que pasaba, pero no podía hablar, el dolor era demasiado intenso. Harry nunca había sentido algo tan doloroso en su vida, su cicatriz estaba en llamas, su cabeza punzaba y sentía como si estuviera apunto de partirse en dos. Su cicatriz nunca le había quemado de una manera tan intensa.

Damien tomó a Harry por los hombros intentando ver que sucedía, podía ver los ojos de Harry cerrados fuertemente y trataba desesperadamente de no gritar. Damien sintió el pánico invadirlo "¿Qué le pasa? ¿Qué está sucediendo?". Harry no pudo soportarlo más y dejó salir un grito de dolor cuando sintió el dolor en su cicatriz empeorar. Damien también estaba hincado frente a Harry cuando miró un hilo de sangre salir de la nariz de Harry. Eso fue suficiente para hacer que el corazón de Damien subiera hasta su garganta, se giró para mirar a Ron, que estaba inclinado sobre los dos Potter sin saber que hacer.

—¡Ron! ¡Ve por mi papá! ¡Rápido, Ron! — Ron se giró inmediatamente y corrió hacia la habitación de James. Damien trataba de ayudar a Harry, pero no sabía que hacer. Por suerte, Ron se había encontrado con James en las escaleras y le había dicho rápidamente lo que pasaba. Damien levantó la cabeza para ver a James correr hacia ellos, suspiró aliviado, su papá estaba aquí, él sabría como ayudar a Harry. En cuanto James llegó hasta sus hijos miró horrorizado la condición en la que se encontraba Harry. Su hijo estaba en el piso, sangrando abundantemente por la nariz y gemía débilmente pero lleno de dolor, parecía que Harry estaba por desmayarse.

—¡Merlín! ¿Qué sucede?, ¡Harry! Harry, ¿Estás bien? ¿Qué pasó? — James se había tirado al suelo también intentando ver que le pasaba a Harry.

—¡No lo sé! Estaba completamente bien y un minuto después se sujetó la frente y cayó de rodillas! ¡Su nariz comenzó a sangrar! ¡No sé por qué! — dijo Damien rápidamente a su padre.

James entró en pánico, había visto esto antes, la primera vez que había visto a Harry después de su captura, en Grimmauld Place. Harry había sufrido un dolor tremendo, pero no había sangrado por la nariz. James no podía entender el por qué su hijo sufría de esa forma. Rápidamente tomó a su hijo mayor en brazos y corrió hacia la enfermería. Probablemente no habría podido levantar a Harry tan fácilmente, pero el mirar a su hijo sangrando y sufriendo de ese modo había causado un flujo masivo de adrenalina en su cuerpo. James entró por las puertas de la enfermería con Damien y Ron pisándole los talones.

—¡Poppy! ¡Poppy ayuda! — gritó James. De inmediato, la enfermera salió rápidamente de su oficina.

—Señor Potter, que es lo que... ¡Oh no! ¡Harry! ¿Qué pasó? — Poppy corrió hacia ellos y le ayudó a James a poner a Harry sobre una de las camas. Harry ya se había desmayado debido al dolor y yacía inmóvil en la cama de la enfermería.

—¡Es su cicatriz, Poppy! — dijo James mientras ella inspeccionaba al muchacho con su varita.

—No le había pasado algo así antes — murmuró Poppy para sí misma, refiriéndose al sangrado de la nariz, pero James la escuchó.

—¿A qué te refieres con "antes"? ¿Te refieres a esa vez en el Cuartel? — James tenía el presentimiento de que Poppy se refería a otra ocasión. La enfermera se dio cuenta de que James la miraba calculadoramente, así que se giró y comenzó a sacar botecitos de pociones, —, ¿Poppy? — insistió James esperando una respuesta. Poppy suspiró mientras miraba a James a los ojos.

—No, me refiero a las últimas dos veces que ha venido a verme — James se quedó ahí de pie, sin moverse. Harry había sufrido más ataques de ese tipo antes. ¿En dónde había estado James en esas ocasiones? ¿Cómo es qué no se dio cuenta que Harry estaba sufriendo? —, la ultima vez fue hace unas dos semanas. Vino a verme en la noche, como a las 11. Me sorprendió que no lo atraparan, pero estaba sufriendo mucho. Vino para que pudiera darle algo para el dolor — respondió Poppy mientras hacia que una poción color azul bajara por la garganta del chico inconsciente.

James no podía creerlo, Harry había estado sufriendo y James no sabia nada. "¿Qué clase de padre soy?", pensó con amargura. Se dio cuenta de que Damien y Ron estaban de pie junto a la puerta, sin saber si debían de acercarse o no. James se apresuró ir hasta ellos y convencer a Damien de que fuera a traer a su madre, los dos chicos salieron de la enfermería rápidamente dejando a James acercarse de nuevo a Harry y Poppy. El chico aún no había despertado y James se estaba preocupando más y más.

—Poppy, ¿Qué pasa? ¿Por qué no ha despertado aún? — Poppy miró a James con ojos cansados.

—Señor Potter, creo que es mejor que el profesor Dumbledore le explique, él entiende la situación mejor que yo — James se miraba completamente perdido ahora.

—¿El profesor Dumbledore? ¿Cómo es qué él sabe que le pasa a Harry? No lo entiendo — como si lo hubiesen invocado, el profesor Dumbledore llegó con una Lily que se miraba bastante preocupada. James agradeció que Damien y Ron no vinieran con ellos.

—¡James! ¿Qué pasó? ¡Damien dijo que Harry sufrió un colapso! ¿Qué está pasando? — pregunto Lily mientras se apresuraba a acercarse a James y Harry. James la abrazó para intentar reconfortara, logró calmar a Lily rápidamente, ambos miraban sin saber que hacer al inmóvil Harry que yacía en la cama. El profesor Dumbledore habló por primera vez desde que había entrado en la habitación.

—Creo que es mejor si vamos a la oficina a hablar. Poppy, ¿te gustaría acompañarnos? — Poppy negó con la cabeza.

—No, Director. Me quedaré aquí en caso de que Harry despierte — los dos padres siguieron al Director hacia la oficina de Poppy. Una vez que la puerta se cerró, James fue el primero en hablar.

—¿Qué está sucediendo, Dumbledore? ¿Harry esta enfermo? Poppy dijo que ya había venido a verla dos veces antes, ¿Qué es lo qué le sucede? — el profesor Dumbledore les dedicó una larga mirada a los Potter, como si intentara ver si podrían con la verdad.

—James, Lily de verdad quería decirles todo ya que tuviera toda la información, pero debido a las circunstancias les tendré que decir todo ahora. Desearía tener mejores noticias — a este punto, James y Lily podían sentir sus corazones latir rápidamente mientras el miedo invadía sus cuerpos.

—Dumbledore, por favor, díganos, ¿qué está pasando? — dijo Lily con voz temblorosa. Dumbledore miró directamente los ojos esmeralda de Lily antes de suspirar profundamente.

—¿Recuerdan la Profecía? — preguntó a los padres. James casi suelta una risotada ante la pregunta. Claro que recordaba la Profecía, esa maldita cosa les había arruinado la vida a él y su esposa, había apartado a su bebe de sus brazos y era la responsable de que sus corazones se rompieran un poco cada que Harry les dedicaba palabras duras todos los días —, recordaran que dice que "ninguno de los dos podrá vivir mientras siga el otro con vida". Me temo que la condición de Harry se refiere a esa parte de la Profecía. Si miran bien, el dolor proviene de su cicatriz, ésta misma fue hecha por Voldemort. Como lo pensaba, la cicatriz es la forma en la que Voldemort marca a Harry como un igual. Dándole esa cicatriz a Harry, Voldemort no sólo lo marcó como su heredero, sino también lo marcó como la razón su propia caída. "Y el señor tenebroso lo señalará como su igual". Pero creo que el lugar en el que está la cicatriz de Harry es importante — Dumbledore pausó un momento tratando de tomar valor para decirle a los padres la siguiente parte.

—La cicatriz está marcada en el lado izquierdo de su frente, pero no sólo ahí, sino también en su alma, su fuente de vida, en otras palabras, la cicatriz esta conectada directamente con el corazón de Harry — Dumbledore se detuvo de nuevo dejando que James y Lily digirieran lo que les acababa de decir —, ahora, el dolor que experimenta Harry sólo sucede cuando Voldemort se siente especialmente feliz o enojado. Al menos eso es lo que Harry le ha dicho a Poppy. Harry también comentó que el dolor se incrementaba cuando él estaba cerca de Voldemort, si se encontraban lejos el uno del otro entonces no importaba lo enojado que estuviese Voldemort, no le afectaba al chico. Sin embargo, como dice la Profecía, Harry y Voldemort no pueden coexistir juntos, por lo que asumo que el dolor se intensifica en Harry, el que aún sea menor de edad cambien afecta, Voldemort es él más dominante ahora, así que el que sufre es Harry. Sin importar lo fuertes que hayan sido estos ataques antes, dudo mucho que Harry se haya desmayado en alguna de esas ocasiones, así que pienso que estoy en lo correcto al creer que estos ataques se están volviendo más fuertes y dolorosos.

—Entonces, ¿qué significa eso? ¿Cómo podemos arreglarlo? — preguntó James mientras sentía como el nudo que sentía en su estomago se apretaba más y más cuando Dumbledore le dedicó una seria mirada.

—No hay nada que podamos hacer, lo siento James, Lily. No hay forma de deshacer el hechizo que Voldemort hizo. Como dije, la cicatriz no esta hecha sólo en el cuerpo de Harry, también esta marcada en su mente y alma. La cicatriz tiene una conexión a su corazón, es irreversible — James explotó ante eso.

—¿A qué te refieres? ¡Es irreversible! Nada es irreversible cuando se trata de magia. ¿No le puedes dar una poción, o algún hechizo que puedas realizar? — James sabíaa que, aunque siguiera gritando, no tenía solución. Si hubiera una cura, Dumbledore ya la hubiera encontrado. Lily estaba sentada en silencio, lágrimas de angustia bajaban lentamente por sus mejillas.

—En verdad lo siento, James — dijo Dumbledore dedicándole a James una triste mirada.

—Entonces, ¿qué es lo qué podemos hacer? — preguntó Lily en voz baja.

—Lo único que podría liberar a Harry de ese tormento sería la caída de Voldemort — explicó Dumbledore. Lily y James se quedaron en shock.

—¿Si... si Harry no mata a Quién-Usted-Sabes, entonces que pasará con él? — preguntó Lily temiendo la respuesta.

—Me temo que si Harry no cumple la Profecía, entonces el dolor que siente ira creciendo. Si el dolor continua elevando su nivel y se intensifica como ha estado sucediendo, entonces el corazón y cuerpo de Harry no serán capaces de soportarlo. Si Harry no mata a Voldemort, el dolor que le provoca la cicatriz terminara matándolo — finalizó Dumbledore tristemente. James se levantó, no podía permanecer sentado por más tiempo. Se plantó frente al Director y se pasó una mano por su alborotado cabello tratando desesperadamente de contener las lágrimas. "¿Cómo era posible que esto estuviese pasando?".

—¿Cree que Quién-Usted-Sabe sepa de esto? — preguntó de repente. Por alguna razón James quería saberlo.

—No creo que lo sepa. No sabe que el dolor que le causa la cicatriz probablemente mate a Harry con el tiempo. Por lo que Harry le ha dicho a Poppy, Voldemort trata de no enojarse cuando Harry está cerca. La razón por la que Harry sufre tanto estando en Hogwarts es por que Voldemort no sabe que el dolor se ha intensificado tanto, de que Harry no debe estar cerca de él para sufrir de esa manera — James asintió con la cabeza a Dumbledore. Era un concepto bastante extraño, el pensar que el mago más perverso de todos los tiempos de verdad se preocupara por mantener controlado su temperamento para proteger a Harry. *"Aún así lo está matando"*pensó James. Antes de que pudiera decir otra cosa, el Director escuchó la voz de Harry desde la otra habitación. Inmediatamente los tres adultos corrieron a la sala de enfermería. Harry intentaba salir de la cama mientras protestaba contra Poppy, quien intentaba mantenerlo recostado.

—Por Salazar bendito, Poppy, ya te dije que estoy bien. ¡No me quedaré a pasar la noche aquí! Estoy bien, déjame ir — decía Harry mientras trataba de alejar las manos de Poppy de él.

—¡Harry! Te desmayaste! Estás cubierto de sangre. Déjame revisarte para ver si hay algún otro daño — James y Lily sintieron las lágrimas renovarse en sus ojos. Por supuesto que había más daño en él, y habría mucho más en el futuro si Harry no cambiaba de parecer sobre Voldemort. Harry se detuvo por un instante, en cuanto Poppy apartó sus manos de él, saltó fuera de la cama — ¡Harry! Regresa aquí en este instante! — exclamó Poppy.

—Estoy bien, por Merlín, eres peor que Bella — dijo Harry sin siquiera pensarlo. El rostro de Poppy empalideció mientras luchaba por controlarse —, perdón — murmuró Harry —, pero de verdad que lo eres, ambas me tratan como si estuviera hecho de cristal, es insultante.

Poppy no dijo nada, en lugar de eso, se giró y tomó uno de los frascos, fue entonces que notó a los tres adultos detrás de ella. Harry siguió la mirada de la enfermera y rápidamente cambió su expresión por una de odio. James estaba por ir hacia él cuando escuchó un susurro.

—No le digan nada de lo que hemos discutido, tenemos que ser cuidadosos. Hablaré con él cuando sea el momento apropiado, ¿de acuerdo?— la voz de Dumbledore resonó en sus oídos y James asintió levemente con la cabeza antes de dirigirse hacia su hijo. James suprimió la urgencia de abrazar a Harry. Miró los ojos inyectados de sangre del adolescente y la sangre seca en su túnica y sintió su corazón romperse. Harry le dedicó a James una aburrida mirada antes de dirigirse a la puerta ignorando a Lily y Dumbledore. Poppy le dio a James un poco de poción para el dolor y una para dormir sin sueños dedicándole una mirada comprensiva. James fue detrás de Harry sin dejar de pensar en como solucionar el problema de Harry. No perdería a Harry, no de nuevo.