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Harry Potter y la oscuridad — capítulo 30

Dumbledore estaba en serios problemas. No sólo estaba recibiendo cartas de enojo por parte de los padres exigiendo saber porqué los Mortífagos habían podido entrar en Hogwarts, sino que el Ministerio también lo presionaba.

Poco después de que James, Lily y Sirius dejaran su oficina la noche que Harry había escapado, el Ministro de Magia llegó vía Flu. Cornelius Fudge no intimidaba a muchos hombres, y ciertamente no intimidaba a Albus Dumbledore, sin embargo, Fudge sabía que las circunstancias forzarían a Dumbledore a hacer lo que el Ministro quisiera. Fudge le dijo a Dumbledore que, como había fallado en vigilar a Harry, ahora el Ministerio se haría cargo.

Sin importar lo que dijera Dumbledore o lo mucho que tratara de controlar la situación, Fudge insistía en que Dumbledore ya había tenido su oportunidad con Harry. El chico había estado al cuidado del Director por cuatro meses y después se las había arreglado para volver con Lord Voldemort. Ahora Harry sería cazado por el Ministerio.

James y Sirius habían sido advertido que serían vigilados muy de cerca, debido a su relación con Harry, no les confiarían la captura del chico. Las órdenes dadas a todos los Aurores eran claras, encontrar al Príncipe Oscuro y llevarlo a cumplir su condena del Beso del Dementor justo después de su captura. No habría juicio ni oportunidad de escapar. Fudge sabía que si capturaban y castigaban al Príncipe Oscuro, podría ganarse la confianza de la comunidad mágica de nuevo. Con los recientes ataques, a Fudge le costaba trabajo pretender que tenía el control.

James y Sirius se dieron cuenta de que no podían hacer nada sin estar bajo la vigilancia constante de los Aurores. Esto no sólo insultaba su estatus de Aurores de alto rango, pero los hacía sentir como criminales. A pesar de eso sabían que no había duda que, de ser uno de ellos el que capturara a Harry, nunca lo entregarían al Ministerio. James había regresado a su trabajo como Auror ya que no tenía razón para quedarse en Hogwarts.

Aún cuando Dumbledore les había intentado explicar a todos los de la Orden exactamente lo que le había pasado a Harry, muy pocos estuvieron de su lado. La mayoría de la Orden tenían hijos o algún otro pariente que asistía a Hogwarts. La idea de que alguno de ellos hubiese sido herido o asesinado durante el ataque de los Mortífagos era escalofriante. A excepción de la profesora McGonagall, el profesor Snape y los tres Merodeadores, nadie más quería tener nada que ver con la supuesta inocencia de Harry. Muchos no creían lo que decía Dumbledore sobre el hecho de que Harry era el Elegido. Por lo que ellos sabían, ya le habían dado una oportunidad y la rechazó al volver voluntariamente con Lord Voldemort. Ahora el Ministerio se ocuparía de él como quisiera.

Damien también sufría. Casi toda la escuela había visto el ataque de los Mortífagos y estaban sorprendidos por haber visto a Harry Potter tomar la mano de Bellatrix Lestrange y desaparecer por voluntad propia. Los rumores comenzaron a sonar diciendo que Harry era ni más ni menos que el Príncipe Oscuro, el hijo adoptivo de Lord Voldemort. Como resultado, Damien estaba siendo objeto de muchos chismorreos. Constantemente lo detenían para preguntarle si los rumores eran verdad y que como se sentía ante el hecho de que su hermano fuera un asesino. La mayoría de los Gryffindor estaban horrorizados por que un asesino hubiese pasado tanto tiempo con ellos, era un milagro que nadie saliera herido. Ron y Hermione habían tratado lo mejor que podían para proteger a Damien de los otros estudiantes, quienes estaban determinados a hacerlo pagar por todos los crímenes de Harry. Sólo había una persona que había reaccionado diferente ante la noticia de que Harry era el Príncipe Oscuro. Neville Longbottom había hecho su camino hacia la oficina de Dumbledore para demandar la verdad. En ese momento, Damien y Lily estaban a plena conversación con el Director.

**—¿**Señor Longbottom? ¿Qué puedo hacer por usted? — preguntó Dumbledore lo más cortésmente que pudo.

**—¿**Es verdad? — preguntó simplemente Neville, el profesor Dumbledore bajó la cabeza y dio un gran respiro.

**—**Neville, lo siento muchísimo. Debí haber hablado contigo acerca de esto mucho antes, pero yo esperaba que pudieras hablar con Harry y…

—¡Hablar con él! ¿Por qué? ¿Por qué querría hacer eso? ¡Por qué estaba aquí! ¿Desde cuándo aceptan asesinosen Hogwarts? — Neville no vio el escalofrío que recorrió a Lily y Damien cuando gritó la palabra "asesino". Neville sabía que el Príncipe Oscuro era el responsable de la muerte de sus padres. Entendía que sus padres habían sido asesinados por ordenes de Voldemort, pero había sido el Príncipe Oscuro quien los había asesinado.— ¡Él mató a mis padres! ¡Es leal a Voldemort, usted lo sabía! ¡Lo sabía y aún así lo hiciste compartir habitación conmigo! ¿Cómo pudo, profesor? — Neville tenía lágrimas de ira en sus ojos.— Y tú…— le gritó a Damien.— Tú también lo sabías ¡Y lo tratabas como si fuera un chico normal! ¡Nos hiciste acercarnos a él! Ser gentiles con él. ¡Creí que eras mi amigo pero me traicionaste horriblemente!

Damien no sabía que decir, sólo aceptó todo lo que le gritaba Neville, después de todo, tenía todo el derecho de estar molesto. Había perdido a sus padres, su vida entera había sido destrozada por lo que Harry había hecho.

**—**Neville, por favor, no hagas a Damien Potter responsable por tratar de cambiar a Harry. Lo hizo siguiendo mis órdenes, esperaba que tal vez Harry cambiaría y regresara a donde pertenece.

**—¡**El único lugar al que pertenece, es Azkaban! — dijo Neville con los dientes apretados.

—Neville, por favor, toma asiento, necesito explicarte muchas cosas.— Dumbledore hizo una seña para que Neville tomara asiento.

**—¡**No necesito escuchar nada de lo que me diga! Ya estoy harto de esto. Se lo conté a mi abuela, llegará en cualquier momento. ¡Me voy de Hogwarts, profesor! ¡Después de lo que me hizo no puedo soportar estar cerca de usted o de Hogwarts! — Neville salió de la oficina negándose a hablar con nadie.

Neville se fue esa misma tarde diciendo que nunca volvería. Dumbledore estaba conmocionado por la partida de Neville y sin importar lo que le dijeran, seguía culpándose a sí mismo. La atmósfera era tan tensa que Damien había pedido irse de Hogwarts antes de las vacaciones de Navidad. Viendo la actitud que muchos tenían hacia el chico, Dumbledore accedió y Lily y Damien se fueron de Hogwarts unos días antes de la fecha oficial de vacaciones.

…....................................

Harry estaba feliz de haber vuelto a casa. La primera noche había dormido profundamente por primera vez en meses. Sin embargo, sabía que no podía posponer la platica pendiente que tenía con Lord Voldemort. Harry sabía que tendría un dolor de cabeza monumental cuando terminara de explicarle como James Potter lo había seguido a todos lados y la forma en la que lo había maltratado Moody.

La platica había resultado en que, en cuanto Harry había llegado a la parte de su llegada a Grimmauld Place y casi había sido forzado a beber Veritaserum, Voldemort había perdido su temperamento. Después de unos momentos para que Harry se recuperara del dolor de cabeza, continuó. Cuando le explicó sobre el brazalete Bartra, se sorprendió cuando su padre mantuvo la calma. Harry dedujo que Bella ya se lo había dicho.

Harry estaba aliviado de poder decirle todo lo que había pasado en Hogwarts, pero Harry había aprendido una cosa importante a una edad muy temprana. Nunca le mientas a Lord Voldemort, pero si puedes "olvidar convenientemente" mencionar ciertas cosas, de esa forma no tendrás nada en tu contra. Bueno al menos así funcionaba para Harry. Así que "convenientemente olvidó" mencionar el hecho de que había luchado contra los Daywalkers por proteger a Damien y todo el tiempo que el joven Gryffindor había pasado con él.

Harry le contó a Voldemort todo el abuso que sufrió a manos de Moody. Harry estaba un poco avergonzado ante el hecho de que Moody hubiese podido lastimarlo. Había sido entrenado para luchar por el mismo Lord Voldemort, y estaba muy orgulloso de poder luchar con más de una persona al mismo tiempo. Lord Voldemort, sin embargo, no culpaba a su hijo en absoluto. Tomó toda la paciencia del Lord Oscuro mantener sus emociones bajo control. Cuando Harry terminó de contar todas sus experiencias, podía sentir una leve quemazón en su cicatriz, era incómodo pero tolerable., Lord Voldemort se levantó, llamó a unos de sus Mortífagos y les dio una sóla orden.

**—¡**Tráiganme a Alastor Moody!

…...............................

Harry acababa de salir de su baño privado cuando vio a alguien esperarlo en su habitación.

**—¿**Bella? — preguntó Harry al ver la oscura figura de pie en la ventana. Bella se giró para mirar a Harry. Los mechones negros del chico seguían mojados por el baño que acababa de tomar y caían sobre sus ojos, se miraba mucho mejor a como había llegado la noche anterior. Sus ojos esmeralda volvían a brillar y su complexión pálida comenzaba a tener algo de color.

**—¿**Cómo fue tu conversación con el Lord Oscuro? — preguntó Bella mientras se acercaba a la cama de Harry y se sentaba. Harry sonrió y se sentó al lado de la mujer. Bella nunca había podido controlar su curiosidad. Odiaba cuando Harry y Voldemort hablaban de algo en privado.

**—¿**Cómo crees? — devolvió la pregunta Harry mientras se metía bajo las sabanas.

**—**Bueno, eso depende, ¿cuántas veces te desmayaste? — preguntó Bella dedicándole una sonrisa de burla a Harry. Sabía que Harry había pasado un mal rato en Hogwarts y sólo podía imaginarse lo enojado que Lord Voldemort estaría al escucharlo. Harry rió y sonrió de modo extraño antes de responder.

—En realidad, mi padre se las arregló para mantener su temperamento en línea. Si tan sólo hubiese hecho eso mientras yo me encontraba en Hogwarts. Colapsé más veces de las que me importa recordar.— respondió Harry mientras recorría su cicatriz con un dedo recordando lo mucho que le había dolido los últimos cuatro meses. Bella lucía como si alguien la hubiera abofeteado.

**—¿**Tu cicatriz te dolió cuando estabas en Hogwarts? — preguntó con voz aterrorizada.

—Si, y siempre pasaba en el peor momento posible.— respondió Harry recordando el partido de Quidditch contra Hufflepuff.

—Pero Harry, ¿cómo es eso posible? Tu cicatriz sólo te duele cuando estás cerca físicamente del Lord Oscuro. Sin importar cuan enojado Lord Voldemort esté, no debería de afectarte tanto.— Bella estaba realmente sorprendida ante la revelación de Harry. El chico se encogió de hombros mientras se recargaba en la cabecera de la cama.

—No sé por qué pasó, sólo estaré feliz con que no pase otra vez.— Bella miraba a Harry con preocupación haciéndolo rodar los ojos.— ¡Ya déjalo! Estoy bien, si sigues mirándome así te echaré de mi habitación.— Bella se sorprendió pero se recuperó rápidamente.

—¿Y de qué serviría eso? Simplemente volveré a entrar.— dijo Bella con una gran sonrisa en su rostro.

Harry sintió un pinchazo en su corazón ante las palabras de Bella, sin querer, le había recordado a Damien, la primera vez que lo había visto en el Cuartel general de la Orden. Damien había molestado tanto a Harry que lo había sacado de la habitación, y se molestó aún más cuando Damien volvió a la habitación un segundo después, sonriendo como idiota. Harry no estaba seguro de por qué, pero extrañaba a Damien. El chico se había convertido en parte de la vida de Harry, había pasado tanto tiempo en su compañía que ahora, Harry casi se sentía solo sin él. Se regañó mentalmente ante esos pensamientos, no podía pensar de esa manera.

—Estoy bien ahora, no hay razón para molestarse con eso. Mi Padre mantuvo sus emociones a raya hoy, estuve bien. Probablemente no contuvo ninguna de sus emociones cuando estaba lejos, es por eso que sufría de esa forma. Pero ya estoy bien.— Harry no quería comenzar a investigar por qué su cicatriz le dolía tanto, todo estaba bien mientras no sucediera de nuevo, estaba feliz ignorándolo. Bella miró a Harry de nuevo y esta vez sus ojos se fijaron en el pendiente de plata en el cuello de Harry. ¡El Horrocrux! Claro que esa deba ser la razón por la que Harry sufría tanto dolor.

—Harry, tal vez te dolía tanto por que el Horrocruxe está alrededor de tu cuello.— la mano del chico toco el pendiente de plata automáticamente, se había asegurado de ocultarlo debajo de sus ropas cuando estaba en Hogwarts, la única vez que lo vieron fue la vez en la que los cuatro Gryffindor lo ayudaron con sus heridas, Harry había estado sin camisa esa vez y los cuatro vieron el dije, ninguno había comentado nada, dos de los Gryffindor estaban concentrados en su pecho y los otros dos en su mordida de Daywalker.

Ahora que lo pensaba, eso tenía sentido, el pendiente de plata contenía un pedazo del alma de Voldemort, entonces, cuando su padre perdía los estribos, Harry lo sentía perfectamente como si estuviese junto a su padre. Usaba un Horrocrux con un pedazo del alma de su padre alrededor del cuello, era por eso que Harry tenía tales reacciones cuando su padre perdía el control. Como Voldemort no sabía que Harry estaba siendo afectado tan horriblemente, no suprimía sus emociones. Sin embargo, ahora que Harry había regresado, Lord Voldemort se controlaba para que Harry estuviera bien.

—Tal vez, sí tiene sentido.— dijo Harry mirando a Bella, continuaron hablando un poco más hasta que a Harry comenzaron a cerrársele los ojos. Bella se retiró para dejarlo dormir, y mientras éste caía en un profundo y pacífico sueño, no podía dejar de preguntarse, como estaría pasándola Damien con su ausencia.

…......................................

La Navidad llegó y con ella el sufrimiento de los Potter. Habían asumido que Harry estaría en el Valle de Godric para esa fecha y habían hecho todas las preparaciones para cuando Harry volviera a casa, pero ahora, los tres Potter volvían a una casa solitaria, y sin Harry. Damien había regresado antes de que las vacaciones comenzaran y definitivamente no tenía ánimos de celebrar.

El día de Navidad pasó y, con excepción de Sirius, Remus y los Weasley, nadie habló con los Potter. Damien se había quedado en su habitación y no había salido sino hasta la hora de la cena. Ron y Ginny fueron a la habitación del chico para darle compañía. Esa era sin lugar a dudas la peor Navidad de los Potter. Unos días después de Navidad, los Potter recibieron la visita de Dumbledore, era algo extraño ya que el Director raramente visitaba los hogares de los alumnos. James y Lily estaban mucho más sorprendidos cuando vieron que traía el Pensadero de Harry.

—Dumbledore, si son mas memorias horribles, no quiero verlas.— dijo James mientras miraba la sustancia plateada pasearse por el Pensadero negro.

—De hecho, James, lo que quiero mostrarte es algo que, puede ser perturbador, pero prueba una gran sospecha mía.— respondió Dumbledore, Lily y James se pararon junto al Pensadero, estaban realmente agradecidos de que Sirius y Damien estuvieran ocupados en medio de un partido de Quidditch.

Ambos padres se inclinaron sobre la sustancia plateada y sintieron el incómodo tirón hacia el Pensadero. Cuando golpearon el piso, casi caen, pero James se las arregló para mantenerse de pie y sostener a Lily, miraron a su alrededor.

Parecían encontrarse en una clase de enorme castillo, con paredes negras y muebles impecables. Estaban dentro de un cuarto gigante, tenía una cama, tan grande como para que cuatro personas durmieran cómodamente, en una esquina había un closet de ocho puertas, también muy grande, el resto de los muebles se veían bastante caros y al parecer había un cuarto de baño tan grande como su sala en el Valle de Godric. James y Lily se miraron asombrados, nunca habían visto tanto lujo.

James comenzaba a preguntarse en donde se encontraba Harry, la puerta semi abierta del cuarto de baño se abrió por completo y un pequeño niño con cabello negro indomable apareció por ella. James y Lily miraron al niño asombrados, el cabello de Harry seguía igual de incontrolable, pero sus ojos ya no estaban escondidos tras las gafas negras. James recordó una de sus conversaciones con Harry, el primer día que Harry había asistido a clases en Hogwarts, James le había preguntado si no usaba anteojos y Harry había perdido su calma completamente.

"*Quieres saber Potter, bien, te lo diré. MiPadrearregló mi pobre visión. Ahora no necesito de anteojos para corregirla. ¡Mi Padre la perfecciono para mi!".*En ese momento James no entendía por qué Harry se había molestado tanto, pero después de enterarse de lo que le había pasado y de las mentiras que Voldemort le había dicho, James entendió la agresión de su hijo.

James y Lily miraron como el pequeño niño se dirigía al enorme guardaropa y lo abría buscando sus zapatos. Parecía tener unos seis o siete años, James no estaba seguro. Se veía mucho más saludable que en las memorias anteriores, su rostro se veía un poco mas llenito y su piel estaba sonrosada. Harry se puso unos zapatos y tomo una capa negra antes de salir de la habitación. James y Lily corrieron detrás de Harry, el niño caminó por los largos pasillos y bajó las escaleras rápidamente, parecía conocer el lugar muy bien, caminaba en silencio, no hacía ni un sólo ruido, su joven rostro tenía una expresión de concentración mientras caminaba por los oscuros corredores.

Justo cuando Harry iba a girar en una esquina para salir por las enormes puertas de roble, un gran grito aterrador se escuchó desde la dirección opuesta. Harry se detuvo y escuchó más atentamente. James y Lily sintieron sus corazones detenerse ante el grito. Parecía ser la voz de un niño. De inmediato, Harry salió disparado hacia el sonido. Caminó por el largo corredor y se detuvo frente a un retrato enorme de una serpiente. Harry siseó algo y el retrato se abrió fácilmente. James y Lily sintieron un escalofrío recorrerlos al ver a su hijo hablar Parsel. No sólo era desconcertante, sino también realmente espeluznante ver a un pequeño niño hablar el idioma de las serpientes.

Los dos preocupados padres siguieron a Harry por el pasaje secreto y rápidamente llegaron a un cuarto pequeño. Era muy pequeño y sólo tenía dos antorchas para alumbrarlo. El niño rápidamente se escondió detrás de unas cajas que parecían estar llenas de moho. James y Lily miraron a un par de personas de pie al final de la habitación. Todos vestían de negro y sus varitas apuntaban a alguien en el piso. Entonces James se dio cuenta de donde estaban, el pasaje secreto los había llevado a la prisión del castillo.

Harry miraba aterrorizado como los hombres en ropa negra atacaban a alguien en el piso. Los horribles gritos hacían eco por las celdas de la prisión y James vio a Harry cubrirse las orejas con las manos y cerrar los ojos fuertemente. Cuando uno de los hombres se apartó, James y Lily dejaron salir un jadeo horrorizado. En el suelo, rodeados por Mortífagos, se encontraban dos pequeños niños. Debían tener diez o tal vez doce años. Estaban tendidos en el suelo cubiertos de sangre y lloriqueando sus súplicas a sus captores. James había comenzado a correr para ayudarlos y luego se dio cuenta de que no podía hacer nada. James se giró para ver a un muy pálido Harry mirando la escena ante él.

**—¡**Esperen a que sus padres encuentren sus cuerpos ensangrentados y entonces veremos si quieren estar en contra del Lord Oscuro! — dijo uno de los Mortífagos, sostenía algo en su mano, sólo cuando dejó caer el arma sobre los pobres niños, James se dio cuenta de lo que era. Escuchó a Harry soltar un jadeo horrorizado cuando el látigo dio en las espaldas de los niños quienes gritaban y lloraban haciendo que James se sintiera enfermo. Lily temblaba y se estiró para tomar el brazo de James cuando sintió que podría desmayarse en cualquier momento. ¿Cómo alguien podía hacerle eso a criaturas indefensas? ¡Eran sólo niños inocentes!

Sin embargo, las reacciones de James y Lily no eran nada comparadas con la del Harry de siete años. Temblaba incontroladamente y parecía brincar cada vez que el látigo golpeaba, se mordía el labio para evitar gritar aterrorizado. James se dio cuenta de que probablemente Harry estaba recordando de cómo lo habían torturado a él también al ver a los dos niños sufrir. De pronto, Harry abrió los ojos y sus verdes orbes brillaron antes de oscurecerse de nuevo. Saco su varita y apunto directo al Mortífago con el látigo. Un rayo amarillo salió de la varita y le dio al Mortífago en la mano, el látigo cayo inmediatamente al piso y el Mortífago aulló de dolor.

**—¡**Nott! ¿Qué pasa? ¿Qué te pasó? ¿Nott? — preguntaron los otros Mortífagos mientras trataban de ver que había atacado a su compañero.

Nott sufría un terrible dolor mientras brincaba en un sólo pie. James miró a Harry apuntarle a otro Mortífago, había cuatro de ellos ahí y todos rodeaban al llamado Nott. Un proyectil color rojo salió de la varita de Harry y le dio al Mortífago que estaba más cerca de los niños. El Mortífago cayó al instante. James sabía que Harry estaba usando "Stupefy" y el que había usado al principio era un hechizo cortante. Para que un niño de siete años fuera capaz de hacer esos hechizos tan perfectamente, era asombroso.

Los dos Mortífagos que quedaban comenzaron a lanzar hechizos al azar, Harry se encogió detrás de las cajas para protegerse. Una vez que se aseguró de que no hubiese más maldiciones viniendo hacia él, Harry se asomó por la esquina y derribó a otro Mortífago con un "Stupefy". Ahora sólo quedaba un Mortífago más y Nott, Harry se movió rápidamente y lanzó un hechizo de piernas de gelatina. El hombre rubio al cual le dio el hechizo comenzó una danza gelatinosa y terminó cayendo al piso sobre Nott aplastándolo. Harry soltó una risita ante la escena, incluso Lily y James no pudieron evitar reír por lo que Harry había hecho. El niño se levantó deprisa y corrió hacia los dos niños en el piso.

**—¿**Están bien? — preguntó Harry y James sitio si corazón hincharse de orgullo. Aún habiendo tenido una niñez horrible y vivir con Voldemort, Harry sentía compasión por otros.

Harry ayudó a los dos niños a ponerse de pie y salir de ahí rápidamente. James y Lily siguieron a Harry mientras corría al final del corredor. Había una puerta de madera con la manija en forma de una cabeza de Elfo domestico. James y Lily no tuvieron tiempo de estudiar la manija ya que Harry había abierto la puerta y corría a una pequeña chimenea. James y Lily vieron el tamaño de la chimenea y entendieron el por qué de la manija en forma de cabeza de Elfo, era utilizada sólo por los Elfos domésticos. Usualmente los Elfos no salían de casa en absoluto, pero cuando tenían que salir por alguna razón, tendían a usar su propia línea de Flu especial para que no se perdieran en el sistema mágico. Esa chimenea era definitivamente para un Elfo, era demasiado pequeña como para que un adulto pudiera entrar. Sin embargo una persona pequeña, o un niño podría utilizarla sin problemas. Los dos niños se recargaban el uno con el otro para poder mantenerse en pie, miraban temerosos hacia la puerta en caso de que algún Mortífago llegara por ellos. Harry empujó a uno de los niños en la chimenea al tiempo que abría el frasco con polvos Flu, tomó un puñado y lo tiró al fuego.

—¡Di el nombre de tu casa! — le dijo Harry. El niño de pie en las llamas verdes miró a Harry preocupado.— No te preocupes, esta chimenea es especial, te llevará a donde quiera que vayas. Ahora di el nombre de tu casa ¡Rápido! — repitió Harry. El niño dijo el nombre de su hogar con dificultad, "Keroon Place" y, con una llamarada verde, desapareció en la chimenea. El otro niño hizo lo mismo, pero antes de desaparecer miro a Harry fijamente.

**—¡**Gracias! — Harry se sorprendió ante el agradecimiento y sólo le dijo que se diera prisa, un segundo después, el segundo niño desapareció entre las llamas verdes.

Harry miró hacia las llamas y soltó un suspiro. James y Lily quisieron abrazar a su hijo por su increíble valentía. Entendían que Harry habían salvado a los niños por la tortura que estaban sufriendo. Justo cuando Harry salía de la habitación, un rayo de luz blanco le dio de lleno en el pecho. El niño de siete años voló hacia atrás y aterrizó en el suelo con un sonido seco. James vio el enojado rostro de Nott apuntando su varita directamente a Harry.

Harry se las arregló para ponerse de pie y el poco color que quedaba en su rostro desapareció. "¿Qué sucede?" pensó James, seguramente el Mortífago no dañaría a Harry a propósito. ¿Qué a caso no tenía miedo de lo que Lord Voldemort le haría? De pronto, James recordó la información dada en una de las reuniones de la Orden. Los Mortífagos supieron de la existencia de Harry apenas hacía poco, debió de haber tenido unos quince años cuando Voldemort lo presentó a sus Mortífagos. Sólo unos cuantos miembros del Círculo Interno sabían de la existencia de Harry desde el inicio.

James sintió su corazón hundirse hasta su estómago. Sintió a Lily jadear al darse cuenta de lo mismo que había pensado James. Nadie sabía que Harry había sido adoptado por Lord Voldemort, ni siquiera los Mortífagos. Harry estaba en serios problemas.

**—¿**Quién eres? — exclamó Nott con voz grave, miraba a Harry con odio puro.

—Y… yo…— Harry pareció luchar por responder, sus ojos verdes miraron la puerta rápidamente, obviamente trataba de tomar una decisión, quedarse y tratar de hablar con el hombre o correr hacia la puerta.

—¿Cómo entraste aquí? — continuó Nott.— Eso no importa ¡No lograrás salir!

Nott levantó su varita y apuntó a la cabeza de Harry. El niño se tiró hacia un lado cuando el proyectil rojo voló hacia él, sacó su varita pero no fue lo suficientemente rápido para el Mortífago.

—¡EXPELLIARMUS! — gritó Nott y la varita de Harry salió disparada fuera de su mano. Harry estaba aterrado.— ¡Pagarás por el daño que has causado, mocoso! — exclamó Nott apuntando hacia su mano herida.

—No debiste de haber atacado a esos niños.— dijo Harry, su voz temblaba un poco pero su tono era de completa autoridad.

James y Lily lo miraron admirados. Harry estaba en una posición aterradora pero no temía defenderse. Obviamente el daño que le habían hecho los "falsos" Potter había sido eliminado por Voldemort. Harry ya no era un temeroso niño, tenía confianza en sí mismo y no temía mostrarlo.

—¡Ha! ¿Eso crees? ¡Bueno a nadie le importa lo que pienses! Pronto aprenderás tu lección.— Nott envió una maldición a Harry y le dio en el brazo, el pequeño cayó al suelo al instante siseando de dolor, pero no gritó. James y Lily miraron sin poder hacer nada como Nott le lanzaba otro hechizo a Harry. Esta vez estaba listo para reaccionar y se movió hacia un lado., De pronto Nott lo atacó físicamente. El flaco hombre arrojó su varita a un lado y tomó a Harry por la garganta, el pequeño trató de alejarse del agarre de Nott. James podía ver que Harry luchaba por respirar, movía sus manos por su cuello sin lograr soltarse. Nott soltó una carcajada antes de lanzar a Harry por la habitación.

El pequeño niño jadeó desesperadamente intentando llenar sus pulmones con aire. Nott ya se encontraba sobre él apuntándolo con la varita y estaba a punto de lanzarle un Cruciatus cuando Harry reaccionó, levantó su pie con fuerza y le dio al Mortífago en la barbilla. Nott gritó de dolor y retrocedió unos pasos, Harry aprovechó la oportunidad y salió corriendo de la habitación. Corrió por el corredor, James y Lily corrían tras él. Justo cuando Harry giró en una esquina vio que se encontraba en un callejón sin salida. Se giró y gritó cuando un puño le dio en el rostro,. Harry se golpeó contra la pared y le tomó un momento para poder enfocar su mente y enterarse de lo que había pasado. Nott estaba de pie, bloqueando su vía de escape y con una mirada de locura en sus ojos. Harry miraba a su alrededor desesperadamente buscando una salida.

—¡No irás a ningún lado! — ladró Nott mientras levantaba su varita.— Cruc…— Nott se interrumpió cuando Harry siseó algo en Parsel que al parecer era una contraseña para abrir una puerta escondida en una de las paredes. La puerta se abrió rápidamente y le dio a Nott.

Harry se metió por el agujero y corrió hacia la habitación, en cuanto James y Lily cruzaron la puerta se dieron cuenta de que parecía una especie de pasaje bajo tierra hacia el exterior del castillo. Harry corrió hacia una enorme puerta al final del pasillo. El pequeño niño empujó fuertemente la puerta, pero era demasiado grande y pesada, sólo podía abrirla con magia.

Harry estaba a punto de llorar, miraba alrededor desesperado, notó que había unos cuantos artículos en una de las esquinas, parecían estar rotos, se apresuró a tomar una larga escoba, era muy delgada y parecía estar a punto de caerse a pedazos. James se dio cuenta de eso.

Harry pasó una pierna por la escoba, James y Lily se miraron, estaban seguros de que Harry no sabría como montar una escoba, pero la mandíbula de James se abrió de golpe al ver a Harry patear el suelo y salir volando por la misma puerta por la que había entrado. James lo siguió asombrándose más y más de las habilidades de vuelo de Harry."¡Por Merlín, sólo tiene siete! Probablemente no le han enseñado como montar una escoba propiamente. ¡Es talento natural!" pensó James mientras él y Lily seguían a Harry.

Nott cayó al piso cuando Harry le pasó por encima, se levantó rápidamente y corrió hacia él Harry volador mientras lanzaba todo tipo de hechizos. James miró como Harry salía de la trayectoria de los rayos de luz. El niño voló por las puertas y aceleró por los corredores, las esquinas eran difíciles, ya que Harry volaba a toda velocidad, pero se las arreglaba para poder pasar. Trataba de mantener la mayor distancia posible entre él y el Mortífago. Harry estaba por atravesar otra puerta para entrar al vestíbulo del castillo, cuando de pronto las puertas se cerraron fuertemente.

Harry gritó cuando se estrelló contra las enormes puertas de madera y cayó al suelo. El niño gimió al ponerse de pie, por la forma en la que sostenía su brazo, era obvio que se había roto algunos huesos. Lily tenía lágrimas en sus ojos mientras corría hacia su pequeño, no había nada que pudieran hacer, excepto mirar como su hijo era levantado por los aires por Nott. Utilizaba el hechizo "Wingardium Leviosa" para levitar a Harry sólo para volver a dejarlo caer ya que estuviera lo suficientemente alto. El pequeño volvió a gritar y a toser dolorosamente. James rechinaba los dientes debido a la ira que lo invadía al ver al odioso Mortífago hacerle eso a su hijo.

—¿Ya tuviste suficiente? — preguntó con una asquerosa sonrisa en sus labio. Harry estaba jadeando por aire y no pudo responder.— ¡Tomaré eso como un si! — dijo Nott apuntando su varita hacia Harry.— AVADA KEDA…

Antes de que Nott terminara de decir la maldición asesina, Harry hizo su último intento de escape. Tomó la escoba rota y con un rápido movimiento golpeó las piernas de Nott y lo hizo caer. Harry se levantó como pudo apretando la mandíbula para no gritar de dolor. Abrió las enormes puertas frente a él y corrió hacia la habitación al final del vestíbulo.

James y Lily corrieron tras Harry rezando por que alguien lo ayudara, el pequeño parecía a punto de colapsar. Harry corría a tropezones hacia la puerta doble de roble, la cual abrió de un empujón y colapsó al entrar. James y Lily se congelaron al ver quien era la persona en esa habitación.

Lord Voldemort estaba sentado en una silla de lo más cómoda con un montón de pergaminos frente a él. Bellatrix Lestrange estaba sentada en el suelo junto a él, parecían estar arreglando algún tipo de plan.

Ambos adultos levantaron la mirada para ver quien había abierto la puerta de esa manera, incluso Bella había sacado su varita y apuntaba hacia ella. James y Lily miraron a Lord Voldemort abrir los ojos a más no poder cuando miró a un muy mal herido Harry en el suelo de la habitación. Se puso de pie rápidamente, Bella lo siguió al instante, ambos corrieron hacia el niño. Voldemort llegó al pequeño en un par de zancadas y se inclinó para levantarlo del suelo, lo tomó en brazos asegurándose de no lastimarlo más. James sintió muchísimas cosas al ver a su hijo en los brazos de su peor enemigo, furia e ira combinada con sorpresa y shock, Voldemort se veía muy paternal. No era de verse todos los días, ver al mago más maligno de todos los tiempos mirar a un niño con genuino cariño.

**—¡**Harry! ¡Harry! ¿Quién te hizo esto? ¡Contéstame, Harry! — preguntó Voldemort. Bella pasaba su varita por el cuerpo herido de Harry, su expresión cambiaba de sorpresa a la ira rápidamente.

—¡Mi Lord, debemos sanarlo inmediatamente! Está sufriendo y tiene muchos huesos rotos.— Lily miró la preocupación reflejada en los ojos de Bella y sintió un escalofrío al ver que era real. Lord Voldemort conjuró una mesa y acostó a Harry en ella. James se dio cuenta de que Harry debía seguir consiente, de otro modo no estaría esa memoria. Pronto, los ojos esmeralda de Harry se abrieron y enfocaron a Voldemort.

**—¡**P… Padre! — James sintió su corazón encogerse cuando esa palabra dejó los labios de Harry.

**—¿**Si, Harry? — preguntó Lord Voldemort.

**—**Tuve que hacerlo, tú, tú lo entiendes, ¿verdad? Los estaban lastimando, no te enojaras, ¿verdad? — preguntó Harry mientras Bella comenzaba a limpiar la sangre de su brazo.

**—**Lo que sea que hayas hecho, Harry, no me importa ahora. Dime quien es el responsable de tu condición.

**—**N… ¡Nott! — dijo débilmente el niño, de inmediato, se llevó una mano a la frente siseando por el dolor en su cicatriz. Voldemort pareció no notarlo, ya que estaba por salir por la puerta. Sus ojos rojos parecían arder como si hubiese verdadero fuego dentro de ellos. Justo antes de salir, miró a Bella y le siseó.

**—¡**Arréglalo! ¡Será mejor que no le quede ninguna marca! ¡No lo toleraré! — Bella se encorvó frente a su Amo tratando de asegurarle que cuidaría de Harry.

Cuando Lord Voldemort dejó la habitación, ésta comenzó a girar, James y Lily se encontraron pronto en la misma habitación, sólo que Harry no estaba en una mesa, estaba de pie junto al escritorio de Voldemort, meciéndose de atrás para adelante pasando su equilibro de las puntas a los talones de sus pies, se sostenía juguetonamente del borde del escritorio, lucía perfectamente sano, Bella había mantenido su palabra y había sanado a Harry a la perfección, sin ninguna marca visible. James pensó que era un poco extraño que Voldemort no quisiera ninguna cicatriz en el cuerpo de Harry, ya que el mismo había torturado al niño día y noche y probablemente lo mataría algún día. Lord Voldemort estaba sentado en sus silla, parecían estar en medio de una conversación.

**—**No debiste de actuar tan estúpidamente ¡Hay muchas otra formas de lidiar con esa situación! — decía Voldemort. Harry lo miraba con en extraño tipo de… tranquilidad. James y Lily recordaban que Snape les había dicho en una reunión de la Orden que Voldemort y su "hijo" mantenían una relación muy cercana y que Voldemort reaccionaba diferente con él.

—No había tiempo, los iban a matar.— respondió Harry tranquilamente, no se escuchaba molesto, pero la acusación en su voz era perceptible. Voldemort suspiró y miró a Harry fijamente.

**—**Harry, ya te lo dije, esos niños fueron capturados sin mi consentimiento. Nunca ordené que los trajeran y los torturaran de esa manera.

"¡Claro, probablemente los quisiste muertos al instante!" pensó James.

—Lo sé, Padre, es sólo que me es difícil lidiar con algo así.— la voz de Harry bajó y James y Lily sintieron que llorarían en cualquier momento de nuevo. Las memorias "falsas" de las agresiones hacia Harry de verdad debieron de haberlo dañado profundamente. El niño se quedó de pie frente a Voldemort con la cabeza agachada y con expresión de dolor en el rostro.

**—**Entiendo por que hiciste lo que hiciste, pero debiste haber venido a decírmelo a mí. Yo habría resuelto las cosas. Nunca más quiero que juegues con tu vida de nuevo Harry. ¿Por qué no le dijiste al imbécil quien eras? — preguntó Voldemort, Harry levantó la mirada sorprendido antes de responder.

—Porque tú me dijiste que no lo hiciera. Dijiste que nunca, bajo ninguna circunstancia, debía decir mi verdadera identidad a nadie sin tu permiso.— el pequeño recitó las palabras como si hubiese pasado mucho tiempo repasándolas. James sintió las lágrimas al borde de sus ojos luchando por salir. Harry apenas tenía siete años, era sólo un niño y esas palabras lo probaban. Era tan inocente y ingenuo que no hacia nada en contra de los deseos de su "Padre" por miedo a decepcionarlo. Voldemort pareció sorprenderse ante las palabras de Harry.

—Bueno, la próxima vez que te encuentres en una situación de vida o muerte, quiero que reveles tu identidad para salvarte, ¿de acuerdo? — Harry sonrió y asintió.— Sin embargo, dicho eso, quiero que te mantengas fuera de problemas. ¿Espero que entiendas el porqué debes mantenerte escondido? — Harry simplemente asintió abatido.

**—¿**Por qué no puedes simplemente decirles a todos sobre mí? — preguntó Harry tristemente. Al parecer ya había preguntado eso antes, juzgando por la expresión de molestia de Voldemort.

—¿Cuántas veces te lo tengo que explicar? No puedes ser descubierto hasta que seas lo suficientemente mayor y poderoso como para defenderte. Hay muchas personas que tratarían de dañarte sólo por el hecho de que eres mi hijo. Mis Mortífagos son muy estúpidos y podrían dar información. Sabes que no confió en ellos completamente y en los que si confió ya saben de tí.— Harry sonrió para sí mismo como si se riera de una broma privada.— Harry, prométeme que nunca te pondrás en un riesgo como ese otra vez.

—Lo prometo, Padre.— Harry pareció recordar algo y se inclinó mas cerca de Voldemort.— Padre, ¿qué le hiciste a Nott? — Voldemort lo miró un poco serio, como pensando si debía o no decirle.

—Eso no te incumbe, ya me encargué de él.— respondió mirando al pergamino en su escritorio.

—Vamos, Padre, dime, por favor. Mi cicatriz me dolió por horas después de que te fuiste. ¿Qué le hiciste? Creo que tengo derecho a saber, ya que él trato de matarme y todo eso.— dijo Harry acercándose ahora a la silla y saltando mientras se detenía de uno de los apoyabrazos. Le rogaba a Voldemort como su estuviera pidiéndole un dulce antes de la cena. Lord Voldemort miró a Harry con una sonrisa torcida en sus labios. ¡James y Lily no sabían que es monstruo pudiera sonreír!

—Sólo digamos que Nott tiene suerte de tener un hijo, ya que no va a poder tener más.— James y Lily dejaron escapar un jadeo, Harry no pareció entender y miró a Voldemort confundido.— Lo entenderás cuando crezcas.— dijo en un tono tan paternal que James se sintió mareado. De pronto, el cuarto comenzó a girar y se disolvió dejando a Lily y James de pie en su sala de estar. Dumbledore los esperaba pacientemente. Una vez que Lily y James se recobraron después de ver las memorias, Dumbledore los llamo.

—Creo que estarán de acuerdo en que Voldemort demuestra preocupación y cariño hacia Harry. La razón por la que quise que vieran eso era por que tenían que entender la relación entre Harry Voldemort. Es vital que cuando Harry regrese, le podamos explicar lo que Voldemort hizo y el por qué. Si le decimos que Voldemort quería matarlo, no nos creerán ya que el recuerda que Voldemort lo salvó, como lo muestra esta memoria. Por eso, debemos examinar las memorias de Harry para poder poner cuidadosamente cada pieza de la niñez de Harry en su lugar. Sabemos que casi todo lo que sabe de magia se lo enseñaron Voldemort y Bellatrix, y eso explica sus habilidades avanzadas, pero lo que quiero ver en esas memorias son las llamadas misiones. Estoy suponiendo que esas son las que Harry ha protegido en el Pensadero. Me tomara un tiempo, pero estoy seguro de que puedo deshacer los encantamientos para poder verlas.— Dumbledore y los Potter discutieron sus planes para recuperar a Harry y sólo se detuvieron cuando Damien y Sirius llegaron de su partido de Quidditch.

Esa noche, James no pudo dormir. Seguía viendo a Harry hablando tranquilamente con Voldemort, llamándolo Padre cariñosamente. James sabía que Dumbledore tenía razón. Tenían que aprender del pasado de Harry, pero James no sabía si podría sobrevivir a todas las memorias de Harry si éstas estaban llenas de momentos padre e hijo que James sólo podía tener con Harry en sus sueños.