Yo soy Bella Potter — capítulo 12
Emmett y Jasper salieron por la puerta y corrieron hacia el sur.
Edward subió corriendo a la habitación de Bella y rugió furioso. Bajó las escaleras como una exhalación.
-Alguien ha estado aquí -dijo con los tendones del cuello resaltando.
-¿Quién era? ¿Alguien a quién conocemos? -inquirió Carlisle.
-Un forastero. El olor se concentra en la habitación de Bella, y no reconozco el aroma.
-¿Un nómada de paso? -dijo Esme acariciando a Bella la espalda.
Rosalie negó.
-Alguien de paso no habría dejado vivo al padre de Bella -Bella tembló. Charlie era su protector, no podía perderlo a él también.
-Su olor desaparece a unos 3 kilómetros de la casa -repuso Jasper que acababa de entrar con Emmett por la puerta, ambos con los ojos negros.
-Alguien lo está controlando -siseó Carlisle sombrío.
-¿Victoria? -preguntó Bella.
-La habría visto decidirlo -dijo Alice perpleja.
-Tienen que ser los Vulturis -murmuró Edward mirando al vacío con los ojos negros. Bella le miró y se sintió culpable: si le dijera lo que podía hacer, él no tendría que preocuparse.
-Tampoco creo que sean los Vulturis -interrumpió Alice.- He estado vigilando las decisiones de Aro.
-Así que seguimos buscando -repuso Emmett con los brazos cruzados sobre el pecho.
-Nos turnaremos para vigilar la casa de Bella -repuso Carlisle serio.
-¿Otra misión de protección? -resopló Rosalie.
-Rosalie... -empezó Carlisle.
-Carlisle, tiene razón, no podéis hacer eso. No os lo permitiré -dijo Bella poniéndose en pie.
-Bella no empieces tú también -se quejó Alice.
-Mira Alice, no podéis vigilarme, proteger a Charlie, buscar al intruso... -enumeró Bella con los dedos.
-Sin olvidar a Victoria -señaló Emmett y todos le miraron furiosos por darle otra razón a Bella.- Perdón -murmuró.
-Y manteneros alimentados -culminó Bella.
-Bella, no te dejaré desprotegida -siseó Edward.
-Me he peleado con Jacob, pero Quil, Embry, Seth, Paul y Jared se pondrán de mi parte si les pido ayuda -intentó razonar Bella.
-¿Antes les dices chuchos y ahora quieres que te ayuden? -inquirió Jasper.
-Corrección: llamé chucho a Jacob Black alias el imbécil que era mi mejor amigo -gruñó Bella.- Y eso me recuerda, que si alguno de los que se han sacado un título en medicina, me mirara la mano, me haría un gran favor -añadió haciendo que todos sonriera ligeramente.
-Vamos a la cocina, Bella. Voy a mirarte eso -repuso Carlisle cogiéndola del brazo.
''Haced los grupos para vigilarla, Edward'' pensó el doctor.
En cuanto Bella desapareció por la puerta de la cocina con Carlisle, todos empezaron a hablar a velocidad vampírica.
-Rosalie, Bella es parte de la familia -le regañó Esme mirándola mal.
-Lo sé, Esme, pero ella tiene razón, no somos súper héroes -respondió la rubia incómoda. Emmett suspiró y se tiró en el sofá haciéndolo sonar bajo su peso.
-Hazme un sitio -pidió Jasper. Emmett quitó los pies y él se sentó allí con los brazos cruzados y el ceño fruncido.
Alice comenzó a curiosear.
-Alice, eso es de mala educación -le dijo Rosalie mirándola de reojo.
-Solo estoy echando un vistazo -Alice levantó una caja con un dvd antiguo en su interior. En el canto de la caja ponía: ''Cedric y yo'' pintado con rojo.- ¿Quién es Cedric? -interrogó Alice a Edward de repente.
-No sé -repuso Edward encogiéndose de hombros.
Alice abrió la caja y vio que había varias notas dentro junto con el dvd. Cogió una y leyó en voz alta:
-Los días van pasando y tú ya no estás -cogió otra.- Sé que muchas veces me porté como una imbécil, Cedric, y ahora que no estás soy una imbécil con el corazón roto -Edward se materializó junto a Alice en ese instante, preso de celos. Cogió otra y comenzó a leer el también:
-Ya no puedo más, no imagino mi vida sin ti.
Sin ti, en mis ojos no deja de llover.
Estoy muriendo sin ti -Edward hizo una mueca. ¿Quién demonios era Cedric?
Ahora sé que no todos los ojos cerrados duermen.
En medio de mi soledad pienso en ti.
No sé nadar entre lágrimas.
Perdóname por no haber sabido apreciarte, eres mi mejor amigo.
Tengo el corazón roto, los sueños perdidos y la esperanza, muerta.
Sin ti rio sin ganas.
La amistad no es ningún juego, entonces ¿por qué siempre pierdo?
Todos callaron tras esta última. Edward cogió el dvd y lo metió en el aparato reproductor, decidido a saber quién era aquel muchacho que parecía ser tan importante para Bella.