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Yo soy Bella Potter — capítulo 43

-Bella está en Hogwarts -anunció Alice con cara inexpresiva. Todas las cabezas se giraron hacia ella en el acto.

-¿Cómo? Alice, eso es... -empezó Carlisle, pero Alice la interrumpió.

-Es verdad -replicó ella. Edward la miró frunciendo el ceño.

-Tu visión debe de estar equivocada, Alice.

-Ajá, ¿y el e-mail que me ha mandado Bella también esta equivocado? -repuso la duende poniendo el móvil en alto. Ante eso, todos prácticamente corrieron hacia él.

Familia:

Puesto que no se me necesita para la batalla y por lo

tanto no hace falta que me presente a los entrenamientos

estaré en Hogwarts un par de días para arreglar lo que

ocurre aquí. Al menos ellos me dejan participar en la

acción y se fían de mi para solucionar los problemas.

No intentéis buscarme porque no encontraréis el colegio,

nos vemos en un par de días, volveré a tiempo a la lucha.

Os quiere,

Bella Potter.

A nadie le paso desapercibido que había utilizado su nombre real y que había pasado del apellido Cullen olímpicamente. Edward apretó los labios.

-Debiste verlo venir Alice.

-Su don no es una ciencia exacta, Edward -intervino Carlisle con ademán tranquilizador.

-Voldemort podría haber estado esperándola al saber su decisión.

-Eso lo habría visto.

Él alzó los brazos, exasperado.

-¿De verás? ¿Estás segura?

-Ya me tienes vigilando las decisiones de los Vulturis, el regreso de Victoria, el ejército de neófitos y todos y cada uno los pasos de Bella -respondió Alice fría como el hielo. -¿Quieres añadir alguna otra cosa? ¿Quieres que vele por Charlie? ¿O también atiendo la habitación de Bella y la casa, y por qué no toda la calle? ¿Añado también la Madriguera y Hogwarts? ¿Quizá Reino Unido entero y el estado de Washington? Edward, enseguida se me va a escapar algo, se crearán fisuras si sigo intentando abarcarlo todo.

-Da la impresión de que eso ya ha sucedido -le espetó Edward.

-No había nada que ver porque ella no está en peligro, sabe cuidar de si misma -gritó Alice.

-¿Podría contra Voldemort si la ataca cuando está convaleciente de una agresión de hombre lobo? -Esme y Carlisle se estremecieron.

-No lo sé -admitió Alice.

-Muy útil.

-Para ya, Edward -gruñó Emmett. -Para empezar, esto es culpa nuestra, por no dejarla participar en la batalla cuando ella es la mejor luchadora de todos.

Se volvió hacia él con el rostro lívido y los dientes apretados. Lanzó a Emmett una mirada envenenada antes de suspirar. Abrió los ojos y relajó la mandíbula.

-Tienes razón Emmett. Lo siento -miró a Alice. -Perdóname. No está bien que haya descargado mi frustración en ti.

-Lo entiendo -le aseguró la duende. -A mí tampoco me hace feliz esta situación.

o.O.o.O.o.O.o.O.o

EN SEATTLE

-¿No vienes con nosotros? -preguntó Riley torciendo la cabeza hacia un lado.

Victoria se paseó con una lentitud propia de un felino que acecha a su presa frente a él, haciendo que sus pelirrojos rizos rebotaran ligeramente sobre su espalda.

Riley la siguió con la mirada, en la que además de la confusión se podía ver el deseo.

Finalmente, Victoria se paró y habló con una voz que temblaba lo justo como para que su farsa fuese creíble para Riley.

-Será una decisión de último momento, ya te he dicho como funciona -suspiró antes de tocar ligeramente su hombro. Riley se volvió hacia ella frunciendo el ceño.

-¿Los Cullen tienen... poderes? -preguntó en un susurro vacilante.

-No los subestimes, Riley -replicó Victoria. -Os ganarán en número, -se echó hacia delante y Riley pasó sus manos por la cintura de la vampira- pero ellos podrán anticipar todos vuestros movimientos.

Riley dirigió sus ojos color borgoña a los exuberante labios rojos de la vampira.

-¿Según tu amigo? -la expresión de Victoria se puso ligeramente lívida al escuchar eso, recordando a su pareja, a su James, que había muerto por culpa de esa simple y patética humana.

-Sí... -confirmó pensando en el otro miembro de su aquelarre de nómadas que había perdido la vida. - Mi amigo... muerto -confirmó con un ronco suspiro. -Laurent descubrió las cosas que saben hacer... y le mataron -su expresión se volvió falsamente torturada -: pero no antes de que me lo dijera a mi.

Se soltó de las manos de Riley y andó a su espalda, intentando pensar algo que le convenciese.

-Tal vez se equivocó -señaló el joven vampiro. Se dio la vuelta para ver tan solo la nuca de ''su pareja''. Sonrió ligeramente. -Verás... -apartó el pelo de la cara de Victoria y se inclinó hacia ella - se supone que estamos en territorio de los Cullen. -Apretó ligeramente la nariz contra su mejilla -: y lo hemos estado destrozando y no he visto a ninguno de ellos.

Victoria se dio la vuelta hacia él y retrocedió un par de pasos con una fingida expresión mezcla de pánico, confusión y dolor pintado en su rostro angelical de vampiro, aunque por dentro fuera un demonio de ojos rojos clamando venganza por su compañero caído en combate.

-No confías en mi -afirmó con voz temblorosa. El rostro de Riley se crispó.

-Te confiaría mi vida -se apresuró a decir. -Yo... tan solo digo que...

-Lo hago por nosotros -contestó Victoria mirándole a los ojos fijamente -: para que podamos alimentarnos... sin que tomen... represalias... yo... yo no puedo seguir viviendo con miedo, temiendo cada día, cada instante que nos ataquen. Yo... -bajó la vista y un falso sollozo escapó de su pecho. Desde luego, era una gran actriz. Riley se apresuró a negarlo cogiéndole el rostro entre sus blancas manos.

-¡NO! -negó con un rugido acallado en el fondo de la garganta. -No lo permitiré... Voy a acabar con el Clan de los Cullen -siseó con un ronco suspiro. -Lo juro.

Victoria sonrió y enredo sus dedos de largas y afiladas uñas en el pelo de su nuca, atrayéndolo hacia sí misma antes de darse un largo y prolongado beso, cargado de deseo por parte de Riley y de asco por parte de Victoria, aunque bien disimulado.

Se separaron un momento y Victoria le miró a los ojos de nuevo.

-Te quiero -aseguró a Riley. -Muchísimo.

Riley se inclinó para besar su cuello sensualmente mientras Victoria cerraba los ojos con solo una idea en mente.

La muerte de su James al fin sería vengada. Isabella Swan iba a morir de una manera u otra.

Hello gente! que tal todo? estoy triste! TT^TT Ultimamente me dejáis muy poquitos reviews! Por favor, los coments son el unico alimento de los escritores que publican por internet, y vosotras no quereis que me muera de hambre cierto? Dejadme un review si? dando vuestra opinion, si os gusta o no ok? trato? si? pues dadle al botoncito marron! :D

Os dejo! Bss!

PD: Pasaos por mi x-over El final de una era, os aseguro que os gustara si os gustan mis historias x) Bss!