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El mordisco de la serpiente — capítulo 12
Pasaron unos dias desde la pelea, Hermione decidió olvidarlo y concentrarse en lo que ahora tenian entre manos. Habian descubierto quien era R.A.B y donde se encontraba el primer horrocrux. Pero tenian que planearlo bien, ya que el rastro del guardapelo les habia llevado al mismisimo Ministerio de Magia, que para desgracia del mundo magico, ya habia caido en manos de Voldemort. Si daban un paso en falso, se podian dar por muertos.
Esto sumaba mas estres al estado de la castaña que ya apenas comia. Harry y Ginny estaban muy preocupados por ella mientras que Ron la ignoraba completamente. Desde que se habia enterado del embarazo de Hermione este se habia echo una idea muy equivocada de la chica.
Llegado el momento de introducirse en el Ministerio y coger el guardapelo, los chicos lo repasaron todo de nuevo. A las ocho de la mañana ya se encontraban en el lugar resguardados bajo la capa de invisibilidad. Cuando ocuparon el lugar de las personas acordadas, iniciaron el plan.
Al principio, todo parecia ir bien, hasta que empezaron los lios. Casi media hora después, pues el efecto de la pocion multijugos solo dura una hora, los chicos empezaban a desesperarse pues no lo encontraban.
Al final, como caída del cielo, apareció Dolores Umbrige, que llevaba el guardapelo a la vista de todos. Pero ahora la cuestión era quitárselo.
Cuando solo quedaban pocos minutos para que pasara el efecto de la poción, Harry, Hermione, Ginny y Ron decidieron usar la magia y escapar de alli antes de que les apresaran.
Cuando Harry podia sentir el aliento de Voldemort en su nuca, Hermione volvió a aparecerlos en medio de un bosque provocando que esta se desmayara ya que apenas tenia energia.
Mientras que Ginny socorría a su amiga, Harry ponia hechizos protectores alrededor de los cuatro mientras Ron les miraba despectivamente. Ginny se fijó en su hermano y le miró extrañada.
-¿Se puede saber que ocurre y por qué nos miras así?-se encaró la pelirroja a su hermano llamando la atención de Harry.
-Vosotros sabeis quien es el padre de ese bastardo y apoyáis a Hermione.-soltó
-¿Perdona?-dijo Ginny sin poder creer lo que escuchaba.
-¿Y si es así qué? Es nuestra amiga, Ron. No la voy a dejar de lado solo por que tú decidiste poner celosa a Hermione besándote con Lavender.-dijo Harry mirando a su amigo.
-¿Me estás echando la culpa a mi?
-¿Y es que acaso no la tienes?-preguntó Ginny esta vez.-Tu empujaste a Hermione a los brazos del padre de la criatura, estaba dolida y despechada. ¿Y sabes qué? Me alegro de que sea otro el padre del bebé, por que en todo este tiempo a dado señales de ser mas maduro y capaz de todo por Hermione que tú. Tu lo único que haces es juzgarla, echarle en cara cosas cuando ella lo único que hace es ayudarte y apoyarte en todo como buena amiga. Ni siquiera te la mereces como amiga.-soltó por último Ginny dándole la espalda a su hermano. Cogió el bolso de cuentas que Hermione cargaba con todo lo necesario para ellos, y sacó la tienda de acampar.
-¿Y tu no dices nada?-retó Ron a Harry.
-No vale la pena decir nada.-contestó él. Se acercó a Ginny y la ayudó a llevar a Hermione dentro y acostarla.
La castaña reaccionó una hora después y pudo darse cuenta de la tensión que se respiraba en el ambiente. Ginny y Harry repasando un mapa mientras que Ron los ignoraba sintonizando la radio. En el momento en el que Ginny se dió cuenta de que su amiga habia reaccionado, le acercó una bandeja con comida que tenia toda la pinta de ser casera. Le daba gracias a Merlín que Ginny tuviera las mismas dotes que su madre en la cocina. El buen olor de la comida provocó que su estómago rugiera pidiendo aquel manjar.
Hermione no se resistió mas y se comió toda la comida ante la divertida mirada de su amiga.
Ya de madrugada, Ron y Harry estaban fuera de la tienda de campaña vigilando. Ninguno de los dos hablaba, pero Harry sabia perfectamente lo que pasaba por la cabeza de su amigo.
-Mira, sé que necesitas saber la identidad del padre de ese bebé, pero no te lo diré. Sería algo que utilizarias para dañarla a ella y Hermione es una hermana para mi. Déjalo estar así, algún dia todo se sabrá.
-Yo sentía algo por ella, Harry.
-Pues no lo demostraste cuando te liaste con Brown. Eso a Hermione le dolió mucho, pero mas le va a doler el saber que no la apoyas y que la juzgas injustamente.
La contestación del pelirrojo no llegó a formularse pues una extraña figura apareció ante ellos.
Un patronus en forma de cierva les miraba fijamente esperando a que la siguieran.
Ambos se levantaron y la siguieron hasta una especie de lago congelado.
-Hay algo que brilla en el fondo.-indicó Ron.
-Es la espada.-murmuró Harry emocionado.
Ambos rompieron el grueso hielo. Harry se quitó la ropa y se lanzó al fondo, sintiendo como si miles de cuchillos se clavaran en su piel. El guardapelo, que lo tenia alrededor del cuello, se retorció y empezó a ahogar al muchacho.
Ron viendo que su amigo no subia, se lanzó a socorrerlo.
Cuando ambos estaban ya a salvo, Harry le cedió a su amigo la oportunidad de destruir el objeto maldito. Con la lengua parsel, Harry abrió el guardapelo y una figura empezó a formarse a partir del humo espeso que salió del objeto.
-Sé vuestro secreto.-murmuró la figura.
-Ron, rómpelo de una vez.-pidió su amigo pués sabia a qué secreto se referia.
Ron estaba hipnotizado con aquello y las figuras de Draco Malfoy y Hermione Granger besándose apareció ante ellos. Harry contemplaba a su amigo que se habia puesto pálido.
-El padre del bebé que espera la chica por la que suspiras es tu peor enemigo.-se regodeó la voz siniestra que salia del guardapelo.
Con furia, Ron levantó la espada y la clavó en el guardapelo.
Un chirriante grito se escuchó por todo el lugar erizando la piel de Harry. Y luego el silencio.
-Dime que no es Malfoy el padre de ese niño.-pidió Ron con la voz quebrada. Pero viendo que su amigo no contestaba se encaró a él. Harry no se atrevía a hablar.
Una voz muy conocida rompió el silencio.
-¿Tienes algún problema de que yo sea el padre, comadreja?
Tanto Harry como Ron fulminaron con la mirada la figura de Malfoy que altaneramente se encontraba delante de ellos. Harry negó con la cabeza pensando en lo inoportuno que era y Ron se lanzó hacia el rubio con la espada levantada. Harry no tuvo tiempo de reaccionar y Draco lo dejó fuera de juego con un desmaius.
-Ahora dime donde está Hermione.-pidió a Harry.