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El mordisco de la serpiente — capítulo 2

Habia amanecido en el castillo. Aun todo estaba en completo silencio a excepción de los pajarillos que revoloteaban por allí. Un rayo de sol iluminaba a un par de muchachos que aun estaban dormidos. El chico fue el primero en despertar con un fuerte dolor de cabeza provocado por la resaca de la noche anterior, se incorporó y notó un fuerte dolor de espalda causado por haber dormido en el duro y frio suelo.

-Deberia dejar de beber fuera de mi habitación.- se lamentó el chico. Notó que a su lado se movia alguien y la observó. "¿Granger?" pensó el chico asustado.-Esto no puede estar pasandome.-murmuró empezando a vestirse ignorando el dolor que sentia en todo su cuerpo. Teniendo los pantalones y los zapatos puestos, buscó su camisa y comprobó que la chica la tenia puesta. El rubio no se acordaba de lo de la noche anterior, no entendia como la Sangre sucia habia llegado a ponerse su ropa. -A no ser que...-murmuró el chico haciendo teorias. Un escalofrio le recorrío la columna y decidió marcharse de allí corriendo antes de que ella despertara.

Camino a su sala común, Malfoy empezaba a pensar de que la teoria de que se habia acostado con Granger no estaba desencaminada, sino que era la mas obvia. Deseaba lanzarse a él mismo un cruciatus por haber caido tan bajo, si su padre se enteraba se podia dar por muerto. "Nadie lo debe saber. Eso es, si ella se acuerda de algo, la amenazaré con algo para que no se lo cuente a nadie. Por Merlin, que esta locura no vaya a tener consecuencias".-rogaba el chico mentalmente. Llegó al retrato de Slytherin y tras decir la contraseña entró. No habia nadie, asi que se encaminó a su habitación y bloqueó la puerta para que nadie le molestara. Esa era una de las veces que agradecia tener una habitación para él solo. Se desnudó y se metió en la ducha, para ver si lograba borrar de su piel el recuerdo de haber tenido a la leona bajo su cuerpo.

En otro lugar del castillo, Hermione despertaba dolorida. Sentia dolor en cada parte de cuerpo. Miró confundida a todos lados.

"¿Qué hago en una clase?"-se preguntó. Se puso en pie y al caer la capa con la que se tapaba, se dio cuenta de que estaba en ropa interior y solo llevaba puesta una camisa que obviamente no era de ella.

-¿Qué pasó anoche?.-vió su camiseta tirada en un rincón. La cogió y rápidamente se quitó lo que llevaba puesto. Con lágrimas recorriendo sus mejillas se vestia con la ropa que llevababa anoche. Arrugó todo lo que pudo la camisa y salió hacia su sala común. Dio gracias a Merlin de que todos durmieran aun, la fiesta tuvo que alargarse mucho. Subió a su habitación a hurtadillas, entró y cerró.

-Me alegro de que hayas aparecido por fin.-dijo una voz. La castaña se giró asustada y vió a la pelirroja de los Weasley aun con el pijama y sentada en la cama de ella. Hermione no pudo evitar llorar y correr a abrazar a la pelirroja que la abrazó tambien.

Ginny contempló que sus compañeras de habitación estaban por despertar con el jaleo, asi que como pudo cerró las cortinas de tal manera que nadie las viera e hizo un conjuro para que nadie las escuchara. -Ahora cuéntame por que no llegaste a dormir.-pidió la chica al ver el estado de su amiga.

-No sé. Me marché por que no podia seguir viendo la escena de tu hermano con Lavender, caminé por los pasillos y me encontré con...-y se quedó callada. Estaba empezando a recordar y no le gustaba lo que estaba empezando a aparecer en sus recuerdos.

-¿Con quién te encontraste?.-preguntó extrañada la pelirroja.

-Con Malfoy.-susurró la castaña.

-¿Y te hizo algo?.-preguntó de nuevo.-Hermione.-llamó su amiga al ver que la chica se habia quedado mirando al vacio.

-No.-murmuró la chica. Imágenes de la noche anterior invadian su mente. A Malfoy encima de ella, acariciando cada rincón de su cuerpo, besándola, susurrándole al oido...-No.

-¿Qué?-exigió Ginny

-Me acosté con Malfoy. Ginny, hice el amor con Malfoy.- expresó Hermione.

La pelirroja la miraba sorprendida, mientras que su amiga volvia a echarse a llorar.

-¿Te hechizó o algo?-preguntó Ginny preocupada

-No. Lo hice por voluntad propia.-Y observó como su amiga la miraba como si estuviese loca.-Estaba mal, me sentia mal y traicionada por tu hermano, solo queria... yo solo queria que alguien me necesitara aunque fuese Malfoy.

-Hermione, ¿Te estás escuchando? No puedes estar diciendolo en serio.

-No, claro que no. Pero es verdad que me sentia mal. No sé como pasó, él me pidió que no lo dejara solo.

-¿Draco Malfoy, nuestro enemigo, hijo de mortifago te dijo que no lo dejaras solo?.-se extrañó la pelirroja.

-Si. ¿Por qué crees tu que me pidió eso?-le preguntó a su amiga.

-Pues no sé. ¿No te dijo más nada?

-Solo me susurraba cosas como que una vez mordida por una serpiente ya no tienes escapatoria, que era muy suave...-murmuraba sonrojada

La pelirroja se preocupó por lo primero y para la castaña no pasó desapercibido.

-¿Qué pasa?.-se extrañó.

-Es una fábula que mi madre nos contaba de pequeños. Tal vez Malfoy también la sepa por eso dijo lo de ser mordida por una serpiente.

-Cuéntamela.-Exigió Hermione.

-Bueno. Segun la historia, hace siglos habia una pareja condenada al fracaso. Ella era pobre y él era hijo de un rey. Estaban muy enamorados, pero el rey no queria que estuvieran juntos. Pero habia otro muchacho, del que todos tenian miedo, estaba encaprichado de ella pero ella no queria nada con él. Asi que despechado, hizo todo lo posible por convertirse en un animago, en una serpiente. Mientras ella dormia, él entró en su habitación y mordió a la chica, pero no la envenenó ni nada, solo que desde entonces el camino del animago se cruzaba siempre con el de ella, la chica, fuera donde fuera, hiciera lo que hiciera, siempre se encontraba con él. Asi que al final, tanto insistir, ella le dió una oportunidad y se casaron. También dicen que de esa unión pudo haber nacido Salazar Slytherin, pero no está comprobado. -terminó de contar la chica ante la cara de impacto de su amiga.

La chica no dejaba de pensar en eso. Pero, Malfoy no era un animago ni se convertia en una serpiente, aunque pertenecia a Slytherin y era tan rastrero y tan poco fiable como uno de esos animales. Pero el chico habia repetido muchas veces esa frase a lo largo de la noche.

¿Sabria algo? ¿Se convertiría en verdad la fábula?