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El mordisco de la serpiente — capítulo 3

Ambas chicas se dirigían al Gran Comedor para el desayuno. Hermione no paraba de pensar en la fábula que Ginny le había contado y si Malfoy sabia de ella.

-Hermione, deja de pensar en ello. No es mas que una fábula que nos cuentan nuestras madres para no acercarnos a cualquier chico.-explicó la pelirroja.

La castaña la miró divertida por la conclusión que había sacado su mejor amiga y no pudo evitar echarse a reír con ella. Pero la risa se corto de pronto cuando sus ojos se cruzaron con los grises del rubio que la miraban intensamente, Hermione no pudo evitar agachar la mirada y sonrojarse.

-Ahora no me digas que te vas a dejar dominar por Malfoy.-se extrañó la pelirroja

-No es solo que... me da vergüenza mirarlo a los ojos. La situación no es fácil.-se lamentó

Cruzaron las grandes puertas del Gran Comedor y se sentaron al lado de Harry.

-Hermione...-empezó el chico un poco apenado.

-No te preocupes Harry, ya sé como es Ron.

-Pero que mi hermano sea un completo idiota no le justifica la escena de anoche. Hasta yo me sentí ofendida.-exclamó la pequeña Weasley.-Y creo también que se hubieran sentido mal hasta las serpientes si lo llegan a ver meterle la lengua hasta el estómago a Lavender.-exclamó de nuevo haciendo reír a sus amigos.

-Ron se pasó un poco.-dijo Harry

-¿Solo un poco? Solamente por que le dije que posiblemente Hermione se había besado con Krum...

-¿Qué le dijiste? Ginny, eso era secreto.-la regañó la castaña.

-Lo siento, pero solo me estaba defendiendo del interrogatorio de este par de cavernícolas.-dijo señalando a Harry que la miró ofendido.

-Yo no te dije nada.- se defendió el chico

-Basta los dos.-terció Hermione viendo que Ginny iba a contraatacar.-No quiero que ustedes se peleen por mi culpa. Ya bastante tengo con no hablar a uno de mis mejores amigos.

Y en ese momento Ron entraba por la puerta con Lavender colgado de su cuello dándole besos en la mejilla. La castaña no pudo evitar levantarse y marcharse de allí.

Toda esta escena estaba siendo observada por el rubio de la casa Slytherin. Que sin que nadie lo notara se levantó y siguió a la castaña.

Malfoy iba detrás de Hermione sin que esta se percatara de nada, cuando vio que estaban en un pasillo desierto no pudo evitar divertirse un poco con ella.

-¿Así que la comadreja se ha echado novia? Quien lo diría...-se rió el rubio

-¿Envidia Malfoy?-contraatacó Hermione que hizo reír a Malfoy

-¿De la comadreja? Esa si que es buena. No, yo me refiero a que ha pasado de ti y se ha ido con otra. Traidor o no traidor, el es sangre limpia, ¿Cómo iba a preferirte a ti? Sangre sucia.-Dijo arrastrando las palabras.

-Anoche no pensabas lo mismo.-con lo que dejó pálido a Malfoy.

-Si dices una sola pal...

-No te preocupes. No me conviene manchar mi reputación por tu culpa.

-¿Qué reputación? ¿La de rata de biblioteca? ¿La de Sangre sucia?

La chica lo miraba dolida y enfadada. Sin decir nada se dio la vuelta y empezó a caminar alejándose de allí. Detrás de ella escuchó unos pasos y fue detenido por el brazo de Malfoy que la empujó contra la pared.

-Suéltame.

-No. Por que me vas a escuchar muy bien, si le dices a alguien que estuvimos juntos, te arrepentirás. ¿Te queda claro? -Y sin esperar respuesta, la soltó y se marchó dejando a la chica clavada en el mismo lugar.

Si el Hurón oxigenado quería guerra, la tendría.