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El mordisco de la serpiente — capítulo 6

-Ginny ¿tu crees?-preguntó Hermione

Ambas chicas se habian quedado en el baño de las chicas sin pensar en el tiempo que pasaba. Las dos habian perdido varias clases, para Hermione la posibilidad de estar embarazada de Malfoy le parecia mas importante que cualquier clase.

-Si no usásteis protección y pasó varias veces esa noche, cabe la posibilidad que si.-le contestó ella.

-Solo pasó una vez esa noche. Malfoy estaba demasiado borracho.-contó Hermione. Ambas chicas estaban muy serias y Ginny preocupada por su amiga. Hermione estaba muy asustada, si lo estaba, echaria a perder sus estudios, sus padres posiblemente la echaran a la calle, aparte de que solo tenia 16 años y no podia trabajar aún.

Pasó un rato y Hermione se levantó del suelo sorprendiendo a su amiga.

-No pensemos en eso ¿Qué posibilidades hay? Estamos haciendo una tormenta en un vaso de agua.-rió nerviosamente.

Ginny también se levantó del suelo y sonrió a su amiga para darle apoyo.

Las dos amigas se marcharon al Gran comedor para la comida. MacGonagall interceptó a Hermione mirándola severamente.

-Señorita Granger no se ha presentado a clase. Eso no me lo esperaba de usted, espero que tenga una buena explicación.

Ginny lo escuchaba todo y se puso al lado de su amiga.

-Profesora, ha sido culpa mia.-Hermione la miró extrañada pero al notar el guiño de su amiga cambió su rostro por uno neutral.-He suspendido el examen de... pociones y estaba muy depre, asi que ella se ha quedado conmigo.-fingió la chica estar un poco apenada

-50 puntos menos para Gryffindor.-dijo la mujer mientras que los alumnos de esas casa veian como los rubis se separaban del resto. Luego giraron la cabeza hacia las chicas que los miraban avergonzadas.

Después de comer Hermione tenía pociones con Snape, ahí le mandaría una nota a Malfoy diciéndole que tenían que hablar.

La clase pasó como siempre, consintiéndo a los de Slytherin y quitándole puntos a Gryffindor o insultándolos. Sin que nadie se diera cuenta, la chica deslizo una nota al sitio de Malfoy. El rubio, extrañado, leyó la nota.

Esta noche te espero en el septimo pasillo.

H.G

El chico asintió dándole la respuesta afirmativa.

Llegando la medianoche, Hermione se escabulló de la sala común con ayuda de Ginny. Andaba con precaución por los pasillos para que nadie la descubriera.

Después de un rato, llegó al lugar indicado y vió al Slytherin mirando por la ventana con las manos en los bolsillos, parecía muy relajado.

El chico se percató de la llegada de ella y la encaró.

-¿Y bien Granger?-preguntó.-¿Quieres repetir lo de anoche?-dijo con picardía y caminando hacia ella, pero Hermione le detuvo.

-Te tengo que preguntar una cosa. ¿Tuviste cuidado cuando estuvimos juntos la primera vez?-preguntó directa mientras sus mejillas se sonrojaban.

De la sonrisa coqueta que tenia el chico pasó a un rostro serio y pálido y le confirmó a la castaña que efectivamente no se habia cuidado.

-¿Estás...? Susurró el chico poniéndose de repente muy serio.

-No lo sé. Aunque puede haber posibilidades.-contestó ella.

Malfoy la cogió por los hombros haciéndole daño a la chica.

-Ninguna posibilidad Granger, ninguna. Yo, y escuchame bien, yo no tendré nada contigo, te queda claro. Y si lo estás, puedes ir pensando en como te desarás de él.-y dicho esto, Malfoy se marchó.

Hermione se quedó paralizada de la impresión. Aunque la verdad esperaba una reacción así, ¿y que se creia que ella también queria tener algo que los uniera?

-Imbécil.-murmuró ella yéndose a la sala común.

Malfoy llegó furioso a su sala común y cerró su puerta con un golpe fuerte. Decidió darse una ducha y relajarse.

-"Granger no puede haberlo dicho en serio, quiere que me coma la cabeza, eso es todo"-pensaba él mientras el agua recorría su cuerpo.

Se acostó mas relajado y se quedó profundamente dormido.

Su incosciente le llevó de nuevo a la mansión Malfoy. Pero esta vez no era como antes.

La casa parecia destruida, como si se hubiese incendiado. Las paredes estaban negras y todo estaba quemado.

En el mismo pasillo, encontró en un rincón a una niña pequeña, pero ya no llevaba su vestido blanco, sino un arapo y la cara manchada, su pelo rubio estaba sucio y unas lágrimas rodaban por sus mejillas mientras miraba a Draco con tristeza.

Malfoy se acercó a ella, por algo dentro de él se lo pedia, necesitaba consolar a aquella pequeña, cuidarla y protegerla. Pero cuando intentó acariciarle su cabeza, ella se levantó rápidamente.

-"Te odio papi. Yo no te quiero, por que tu no me quieres a mi"-y salió corriendo perdiéndose en la oscuridad.

Él quiso detenerla, pero no pudo y se despertó sobresaltado. Ya habia amanecido y no entendía la razón, pero se sentía mal. Sentía como si las palabras de aquella niña se le clavaban en lo mas profundo del alma, pero solo era un sueño.

¿O no?