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El mordisco de la serpiente — capítulo 7
(Espero que os guste el capi. Sabed que esto transcurre en el sexto año, también me meteré en el séptimo y luego el final, pero con muchas diferencias, no lo haré igual. A ver como sale. Un saludo a todos/as)
Draco Malfoy vagaba por los pasillos de Hogwarts sin importarle que sus compañeros le señalaran y cuchichearan sobre él. El chico no se podía sentir peor, las palabras de aquella niña le habían calado hondo y aun no entendía el porqué. Pero lo más extraño era que soñaba con ella desde que habia estado por segunda vez con la castaña y que para mas intriga le llamaba papá.
Llevaba dias pensando en la probabilidad de que Hermione Granger esperaba un hijo suyo o tal vez una niña, ya que, cada noche que buscaba en sus sueños a esa pequeña de la que solo escuchaba su llanto, crecía la sospecha de que esa niña era la que la leona llevaba en su vientre. Pero ella aún no le habia dicho si estaba o no embarazada.
Cada dia en el gran comedor la miraba y no podía evitar enfocar su mirada en el vientre de ella que aún estaba liso. Esperaba que ella le mirara, pero la castaña pasaba de él, ¿Por qué se preocupaba tanto por esa niña? ¿Por qué la posibilidad de Granger esperara un hijo suyo le ilusionaba?
Tenia muchas cosas en las que pensar y una misión que le habia encomendado el Señor Tenebroso, misión que esperaba que fracasara.
Hermione Granger estaba dispuesta a recuperar su rutina diaria, sus deberes, sus clases y por supuesto, ayudar a su amigo Harry en la cruzada contra Voldemort.
La situación estaba complicada, Ron casi moria envenenado, Harry tenia en sus manos una misión que a simple vista parecía complicada de conseguir con exito y para colmo, los tres sospechaban que Malfoy estaba detrás de todo.
Para Hermione, que Malfoy estuviera intentando matar a alguien no la tenia muy tranquila. El día antes habia descubierto que estaba embarazada y eso la ponia en una encrucijada. Por un lado, era el padre de su bebé por lo que debería intentar saber lo que planeaba y sacárlo del problema y por el otro eran enemigos, y su lealtad estaba de parte de Harry.
Por otro lado, estaba que le tenia que contar a sus amigos que esperaba un bebé de alguien que no conocían, pues no estaba tan loca como para decir que era de Malfoy.
Después de unos días, Harry había conseguido el secreto de Slughorn que trataba sobre los Horrocruxes.
Los tres se habia enterado que Voldemort habia dividido su alma en siete partes y que dos de ellas se habian destruido, el diario que Ginny usó en su primer año y el anillo que Dumbledore se habia encontrado.
Después de un par de días intentando averiguar cuáles serían los objetos que Voldemort habría usado. Ron y Harry estaban haciendo hipótesis mientras Hermione los miraba removiéndose en su sitio.
-Estoy embarazada.-dijo de un tirón provocando que sus amigos la miraran sorprendidos.
-¿Cómo?.-murmuró Harry mientras Ron se había quedado sin palabras.
-Estoy esperando un bebé.-contestó
-¿De quién?-preguntó Harry de nuevo.
-Bueno, me gustaría mantenerlo en secreto. Solo queria que lo supiérais.-y sin poder aguantar más la mirada escrutadora de sus amigos, se levantó y se marchó de la sala común.
La castaña prefirió dar un paseo por el castillo por si al año siguiente no podia volver.Le encantaba ver a través de los grandes ventanales el atardecer. Llegó al pasillo donde se encontraba el baño de Myrtel y decidió entrar a echarse un poco de agua en la cara, ya que de vez en cuando le daban pequeños mareos debidos a su estado.
Pero aquello no estaba vacío.
Malfoy se miraba en el espejo y en su mirada se podia ver reflejada una tristeza absoluta.
Hermione se quedó clavada en la puerta mientras el chico la contemplaba por el espejo. Malfoy se acercó a ella lentamente y cayó de rodillas al suelo llorando abrazándose a la cintura de la castaña. Con una mano la abrazaba y con la otra acariciaba su vientre.
La chica se había quedado paralizada por la impresión. Y sin poder evitarlo, unas pocas lágrimas rodaron por sus mejillas.
Después de un rato, ambos estaban mas calmados.
-Hace días que espero a que me digas si estas embarazada o no Granger.-habló el chico con voz rota.
-No sé que decirte. La última vez que hablamos de esto no reaccionaste muy bien.-contestó ella.
-Es que esto es una locura.-dijo sonriéndo tristemente mientras se echaba su rubio pelo hacia atras.-Solo tenemos 16 años, somos enemigos y tenemos un bebé en camino en medio de una guerra en la que ambos estamos en bandos contrarios.
-No te preocupes, no hace falta que te preocupes por el bebé, yo podré hacerlo sola.
-Granger, ¿no te das cuenta? Si Potter no derrota al Señor Tenebroso, todos los hijos de muggles estarán en peligro, y tú doblemente. Eres amiga de él e hija de muggles y estás esperando un bebé y mio. Cuando mi padre se entere...-dijo el chico nerviosamente.
-No te tienes que preocupar, nadie sabrá que el bebé es tuyo, Harry sabe muy bien lo que hace y muchas posibilidades de que derrote a tu amo y que todos los mortífagos acaben en Azkaban. Mi bebé no sabrá que su padre es un maldito mortífago.-dijo ella marchándose de allí y clavándole al rubio un cuchillo directo al corazón.