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Tratando de callar al corazón — capítulo 10
-No entiendo, porque no quieres hablar con Emmett, pero respetaré tu decisión - en verdad agradecería las palabras de Billy, si está no fuera la quinceava vez que me decía lo mismo en los dos meses que llevaba aquí.
-Gracias - susurre.
No hubo más, solo termine con mi desayuno, aunque desde hacía días no me sabía igual, de hecho parecía que estaba comiendo cartón, y creo que eso de que apenas tocará la comida le preocupaba a Billy, pero no me pasaba nada.
-Buscaré un departamento - le informe, mientras me levantaba para lavar los platos.
-¿Ya no te sientes a gusto viviendo aquí? - pregunto un tanto dolido.
-No es eso, - le asegure - pero creo que necesito un poco de privacidad, al igual que tú, y es por eso que lo mejor es que vaya y busque un lugar donde pueda vivir.
-¿Por qué no la casa de tus padres? - por un momento había olvidado aquella casa - está en perfectas condiciones, pues le he estado dando mantenimiento cada mes, creo que puedes quedarte ahí, además de que estarías a un lado y podrías venir cuando quieras.
-Me agrada - sonreí levemente
- aunque también debo buscar trabajo, pues ya me queda muy poco dinero, y no puedo mantenerme de aire.
-Hablando de dinero - me giré hacia él con una ceja elevada - creo que es hora, de que tu y Bella, por fin reciban la herencia que les dejaron Charlie y Renee.
-No creo que mi hermana, quiera dejar Forks, por una herencia - comente tallando los platos.
-Entonces arreglaré todo, para darte tu parte y ya después veré lo de Bella - no conteste - supongo que con eso, podrías empezar con algún negocio.
-Lo único que sé hacer, es tocar piano y actuar, y creo que en lo segundo no soy muy buena - repuse roncamente.
-Te puedo ayudar a poner una escuela de actuación y música - comento con una media sonrisa.
-No sé si podría con eso - dije un poco miedosa.
-¡Claro que sí! - me animo - estoy seguro, de que lo harás muy bien.
-Mejor empezaré dando clases de piano, ya después veré si me conviene lo de poner una escuela - dije suavemente.
-Como quieras, - me sonrió - yo apoyare todo lo que tu decidas.
-Gracias, Billy - le bese la mejilla, antes de seguir con mi trabajo de lavar platos.
Billy salió de la cocina y cuando termine de lavar los platos y de recoger la cocina, decidí que iría a dar un paseo por la playa, creo que necesitaba un poco de distracción, pues a pesar del tiempo, no podía sacarme de la mente a Emmett Cullen, y a pesar de que ya tenía los papeles del divorcio aun no había podido firmarlos y por fin mandárselos, para que en cuanto tuvieran su firma poder estar completamente separados.
Y sabía que era lo que me detenía de firmar los papeles, pero no era algo sencillo, de hecho esto complicaba demasiado las cosas, pues se suponía que yo iba a librarme por completo de Emmett, pero no había contado con que una última noche juntos, pudiera traer consecuencias. De hecho jamás me había pasado por la cabeza, que algo así pudiera pasar, después de todo había sufrido tanto tiempo, esperando que esa prueba diera positivo; y ahora que lo hacía, no sabía que pensar.
Era cierto que ya comenzaba a amar aquello que poco a poco, se iba formando y creciendo dentro de mí, pero el problema, es que quien me había ayudado a hacerlo, en esos momentos estaba del otro lado del mundo y no solo eso, sino que me había hecho demasiado daño.
-Te busque hace tiempo - pose mi mano en mi vientre - y ahora que estoy desenado olvidar, a tu padre, apareces - me senté en la arena - enserio cariño, que llegas en un momento complicado.
Tenía que decirle, que estaba embarazada, y sabía que tenía derecho de conocer a su hijo, pero una cosa era saberlo y una muy diferente a hacerlo, de hecho nadie tenía idea de lo que estaba pasando, pues lo del embarazo en esos momentos era un secreto, no le había dicho a nadie, aunque tenía que hacerlo pronto, pues un embarazo no se podía ocultar por mucho tiempo.
-Hola - ante aquella voz, levante la vista y me encontré a un hombre alto, cabello rubio y ojos azules.
-Vladimir - susurre - ¿Qué haces aquí?
-Billy, me dijo que habías salido, y supuse que estarías aquí - se sentó a mi lado.
-Me da miedo, que comience a ser un libro abierto, para ti - bromee.
-No lo eres - me aseguro - de hecho, creo que por más que pase tiempo contigo, nunca aprenderé a conocerte por completo.
-Bueno ya sabes, a donde vengo, cuando no estoy en casa de Billy, y solo llevamos un mes conociéndonos - sonreí levemente.
-Eso es sencillo, siempre estás aquí o en el cementerio - clavo su mirada en mí - eres hermosa, ¿te lo han dicho?
-No últimamente - bromee.
-No sé que es de tu pasado, - desvió su vista hacia el mar - y la verdad no me interesa, porque me gusta la Samantha que tengo delante de mí.
-La Samantha que tienes delante, es la sombra de lo que alguna vez fue - solté un suspiro.
-Entonces déjame ayudarte, para conocer a la otra Samantha - sus ojos se clavaron en los míos - quiero ayudarte a salir de ese pozo, en el que estás.
-No creo que sea el mejor momento - susurre.
-Tienes que darte otra oportunidad - y antes de que pudiera reaccionar ya me estaba besando.
Vladimir era guapo no lo iba a negar, pero solo llevaba un mes conociéndolo, además aun amaba a Emmett y sobre todo estaba esperando un hijo suyo, no era justo que le diera falsas esperanzas, pero mi corazón dolía y en ese beso sentía alivio y en vez de separarlo, rodee su cuello, mi cerebro no estaba funcionando.
Pero antes de que pudiera reaccionar, se separo de mi o mejor dicho alguien lo separo de mí, mis ojos se abrieron al darme cuenta quien estaba delante de mí y estaba por golpear a Vladimir, en ese momento reaccione, y sin pensar, me colgué al brazo de Emmett que era el que iba a estampar contra el rostro de mi acompañante.
-¡No! - exclame, evitando con todas mis fuerzas, que pudiera soltarle el golpe.
-¿Qué diablos te pasa? - gruño Vladimir, que ahora parecía también querer golpearlo.
-Me pasa, que estabas besando a mi esposa - le escupió.
-¿Esposa? - clavo su vista en mí.
-Es una larga historia - susurre.
-Debiste haberme dicho, que estabas casada - me espeto.
-Lárgate - la voz de Emmett era bastante ronca.
-Vete - le suplique, mientras seguía sosteniendo a Emmett.
Sin decir una palabra se dio la vuelta, dejándonos solos en la playa, y bueno donde estaba era un lugar bastante alejado, así que nadie había visto el espectáculo.
-¿Desde cuándo has estado saliendo con él? - se zafo de mi brazo de manera brusca.
-No salgo con él - respondí secamente
- y aunque lo hiciera, eso es algo que a ti no te importa.
-Eres mi esposa, - gruño - de hecho vengo a tratar de arreglar las cosas, y te encuentro besándote con otro.
-No sé qué te molesta - le espete
- después de todo, quien hizo que este matrimonio se fuera a la basura, fuiste tú.
-Tenemos que arreglar nuestros problemas, no podemos dejar que este amor muera - me tomo las manos.
-Tú fuiste quien lo asesino - me solté - y no quiero verte, entiéndelo lo nuestro ya fue, y fuiste tú quien hizo que se acabará.
Me di la vuelta, la verdad no quería verlo, pues sentía las lágrimas a punto de salir, pero no le iba a dar el lujo de verme llorar por él.
-Aun me amas - lo escuche gritar - y yo también te amo, y sé que pronto vamos a resolver esto.
Lo ignoré, pues era cierto que aun lo amaba, pero no estaba segura de poder perdonarle lo que me había hecho.
Vladimir y Samantha
Acabo de subir un nuevo fic, se llama "No hay reglas para el corazón"
Capitulo dedicado a:
ana_de_cullen22
andrelara
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