← Tratando de callar al corazón · de
Tratando de callar al corazón — capítulo 9
Esperé a que se quedará dormido, en cuanto estuve segura, de que no despertaría, aunque pasará un elefante por encima de él, saque la maleta y mi bolso, cuando llegue a la puerta de la habitación, lo observe de nuevo, tratando de que mi corazón dejara de gritar su nombre.
-Te amo, - susurre, sabiendo que no me escuchaba - pero te voy a olvidar.
Cerré la puerta, esperando que cuando volviera verlo, podría tener la fortaleza de enfrentarlo, sin que me temblaran las piernas y deseará llorar por su engaño. En ese momento estaba dejando atrás mi vida con él, iba a construir otra vida, lejos de todo aquello que me había lastimado.
Subí la maleta al carro, y sin pensar demasiado arranque, al hotel que estaba más cercano del aeropuerto, mientras llamaba para saber cuando salía el primer vuelo a California, en ese momento deseaba regresar donde había empezado mi vida, creo que eso era lo que necesitaba.
Cuando llegue al hotel, ya tenía el vuelo que salía a las ocho de la mañana, así que solo podría dormir, tres horas, aunque dudaba que pudiera hacerlo, en cuanto llegue a la habitación, me recosté en la cama y llore como mi alma deseaba, necesitaba sacar todo lo que me había lastimado.
No dormí nada, al ver que el reloj marcaba las cuatro, me levante de la cama y me di una ducha, pues tenía que ir al aeropuerto, a tomar el vuelo que me llevaría a otra vida, lejos de Emmett Cullen. Le deje las llaves del auto a la recepcionista, diciéndole que vendría mi marido por ellas.
Me trague las lágrimas que habían deseado salir, al abordar el avión, tome mi móvil y le mande un mensaje al que creí que jamás me traicionaría, pero de nuevo me daba cuenta que no debía confiar en nadie. Solté un suspiro doloroso, al apagar el móvil, para después volver a guardarlo, pero con la seguridad que en cuanto llegará a California lo tiraría, para no saber nada de mi pasado.
POV Emmett
Me removí un tanto incómodo al escuchar mi móvil, enserio no podía creer que no pudiera dejarme un momento sin un mensaje, creo que tendría que hablar con Mary, para que no me marcará ni me mandara mensajes, mientras estuviera con Samantha, me incorporé antes de que ella pudiera ver el mensaje.
Pero extraño no verla recostada a mi lado, supuse que se estaría duchando o preparando el desayuno, tome el celular que estaba en el sillón en donde había quedado botado mi pantalón, sonreí al recordar la noche anterior. Saque el teléfono y me sorprendió ver el número de mi esposa, tal vez quería hacer esto más entretenido, así que lo abrí.
Espero que disfrutes tu soltería, xq a partir de ahora, ya no tienes q preocuparte x tu esposa, espero q pronto lleguen los papeles del divorcio, x cierto las llaves del carro están en el hotel River
Ante aquel mensaje, creí que era una broma, abrí la puerta del baño, pero no hubo nada, después baje a la cocina y tampoco había indicios de ella, eso comenzaba a preocuparme, abrí el closet, y note que no estaba la mayoría de su ropa, después busque su pasaporte y tampoco estaba.
Marque su número, esperando que me contestará, pero no hubo nada, de hecho me mando al buzón, me vestí lo más rápido que pude, mientras marcaba el número de sus amigos más cercanos para que alguien me diera razón de ella.
Baje corriendo las escaleras y tome las llaves de la camioneta, comenzaba a desesperarme que nadie me contestará, marque el número de Charles, después de todo ellos se había hecho muy amigos seguramenteél debía saber donde estaba mi esposa.
-¿Diga? - supuse que sería él.
-Charles, habla Emmett - manejaba con dirección al aeropuerto - necesito saber, si Samantha está contigo.
-¿Ahora sí te interesa? - se escuchaba molesto.
-Es mi esposa - dije un poco confundido.
-Anoche, eso no pareció importarte, mientras entrabas al departamento de Mary - eso no podía ser cierto.
-¿Sam me vio? - salió inconsciente.
-Estaba destrozada - le di un golpe al volante.
-Ahora más que nunca, necesito encontrarla - ¿Cómo había sido tan imbécil?
-Pues aquí no está, y no se ha comunicado - fue su respuesta - y espero que pronto, pueda alejarse de ti.
Después de decir eso colgó, ella no podía dejarme, me amaba y sabía que esto lo íbamos a superar. Samantha era demasiado noble e iba a saber perdonar mi enorme error, tenía que hacerlo, ella tenía que regresar, no podía dejarme, no sabría qué rumbo tomaría mi vida si ella no estaba.
-Vamos, muñeca - aceleré, tenía que detenerla - no puedes dejarme, nos amamos, y esto no puede terminar así.
En cuanto llegué al aeropuerto, me quede en la camioneta, pues que avión podía tomar, dudaba que fuera a Forks, después de todo tendría que soportar un interrogatorio y como estaba, lo que desearía sería un poco de tiempo para poder tranquilizarse. Podría ir a Nueva York con Jacob y Renesmee, o a Oregón con Tanya, pero creo que a donde más iría sería con Rosalie a Atlanta.
-Idiota - me di un golpe mental - California, tiene que ir ahí.
Marque el número de Billy, él tenía que saber si iba hacía allá, tendría que haberle avisado, espere con paciencia a que contestara.
-¿Sí? - trate de tranquilizarme.
-Hola, Billy - salude, lo más educado que pude - lamento incomodarte, pero tuve que salir de viaje, y acabo de regresar y Sam no está, quería saber si te llamo para mencionarte que te haría una visita o algo por el estilo.
-De hecho llamo hace una hora, - sentí alivio - y me dijo que iría unos días a Irlanda, para distraerse un rato, pero me dijo que te lo comunicaría.
-¿Estás seguro? - podría haber apostado mi mano, a que iría a California.
-Eso dijo ella - me dijo seriamente - pero si me llama, de que cambio de opinión, yo te lo hará saber.
-Gracias.
En verdad que Samantha podía llegar a sorprenderme, no podía ser que se hubiera ido a Irlanda, necesitábamos aclarar las cosas, pero primero debía estar seguro de donde estaba, porque eso que me había dicho Billy no estaba tan seguro, podría jurar que ella se había ido a California, y le había pedido que mintiera.
Llegue a casa realmente frustrado, pues necesitaba hablar con Sam, decirle que lo que había hecho era un error, que la amaba y lo que había hecho no volvería a pasar, que había sido un imbécil que se había dejado controlar por sus hormonas, pero si me perdonaba no iba a volver a pasar nada, porque me iba a dedicar en cuerpo y alma a ella, a demostrarle que estaba decidido a no volver a cometer el mismo error.
Solo necesitaba que ella me perdonará, porque sabía que era idiota, pero el dicho de "no sabes lo que tienes, hasta que lo pierdes" no era completo cierto, pues yo sabía lo que tenía en Samantha, pero la había sentido segura, y ahora aquí estaban las consecuencias.
Capitulo dedicado a:
alice_cullen28
andrelara
ana_de_cullen22