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Tratando de callar al corazón — capítulo 16
Abrí los ojos al escuchar el ruido de la puerta al cerrarse, aunque los volví a cerrar, estaba agotada, en los últimos días apenas si había podido dormir, así que lo único que deseaba era estar unos minutos más en la cama y en los brazos de Morfeo.
-Muñeca - susurro Emmett - te traje un poco de fruta, jugo y huevo.
-No tengo hambre - ni siquiera lo miré.
-Ya son más de las once de la mañana - le reprocho - ya tienes que despertar, de hecho Bella no tarda en venir, a levantarte, para que ayudes con la cena de Navidad.
No me quedo más que abrir los ojos y desperezarme, pues conociendo a mi hermana como lo hacía, no me iba a levantar de buena manera, como lo había hecho mi marido, por lo que lo mejor era desayunar y cambiarme, para ayudar con los preparativos de esa noche.
Emmett colocó frente a mí la bandeja con el desayuno, nada de lo que estaba ahí, se me antojaba, pero era una comida saludable, y sabía que era lo mejor para los dos, comencé a comer, sin sentir ningún sabor, enserio era molesto que la comida no tuviera sabor, a excepción de lo dulce.
Cuando termine de desayunar, me puse un pants, y una sudadera, pues en Forks enserio hacía demasiado frío, baje a la cocina, en donde Bella, Alice y Esme conversaban, aun no parecían muy preocupadas por comenzar a preparar la cena.
-Hola - salude.
-Hasta que despiertas - fue el saludo de mi hermana.
-Buenos días - esa fue Esme - ¿Qué tal dormiste?
-Bien, gracias - me senté al lado de Alice - ¿Qué vamos a preparar de cenar?
-Lo de siempre - contesto Esme
- el pavo, un poco de bacalao, y pierna.
-Al igual que la ensalada de manzana - comento Allie.
-Suena bien - sonreí levemente
- y ¿los hombres?
-Fueron por leña, ya conoces a Carlisle con ese de la chimenea, es necesario que sea él mismo quien la corte
- repuso - y los chicos no les quedo más que acompañarlo.
-¿Y Rose? - pregunte al no ver a la rubia.
-Cerraron los aeropuertos - dijo Alice - así que vienen por tierra, y según lo que dijo es que llegaban a las seis o esperaban que antes, pero que aquí estarían para la cena.
No pregunte más, pues en ese momento Esme dijo que era momento de comenzar con los preparativos de la cena, y eso hicimos. Estuvimos más de cuatro horas esperando que todo estuviera listo, porque además de la cena a Esme se le ocurrió hacer un paste, para celebrar su aniversario, que había sido dos días atrás.
Como a eso de las cuatro, Alice se fue a arreglar, a los veinte minutos huyo Bella, mientras yo lavaba lo que ya no estábamos usando y Esme limpiaba la cocina, cuando termine mi labor, yo también subí a ducharme y a arreglarme.
Cuando llegue a la habitación, me encontré a Emmett solo en ropa interior, no es que fuera la primera vez que lo viera así, pero en ese momento me resulto tan irresistible, la parte de mi cerebro que decía que no debía caer tan fácil, en ese momento cada vez era más débil.
Su espalda era perfecta, al igual que su trasero, que en ese momento me estaba dando una vista maravillosa, sentí mi boca seca al verlo tan ajeno a lo que mi mente planeaba. No pude controlarlo más, sin pensar pase mis manos por su cintura y besé su espalda.
-Ya no puedo - susurre, dejando mis labios pegados a su espalda - te necesito.
-¿Ahora? - escuche cierta burla en su voz.
-Sí - mordí ligeramente su piel, y él soltó un gruñido.
-Samantha - su voz sonó ronca, se giro a mí - se supone, que debemos alistarnos para la cena.
-Lo sé - acepté, comenzando a delinear con un dedo su pecho - pero te necesito - hice un ligero puchero.
-Eso es bajo - me reprocho.
-Emmett - besé su barbilla - tú también quieres.
Y como si eso fuera lo que necesitara escuchar, me beso con desesperación, pero eran los besos que más me gustaban de él, poco a poco comenzó a quitarme la ropa, para quedar de la misma forma que él, solo en ropa interior.
Poco a poco la habitación se lleno de gruñidos, jadeos y gemidos, al igual que cada vez hacía más calor, estar con él era realmente maravilloso, no había otra palabra que describiera lo que él me hacía sentir. En cuanto sentí aquella explosión de placer mordí su hombro para no gritar, él solo soltó un gruñido que me encanto.
Se dejo caer a un lado de mí, pero me atrajo hacia él, mientras los dos tratábamos de controlar la respiración, la sensación poco a poco fue pasando.
-En una hora debemos estar presentables - su mano acariciaba mi cabello, haciendo que el sueño llegará.
-Si no dejas mi cabello, me voy a dormir - comente con voz débil.
-No puedes dormirte - susurro besando mi hombro - lo mejor es que nos duchemos, o sino Alice se puede poner muy mal.
No respondí, simplemente me tomo en brazos y caminamos al baño de la habitación, él abrió la llave y sin más me ayudo a entrar a la regadera, y como si fuera una niña pequeña él me enjabono y me lavo el cabello, en cuanto termino de ducharme.
-Vístete, mientras yo me ducho - repuso, cuando me envolvió con la toalla.
No dije nada, solo salí y busque el vestido que Alice me había ordenado ponerme para ese día, era color café de tirantes, y me llegaba arriba de la rodilla, cuando comenzaba a maquillarme, salió mi marido del baño, dejo un beso en mi mejilla y después comenzó a vestirse.
Casi cuarenta minutos después ya estábamos listos, me ofreció su brazo y bajamos a la sala, en donde fui tacleada por Rosalie Hale, sino hubiera sido porque Emmett me sostenía, hubiéramos terminado en el suelo.
-No sabes lo mucho que te extrañe, - repuso, separándose de mí para verme - estás maravillosa.
-Gracias - sonreí levemente - tú estás espectacular como siempre.
Solo sonrió antes de abrazar a Emmett, mientras Stefan solo la veía con una media sonrisa, no había duda de que la amaba con locura.
Después de los abrazos por parte de los recién llegados, nos pusimos a platicar un poco sobre todo lo que habíamos pasado, desde la última vez que nos habíamos visto; Rosalie era la más animada, pues hacía menos de medio año que se había casado, y platicaba todo lo que había hecho como casada.
El tiempo paso extremadamente rápido, pues en un abrir y cerrar de ojos ya habíamos terminado de cenar, y en ese momento felicitábamos a Carlisle y Esme por su aniversario.
-Ya hay que abrir los regalos - repuso Renesmee, que trataba de mantenerse despierta.
-Eso se hace hasta mañana - le recordó su madre.
-¡Oh, vamos! - replique - deja que abramos los regalos, parece que ya no te acuerdas cuando tenías su edad.
-Sí - se unió Alice - ya hay que abrir los regalos, además por la hora ya es Navidad.
-Muy bien - refunfuño mi hermana.
-Primero abre este - Alice le paso su obsequio - es parte de tu tío Jazz y mío.
La pequeña abrió la caja emocionada, y se encontró con un vestido rosa y unos zapatos con un pequeño tacón, la verdad es que era hermoso y a mi sobrina pareció encantarle ya que se abrazó a ella con fuerza.
-Ahora este - Stefan le paso una caja amarilla con un enorme moño - espero que te guste.
Su sonrisa no había desaparecido en ningún momento, y cuando vio la muñeca su sonrisa se ensancho, le dio las gracias a Stefan al igual que un abrazo, después de que todos le dieran sus regalos a Nessie, había recibido una gabardina por parte de sus abuelos, un par de suéteres por sus padres y unas botas y un perro de peluche de nosotros.
Fue el turno de los adultos de abrir sus regalos, todo lo que Alice y Jasper daban, eran ropa, claro que siempre a la moda, Rosalie y Stefan dieron relojes a los hombres y pulseras a las mujeres, Bella y Edward dieron suéteres, mientras Carlisle y Esme dieron cuadros, y bueno nosotros les dimos chamaras.
El árbol había quedado vacío a excepción de una bolsa de regalo, que tenía una pequeña tarjeta, la tome y Emmett apretó mi mano como tratando de transmitirme el valor que me hacía falta.
-Este regalo es para toda la familia - se lo entregue a Esme y a Carlisle - pero al ser ustedes la cabeza, creo que ustedes deben abrirla.
-¿Qué es? - pregunto emocionada Esme, y Nessie veía con atención el regalo.
Emmett y yo aun tomados de la mano, observábamos como abrían el regalo, en cuanto lo hicieron, venía un pequeño mameluco amarillo, junto con una pequeña manta del mismo color.
-Se une un miembro más a la familia, - leyó Carlisle a la tarjeta - para principios de Julio.
Por unos momentos se hizo el silencio, en ese momento el nerviosismo aumento, y se me hacía eterno los segundos en que nadie reaccionaba.
-¿Seré abuela? - pregunto Esme, que fue la primera en salir del shock.
-Tengo dos meses y medio - conteste suavemente.
En menos de lo que imagine, todos nos felicitaban, de hecho Renesmee gritaba emocionada, que por fin tendría con quien jugar; sonreí pues lo habían aceptado bastante bien, de hecho parecía que mi bebé iba a ser muy bien recibido.
Renesmee
Creo que algunas personas han de querer matarme por tardar tanto en actualizar, pero debo decir que para este fic, nada más no me llega la inspiración, espero que les guste como quedo el capitulo. Y también les digo que si les gusta Harry Potter o mejor dicho los merodeadores, acabo de subir un fic, si ya sé otro más y no actualiza los que ya tiene, pero la verdad es que cuando me llega la inspiración tengo que escribirlo, sé que me he tardado mucho en actualizar, pero en verdad mi cerebro se ha secado para este fic, así que si tienen ideas haganmelas saber. Pero hablando del otro fic, es de Remus Lupin y se llama "Solo para ti"
Capitulo dedicado a:
ana_de_cullen22
Mariana 11