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Tratando de callar al corazón — capítulo 3

POV Samantha

Llegue al ensayo antes de tiempo, después de todo hoy en unas cuantas horas sería el estreno y estaba sumamente emocionada, después de todo sería mi primer protagónico y esperaba que fuera un éxito en verdad lo anhelaba.

-Veo que los nervios, no te dejaron dormir - ante aquella voz, giré la vista un tanto exaltada debido al susto.

-Mary

  • susurre - no pensé que alguien fuera a llegar a esta hora.

-Y yo pensé, que estarías disfrutando con tu marido - me sonrió de lado.

-Emmett, se levanto muy temprano, - eleve los hombros - tenía una junta importante.

-¿Vendrá al estreno? - sus ojos cafés estaban clavados en mí.

-No me dejaría en algo así, - sonreí levemente - sabe que esto es importante para mí.

-Me gustaría conocer a ese Emmett, - sonrió de lado - hombres tan maravillosos, como tu marido ya no hay.

-Lo sé - mi sonrisa de tonta enamorada apareció.

-Aunque aun me sorprende que con veintidós años, ya estés casada, - su rostro me hizo sonreír - yo con veintiséis no me pasa por la mente el matrimonio.

-Eso es porque no te ha llegado el hombre correcto, - comente tranquilamente - admito que no me imaginaba casándome a los veinte, de hecho a mí se me hacía patético eso de casarse tan jóvenes, pero apareció Emmett en mi camino, y todo cambio.

-En verdad debes amarlo mucho - repuso tranquilamente.

-No imagino mi vida, sin mi musculoso al lado - confesé.

-Así es el amor, - rió levemente - seguramente si alguno de mis novios, hubieran sido un poquito más como tu esposo, tal vez yo también ya me habría casado.

Ambas reímos, Mary Brown era mi mejor amiga en la obra y bueno no voy a decir que éramos amigas fuera, pero al menos teníamos un trato cordial y si teníamos comunicación, claro que nada como con mi hermana o Rosalie o Alice, solo éramos conocidas.

Además se podría decir que había un poco de celos, ya que ella había audicionado para mi personaje, pero yo me había quedado con él, y no es porque ella fuera mala, de hecho era de las mejores, había temido que ella se quedará, pero al final me lo dieron a mí.

-¿Quieres practicar un rato? - se ofreció.

-Claro

  • respondí.

No practicamos mucho, pues como unos veinte minutos después, el resto del elenco llego, por lo cual comenzamos el ensayo entre todos. Estuvimos practicando dos horas, posteriormente de ese tiempo, el director nos dijo que podríamos ir a comer y relajarnos, pero teníamos que llegar a las seis, para ajustar los últimos detalles.

-Espero, que llegues - le espete a Charles - y que no salgas, con ninguna de tus tontas excusas.

-No te preocupes, primor - me sonrió de lado - que voy a llegar a tiempo, para besarte.

Le mande una mirada asesina, antes de salir del lugar, en verdad odiaba a ese imbécil, eso era lo único negativo de la obra, pero mi madre solía decir que no todo era perfecto, y en ese momento lo entendía, ya que en todo lo que bien que me sentía en la obra, era opacado por tener que compartirlo con el imbécil de Charles, aunque no se comparaba con la feliz que estaba.

Decidí ignorar el punto negro que era mi co-estrella, y pensar en que todo saldría bien, y esperaba que la obra fuera un éxito. Decidí ir a la casa y tratar de relajarme, después de todo faltaban cuatro horas, para que tuviéramos que regresar.

Y gracias al cielo o a mi marido, mi auto por fin estaba ya andando, y todo parecía que ese día iba a salir bien; el camino a casa fue bastante rápido y relajante, con la música clásica que Edward había grabado, era bastante bueno con el piano, lástima que no se dedico a eso, porque además de haberse casado muy joven con mi hermana, le habían gustado más los números y ahora se dedicaba a la administración.

Bella que era el nombre de mi hermana, bueno era Isabella pero no le agradaba mucho, bueno ella ahora daba clases de Literatura en el instituto en Forks, mientras Alice estaba terminando de estudiar diseño de modas, y Jasper su novio acaba de graduarse en Medicina y estaba comenzando la residencia.

Mientras que Rosalie había estudiado ingeniería automotriz, y trabajaba en una empresa importante de autos, al igual que Jake al que consideraba mi hermano; la rubia estaba pensando en casarse, aunque Stefan que era abogado y seis años mayor que ella, no parecía muy seguro de querer dar el siguiente paso.

Y eso tenía bastante alterada a Rose, y tenía suturada mi bandeja de correo, por ella, quejándose de que tal vez Stefan ya no la amaba, pero solo tenía que darle tiempo, pues no debía ser fácil para él, pedirle matrimonio, sabiendo que Diego su hermano menor que ahora tendría once años, estaba bajo su tutela, debido a que sus padres habían muerto.

Llegue a casa, se me hizo bastante corto el camino, deseaba comer algo, dormir un poco y después ducharme para regresar al teatro, abrí la puerta, la cual no tenía llave, cosa que me extraño ya que había cerrado en la mañana.

-Pensamos que jamás llegarías - esa voz la reconocí como Alice.

-Llevamos horas esperando, a que tú o Emmett aparecieran - se quejo Rose, que ahora me abrazaba.

-¿Qué hacen aquí? - cuestione, pues ellos vivían del otro lado del mundo.

-Emmett, nos dijo que hoy sería tu estreno - repuso Esme, que me había extendido los brazos.

Me abrace a ella, pues además de ser mi suegra, también había sido como otra madre para mí.

-Y pues que es una estrella sin sus fans - comento mi hermana con una media sonrisa.

-¿Y Carlie?

  • pregunte al no ver a mi sobrina.

Pero mi respuesta quedo contestada, cuando Edward entraba con mi sobrina en brazos, camine hacía él y le quite a Carlie de brazos.

-Yo también te extrañe, Sam - repuso Edward sarcástico.

-Lo siento

  • me disculpe, abrazándolo - pero ya necesitaba, tener en brazos a mi sobrina favorita.

-Yo también te extrañe - a sus cinco años, era como su madre, que en vez de tener una infancia normal, le gustaban más los libros que la televisión.

-Gusy

  • en ese momento Jacob, entraba de la mano de Renesmee, que ya mostraba un pequeño vientre de no más de cuatro meses.

-Es bueno tenerlos aquí - primero abracé a mi prima y después a Jake.

-Ni Jazz, ni Carlisle pudieron venir - comento Esme - pero te desean lo mejor.

-Al igual que Stefan - terció Rose.

-Y bueno Tanya llegará al teatro - me informó Bella.

Se sentía bien, que mi familia estuviera aquí, los hice sentarse en la sala, mientras le pedía a Molly, que trajera un poco de limonada.

-¿Cómo te trata el musculoso? - cuestiono Jake seriamente.

-No ha cambiado nada desde hace un mes, que estuviste de visita - dije con una media sonrisa - y Emmett, sigue siendo un marido ejemplar.

-Más le vale - la voz de Bella sonó ronca - porque si me llego a enterar, de que te hace sufrir, que se dé por muerto.

-¿Ya han pensado en bebés? - cuestiono Renesmee, que se acaricio el abultado vientre.

-Son demasiado jóvenes - se altero Esme - además, Samantha apenas comienza a ascender en su carrera de actriz, ahora deben esperar ¿no es así?

-Pues eso es lo que yo pienso, - acepté - pero a Emmett, le hace mucha ilusión un bebé.

-Para eso tiene a Carlie, - Jacob mostraba más seriedad de lo normal - además apenas tienes veintidós años, un futuro prometedor, y un bebé en estos momentos solo haría que tus sueños se fueran a la basura.

-Exacto

  • concordó Alice - disfruta la vida, el matrimonio, y ya después pensarán en hijos, ahora es demasiado pronto.

-No sigas mi ejemplo, - susurro Bella, ante eso arrugue la nariz - adoro a mi hija, - se defendió

  • pero si yo que tengo más paciencia que tú, y que Carlie es tranquila, hay veces que no sé qué hacer, no quiero pensar que pasaría con tu salud mental, con un pequeño como tu marido.

Eso en vez de alentarme a tener un bebé, hacían que temiera cada vez más, pues mis planes eran que después de la obra, me embarazaría, pero ahora con esto, creo que esperaría demasiado más tiempo, para tener hijos.

-Muñeca,

  • ante aquella voz, me levante del sillón - pero si está toda la familia.

Sonrió de lado, mientras era abrazado por su familia, y por la mía, que ya también se podría decir que era suya. Se sentó a mi lado como siempre, seguimos hablando por un buen rato, después de comer, los deje en la sala, mientras yo me daba una ducha rápida para regresar al teatro.

En cuanto termine, solo me coloque un pants y baje a la sala, ya que el reloj marcaba 5:45 y me hacía veinte minutos, creo que la que llegaría atrasada esta vez, sería yo.

-Nos vemos, en el teatro - me despedí.

-Ahí estaremos para apoyarte - me aseguro Jake, que beso mi frente.

No dije nada, salí de la casa, y maneje lo más rápido que pude hacia el teatro, el semáforo estaba en verde pase sin mayor precaución, pues era mi siga, pero escuche un rechinido de llantas y como algo se rompía y después todo se puso negro.

 Charles Baker

Capitulo dedicado a:

Gabriela Black

yesica7448

andrelara