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Tratando de callar al corazón — capítulo 7
Observe al pequeño dormir, había estado cuidándolo desde hacía tres meses, se suponía que solo sería por un día, pero las cosas habían salido mal, y ahora ya me había encariñado demasiado con él. Había heredado el cabello castaño de su padre, al igual que los ojos azules, pero se parecía mucho más a su madre.
Estar con Drew, era algo que llenaba un poco el vacío que había dejado el accidente, con él olvidaba un poco mi ansiedad de quedar embarazada, y disfrutaba pasar tiempo con él, de hecho era lo único que podía alejar mi mente de mis problemas.
Después de darle un último vistazo, baje a la sala a esperar a que Charles llegará, me senté en el comedor y tome mi móvil y marcaban las 22:57, se suponía que yo ya debería estar en casa, pensé en enviarle un mensaje a Emmett, pero supuse que ya estaría dormido y no deseaba despertarlo.
Charles ya no debía tardar en llegar o al menos eso esperaba, pues tenía que llegar a dormir a mi casa, aunque en ese momento sintiera mayor agrado en la de mi amigo, y pues pasaba mucho más tiempo en aquel lugar que en la mía, pues llegaba a las ocho de la mañana y me iba pasada de las once y media de la noche.
En cuanto escuche la puerta, me levante y camine para recibirlo, y como siempre desde los últimos meses, llegaba más pálido que cuando se iba, sus ojos grises, estaban ensombrecidos y su semblante de tristeza, hacía que mi corazón se encogiera.
-¿Cómo sigue? - pregunte en un susurro.
-Siguen sin saber si va a despertar - su voz sonó quebrada.
-Krista es más fuerte, de lo que imaginas, - trate de animarlo - además, sabe que tiene dos hombres que necesitan de ella, va a salir de esto.
-Quisiera tener tu misma fe, - trato de sonreírme, pero solo fue un amago - pero cada día que llego al hospital, y la veo en esa cama, mis esperanzas cada vez van siendo menores.
Y en ese momento se soltó a llorar, ya lo había visto así, fue cuando Krista su esposa, le dio un derrame cerebral, y después de llevarla al hospital, le dijeron que estaba en coma y no sabían si iba despertar, de eso hacía casi cuatro meses; había llorado toda la tarde, y me quede a su lado tratando de tranquilizarlo.
Camine hacia él y lo abrace, se aferro a mí, como un niño pequeño que acaba de tener una pesadilla, y su madre entra a consolarlo; me dolía verlo tan vulnerable, después de todo yo lo había conocido engreído y bromista, y ahora era un niño asustado y solo.
-No puedes caerte, - le susurre, acariciando su espalda - tienes un hijo, que te necesita fuerte.
-Tiene más contacto contigo, que conmigo, - su voz pastosa apenas fue audible, pues tenía su rostro escondido en el hueco de mi cuello - y no sabes cómo te agradezco, que lo cuides, no sé qué haría sin ti.
-Para eso somos amigos, - lo separe de mí, y le limpie las mejillas - para ayudarte, cuando lo necesites.
-Emmett, se saco el premio mayor al casarse contigo, - me sonrió levemente - eres una mujer maravillosamente única.
-El cansancio, te hace decir tonterías, - sonreí de lado - además de que me imagino, que si apenas probaste bocado en el hospital.
-Mi madre me obligo a comer - me aseguro - y bueno, dice que ella puede hacerse cargo de Drew.
-Es su abuela, - eleve los hombros - supongo que lo cuidara mucho mejor que yo.
-Él se siente a gusto contigo, - suspiro - pero creo que es momento de que sigas con tu vida, sin preocuparte por cuidar a un niño de dos años.
-No me pesa cuidar de él - le asegure.
-Lo sé, - me dio un beso en la frente - pero estás descuidando tu matrimonio, y ahora que mi madre por fin llego de Los Angeles, le tomare la palabra de que cuide a su nieto, pues mi suegra ya hace mucho quedándose en las noches con Krista, y además estar con ella durante los ensayos y las presentaciones.
-Está bien, - acepté - pero iré a verte al hospital, y también recuerda, cualquier cosa que necesites me llamas, no importa la hora.
-En verdad, eres increíble - me sonrió levemente.
-Es mejor que subas a dormir, - comente, mientras tomaba mi chamarra y mi bolso - y espero que desayunes algo antes de irte, pero seguramente tu madre te obligará.
-Lo hará - me acompaño a la puerta - de eso no te preocupes.
-Te quiero, Charles - le besé la mejilla - y me preocupas, así que come, porque Drew depende de ti.
-No tienes que repetírmelo, cada cinco minutos, - me espeto - y yo también te quiero, Sam.
Camine hacia el auto, en verdad me dolía ver a Charles tan cabizbajo, y en verdad deseaba que Krista se recuperara, pues tenía un pequeño que la necesitaba mucho de ella, además de que la mujer que yo había conocido se veía que era una mujer fuerte y joven, que iba a superar esto.
El camino hacia la casa fue más corto de lo normal, estacione el auto y entre a la sala en donde vi, una taza de café, que parecía que Emmett solo le había dado unos cuantos sorbos, en el comedor había una toalla, en verdad que mi marido era bastante desordenado, mañana que viniera Molly le iba a dar algo.
Deje las llaves en la mesa y subí las escaleras, para por fin dormir, aunque apenas si descansaba, entre al baño, en donde estaba mojado, me extraño pues Emmett se duchaba en las mañanas, casi nunca en la noche, observe su camisa, me agache a tomarla, para dejarla en el cesto de la basura.
Lo extrañaba, pues hacía meses que no habíamos tenido el mínimo contacto, lleve su camisa a mi nariz, para aspirar su aroma, pero estaba mezclado con perfume de mujer, ante aquello mi corazón se detuvo, observe el cuello, en donde había una mancha rosa.
-Tranquila, Samantha - susurre - es Emmett, de quién hablamos, él no te sería infiel, te ama.
Si él me amaba, y no sería capaz de estar con otra mujer, y lo de cuello, tal vez una de esas tantas mujeres, que deseaban su divorcio, lo habían manchado a propósito, si eso debía ser, pues él no sería capaz de engañarme, no Emmett Cullen.
Me lave el rostro, pensando eso, de que mi marido me amaba, y no era capaz de tocar a ninguna otra, pero si mi cerebro estaba tan seguro, ¿por quéel corazón dolía?
-No dejes, que tu mente comience a trabajar, - me reproche - porque eres buenísima, para crear historias fantásticas.
Lo mejor era olvidarme de la camisa, y todo lo que eso conllevaba, la metí al cesto de ropa sucia, antes de caminar a la recamara, busque mi pijama a obscuras, para no despertar a mi marido, en cuanto la tuve en manos, regrese al baño a cambiarme, y dejar mi ropa en el cesto, me lave los dientes y después por fin me dirigí a dormir, aunque en ese momento el sueño se había ido.
Me tumbe al lado de Emmett, estaba de espaldas a mí, era imponente, me quede observando su cuerpo, pero me extraño no escuchar sus ronquidos, pues siempre a esa hora ya estaba en su sinfonía.
-Amor
- susurre, pegándome a él - ¿estás despierto?
-Quería verte llegar, - se giró hacia mí, y dejo un beso en mi frente - pero ahora es mejor dormir, mañana tengo una junta temprano.
-¿Me ocultas algo? - pues su voz, sus movimientos eran diferentes.
-Solo estoy cansado, - de nuevo me dio la espalda - y necesito dormir.
-Te amo - le dije, antes de darme la vuelta, para dejar de verlo.
-Yo también - respondió.
Pero no hubo abrazo como siempre, después de decirme eso, estaba extraño, y eso me angustiaba, cerré los ojos tratando de no pensar en que algo andaba mal.
He estado leyendo Cazadores de Sombras y bueno debo decir que me encanto, bueno el primero que he leído ¬¬ y pues estaba pensando no sé, si les gustaría que hiciera un fic sobre el libro, o tomar a los personajes de crepúsculo y hacer un fic basada en el trama, no va a ser una adaptación, solo sería basada en el libro, pero ustedes deciden
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