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Historia 7807 — capítulo 2

CAPITULO DOS

EL MEJOR CUMPLEAÑOS DE SU VIDA

La escolta de Harry se retiró ni bien traspuso el umbral del Número 12 del Grimmauld Place.

Harry se sintió aliviado de no tener que fraternizar con Snape.

Todo en la vieja casona de los Black le resultaba a Harry abrumadoramente doloroso. La presencia de Sirius flotaba en el ambiente, de forma que esperaba que en cualquier instante su padrino apareciera con una sonrisa burlona en los labios, para contarle anécdotas sobre su padre o incitarlo a realizar algo alocado y peligroso.

Probablemente adivinando estos sentimientos, Lupin apoyó una mano en el hombro de Harry.

  • Yo también lo extraño, Harry. No voy a decir que sé como te sientes porque no sería verdad. Pero puedo entender tu dolor. Sé que no soy Sirius y que nunca podré ocupar su lugar, pero quiero que sepas que puedes contar conmigo como contabas con él.

Harry miró a Lupin y, por primera vez en mucho tiempo, esbozó una débil sonrisa.

La Sra. Weasley se asomó al hall y los invitó a pasar a la cocina con un susurro.

  • ¿Cómo estás. Harry querido? – le preguntó mientras lo abrazaba con lágrimas en los ojos.

  • Ehhh… Bien gracias… - respondió Harry tratando de liberarse del abrazo.

  • Hola Harry, me alegra verte – dijo Ginny entrando en la cocina seguida de Ron.

  • Hola Harry - dijo Ron -. ¿Cómo has estado?

  • Soy Harry Potter, ¿lo olvidas? Los problemas me encuentran donde quiera que esté…

  • Sí, bueno… - tartamudeó Ron poniéndose colorado-. Lo que quise decir es que me alegra que estés aquí.

  • ¿Por qué no suben a sus habitaciones mientras prepararo algo de comer? – dijo la señora Weasley- Seguramente esos muggles no te han alimentado como se debe. Estás más flaco que hace un mes querido…

Si bien las atenciones de la Sra. Weasley lo hacían sentirse un poco abrumado, Harry le agradecía estos pequeños gestos de cariño.

  • ¡Oh, ha llegado el nuevo amo de sangre sucia! - dijo Krecher bajando la escalera - ¡Qué vergüenza! Mas le valdría a Kreacher que le cortaran la cabeza que servir a esta escoria inmunda.

  • ¡SAL DE MI VISTA! – gritó Harry.

Extrañamente Kreacher lo obedeció y subió la escalera refunfuñando insultos y maldiciones por lo bajo.

El retrato de la madre Sirius comenzó a gritar y Harry subió la escalera de dos en dos hacia su habitación mientras la señora Weasley ayudada por Lupin tratan de haverla callar.

El cuarto no había cambiado mucho desde su última visita. El retrato de Phineas Nigellus estaba vacío. Ron abrió la puerta y sentándose en su cama comentó:

  • Ese maldito elfo a me tiene cansado.

  • Por suerte no está Hermione para defenderlo – comentó Harry

  • Sin embargo, debes tener cuidado con lo que le dices. Mi padre ha dicho que esta casa ha pasado a ser tuya, ¿sabías?. No querían que la prima de Sirius hiciera valer algún reclamo desde Azkabán…

Harry miró a Ron sin entender.

  • Sirius te ha dejado todo – agregó Ron- ¿No lo sabías?.

  • ¿Qué? No quiero nada… – comenzó a decir Harry-. Que la Orden del Fénix o a Dumbledore se queden con la casa… Y en cuanto a Krecher pueden cortarle la cabeza si quieren. Me da lo mismo.

  • Sí, bueno… Todos supusieron que dirías algo así, pero hay un pequeño problema… - dijo Ron mirando de reojo a Harry.

Harry suspiró resignado.

  • ¿Qué sucede ahora? ¿Quieren mantenerme aquí encerrado para que termine enloqueciendo por no poder salir como Sirius? ¿O Dumbledore ha tenido alguno de sus geniales planes que no puede compartir con nadie hasta que es demasiado tarde?

  • Yo sólo repito lo que escuché decir a mis padres. –comenzó a decir Ron rápidamente-. Ahora tú eres el amo de Kreacher …

  • ¿Qué? – gritó Harry.

Ron tragó saliva y se apresuró a agregar:

  • Todos en la Orden temían que si Kreacher sentía que había quedado libre divulgara los secretos de la Orden, o se fuera a servir a los Malfoy que para el caso sería lo mismo…

Ron siguió hablando pero Harry no lo escuchaba.

Si ingresar a la casa de Sirius había sido duro, mucho más difícil le resultaba enfrentarse con Kreacher. Ni en un millón de años Harry podría olvidar la forma perversa en que el elfo había traicionado a su amo. El malvado elfo era tan responsable de la muerte de Sirius como Bellatrix Lestrange.

Por más que las palabras de Dumbledore sobre tratarlo con respeto y amabilidad resonaban en la mente de Harry, odiaba a Kreacher de todo corazón. La sola idea del elfo riéndose por la muerte de Sirius hacía que la sangre hirviera en sus venas.

  • … como él sabía de tu relación con Sirius y del cariño que sentía por ti, pensaron que no te cuestionaría como el legítimo heredero de los bienes de los Black– continuó explicando Ron.

Un pesado silencio se hizo entre los dos.

  • Felicitaciones - concluyó Ron.

  • Sí, supongo que debo considerarme muy afortunado de haber heredado una vieja casona propiedad de una familia de magos tenebrosos y un elfo maligno, todos ellos responsables de la muerte del único pariente vivo que me quedaba.

  • Lo siento – dijo Ron incómodo-. Pero no sé porque me hablas así. Yo no tengo la culpa. A veces es difícil hablar contigo, ¿sabes?.

  • ¡Entonces quizás sería mejor que no habláramos y listo! - concluyó Harry.

Y salió de la habitación rumbo a la cocina dejando a Ron con la boca abierta.

Harry salió tan apresuradamente de la habitación que casi choca con Ginny.

  • Hola, Harry ¿estás bien…?

  • Sí, estoy bien… - respondió Harry y bajó las escaleras apresuradamente.

En la cocina, el Sr. Weasley, la Sra. Weasley y Lupin conversaban animadamente.

Todos interrumpieron la conversación al ver entrar a Harry.

  • Hola Harry – dijo Lupin.

  • La cena aún no está lista, querido – dijo la señora Weasley agitando su varita sobre un caldero negro del cual salía un aroma delicioso-. Pensé que tú y Ron tendrían muchas cosas que contarse.

  • Últimamente no soy el alma de fiesta… - dijo Harry en un susurró.

Todos lo miraron comprensivamente.

  • Ron te contó sobre la casa, ¿no? – preguntó el señor Weasley.

  • Sí.

  • Dumbledore se apresuró a decírselo a Kreacher – continuó el Señor Weasley-. Como creo que ya sabes, había encontrado la forma de traicionarnos, y Dumbledore temió que ni bien se enterara que Sirius había muerto…

  • …correría a contar todo lo que sabía a Voldemort – dijo Harry completando la frase-. Ron me lo dijo.

Todos se estremecieron ante la mención del nombre de Voldemort pero nadie dijo nada.

  • Hay también una cuestión legal – prosiguió el señor Weasley-. Y es que Sirius hizo un testamento a tu favor.

  • Pero yo no necesito… Quiero decir mis padres…

  • Sabemos que tus padres te han dejado en una buena posición económica, querido – dijo la señora Wesley.

  • Y, a pesar de que tú poseas los bienes suficientes como para manterte, comprenderás que era muy importante que tú heredaras todos los bienes de la familia Black. Incluso el contenido de la bóveda de Sirius ha pasado a ser tuyo – concluyó el señor Weasley- Por cierto, aquí tienes la llave…

  • ¿Qué esperan que haga con todas estas cosas? Ninguna cantidad de galleons hará que Sirius… - y se interrumpió con un nudo en su garganta.

Todos callaron. El Señor Weasley tosió y se puso a examinar un polvoriento cuadro en la pared, mientras Lupin quitaba una imaginaria mancha de su raída túnica.

La señora Weasley secó una lágrima de su mejilla con su delantal.

  • Harry – dijo el señor Weasley aclarando su garganta -, necesitamos que hables con Kreacher.

  • ¡¿QUÉ?! ¡NO LO HARÉ DE NINGUNA MANERA! ¡EL FUE EL RESPONSABLE DE LA MUERTE DE SIRIUS POR DIOS!

  • Sabemos que es muy difícil para ti, querido – dijo la señora Wesley -, pero aunque Dumbledore habló con él y le dijo que eras su nuevo amo, es necesario que te presentes y te asegures su lealtad contigo.

  • Debes decirle específicamente que tienen prohibido repetir cualquiera de las cosas que escuche aquí – agregó Lupin-, y que bajo ningún concepto debe abandonar Grimmauld Place.

  • ¿No podríamos simplemente cortarle la cabeza? – largó Harry con seriedad.

El señor Weasley esbozó una sonrisa, pero su esposa le dio un codazo en el estómago y le indicó con la cabeza que viera a Harry.

  • ¡Oh Harry, vamos. ¿No hablarás en serio? Los elfos domésticos están ligados por los encatamientos propios de su especia con le des una orden explícita será suficiente.

  • ¿Lo será? – repuso Harry elevando el tono de su voz-. Estoy seguro de que Sirius… – hizo una pausa para respirar honda y continuó- estoy seguro que Sirius le prohibió las mismas cosas que yo le voy a ordenar ahora. Y sin embargo eso no impidió que encontrara la manera de traicionarlo. Eso creatura es maligna y a pesar de lo que diga un pedazo de papel, yo no seré más amo suyo de lo que fue Sirius.

En el salón se produjo un incómodo silencio. Finalmente fue Lupin quien habló. Lo hizo de manera reposada y marcando muy bien cda palabra.

  • Es muy probable que tengas razón en cuanto a Kreacher. Nadie lo niega. Sin embargo no podemos proceder con los demás de la misma manera que ellos proceden con nosotros. Estoy seguro que entiendes esto porque fuiste tú quien impidió que Sirius y yo asesináramos a Peter hace tres años… Estoy seguro que a pesar de todo el dolor y la furia que sientes en este momento harás lo correcto.

Dicho esto Lupin se levantó y salió de la habitación. Al poco tiempo regresó seguido de Kreacher. El elfo entró refunfuñando como de costumbre.

  • ¡Silencio! – dijo Harry poniéndose de pie y mirando a Kreacher con una expresión que ninguno de los presentes había visto-. Te guste o no yo soy tu nuevo amo y me debes obediencia.

El elfo esbozó una sonrisa y comenzó su parloteo pero Harry lo interrumpió.

  • Te ordeno que te castigues por eso. Y harás lo mismo cada vez que hables mla de mí o de cualquiera de las personas que habitan esta casa.

El elfo dudó un instante y luego comenzó a golpearse la cabeza contra la pared sin emitir un solo quejido.

  • Ya es suficiente – ordenó Harry-. Te prohibo expresamente que reveles cualquier información que pueda poner en peligro a la Orden o a cualquiera de las personas que la integran. No dejaras esta casa por ningún motivo. Ni tendrás contacto con ningún mago o hechicera tenebrosos. Y eso incluye a Narcissa Black la esposa de Lucious Malfoy. ¿Has entendido?

Harry hizo silencio y dirigió al elfo una mirada asesina.

  • Sï, amo – respondió el elfo luego de un instante.

  • Bien – dijo Harry que no había apartado la mirada del elfo un solo instante-. De ahora en adelante te dedicaras a los quehaceres que supuestamente deberías realizar. Puedes retirarte

El elfo salió de la habitación sin decir una sola palabra.


La cena transcurrió con tranquilidad a pesar de que Ron se sentó en la otra punta de la mesa y no le dirigió la palabra a Harry ni una sola vez.

La conversación varió desde los recientes ataques de los mortífagos (“¡Atacaron a los Ratcliffe!”); al negocio de los gemelos (“¡Arthur deja ya de alentarlos!”); pasando por los exámenes (“¡Por supuesto que no esperamos que el pequeño Ronnie sea el Premio Anual, pero al menos podría sacar más matrículas de honor en brujería que sus hermanos!”) y los EXTASIS (“¡Si pensaban que los estudios hasta ahora eran difíciles no saben lo que les espera”). El nombre de Percy no salió en la conversación y Harry se cuidó muy bien de hacer cualquier pregunta sobre él.

Ron se retiró a su cuarto casi inmediatamente después de finalizada la cena. Cuando Harry entró en la habitación minutos después, las luces ya estaban apagadas y Ron roncaba en la cama contigua simulando dormir. Dando un vistazo alrededor de la habitación, vio el oscuro contorno de Phineas Nigellus parado de nuevo en su retrato.

Ya estaba conciliando el sueño cuando una terrible punzada en su cicatriz lo obligó a sentarse en la cama y llevar la mano a su frente.

Una oleada de cólera y odio llegó a claramente a su mente.

Voldemort debía haberse enterado de que Bellatrix Lestrange había fracasado en su misión.


Harry despertó al día siguiente con la extraña sensación de que alguien lo estaba observando.

Abrió los ojos y se encontró con que otro par de enormes ojos (castaños?) lo observaban a pocos centímetros de su cara.

Saltó asustado hacia atrás mientras tanteaba buscando su varita.

  • Buenos dias, Harry Potter – dijo Dooby sonriendo más que de costumbre.

    • ¡D-Dooby! – dijo Harry colocándose sus anteojos-. Debes dejar de hacer eso… ¿qué estás haciendo aquí?
  • ¡Ohh, Harry Potter no lo sabe! ¡Muy bien! – dijo el elfo brincando de alegría.

  • Crei que estabas en Hogwarts… - dijo Harry.

  • Oh sí. Dooby trabaja para Dumbledore. Pero Dumbledore le pidió a Dooby que viniera y Dooby aceptó encantado – y bajando la voz agregó-. Especialmente cuando supo que Harry Potter estaba en esta casa con ese elfo malvado…

  • ¿Te refieres a Kreacher?

  • ¡Shhh! – chistó Dooby poniendo su largo dedo sobre sus labios- Kreacher es malo… Muy muy malo. Dooby lo sabe. Durante el tiempo que Dooby estuvo con los Malfoy, Kreacher venía muchas veces acompañando a su ama…Malo, malo, malo…

  • ¡Ehh… Dooby! ¿Puedo preguntar que hacías en mi habitación?

  • ¡Oh, sí Dooby casi lo olvida! Harry Potter debe bajar a la cocina…

  • ¿En la cocina? ¿Para qué?

  • Harry Potter lo sabrá en cuanto baje – dijo Dooby. Y chasqueando los dedos desapareció.

Harry miró hacia la cama de Ron y vio que éste ya se había levantado.

Se vistió lo más rápidamente que pudo y bajó por la escalera rumbo a la cocina.

  • ¡SORPRESA! – gritaron un coros de voces mientras una lluvia de papel picado caía sobre la cabeza de Harry.

  • ¡Feliz cumpleaños, Harry! – gritó la mamá de Ron abrazándolo.

Allí estaban todos: El señor y la señora Weasley, Ron, Ginny, Hermione, Fred, George, Lupin, Tonks, Ojo Loco y…

  • ¡Hagrid!

  • Hola pequeño, ehh… ¿No pensaste que me perdería tu cumpleaños eh Harry?

Y acercándose a su oreja susurró:

  • Dumbledore no pudo venir pero me pidió que te transmita sus saludos.

Pronto Harry se encontró perdido en un mar de abrazos, besos y palmadas en los hombros.

Sin que pudiera evitarlo, sentaron a Harry en la cabecera de la mesa y lo cubrieron de paquetes de todos los tamaños y colores.

Todos los presentes se repartieron ocupando cada lugar disponible a lo largo de la mesa.

Los gemelos colocaron a Harry un gorrito en la cabeza que lanzaba confeti por la punta y decía frases chistosas como: “A tirarle comida al festejado…” o cantaba “¡Feliz cumpleaños a mí! ¡Feliz cumpleaños a mí!” o hacía ruidos desagradables y preguntaba “¿Quién fue?”.

De tanto en tanto el sombrerito intercalaban la frase: “Bromas mágicas Weasley en el número 93 del callejón Diagon. Lo mejor para sus bromas”.

Todos lo encontraron muy divertido, a excepción de la señora Weasley.

La cocina estaba irreconocible.

Guirnaldas que cambiaban de colores colgaban de una punta a la otra del cuarto.

Un cartel gigante que tenía escrito en grandes letras rojas: “¡HARRY BIRTHDAY! – sin duda obra de Dooby – colgaba sobre una pared de la cocina.

Globos autoinflantes tomaban la forma de diversos animales y crecían hasta estallar.

  • ¡A comer! – gritó la señora Weasley.

La mesa se cubrió de manjares y las tazas se llenaron de chocolate, jugo de calabaza, hidromiel y botellas de cerveza de manteca. La cocina se llenó de conversaciones, de risas y del tinitineo de los cuchillos y tenedores.

Eran tanta la variedad y la exquisitez de los manjares que los comensales hubiera jurado que en realidad estaban cenando en Hogwarts.

La señora Weasley no se cansaba de alabar a Dooby y de ponderar las bondades de tener un elfo doméstico “como la gente”.

Y en cada ocasión el señor Weasley alzaba la copa brindando por Harry para desviar la conversación.

La fiesta continuó hasta bien entrada la mañana, juntándose con el almuerzo.

Finalmente cuando los últimos bocados de tarta de calabaza desaparecieron de las bandejas, todos se palmeaban los estómagos con placidez.

  • ¿Por qué no abres tus regalos, Harry querido? – invitó la señora Weasley.

Harry abrió con entusiasmo sus regalos. El primero era de Ron.

Era un libro con aspecto de haber sido muy usado titulado: “Teoría y práctica del Quidditch – Manual básico de estretegias”.

  • Gracias – dijo Harry.

  • De nada – contestó Ron.

Eso fue suficiente para que volvieran a ser amigos.

El siguiente regalo era una set de lujo de “Bromas Mágicas Weasley”.

  • ¡Alguien tendrá que mantener ocupado a Filch ahora que nosotros no estamos! – dijeron los gemelos.

La señora Weasley le había tejido una bufanda con los colores de Gryffindor.

Hermione le había obsequiado otro libro “Historia de Hogwarts”.

  • A ver si finalmente te decides a leerlo – agregó con su tonito característico.

Tonks, le regaló una remara con la inscripción “I © Quidditch”.

Hagrid le obsequió una ballesta, pero sin las flechas.

El regalo de Lupin era una navaja identica a la que Sirius le regala a Harry años atrás.

  • Supe que la tuya se estropeó – dijo Lupin.

  • Tus tíos, no… - comenzó a decir el señor Weasley rascándose la nuca.

  • Lo sé. - dijo Harry-. Nunca lo hacen.

Ya estaban por dar por concluida la celebración, cuando cuatro lechuzas atravesaron el salón y fueron a posarse delante de los cuatro estudiantes de Hogwarts.

Los sobres de Ron, Hermione y Harry eran mas abultados que el de Ginny.

Los chicos rasgaron las envolturas con impaciencia y comenzaron a leer el contenido.

Todos los presentes se agolparon para leer las noticias por encima del hombro.

  • Oh – exclamó Hermione extrayendo una insignia de su sobre marrón.

  • ¡Te han nombrado Premio Anual, querida! ¡Te felicito! – dijo la señora Weasley- Es un gran honor.

Todos los presentes expresaron su felicitaciones y palmearon a Hermione efusivamente.

Fred y George comenzaron a palmear los hombros de Ron y a felicitarlo estrechándole la mano.

  • Felicitaciones, hermanito – le dijo George- Has retomado la buena senda.

  • Maravilloso, realmente maravilloso – agregó Fred- La verdad es que temímos por ti cuando te hicieron prefecto el año pasado.

  • Quizás haya esperanzas para ti, Ronnie – continuó Fred- Si obtienes menos de tres MHB te garantizamos un empleo en “Bromas Mágicas Wesley”.

Todos rieron menos la señora Weasley.

  • Oh, ya basta – dijo-. El dinero no lo es todo en la vida. Los estudios son muy importantes.

  • Y nuestra Hermione es muy buena para eso – dijo Hagrid inflando el pecho-. Seguro que obtuvo “S” en todos tus examenes, ¿no es así?.

Hermione se puso colorada pero no dijo nada.

  • No tienes por qué avergonzarte de tus calificaciones, Hermione – dijo Lupin-. Aún cuando tus amigos no sean tan aplicados como tú.

  • Las buenas notas te abren muchas posibilidades para tu futuro – acotó el señor Weasley.

  • ¿Y cuántas “S” sacaste tú, Harry? – preguntó Hagrid con orgullo.

  • Ehhh… - comenzó a decir Harry-. La verdad es que todavía no leí mis resultados.

  • ¡Vamos ábrelos, Harry! ¿qué esperas? – lo animó Tonks.

Harry desplegó el pergamino y leyó:

Ministerio de Magia.

Resultados obtenidos en los

Títulos Indispensable de Magia Ordinaria

por el alumno Potter, Harry.

¨ Defensa contra las Artes Oscuras.............................Extraordinario.

  • ¡También, con el entrenamiento que hemos tenido en estos cinco años! - exclamó Ron.

  • En especial en este último año – exclamó Hermione.

  • Y no se olviden de las clases del Ejército de Dumbledore – acotó Ginny-.

  • Debemos enviarle una copia a Umbridge de inmediato – exclamó Fred- Estoy seguro que le alegrará saberlo.

  • Sí, se la enviaremos en el reverso de una postal con la foto de un centauro que diga: “Saludos desde el bosque prohibido”.

Todos, incluso la señora Weasley rieron de la salida de George.

  • Adelante, Harry continúa –invitó Hagrid palmeando la espada de Harry.

¨ Encantamientos................................................ Supera las Expectativas.

A Harry no le sorprendió, sabía que le había ido bastante bien en ese examen.

  • ¡Bravo, Harry! – exclamaron varias voces.

  • Continúa, querido – lo animó la señora Weasley.

¨ Cuidado de Criaturas Mágicas.

Harry escuchó cómo Hagrid inspiraba ruidosamente y contenía el aliento.

  • “Extraordinario” – leyó Harry.

Hagrid rompió a llorar de la emoción mientras abrazaba a Harry fuertemente diciendo: “No esperaba menos de ti, Harry”.

Cuando Harry logró zafar del abrazo de Hagrid, continuó leyendo:

¨ Transformaciones

Harry tragó saliva y leyo: “Supera las Expectativas”.

No lo podía creer, Harry estaba seguro que con suerte había arañado un “Aprobado”. La profesora McGonagall estaría muy satisfecha después de la forma en que lo había defendido ante Umbridge.

Harry continuó leyendo:

¨ Herbología............................................................................. Aceptable.

Harry hizo una pausa. Como nadie parecía tener nada que agregar continuó leyendo:

¨ Pociones

Ahora fue el turno de Harry de contener el aliento. Necesita un Extraordinario para que Snape lo aceptara en su EXTASIS.

  • “Aceptable”

El ánimo de Harry cayó al suelo. Sintió que su corazón se paralizaba en su pecho. Eso significaba despedirse de la carrera de auror. Estaba seguro Snape haría una fiesta en las mazmorras con todos los de Slytherin cuando se enterara.

  • Yo también saqué “Aceptable”, - dijo Ron tratando de consolar a Harry - Alégrate Harry, la buena noticia es que no tendremos que soportar las clases de Snape nunca más.

  • Una “A” en Pociones, equivale a una “E” en cualquier otra materia, Harry – comentó Hermione tratando de animarlo.

  • Existen muchas carreras en las que las Pociones no son necesarias, Harry – dijo el señor Weasley- En especial para un joven con tus capacidades.

Completamente desanimado, Harry leyó los resultados de las últimas tres asignaturas.

¨ Astronomía......................................................................... Insatisfactorio

Los gemelos Weasley felicitaron a Harry como si hubiera obtenido un “Extraordinario”.

  • La vieja y buena “I” – suspiró Fred-. Me trae tantos recuerdos de mis años estudiantiles.

  • No hay nada malo en una “I” – acotó George- Además hace juego con tu apellido.

¨ Adivinación........................................................................ Insatisfactorio

  • De todas maneras esa asignatura es completamente inservible.- dijo Ron-. Déjame ver los restos de tu cerveza de manteca, querido - continuó poniéndos los ojos en blanco e imitando la voz de la profesora Trelawney -. Oh pobrecito, alguien que queremos desaparecerá antes de fin de año… Pero no debes preocuparte no sufrirás una muerte dolorosa…

  • Al menos no tendría que regresar con los Dursley el próximo verano – agregó Harry.

  • ¿Cómo pueden burlarse de esas cosas? Trelawney podrá no ser una buena adivina – acotó Hermione – Pero mi opinión hacia la Adivinación ha variado sustancialmente ahora que he averiguado que existen profecías reales.

  • Las profecías reales son sumamente raras – dijo Lupin- Y la mayoría de las veces no dependen de los videntes sino que “vienen” a ellos.

  • La Adivinación podrá no ser una ciencia exacta –respondió Hermione- Pero en el Ministerio de Magia había estantes repletos de profecías verdaderas…

  • No deberías hablar de lo que vieron esa noche, Hermione –el señor Weasley se había puesto serio-. Oficialmente ustedes nunca estuvieron allí.

Harry no le había dicho a Ron, a Hermione ni a nadie que Dumbledore le había revelado el contenido de la profecía por la cual Voldemort lo había querido asesinar cuando era apenas un bebé.

“El único con el poder para vencer al señor de las tinieblas se acerca…

Nacido de aquellos que lo han desafiado en tres ocasiones, nacido cuando el séptimo mes muere…

Y el Señor de las Tinieblas lo marcará como a su igual, pero él tendrá un poder que el Señor de las Tinieblas desconoce…

Y alguno deberá morir a manos del otro pues ninguno puede vivir mientras el otro sobreviva…

El único con el poder de vencer al Señor de las Tinieblas nacerá cuando el séptimo mes muere…”

Esa profecía equivalía para Harry a un sentencia de muerte.

¿Qué posibilidades tenía de derrotar a Voldemort ahora que había resurgido con todo su poder?

¿Cómo iba a hacer para vencer a Voldemort, el mago tenebroso más poderoso que hubiera existido?

A pesar de lo que Dumbledore afirmara, Harry no se sentía poseedor de ningún poder especial.

  • ¿Harry…?

  • ¿Qué…?

  • Harry, querido, ¿estás bien…? – preguntó la señora Weasley.

Todos lo observaban con miradas preocupadas.

  • Si… Bien…

  • ¿Tu cicatriz no …? – comenzó a preguntar Lupin.

  • Estoy bien – dijo Harry con firmeza.

¨ Historia de la Magia................................................................ Desastroso

  • Esto es completamente injusto – expresó Hermione indignada-. Ese fue el examen en que te descompusiste, deberían examinarte nuevamente.

  • Bueno yo terminé el examen saqué una “I” - agregó Ron- En realidad obtuvimos casi las mismas a excepcion de Defensa contra las Artes Oscura y Cuidado de Criaturas Magicas donde obtuve una “S”. Y también recibí una de estas…

Ron le mostró a Harry un segundo pergamino.

Estimado Señor Potter:

De acuerdo a los resultados obtenidos en sus MHBs, le notificamos que en caso de querer seguir adelante con sus estudios para auror, deberá presentarse en Hogwarts el 1 de Agosto por la mañana, para el curso de recuperación de Pociones.

También se adjunta la lista de libros del próximo año.

Atentamente

Profesora M. McGonagall

Subdirectora.

  • No es justo - exclamó Ron indignado dando un puñetazo en la mesa- ¿Y si me niego a hacerlo?.

  • Sobre mi cadáver – dijo la señora Weasley en un tono que no admitía réplicas.

  • Nosotros recibimos una invitación similar hace un par años, hermanito – comentó Fed.

  • Pero supimos resistir la tentación – añadió George- No ibamos a perdernos el Mundial de Quidditch por ir a la escuela de verano, ¿no te parece?

  • Dejen de darle malos ejemplos a su hermano. Ron terminará sus estudios en Hogwarts como corresponde – gritó la señora Weasley- Y si eso significa ir a la escuela de verano, pues entonces irá.

  • Al menos estaremos juntos Harry, ¿no te parece?

La perspectiva de pasar todo un mes soportando a Snape no era algo que entusiasmara a Harry, pero Ron tenía razón. Juntos era mejor que solos.

  • Bueno, está decidido. Deberemos anticipar las compras. Esta tarde iremos todos al callejón Diagon y Harry y tú regresaran a Hogwarts con Hagrid – dijo la señora Weasley.

  • ¡No es justo! – exclamó Ron -. ¿Por qué todos pueden disfrutar un mes más de vacaciones mientras nosotros tenemos que tomar clases durante el verano nada menos que con Snape?