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No puedo dejarte de Amar — capítulo 12

Estaba muerta de nervios, pues el día tan esperado acababa de llegar, y sinceramente desde que me había levantado, todo se me caía, pero a pesar de eso no había podido quitar mi sonrisa, porque estaba a nada de ser la esposa de Vladimir Richardson.

Me observe en el espejo, en donde mis hombros estaban al descubierto, pues el vestido era strapple, la parte de arriba era completamente ajustada a mi torso, y después venía la falda, que era bastante amplia, sintiéndome cómoda, y tranquila de que no iba a tropezar.

Mi cabello estaba en un perfecto y sencillo moño, aunque algunos cabellos caían, los cuales habían rizado, el velo lo había acomodado dentro del peinado, que cubría mi espalda, aunque debí haber buscado algo más abrigador, pues me estaba casando en Forks, en donde el clima no era muy cálido.

El maquillaje era suave, la sombra era blanco nacarado, para que combinará con el vestido, una base no muy marcada, las pestañas después de mucho pelear con mi tía Rose habían quedado al natural, los labios tenían un rosa que tía Alice había escogido.

-Estás hermosa - giré la cabeza y me encontré con la mirada de Stefan.

-Gracias - sonreí levemente.

-Jamás imagine verte casada con alguien más que no fuera yo o Jacob, - soltó un suspiro - no cabe duda, que Vladimir es un hombre con mucha suerte, después de todo se va a casar con una mujer maravillosa.

-Eso lo dices, porque eres mi mejor amigo - replique.

-Es muy sencillo enamorarse de ti, - me tomo la mano - el único problema, es que tú no.

-En verdad lo amo - le asegure.

-Yo lo sé - sonrió de lado - pero Renesmee, no está muy segura y no desea que su hermana, se case por compromiso.

-Después de ti, Vladimir es el hombre perfecto para mí - pose mi mano en su pecho - y en verdad quiero pasar mi vida a su lado, sino no estaría aquí, esperando a que llegue la hora de caminar al altar.

-Muy bien - soltó un suspiro

  • Ness, me mando a darte esto - me mostró un collar con una mariposa - dice que era para tu cumpleaños, pero creyó que te daría más suerte ahora.

-¿Tú también crees que cometo un error? - clave mi mirada en él.

-Yo creo que eres una mujer adulta, que sabe lo que hace - respondió tranquilamente - y que si comete un error, sabrá cómo solucionarlo.

-Gracias, supongo - pues no estaba muy segura de si su comentario había sido de apoyo o igual que Leah y Renesmee me estaba diciendo que cometía un error.

-Lo harás bien - me beso la frente - él te ama, y tú también a él, aunque aun no tanto como quisieras, pero lo harán bien.

No conteste, pues en verdad esperaba que tuviera razón y no estuviera cometiendo un error, al aceptar casarme con él. Lo abrace con fuerza, pues Stefan era el único que me apoyaba con esto que todos creían una locura, y en verdad me daba fuerza, pues era mi hermano y me alegraba que me apoyará; llamaron a la puerta por lo que nos separamos.

-¿Lista? - pregunto papá.

-No - sonreí nerviosamente - pero supongo, que no puedo dejarlo esperando.

-Sí, creo que no sería correcto - comento papá suavemente.

-Yo los espero afuera - y después de decir eso, mi mejor amigo salió de la habitación.

-Bien, cariño - me ofreció su brazo.

-¿Qué no pueda respirar es normal? - mi voz fue débil.

-Tu vida está a punto de dar un giro importante, si no tuvieras miedo, me preocuparía - me sonrió, transmitiéndome esa paz que necesitaba.

-¿Y si no estoy lista? - enserio eso era lo que más me atormentaba.

-Siempre te he considerado demasiado madura para tu edad, -dejo un beso en mi frente - y sé que has pensado en todo lo que está decisión puede traer, y los has meditado cada uno, y que si estás aquí, es porque estás segura de que esto quieres.

-Quiero que todo salga bien,

  • susurre - siempre quise tener un matrimonio como el tuyo y el de mamá, y sin embargo el amor de mi vida se caso con alguien más, y ahora estoy aquí a punto de casarme con un hombre al cual amo, pero no como mamá te amo a ti.

-Todo saldrá bien - me aseguro - porque Vladimir, te adora, y sé que él lograra hacer que olvides esa obsesión por Jacob.

-Lo sé - solté un suspiro - es por eso que acepte casarme con él, porque sé que solo él, me hace sentir diferente.

No hubo respuesta, así que salimos de la carpa que habían puesto en La Reserva, pues nos íbamos a casar en medio del bosque, solo alguien como él, había logrado que algo así sucediera, enserio que era un hombre, no solo guapo, tenía dinero, era exitoso, un encanto y bastante simpático y además de todo me amaba, era todo lo que una mujer deseaba.

Y yo era la afortunada que sería su esposa, sabía que muchas de sus ex estaban en esa boda, después de todo a muchas de ellas, habían terminado siendo sus amigas, aunque debo admitir que en ocasiones me daban miedo sus miradas, creo que todas deseaban que muriera, para ellas poder regresar con él.

Había un camino de flores, pero cuando llegamos a las sillas, todos los invitados giraron a vernos, haciendo que las piernas me parecieran gelatinas, lo único bueno es que mi padre me sostenía, sino seguramente ya estaría en el suelo, al final del camino, había un arco de madera, que también había mandado a construir.

Y ahí estaba él, dotado de hermosura con aquel traje gris que le quedaba a la perfección, su cabello rubio un tanto alborotado, algo que realmente amaba, sus ojos azules clavados en mí, hizo que mi corazón comenzara a latir con más fuerza, parecía querérseme salir del pecho.

-Cuídala - dijo mi padre, mientras dejaba mi mano sobre la de él.

-Lo haré - le aseguro - con mi vida.

Papá no dijo nada, solo camino hacia su puesto, antes de comenzar dejo un beso en mi mejilla, haciendo que me tranquilizará un poco, y más al sentir su mano entrelazada con la mía.

POV Jacob

Estar viéndola con el vestido de novia, hacia que me doliera el pecho, pues esto era definitivo, la estaba perdiendo y no había nada más que hacer, más que aceptar que ella había decidido poner una barrera indestructible entre nosotros, aunque aquella noche de despedida, aun seguía en mi mente.

-Estoy aquí completamente enamorado, - le tomo las dos manos, mientras ella sonreía - aun agradezco, haber terminado con el corazón roto en aquel bar, pues ahí te encontré, mi precioso ángel, tal vez muchos creen que esto es blasfemar, pero la verdad no puedo verte de otra forma, aquella noche creí que mi vida se acababa, pero apenas comenzaba, pues cuando te vi, entendí eso "de siempre viene algo mejor, cuando algo se termina," pero al verte ahí, lo entendí por completo, siempre me burle de los que decían que creían en el amor a primera vista, pero eso me paso a mí, supe que yo te quería en mi vida, que solo contigo quería pasar el resto de mis días, que quería verte a mi lado todas la mañanas al despertar.

<< Y ahora estoy aquí, con el corazón en la mano, para entregártelo, porque sé que eres el amor de mi vida, no veo mi vida sin ti, por eso te agradezco que hayas aceptado pasar el resto de tu vida a mi lado.

Como odiaba ver aquella sonrisa en ella, esa sonrisa que hace unos años solo era mía, pero ahora tenía un nuevo dueño, y a pesar de que me dolía, debía aceptar, que se estaba casando con un gran hombre, que se notaba que la amaba, pues sus ojos tenían el brillo de hombre enamorado.

-Te has robado todo lo que pensaba decir, - sonrió levemente - pero en verdad agradezco a la vida, que esa noche quisieras olvidar el dolor de un corazón roto, porque ese día, cuando te acercaste a mí, no solo te me hiciste guapo, sino también encantador, sé que estabas destinado para mí, y no cambiaría nada de mi vida, si me aseguraran que al final estarías tú, no importaría el dolor que tuviera que vivir, porque sabría que al final estarías tú, para sanar mis heridas - algunas lágrimas salieron.

<< Te amo, y espero que siempre estés conmigo, porque te necesito para que me des fortaleza, porque tú eres quién es mi apoyo y no quiero que eso se acabe - poso su mano en su mejilla - por eso hoy aquí, le agradezco a la vida que te haya puesto en mi camino, y también todo lo bueno que haya hecho, para que te haya encontrado, eres el hombre perfecto para mí.

Al escuchar aquello, mi corazón, ya estaba roto, esta vez se hizo polvo, porque le estaba asegurando, que para ella no había nadie mejor para ella. Era horrible tener que verla tomada del brazo de alguien más, uniendo su vida con otro, pero lo iba aceptar, esperando que en verdad la hiciera feliz.

La ceremonia paso realmente rápido, pues en menos de lo que imagine, ya estaban gritando beso, eso hizo que el dolor fuera insoportable, pero a pesar de eso tuve que sonreír, y desearles una vida llena de dicha, que yo había dejado ir, cuando había aceptado casarme con Elizabeth, pero deseaba tener que sufrir mil veces más, con tal de que ella fuera feliz.

En la recepción, ellos mostraban ser una pareja realmente enamorada, su primer baile como matrimonio, fue lo que no soporte, pues su padre la había grabado, y de hecho esa canción la había escuchado tantas veces, solo para recordarla, así que ante aquello, me levante de la mesa, tratando de alejarme de todo aquello, pues esto era reamente doloroso.

-No hubieras venido - me giré y me encontré con la mirada chocolate de Renesmee.

-No me hubiera perdido, algo tan importante, para ella - fije mi vista en la pareja, que bailaban muy juntos.

-¿Cómo te sientes? - suavizo su voz.

-Me estoy muriendo - confesé.

Pero lo soportaría con tal de que ella fuera feliz, me tragaría mi dolor, solo con verla sonreír, era capaz de soportar todo, solo por verla radiante, pues ella para mí era mi sol, y no importaba lo que tuviera que hacer para que ella siguiera manteniendo su brillo.

el vestido de novia de Emma

Capitulo dedicado a:

maryadorotaylor

Mariana11