← No puedo dejarte de Amar · de
No puedo dejarte de Amar — capítulo 7
-Cariño ¿Qué pasa? - ante la pregunta de papá, solté un largo suspiro.
-¿Por qué crees que pasa algo? - trate de hacerme la desentendida.
-Te conozco - me observo seriamente - y puedo ver, que hay cosas que te preocupan.
-No pasa nada - sonreí levemente.
-Soy tu padre - me reprocho
- debo saber, que es lo que te pasa.
-Son cosas sin importancia - hice un movimiento con la mano, tratando de que lo olvidará.
-Tu cara no dice lo mismo - parecía que no lo iba a dejar de lado.
-Papá, dudo que puedas comprender que es lo que me pasa - me levante, para evadir el tema.
-También tuve tu edad, - camino detrás de mí - creo que tengo la capacidad suficiente para entender, lo que te está pasando.
-Dudo que hayas vivido, algo parecido - me sinceré.
-¿Qué puede ser tan grave? - me tomo del brazo, e hizo que me girará.
No quería hablar sobre el tema, y mucho menos con mi padre, pero no creo que Edward Cullen, dejará este tema por la paz, pues parecía que no entendía que no deseaba hablar sobre lo que me estaba pasando, su mirada verde igual a la mía, parecía querer traspasarme.
-No sé si quiera casarme - susurre.
-Hace un mes, parecías tan feliz - arrugo la nariz - ¿Qué es lo que te hizo dudar?
-Venir a Forks, - me solté de su agarre - todo lo que creí haber dejado en el pasado, al venir aquí, me di cuenta que solo me había engañado. Y eso en verdad duele, papá, porque estaba segura de que deseaba pasar el resto de mi vida al lado de Vladimir, pero ahora mi mente es un completo desastre.
-Jacob ¿o me equivoco? - me giré hacía él, un tanto sorprendida.
-¿Es tan obvio? - eso me estaba poniendo un tanto ansiosa.
-Solo hubo alguien, que pudo hacer que tu mundo, se volviera un caos - me acaricio el cabello - y ese sin duda fue Jacob Black.
-En ocasiones, desearía no haberlo conocido, - camine hacia la sala - pero enseguida, viene el miedo, de poder olvidar lo que pase con él. Porque fueron tantas cosas, que me hicieron ver, que el mundo no es horrible como lo creí en algún momento, que con él aprendí de nuevo a sonreír, pero también fue tan dolorosa la separación. - en ese momento deseaba gritar - No debería, estar pensando en Jake, y sin embargo desde que lo volví a ver, no puedo sacármelo de la cabeza.
-Es un hombre casado.
-Lo sé, - replique - y eso lo hace aun más difícil, porque sé que no debo de pensar en él, pero eso al corazón no le importa - me lleve las manos al cabello - entiendo que no debo amarlo, y a pesar de eso lo hago. Lo amo, como si no hubieran pasado más de siete años lejos, me siento como esa adolescente que le temblaban las piernas al verlo.
Me deje caer en uno de los sillones, baje la mirada, pues no deseaba ver el rostro de reproche de mi padre, por todo lo que le había dicho.
-Tienes razón - paso su brazo por mis hombros - jamás pase por algo así, pues siempre estuve con tu madre, nunca estuve a punto de casarme con alguien más, que no fuera el amor de mi vida, - eso no me ayudaba - pero tu madre solía decir, que de amor no se muere; y quiero creer que una parte de ti está interesada en Vladimir.
-Puede parecer que estoy loca, - susurre - pero amo a Vladimir, de no haberlo hecho, no habría aceptado casarme con él.
-No puedo decirte, que es lo que debes hacer, - me beso el cabello - después de todo, ya eres una mujer adulta.
-¿Si no tomo la mejor decisión? - eso en verdad me aterraba.
-Tengo la confianza, de que lo harás, - me dio un beso en la frente - siempre has sido muy inteligente, y estoy más que seguro, que lo que decidas será lo mejor, y yo lo voy a apoyar.
Deseaba estar tan segura como mi padre, pero como hacerlo si, cada vez que estaba frente a Jake, mis piernas temblaban, y sentía aquellas mariposas en el estómago, como antes y me aterraba cometer alguna estupidez, que pudiera dañarlo a él o a Vladimir.
-Cariño - levante la vista - tu teléfono - me señalo mi bolso, en donde se escuchaba una melodía, eso quería decir que estaba sonando.
Me levante, para poder tomar mi móvil, y en cuanto vi el número desee tanto ignorar, pero no podía estar evadiendo esto.
-Hola - dije, mientras caminaba hacia la cocina.
-Hola, preciosa - esa voz era de mi adorado prometido - ¿Qué haces?
-Nada en especial - respondí, mientras mi padre me observaba desde el marco de la puerta.
-¿Te gustaría ir a comer conmigo? - me molestaba que fuera tan lindo, porque hacía que me sintiera mucho más culpable, de pensar en Jacob.
-Quede de comer con papá - ante lo que mi padre elevo una ceja, pues no era cierto.
-Quería pasar la tarde contigo, - no merecía a un hombre como él - ya te extraño.
-¿Por qué no vienes? - salió de manera inconsciente - a papá le encantará verte.
-Eres un genio, amor - debía tener algo mal en el cerebro, por no amarlo por completo a él - en media hora estoy allá. Te amo.
-Yo también - fue mi modo de despedida, mi padre me seguía observando - ¿no te molesta?
-Claro que no - sonrió de lado - el único problema, es que hoy viene a comer Jake.
-¿De verdad? - asintió, haciendo que mi frustración creciera - nunca llevaste un trato cordial con él, y cuando terminamos te volviste su gran amigo, y ahora hasta lo invitas a comer, enserio papá que no te entiendo.
-Jacob no es una mala persona, - repuso tranquilamente - además de ser un magnífico ingeniero, también es un increíble mecánico, y le dejo en sus manos mis autos, y bueno también puede llegar a ser un maravilloso psicólogo.
No podía ser que sin darme cuenta, me había puesto la soga al cuello, porque no deseaba que Vladimir se diera cuenta de que Jake me ponía nerviosa, de hecho tampoco deseaba que él se diera cuenta, tendría que actuar con normalidad, aunque por dentro me estuviera muriendo de nervios.
-¿Te ayudo en algo? - necesitaba hacer algo, para mantener mi mente alejada de todo.
-Pon la mesa - me pidió - cuatro lugares, solamente.
-¿Por qué? - pues si hacía la cuenta seríamos cuatro.
-Sarah, nunca viene, así que solo cuatro - fue su simple respuesta.
Esto complicaba más las cosas, pues al menos saber que su esposa estaría aquí, me ayudaría bastante para no mirarlo, pero era como si me quitarán un obstáculo, dejándome el camino mucho más sencillo. Llamaron a la puerta, mientras yo terminaba de acomodar la mesa.
Y como mi padre en ese momento estaba explotando su faceta como chef, decidí ir a abrir, en cuanto la puerta estuvo abierta, me encontré con la persona que hacía que mi mundo perfecto, diera un giro y se convirtiera en un completo desastre, y sin bastarle con lo sexy que solía verse con camisa, llevaba en brazos a una pequeña que supuse sería su hija, y eso hizo que mi corazón comenzará a latir con más fuerza, pues se veía sumamente tierno.
-Hola - saludo, y con eso deje de mirarlo.
-Hola - sonreí, mientras trataba de mantenerme tranquila - supongo que tú debes ser Sarah - me dirijo a la pequeña.
-Así es - responde, entrando a la casa - es mi hija.
-Es hermosa - la pequeña me extiende los brazos.
-Parece que le caes bien - la tomo, sintiendo como mi corazón da un brinco, me siento emocionada y feliz de tenerla entre mis brazos.
Es como si hubiera esperado mucho por conocerla, y ahora que la tenía en mis brazos sentía tanto miedo de poder perderla,era como si algo la uniera a mí, jamás había sentido algo parecido.
-Mamá - su suave voz, me maravillo, era como la de un ángel.
-No, Sarah - ante la voz de Jacob, deje de ver a la pequeña - ella no es tu mamá.
Ante aquella afirmación, me dolió, porque era cierto, Sarah no tenía mi sangre, y no entendía porque dolía, si apenas la acababa de conocer, era extraño que yo pudiera sentir algo así por una pequeña que acababa de ver, solo tenía unos minutos con ella en brazos y no deseaba dársela a Jacob.
-Creo que puedo cuidar de ella, mientras estén aquí - le dije, mientras ignoraba que había extendido las manos para que se la diera - ¿tienes hambre cielo?
La pequeña me sonrió, haciendo que mi corazón se hinchará, esa niña me hacía sentir tantas cosas, que parecían imposibles, y menos apenas habiéndola conocido, pero no me importaba yo tendría que ver de nuevo a Sarah, porque no creía que pudiera estar tranquila sin verla, algo sumamente extraño, pero eso ya no importaba, porque ahora la necesitaba.
Edward Cullen
Lamento haber tardado en actualizar, y espero que les guste el capitulo, porque debo decir que a mi no me agrado mucho.
Capitulo dedicado a:
Lu2000
maryadorotaylor