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La cuna de los Herederos — capítulo 16
XVI- Dulce reencuentro.
-¿Buscas a alguien, Malfoy? Pareces desorientado.
Blaise acaba de abandonar el oscuro pasillo dejándolos a solas y Hermione se encuentra nerviosa. Esa debe de ser la principal razón por la que su subconsciente decide actuar mezquinamente, para variar.
-Estaba buscando a Zabini… pero al parecer él hacía cosas más… interesantes… -responde él casi con pereza, lentamente.
Hermione tuerce la mueca con disgusto…
-Con que a Zabini… ¿En serio? -Su respiración se detiene automáticamente mientras espera la respuesta de labios del rubio.
-No, la verdad es que ni siquiera lo conozco. -En su voz se adivina la mofa y finalmente Hermione chasquea la lengua.
-¿Has venido a reírte de mí? Porque para eso podías haberte quedado encariñándote con la regalada de…
-¿Celos, Granger? -Malfoy recupera de pronto su actitud seria.
Hermione suelta el aire que ha cogido con anterioridad y comienza a caminar lentamente hacia el final del pasillo, dejando claro así que quiere que él la siga. ¿A dónde van? Ni ella misma lo sabe.
-No son celos, no me hagas reír. -Finge una pequeña carcajada que tal vez suene más histérica de lo que ella realmente pretende. -Se llama tener un poco de… clase. -Arrastra la palabra para poder paladearla y dejarle claro a Draco que Cho y ella son MUY diferentes. ¿En qué momento pudo considerarla su… "amiga"?
Draco acelera un poco el paso hasta alcanzar a la chica.
-¿Se llama clase a darse el lote con un compañero de casa en medio de los pasillos del colegio?
Hermione lo taladra con la mirada.
-¿Celos, Malfoy?
Draco mira al suelo y de pronto corresponde la mirada. Un deje de enfado se adivina en sus ojos, pero tal vez sólo sea frustración…
-¿Sabes qué es lo peor? -Entrecierra los ojos y de pronto toma conciencia de dónde están. Acaban de entrar en Hufflepuff y no sabe si ha sido deliberado por alguno de los dos, pero ahí están. -Lo peor es que venía a hablar contigo. No sé por qué, en algún rincón de mi mente se me había antojado que quizás el tiempo que habíamos estado juntos había podido cambiar algo. Menos mal que no lo había dicho en voz alta con anterioridad, porque suena estúpido.
Osea que es verdad. Sus sospechas acaban de confirmarse y la Slytherin se siente… ¿Cómo se siente? ¿Acaso está contenta porque él ha ido a buscarla? ¿Enfadada porque la ha juzgado por besar a Blaise? ¿Triste porque ella misma no ha tenido las suficientes agallas para ir y hacer lo propio con él?
-¿Sabes cuál es tu problema, Draco? -Baja un poco la voz al ver a una alumna de cuarto observándoles al final del pasillo. -¿Sabes cuál es tu problema? -Frunce el ceño mientras casi con furia recorre los metros que faltan para llegar a la que en algún tiempo fue suhabitación y entra en ella con convicción. -Lo que te pasa es que siempre lo haces todo tarde. Has tenido cuatro días si de veras querías hablar conmigo, ahora no tienes por qué exigirme nada si lo que has visto no te ha gustado.
Draco cierra la puerta tras de sí y observa cómo la habitación permanece exactamente igual a cómo la dejaron. Como si en realidad nada hubiese cambiado y aún fuera su dormitorio compartido.
-¿Yo hago las cosas tarde? Pues tú, señora perfecta, haces las cosas mal. ¿Me rechazas, luego me esperas y luego besas a Zabinni para de pronto volver a esperarme? ¿Qué diablos tienes en la cabeza, Hermione? -Draco de pronto siente un mazazo de incertidumbre al darse cuenta de que quizás ha sido demasiado claro al referirse al tema hasta entonces tabú.
-No tengo que dar explicaciones.
Hace años que no hacía eso, pero finalmente, la chica levanta la nariz, enfurruñada y se sienta en el sofá de la habitación.
Draco la mira con esceptismo. ¿Se puede saber por qué esa chica es tancambiante? ¿Por qué no puede mantener una pose aunque sea una hora sin volverse contra él?
-¿No? Yo creo que sí. Al menos me gustaría saber por qué no accediste conmigo a lo que accediste con Zabinni…
Ni siquiera le da tiempo a apartarse antes de sentir el golpe en la cara que la chica le propina.
Hermione toma aire un par de veces, dudando cómo formular la frase, pero finalmente consigue comenzarla algo sofocada.
-¿Acceder? ¿Acceder? ¿Qué coño te has creído, Malfoy? ¿Qué soy una especie de aparcamento para que accedan los jodidos trastos de hierro que tenéis los muggles?
-Aparcamiento. -Corrige Draco sin pensarlo mientras aún se frota la mejilla con la mano.
-¡Da igual! ¿Te parezco uno de esos? -El rubor ha ascendido a sus mejillas y un zumbido sordo está rondando sus oídos. -No soy un juguete, Malfoy. No puedes elegir qué días puedes usarme y qué días guardarme en tu estúpido cajón ni tampoco puedes decidir cuándo dejo de "satisfacerte". -Siente los ojos ligeramente húmedos y no sabe por qué, pero no intenta detener esos ríos que se forman en sus ojos. -Y tampoco me enredo con cualquiera. ¿Sabes? Yo también tengo sentimientos, aunque no sean las típicas cursilerías y gilipolleces que se supone que tienen las chicas. Y si eso no te parece bien, entonces no sé qué diablos haces aquí reclamándome nada. Y si lo que quieres es besarme, sólo dilo. Y no actúes como si lo que ha pasado en ese pasillo hace unos minutos fuera el fin del mundo, porque tú sabes incluso mejor que yo lo poco que ha significado.
Una lágrima intenta rodar por su mejilla, pero ella la aparta furiosamente.
En esa pequeña neblina que su propia vista ha creado, Hermione observa a Draco acercarse aún más a ella, hasta estar a escasos centímetros. Su voz es un susurro.
-Sí, quiero besarte. ¿Vas a dejarme?
-No, ahora no.
Una sonrisa extraña y torcida se asienta en el apuesto rostro de Draco, haciéndolo parecer increíblemente sexy a los ojos de la Slytherin.
-Justo ahora. -Murmura mientras antes de que Hermione logre cerrar los ojos, los cálidos labios de Draco ya laestán besando y acallando sus estúpidas protestas.
Es un beso claramente posesivo aunque quizás comience como un dulce reencuentro. La ansiedad de Draco consigue vencer las escasas y enclenques barreras de Hermione, que tras unos segundos ya se abraza a él desesperadamente, a la vez que mueve sus labios suavemente. La lengua de él acaricia su labio inferior y como una esperada llegada, sus lenguas se encuentran, haciendo que una especie de electricidad estática los una.
Draco acaricia su nuca suavemente, en total contraste con la potencia del beso y la fuerza con la que está intentando poseerla. Lo está intentando y lo está consiguiendo.
La chica siente la mente como en una nube, pero finalmente consigue la fuerza para apartarlo unos centímetros y mover los labios. Solo necesita saberlo. Solo quiere saber que no ha sido nada.
-Draco… -El chico intenta acariciar el mentón de la joven Slytherin, pero ésta lo mantiene bien alejado a pesar de seguir apretándose a él con sus caderas.
-¿Um? -Responde él vagamente, aún acariciando su espalda.
-Cho… ¿Qué ha…? -El beso de él la interrumpe.
-Nada. Amablemente ha entendido que yo no sentía nada por ella y se ha ido. Te manda saludos.
Hermione lo observa intensamente con sus grandes ojos marrones.
-No ¿verdad?
Draco sonríe y la empuja cuidadosamente al sofá, en el que también se recuesta él. Abrazándola con un brazo mientras con el otro acaricia su rostro con lentos movimientos.
-¿A quién le importa? Ella no significa nada.
-¿Sabes? Todo fue una conspiración creada por ella y su "brillante y proporcionada" mente… Estaba preparando lo de esta tarde desde hacía bastante.
Siente cómo el rubio se tensa a su alrededor y la mira con un pequeño reflejo de cautela.
-¿Lo sabías?
-No, no. Oí decírselo a alguien hace unos días.
-¿A alguien? ¿Con quién estaba hablando?
La chica duda un instante. ¿Debería traspasarle sus sospechas?
-Es… No sé… No pude verle la cara, así que no estoy segura… pero creo que era…
Guarda silencio un instante más. ¿Debería hacerlo? Eso podría destruir cruelmente una relación y en cierto modo es lo que se esperaría de ella… pero no quiere dañar a Draco. Ahora no.
Con un leve movimiento, siente sus fríos labios posarse en su mejilla y recorrer todo el camino hasta su sien.
-¿Era? -La insta.
Hermione cierra los ojos y pronuncia el nombre mientras siente que él parece alejarse, no físicamente, pero su mente viaja hacia otro lugar de Hogwarts. Otro lugar en el que está…
-Era Luna Lovegood.
Muchas muchas gracias por leer. Ya faltan sólo 4 caps para el final. ^^ Un gran saludo!