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En la sala de Menesteres: Leyendo nuestro futuro — capítulo 29

La nota de autor al final del capítulo es muy importante. Por favor, no se olviden a leerla toda. ¡Disfruten la lectura!

De pronto, en el momento en el que el capítulo del libro terminó, una luz cegadora apareció en la sala y antes de que alguien pudiera decir o hacer algo, sintieron como las puertas del lugar se abrían.

— ¿Qué…?

Pero la pregunta que James estuvo a punto de hacer quedó estancada en el aire.

En la entrada, muy claramente, se pudieron observar dos figuras encapuchadas, la primera fue totalmente reconocible. Era una mujer, aparentemente bastante joven. No tendría más de diecisiete años. Su cabello negro oscuro le caía a ambos lados del rostro, sus ojos verdes resplandecían y, además, su boca estaba curvada en una sonrisa burlona.

— ¿A-ariana…?—susurró Lily pasmada, viendo como su hija posaba sus ojos sobre ella, para luego apartarlos igual de rápido.

Todos habían estado tan concentrados en la muchacha, que no se habían percatado de su acompañante. Si verla a ella suponía un impacto muy grande, ver a la persona con la que estaba era mucho peor.

—Vaya, vaya, vaya…—murmuró una voz disfrazada de amabilidad—. ¡Pero qué tenemos aquí! ¡La vieja Orden del Fénix! He de decir con orgullo que la mitad de ustedes morirán en un futuro, ah, y que el responsable de sus muertes seré yo…

Lord Voldemort miraba a todos los presentes de una manera que sugería que estaba pasándola en grande.

—¡Maldito bastard…!

— ¡Sirius! —exclamó Remus, mientras le ponía una mano a su amigo en el hombro. No era razonable que Canuto se le echara encima a aquél mago, por mucho que todos en la sala lo detestaran con todas sus fuerzas.

—Lily…—murmuró James, mientras miraba a su hija, tratando de no abalanzarse sobre el maldito que les había arrebatado la vida a él y a su esposa—. Lily… ¿Qué… q-qué haces con él?

La joven no respondió. Simplemente se limitó a dedicarle una mirada interrogante al Señor Tenebroso.

—Mi señor—susurró, mientras ignoraba todas las expresiones que iban apareciendo poco a poco en los rostros de todos—, ¿puedo contestar esa pregunta?

¿Mi señor? ¿Desde cuando Lily Ariana Potter le decía «Mi señor» al hombre que había aniquilado a sus padres? ¿Cómo era eso posible…?

—Por supuesto que sí, querida—repuso Voldemort, como si el simple hecho de que la chica le preguntara eso era una descortesía— ¡No sería de buena educación dejar en el sin respuestas a tu padre! Aunque creo que ya le ha quedado claro…

—Hija, ¿qué es esto? —quiso saber Lily, que no comprendía nada de lo que veían sus ojos y hablaba con voz chillona y desconcertada.

—Pienso que es completamente claro qué es lo que está sucediendo, madre—respondió Ariana fríamente—. Digamos que simplemente me cambié de… opinión sobre la forma en la que se ve a los muggles, y a los sangre sucia.

—P-pero… eso no puede ser… ¡Es imposible! —exclamó Remus, queriendo saber qué era lo que su ahijada estaba haciendo allí. Negándose a creer lo que estaba escuchando.

—No, Remus—contestó la muchacha, sin mostrar ninguna emoción en su rostro—. No es imposible.

— ¿Y qué pasa con Harry, eh? ¿Qué pasó con él? ¿No te importa saber lo que va a sufrir cuando sepa lo que estás haciendo? ¡No te das cuenta de eso! ¿O si? —gritó Sirius, furioso. Mientras se esforzaba al límite por no levantar su varita. Él habría podidoimaginar a muchas personas vestidas como mortífagas, a muchas. Pero jamás, nunca, pudo haber imaginado que la hija de su mejor amigo, esa niña… su Pequeña, osara reconocer a Voldemort como su amo.

—Mi hermano escogió su camino—musitó Ariana, mientras un minúsculo espasmo de sufrimiento se asomaba en sus ojos, para luego desaparecer igual de rápido que como había aparecido—. Y yo escogí el mío. El puede hacer lo que quiera. No me importa.

— ¿Cómo fue, Lily? —preguntó Dumbledore con tristeza, haciendo que la joven lo mirara con odio.

—¿Cómo? —Repitió ella, mirando con desprecio a todos los que estaban en la sala— ¿Me está preguntando, cómo…? ¡Fue culpa suya, Dumbledore! —Gritó, perdiendo el control de sí misma— ¡Usted, que siempre nos dijo a Harry y a mí que hacer, sin importarle nada! ¡Cómo si no hubiéramos tenido sentimientos, como si no hubiéramos sido simplemente unos niños estúpidos que no sabían qué era lo que tenían que hacer! ¡Usted, Dumbledore! ¡Usted dijo que la maldita profecía ordenaba que uno de nosotros tenía que destruir al Señor Tenebroso! ¡Y que para eso, uno de los dos debía estar con él! ¡Usted me envió allí, sabiendo que yo estaba asustada, que no quería ir, que necesitaba encontrar otra manera! —En los ojos verdes de Ariana aparecieron unas lágrimas, que no solo contenían dolor, sino que también rabia— ¡Me prometió que todo estaría bien! ¡Que era solo por un tiempo, que realizaría la labor de espía, pero que no correría ningún riesgo! ¡Mentiras! ¡Todo fueron mentiras! ¡Ni usted, ni su maldita Orden estuvieron allí cuando me descubrieron! ¡Ninguno evitó que me torturaran, ninguno fue a ayudarme, ninguno estuvo allí para sacarme como usted lo prometió! —El odio volvió a asomarse por el rostro de la muchacha, más intenso que nunca—. Sin embargo, mi señor demostró ser mucho más piadoso que usted, Dumbledore. Él me perdonó—por un segundo miró con tristeza a sus padres, que simplemente no daban crédito a sus oídos—, y para cuando Harry y usted me encontraron, fue demasiado tarde.

—Nunca es demasiado tarde, Ariana…—susurró Lily, mientras las lágrimas caían por su rostro.

—Para mí sí, madre. —respondió la joven, de manera cortante—. Ni Harry, ni Dumbledore quisieron comprender mis sentimientos. Mis emociones cambiaron después de que ellos me dejaron sola. Y ninguno lo quiso entender.

— ¿A qué emociones te refieres, Lily? —preguntó Dumbledore, que aún conservaba la tristeza y el desconcierto en cada una de sus facciones.

—Para que lo comprenda mejor…—dijo Ariana, mirando al anciano con arrogancia— Le diré que mi nombre ya no es el mismo. Ahora me conocen como Lily Ariana Riddle, y soy la esposa de Lord Voldemort.

Hola.

Quiero anunciarles que, para mi tristeza, este es el último capítulo del fic. No puedo continuarlo, debido a mi«pequeño problema no-peludo»y espero que puedan comprenderme. No creo volver a retomar esta historia, así que por eso le di un final así. Se que puede ser explosivo, pero es el mejor que encontré. No le pondré la marca de "terminada" porque este no es el final que yo imaginé (y que escribí) para la historia. Muchas gracias por haber estado conmigo en todo este tiempo, de verdad que no saben cuánto los quiero. A todos.

Adiós. ¡Travesura Realizada!

Una última cosa, tengo que decirles que espero que tengan el mejor año nuevo, ah, y también…

¡Feliz día de los inocentes! xD

Sip, ya pueden quitar esa cara de«WTF?» que seguramente tienen. Por si alguien aún está en shock, quiero aclarar que todo esto fue una broma que se me ocurrió ayer por la tarde, no es real en ningún sentido, no abandonaré la historia, y Ariana no se casó con Voldy xD Este capítulo no es real.

No me maten xD Es que no pude evitarlo…¿Se dieron cuenta del cambio de tipo de letra? ¡Es por eso, porque no quiero que esto se confunda con las partes reales del a historia! ;D

*Ahora sí, hablando un poco más en serio, tengo que decirles que:*Pese a que he estado actualizando más retrasado, creo que tendré que retrasarme un poco más :( ¿Por qué? Porque en Enero vuelvo a clases y —para mi entera desgracia—, tengo que entregar dos trabajos, de los cuales sólo he comenzado uno, y es bastante largo de por sí. Así que tengo que concentrarme bastante en eso :l Pero les prometo que haré lo que pueda por escribir en mi tiempo libre (¡Vaya vacaciones!).

Ya he comenzado con el siguiente capítulo de la historia, y lo actualizaré en cuanto pueda.

¡Ahora puedo decir con total honestidad: Travesura Realizada !