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¿Cual es tu problema Malfoy? ¡Eres tú Granger! — capítulo 17
Hermione Granger
Me levanté temprano, me vestí y bajé al gran comedor para desayunar. Tenía los ojos hinchados, lo sabía, ya que había llorado toda la noche. Y las noticias empeoraban, mi padre estaba cada vez peor.
Lo único que me permitía seguir adelante, lo único que me permitía continuar, era saber que Draco estaba a mi lado. Que me amaba, y que estaba dispuesto a algo serio conmigo, por eso me había presentado a su familia.
Mi vida no era muy feliz, ya que la situación de mi padre es crítica, pero al menos tiene algo de alegría, algo que me permite seguir luchando. Yo tengo fe en que mi padre se recupere.
Iba caminando por el pasillo del segundo piso, necesitaba caminar antes de desayunar, quería despejar mi mente. Entonces escuché unos sollozos provenientes del baño de Myrtle la llorona.
Entré y lo vi, era mi Draco. Estaba parado frente al espejo, mirándose a sí mismo con odio. Tenía todo el rostro empapado de agua, y la camisa desprendida.
Me acerqué y le toqué el hombro, él se sobresaltó. No dijo ni una palabra, es más, se mostraba distante conmigo.
-¿Qué pasa draco? - le pregunté preocupada, tocando su mejilla. Pero el quito mi mano.
-Hermione yo… yo… lo siento - susurro entre sollozos, se acercó a mí y me abrazó.
-¿por qué te estás disculpando? - inquirí ahora separándome yo de él. Me estaba preocupando.
Se quedó pensativo por unos minutos, como si hubiera algo que quisiera decirme, pero no podía. Yo solo lo miraba, esperando su respuesta.
-Por nada, olvídalo -me dijo y salió rápidamente del baño. Yo me tiré en el piso, estaba muy confundida.
-¿preocupada? - me preguntó una voz llorosa, Myrtle.
-No sé qué le pasa a mi novio - murmuré
- Si, es mi novio. Por favor no se lo digas a nadie - le pedí al fantasma. Ella se "sentó" a mi lado.
-Sabes… parece que este baño es un confesionario. Todos vienen aquí a contar sus secretos, a develar sus mentiras
- me contó como quien no quiere la cosa.
-Entonces supongo que no debes aburrirte… - contesté, sin muchas ganas. Aun seguía pensando en draco.
-Hermione, tu novio te miente - me dijo directamente. Yo lo miré sorprendida.
-¿Qué dices?
-Como te dije, todos vienen aquí a contar sus secretos - repitió - Y Astoria Greengrass no es la excepción.
-¿Qué ocurre con Draco? ¿y qué pasa con Astoria? - inquirí, ahora más concentrada en la conversación.
-Ayer a la noche vino aquí con Pansy Parkinson - comenzó a contar - Y le dijo que ella se había acostado hacía unas horas con tu draco en la sala de menesteres.
-Es… es imposible… - murmuré, soltando algunas lagrimas.
-¿Por qué crees que tu novio está tan distante y preocupado? - me dijo muy sinceramente - al parecer no satisfaces sus necesidades…
Yo no podía escuchar mas, asique salí corriendo de allí inmediatamente. Draco y Astoria, esto era imposible.
Me senté en un pasillo poco concurrido y comencé a llorar.
Draco Malfoy
Estaba muy preocupado. Quería contarle la verdad a hermione, pero no sabía cómo hacerlo. Además, si se lo decía ella iba a terminar conmigo, y no podía dejarla, ella era todo para mí. Pero mi conciencia me torturaba, me decía que yo me había acostado con Astoria, y ahora tenía que enfrentar las consecuencias.
Pero el simple hecho de pensar que iba a perder a mi hermione, me destrozaba. No podía vivir sin ella, se había metido en mi corazón y ya nadie la podría sacar de allí, ni siquiera Astoria.
Por otro lado también quería contarle lo de Blaise. Por lo que sabía, el estado de su padre empeoraba cada día más, y yo estaba aquí, sentado guardándome la verdad.
Si no iba a contarle lo de Astoria, al menos le contaría lo de su padre. Ella merecía saberlo, era lo menos que podía hacer.
Durante el periodo libre decidí buscarla. No la encontraba por ningún lado, ni siquiera estaba en la biblioteca. Hasta la busqué en la sala de menesteres, que me traían muchos recuerdos y remordimientos por lo ocurrido la noche anterior. Solo quedaba un lugar en el que no había buscado aun: la torre de astronomía.
Me dirigí rápidamente hasta allí. Abrí la puerta de madera y la encontré. Estaba sentada, con la cabeza apoyada en sus rodillas, llorando. Supuse que sería por el estado de su padre.
Al verme se levantó, y me lanzo una mirada fría, acusadora, cargada de odio que me asustó mucho. Esa no era mi Hermione.
-¿Qué quieres Draco? - preguntó fríamente y de mala manera.
-Necesito decirte algo… - comenté, lo de Blaise no le iba a caer muy bien.
-¿Qué vas a decirme? ¿Qué te acostaste con Astoria? - inquirió, mirándome acusadoramente. Sus ojos estaban negros por el maquillaje corrido. Yo me quedé helado.
-¿Cómo… como sabes eso? - pregunté, aun en estado de shock.
-¿es cierto?
-Si… - admití con la cabeza gacha. Sabía que la estaba lastimando.
-¡Eres un maldito hurón! - exclamó enfurecida y llorando - ¡Creí que me amabas!
-Yo te amo Hermione, te amo con todo mi corazón - le dije, tratando de tomar sus manos. Pero ella no me dejaba tocarla.
-Cuando amas a alguien no te acuestas con otras - me acusó - ¡Lárgate de mi vida draco!
-Por favor no… te necesito mi Hermione
- supliqué, ella me pegó una cachetada.
-¡No soy tu Hermione! ¡Desde hoy soy Granger para ti! ¡Te odio! - me gritaba, yo estaba desesperado. Ya había comenzado a llorar.
-Espera… tengo que decirte algo más…
-¿Qué? - preguntó furiosa, a punto de salir por la puerta - ¿acaso te acostaste con alguien más?
-Tu padre… yo sé quien lo mató… lo se hace una semana - confesé, ella me miró sorprendida, mas lágrimas comenzaron a surcar su rostro - fue…
-¡Cállate! - exigió - ¡no puedo creerlo! ¿Qué más me ocultaste Malfoy? - escucharla llamarme por mi apellido me dolió - Lloraba por mi padre en tus brazos todos los días, tu sabias quien era el culpable ¡y no me dijiste nada!
-Yo.... - ella me interrumpió.
-No me interesa saber quien fue, no me interesa nada. No me interesas tú. ¡olvídame! - yo negaba con la cabeza - Olvida lo nuestro. No quiero verte nunca más en mi vida. ¡Adiós! - concluyó y se marcho, dando un portazo.
Yo me tiré en el piso, desconsolado. Sus palabras me habían herido en lo más profundo de mi corazón. Y pensar que todo había terminado, que nunca más la volvería a tener, que nunca volvería a sentir sus deliciosos labios, me dolía en el alma.
Esa noche, hice lo que nunca creí que iba a hacer. Esa noche yo, Draco Malfoy, lloré por amor…