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¿Cual es tu problema Malfoy? ¡Eres tú Granger! — capítulo 18
Tú solías llamarme tu ángel, decías que me habían enviado desde el cielo, me abrazabas, amaba que te sintieras tan fuerte. Nunca quise que te fueras, yo quería que permanecieras aquí abrazándome. Tú solías llamarme tu soñadora, y ahora estoy viviendo en un sueño. Oh como quisiera que vieras, todo lo que me está pasando. Estoy pensando en volver al pasado, es cierto que el tiempo pasa demasiado rápido. Sé que estas en un lugar mejor, pero quisiera ver tu rostro. Sé que estás donde tienes que estar, aunque no es aquí conmigo. Te extraño, extraño tu sonrisa, y yo aun derramo una lágrima de vez en cuando. Y aunque todo es diferente ahora, estás aquí de alguna manera. Mi corazón no te dejará ir, y necesito que sepas que te extraño.
Hermione había tenido una semana muy dolorosa. Había terminado con su novio, el chico que mas amaba en todo el mundo, se había enterado de muchos secretos y su padre estaba al borde de la muerte.
La castaña no hacía más que llorar, se sentía decepcionada. Porque todos mentían, ya no existía una persona sincera en este mundo y menos en Hogwarts.
Los últimos días evitaba a draco constantemente. Durante la clase de pociones, no le dirigía la palabra y en los almuerzos, desayunos y cenas, le daba la espalda, porque no quería ni verlo.
Sus amigos, Harry, Ginny y Ron, se daban cuenta de que Hermione estaba mal. Últimamente no comía nada, estaba más delgada, pálida, descuidada, no prestaba atención en clases y sus ojos estaban terriblemente hinchados.
Asique el viernes después de clases, sus amigos decidieron afrontarla. Le exigirían la verdad.
-¿de qué querían hablar? - les preguntó la castaña sin mucho interés. Su voz era triste. Sus amigos se miraron.
-Hermione, somos tus mejores amigos, sabemos que nos ocultas algo… - la acusó Harry. Ron y Ginny solo observaban desde el respaldo del sillón del pelinegro, pero igual de acusadoramente.
-Chicos, no quiero hablar ahora - se debió Hermione, tratando de levantarse. Pero Ginny la detuvo.
-¡por Merlín Hermione Jean Granger! - exclamó sobresaltada - ¡No evites mas el tema! Sabemos que ocultas algo, y te pedimos, no… te ¡Exigimos! Que nos lo digas. - la castaña no aguantó más y explotó en llantos.
-Hermione ¿Qué te está pasando? - le preguntó Ronald, el más calmado de los tres.
-Yo… estoy harta de mi vida - murmuró Hermione - ¡Harta de todo! ¡estoy por perder a mi padre, todo el mundo me miente y perdí al chico que amo! - explotó entre sollozos.
-¿Quién es el chico? - inquirió Harry, más interesado que antes.
-No puedo decírselos…
-Hermione, somos tus mejores amigos ¡dinos! - exigió Ron, perdiendo la poca calma que le quedaba. La castaña dudó por un momento.
-Draco Malfoy… - admitió, los tres se quedaron viéndola.
-¿Malfoy? ¿es el por quien me dejaste?
- exclamó el pelirrojo, muy furioso.
-Lo lamento Ron… es solo que…
-¡No puedo creerlo Hermione! - gritó - cuando terminaste conmigo yo acepte porque pensé que tu chico era alguien bueno, que se preocuparía por ti y te haría feliz, pero… ¿Malfoy?
-¡El no es lo que tú crees! - lo defendió Hermione, aunque el rubio no se lo merecía - el ha cambiado.
-¿ah sí? Entonces…si ha cambiado… ¿Por qué ya no están juntos? - inquirió Ginny irónicamente, ahora el único sensato era Harry.
-Me engañó con Astoria Greengrass - les explicó Hermione, los pelirrojos la miraron victoriosos.
-Al parecer no es tan bueno - exclamó Ginny triunfante. Ron no aguantó más y salió de la torre, con mucho enfado y más rojo que su cabello.
-¡Déjame en paz Ginny! - le gritó a castaña, perdiendo la paciencia - ¡Yo no me meto en tu relación con Harry! - sus dos amigos la miraron sorprendidos - Así es, no soy la única con secretos. Se todo sobre ustedes - les dijo triunfante.
-¡pero Harry es buena persona, no como el estúpido y engreído de Malfoy! - protestó la pelirroja - ¿sabes qué? No te acerque más ni a mí ni a mi hermano hermione, si vas a defender al hurón, desde hoy te retiro mi amistad… - concluyó Ginny y luego se marchó al igual que Ron.
-Hermione yo… - Harry se quedo mudo - yo no te odio, pero por el momento no me hables… - le pidió y el también se marchó de la torre.
La castaña se tiró en el piso, destrozada. Nada peor podía ocurrirle. Había perdido a sus tres mejores amigos, había perdido al único chico que amaba… ¿Qué mas faltaba?
Sintió los picoteos de una lechuza en su ventana, la reconoció al instante, era la lechuza de su madre. Se acercó, la tomó, la puso en una jaula y luego retiró la carta que esta traía.
Hermione:
Te tengo una mala noticia: tu padre ha muerto. No sabes lo triste que estoy, y a la vez enfadada por no saber quien fue el maldito o maldita que nos lo arrebató. Ahora lo único que me queda eres tú. Te necesito hija, necesito verte, saber que te encuentras bien. Por favor, pide permiso y ven al funeral de tu padre; de paso quédate unos días conmigo, me siento muy sola, estoy muy triste. Cuento contigo, y no te pongas mal. Sabes que tu padre te amaba, eras su tesoro y el estaba muy orgulloso de tener a una bruja en la familia. Como lo extraño…
Te quiere, Jean Granger…
Hermione soltó la carta. Esto era lo último que le faltaba. Ya lo había perdido todo, no le quedaba nada, solo su madre. Tenía que aprovechar eso, tenía que proteger a la única persona que le quedaba.
Sabía que pronto todos se enterarían de la muerte del señor Granger, ya que en Hogwarts todas las mentiras se develaban.
Caminó hasta el despacho de la directora McGonagall. Le contó lo sucedido y le pidió un permiso.
-Señorita Granger, estamos finalizando el año, pronto va a graduarse - le dijo la directora - tiene que rendir los exámenes finales.
-Que me los tomen la semana que viene, luego me iré y regresaré para la ceremonia de graduación - prometió Hermione. no fue fácil, pero Minerva aceptó.
Salí del despacho y se dirigió a su torre. Estaba muy cansada y a la vez dolida. Lo había perdido todo.
Se recostó en su cama, esperando conciliar el sueño, pero solo le llegaban imágenes de ella junto con las dos personas más importantes de su vida: su padre y Draco. Los extrañaba mucho a ambos.
-Te extraño papá - susurro en la oscuridad - Ya no me queda nada… Y sobre todo… te extraño Draco.