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Historia 85504 — capítulo 43

(En anteriores capítulos...)-No estoy acostumbrado a esto de tener novia- me excusé levantando las manos y la vista imaginando que Harry iba a reprocharme algo, pero todo lo contrario. Me miraba con una mezcla compresión y risa, pero no dijo nada. Sin embargo, al final resultó que eso me puso más nervioso aún. -¿La he cagado?- pregunté con miedo mientras unas gotas de sudor me recorrían la frente al imaginarme la cara de Lavender al ver que su regalo de Navidad no llegaba. Suspiré y apoyé mis manos en las rodillas. Mi amigo se sentó a mi lado y me dio un par de palmadas en la espalda. *-Un poco, sí.**.........*Suspiré y me pasé una mano por el pelo.             -Bueno, tal vez así te sea más fácil cortar con Lavender- continuó Harry con tono jovial. Abrí mucho los ojos y lo miré con sorpresa. Él sonreía.             -Pero yo no quiero cortar con ella- farfullé, aunque al segundo dudé. ¿De verdad no quería cortar con ella? Tal vez sí… Tal vez hubiera llegado el momento… Mi cabeza se llenó de imágenes mezcladas: Lavender y yo morreándonos por los oscuros pasillos de Hogwarts, la bandada de pájaros que Hermione me lanzó a la cabeza, más morreos con Lavender, la ronda de prefectos de Hermione el año pasado, la cara de Lavender envolviéndome el regalo de Navidad, Hermione besándome la mejilla antes de las pruebas de quidditch…             -Bueno, no sé… Tal vez sí- confesé al final. La sonrisa de Harry se volvió más amplia aún. Luego se levantó y comenzó a hacer una bola con todos los envoltorios de papel de los regalos que había recibido (por lo general, los mismos que yo). Sin embargo, yo seguía dudando. Dudando y confuso. Porque se supone que no te puede gustar otra chica si tienes novia, y yo estoy saliendo con Lavender, pero aun así no es con ella con quien llevo soñando todas las vacaciones…             -Harry…- carraspeé.             -¿Hum?- preguntó sin mirarme al tiempo que recogía los gusanos que Kreacher le había mandado con la punta de los dedos y los metía entre el papel de regalo con cara de asco. Me rasqué la cabeza. Me daba mucha vergüenza hacer aquella pregunta, pero finalmente me armé de valor.             -¿Tú crees…? ¿Tú crees que Hermione se alegraría si cortase con Lavender? De su respuesta dependía todo. Sinceramente, no sé si a Hermione le molesta que esté saliendo con alguien, porque hay mil motivos más por los que podría haberse enfadado conmigo. Es más, creo que poco le importa que yo me eche novia, ya que ella tiene a Viktor y a Cormac… Si decía que no lo entendería yo seguiría con Lavender. Pero si decía que sí, por cualquier motivo (el que sea, de verdad)… dejaría a Lavender. Por supuesto que la dejaría. Lamentablemente, cuando Harry se incorporó con una extraña expresión en la cara y un asqueroso gusano subiéndole por la manga del pijama y abrió la boca para contestar, alguien llamó a la puerta sobresaltándonos. Una larga melena rojo fuego que enmarcaba una cara pecosa y redonda asomó por la puerta.             -Chicos, mamá dice que el desayuno está listo- nos avisó mi hermana- ¡Ah, y feliz Navidad! Abrió más la puerta y entró. Un delicioso aroma llegó desde la cocina e hizo que me rugieran las tripas de hambre. Ginny ya llevaba puesto su jersey Weasley de color celeste sobre el pijama.             -Feliz Navidad- contestamos Harry y yo al unísono.             -Harry, ¿sabes que tienes un gusano en el hombro?- preguntó mi hermana al tiempo que se acercaba a él, cogía al bicho sin ninguna clase de pudor y lo lanzaba hacia atrás.             -¿Eh?- murmuró Harry, que de repente había puesto cara de idiota. Supongo que del asco o del hambre que le había entrado, como a mí, al oler la deliciosa comida. Ginny soltó una risita.             -Anda, vamos. Hizo un gesto con la cabeza y salió de mi cuarto. Harry y yo la seguimos. El día fue largo y divertido. Recibimos la visita de Remus y Tonks, llegó correo de Charlie desde Rumanía, cantamos villancicos, obligamos a los gnomos del jardín a llevar gorros de Navidad y jugamos a lanzarnos bolas de nieve (Fred y George las encantaron para que persiguieran a Bill por toda la casa, llenando la casa de charcos que después mi madre les obligó a limpiar a la manera muggle como castigo). Y, aunque lo pasé genial y comí como un rey, aquella pregunta sin respuesta seguía rondándome la mente. Por fin, cuando anocheció y nos cansamos de estar sentados frente a la chimenea, Harry y yo subimos a mi cuarto y nos metimos en la cama. Normalmente hablamos antes de dormirnos. Después de apagar la luz y de que Harry se quitase las gafas, se acomodase y se tapase hasta la nariz, decidí intentar retomar la conversación que Ginny había interrumpido por la mañana.             -Esto… ¿Harry?             -¿Sí?- contestó con voz soñolienta. Estaba reventado.             -¿Te acuerdas de lo que te pregunté esta mañana?- dije contemplando el techo. Oí un gemido a modo de respuesta que venía del bulto de mantas bajo el cual suponía que estaba mi amigo acurrucado.             -Bueno… ¿y qué piensas? ¿Se alegraría? No hubo respuesta. Mi incorporé un poco en la cama apoyándome en un brazo. Mi cuarto estaba envuelto en sombras. Solo un pequeño rayo de luz entraba por la ventana, casi cubierta de nieve.             -¿Harry…?- susurré. Se escuchó un pequeño ronquido. Se había quedado dormido. Asentí con la cabeza dándome por vencido.             -Bueno, da igual… Buenas noches, Harry- dije, aunque sabía que ya no me escuchaba. Pero cuando metí mi brazo bajo la almohada para acomodarme y toqué la cadena del colgante de Lavender me di cuenta de que, independientemente de lo que pensase Hermione, tal vez lo mejor sería romper con mi novia. Al fin y al cabo, creo que aunque no me guste… perdón, hubiese gustado nunca Hermione, prefiero mil veces más la agenda que ella me regaló hace unos años (esa que te regañaba si no hacías los deberes) que esta espantosa cadena de oro. Sonreí al recordar la cara que pusimos Harry y yo cuando nos lo regaló. Y tanto que lo prefería…


¡Hola! ¡FELIZ 2013 A TODOS! Espero que este año sea mágico y que se cumplan todos vuestros sueños.

Ahora, después de felicitaros de corazón y agradeceros que sigáis leyendo mi historia, podéis lanzarme un Avada Kedravra, un Cruccio o lo que queráis. Sé que he estado MESES sin actualizar (y encima, ahora que lo hago, el capítulo me ha quedado muy corto), pero 2º de bachillerato es... bueno, horrible vv" No intento excusarme, es cierto que podía haber actualizado estas vacaciones (como prometí por twitter) pero... Los estudios, como comprenderéis, son lo más importante ahora mismo, y el poco tiempo libre que tengo lo tengo que dividir para hacer muuuuchas cosas (entre ellas, lo reconozco, tumbarme en la cama y perder el tiempo xD). 

Estoy loca por acabar el sexto año, que me está costando bastante, así que creo que en el próximo capítulo que escriba (buena noticia, ¡atención!) Ron y Lavender romperán definitivamente :)

Por último, aunque realmente no merezco por la tardanza hacerme publicidad, sí que os pediría que si os podéis pasar por mi último fic, llamado "Patrick y Brad, un amor oculto". Va sobre la relación de estos personajes, basados en la MARAVILLOSA/PERFECTA/ALUCINANTE noviela llamada Las ventajas de ser un marginado. Si hay alguien que no se lo ha leído, mal hecho. Lo recomiendo (es bastante corto y fácil de leer). Si no, también podéis ver la peli, protagonizada por la hermosa Emma Watson :D

Bueno, pues gracias por la espera, la paciencia y por seguir leyéndome a pesar de todo

¡BESOS!