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Historia 8635 — capítulo 2

Capítulo 2: El inicio de clases

Los alumnos subieron a los carruajes lo más velozmente que pudieron, gritando desesperados. Los thestrals corrían más rápido que de costumbre, y al cabo de una tensa y horripilante hora, llegaron al castillo, donde todo el profesorado aguardaba en la entrada, a pesar de que llovía y estaba oscuro y frío.

Ese año no hubo recorrido por el lago para los del primer curso, y el discurso de bienvenida de Dumbledore fue más una lista de advertencias y prohibiciones que un alegre recibimiento.
  • Supongo que todos estarán asustados y que demandan una explicación a todo lo ocurrido, de modo que mi discurso este año será más largo que de costumbre –comenzó el director con seriedad-. Primero que nada, sepan que mientras yo esté aquí no les ocurrirá nada, siempre y cuando cumplan las reglas y no salgan del colegio por la noche, ni que hablar de acercarse al bosque prohibido. Luego, quiero prometer que el incidente de esta noche no se repetirá. A partir de ahora, siempre que viajen en tren, lo harán con un profesor, o en el mejor de los casos, con un auror.

Hubieron murmullos de asombro.

  • Así es, este año en Hogwarts hospedaremos a los mejores y más confiables aurors. Una vez aclarado ese asunto, es mi deber decirles también que lo ocurrido esta noche sí es, en efecto, obra de lord Voldemort [todos se estremecieron]. Pero repito: siempre y cuando obedezcan las reglas y mientras yo esté aquí, no les ocurrirá nada.

Hubo una pausa breve en la cual todo el colegio contuvo la respiración, y solo se oían las gotas de lluvia golpeando las ventanas.

  • Muy bien, creo que empezaremos con la selección, pero antes proseguiremos a presentar a la nueva profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras: Fleur Delacour.

Dumbledore señaló a una mujer muy joven y muy bonita, con el pelo plateado, lacio y largo. La profesora Delacour se levantó de su asiento y sonrió, mientras todos los alumnos aplaudían, principalmente los hombres.

El Sombrero Seleccionador, que ya había sido colocado en el taburete de tres patas enfrente de todos los alumnos, abrió la rasgadura que tenía como boca y comenzó a cantar. Si el curso pasado les había parecido una canción extraña, entonces la de este año lo era aún más. El sombrero dio una advertencia a cada casa, y también al colegio en general: manténganse unidos, la batalla final se acerca, y la única forma de ganarla es luchando juntos.

Finalmente, la rasgadura se cerró y todos prorrumpieron en aplausos, a pesar de que no tardaron mucho antes de comenzar a murmurar.

  • Y ahora, la Ceremonia de Selección. Antes de seleccionar a los del primer curso, lo haremos con una nueva alumna del quinto curso, Nefiyae Nix.

La chica bonita y rubia teñida que habían visto en el tren se apartó de la multitud de niños de primero (indiscretas miradas masculinas la siguieron todo el camino) y se sentó en el taburete. El sombrero no había acabado de rozarle la cabeza cuando gritó:

  • ¡Gryffindor!

Neville, Thot, Harry, Ron, y el resto de los chicos de Gryffindor estallaron en aplausos y vítores cuando Nefiyae corrió a sentarse con ellos, sonriendo. Mientras, el resto de los chicos del colegio suspiraron decepcionados. Las chicas siguieron mirándola con recelo.

La ceremonia concluyó cuando Louis Zoid fue elegido para Hufflepuff.

  • Muy bien... ¡a comer!

Y con sólo chasquear los dedos, Dumbledore hizo que los platos y copas de oro se llenaran con deliciosa comida y bebida.

  • ¡Qué bien! –exclamó Thot, sirviéndose un gran trozo de carne-. ¡Me muero de hambre!

  • ¿Sabes cuantas calorías tiene eso? –le preguntó Daphne, mirándolo con desaprobación.

Pero Thot siempre comía con apetito voraz a pesar de su corta estatura y su delgada figura, así que no era de extrañar. Cuando terminaron de comer, como de costumbre, se frotó el estómago diciendo:

  • ¡Comí demasiado!

  • Te lo dije –dijo Daphne, sacudiendo la cabeza negativamente. Neville se rió.

  • Oye, ¿no quieres eso? –le preguntó Thot a un chico de primero que apartaba de sí su plato de relámpagos de chocolate-. Dámelo, yo me lo como por ti...

Daphne puso cara de fastidio y se marchó a la sala común, seguida por Mandy Mollock, una chica torpe y feucha que estaba como obsesionada con ella, ya que siempre la imitaba y la perseguía. Thot simplemente puso cara de no entender el problema.

  • ¡Primeros años! –llamó Ginny, levantándose de la mesa.

  • ¡Por aquí! –corroboró Colin, el otro prefecto.

  • Si quieres los dirigimos nosotros –le ofreció Hermione-. Tú te ves muy agotada. Mejor descansa.

De modo que Ginny inició el trayecto a la sala común acompañada de Neville. Tenía deseos de hablar con él a solas. Tomaron el pasadizo que hay por un tapiz y que conduce al séptimo piso. Curiosamente, Neville se salteó aquellos escalones que estaban rotos, y que normalmente el chico siempre pisaba.

  • Oye, Nev, ¿te pasa algo?

  • ¡Claro que no! Me siento de maravilla. ¿Por qué lo dices?

  • Porque estás tan raro... Estás más seguro de ti mismo, más alegre, menos olvidadizo... ¿Me explico?

Neville sonrió, y dijo:

  • Desde lo del curso pasado he cambiado mucho. Por primera vez mi abuela está satisfecha conmigo. Ni te imaginas lo felices que se pusieron todos en la familia cuando se enteraron de que ayudé a Harry Potter [el estómago de Ginny dio un vuelco lo oír este nombre] a combatir a un grupo de mortífagos.

  • ¡Me alegro por ti, Nev!

No tardaron en llegar al retrato de la Dama Gorda, donde Hermione les dijo la contraseña (escreguto de cola explosiva) y entraron con el resto de los estudiantes de Gryffindor. Alrededor del fuego, Nefiyae Nix era el centro de atención: un montón de chicos y chicas la oían como si fuera Paris Hilton o Britney Spears. Ginny soltó un bufido de exasperación y subió al dormitorio, donde estaba Daphne conversando con Mandy Mollock.

  • ¿Puedes creerle? –dijo Daphne en cuanto vio entrar a la pelirroja-. Esa rubia teñida y descerebrada llega a aquí y en cuatro horas ya se auto proclama como la más linda y popular del curso, ¡cuando a mí me ha llevado cuatro años!

  • Es una engreída –corroboró Mandy, que siempre le daba la razón a su ídolo: Daphne.

  • La transfirieron de Salem –comentó Ginny, pero deseó haber cambiado de tema: Daphne comenzó a insultar a Nefiyae de arriba abajo.

La mañana siguiente, en el desayuno...

  • Los horarios –informó Colin, pasándolos.

  • Lindo lunes –comentó un chico de séptimo, mirando el de Daphne.

  • Cállate, Van –le espetó la chica, pues aquél era nada menos que su molesto hermano mayor.

  • ¡Tiene razón! –dijo Neville, observando el de Thot-. Mira esto: Cuidado de las Criaturas Mágicas a las nueve, Historia de la Magia a las diez, Encantamientos a las once y veinte...

  • Buena suerte –les deseó Ron, que acababa de unirse a la conversación.

  • ¿Por qué lo dices? –preguntaron Ginny, Thot y Daphne a coro.

  • Este es el año de los TIMOS –Hermione respondió por el pelirrojo-. Será muy exigente.

  • E influenciará el resto de sus vidas y su carrera académica –corroboró Van, que era muy estúpido en todo menos en el futuro profesional de la gente.

  • Es cierto –corroboró Hermione, que había obtenido doce TIMOS y estaba muy orgullosa de ellos.

  • ¿Qué materias cursarás este año, Hermione? –se interesó Neville.

  • Pociones, Transformaciones, Encantamientos, Herbología, Defensa Contra las Artes Oscuras, Aritmancia, Runas Antiguas y Cuidado de las Criaturas Mágicas –respondió la chica orgullosamente.

  • ¿Y tú, Ron? –le preguntó Thot. Para el chico, el hermano de Ginny y Harry eran unos ejemplos a seguir.

  • Obtuve nueve TIMOS, pero cursaré lo mismo que Hermione. A excepción de Aritmancia y Runas: son muy difíciles. En su lugar tomaré Adivinación y Latín.

  • ¿Y tú, Harry? –esta vez la pregunta fue de parte de Colin, pues su ídolo supremo se acercaba con pinta de estarse muriendo de hambre. Ginny no pudo evitar ponerse roja, pero lo disimuló tomando la revista Corazón de Bruja que le acababa de llegar a Daphne (y que Hermione miraba con desaprobación) y la empezó a leer, dejando cubierta su cara.

  • ¿Eh? –preguntó el chico, medio dormido-. Ah, hola Colin. Ginny, Ron, Hermione, Thot, Daphne... –les sonrió, a medida que hacía un gesto con el mentón al mirar y mencionar el nombre de cada uno.

  • ¿Qué materias cursarás? ¿Las mismas que Ron? ¿Y cuántos TIMOS obtuviste?

  • Las mismas que Ron. Ocho TIMOS.

Harry y Ron inmediatamente comenzaron a hablar de las pruebas de quidditch, pues necesitaban tres cazadores y dos golpeadores, y Harry era el capitán del equipo. Hermione, por su parte, hundió la nariz en “Aritmancia Avanzada”, y no apareció hasta que llegaron las lechuzas con el correo.

Mientras, los del quinto curso ya habían vuelto a sacar el tema de sus futuras profesiones...

  • Yo voy a ser Curador, así que tengo que seguir estudiando Pociones, Herbología, Transformaciones, Encantamientos y Defensa Contra las Artes Oscuras –decía Thot con orgullo.

  • ¿Tú, un Curador? Bromeas, ¿cierto? –se burló Daphne-. Creí que querías ser jugador de quidditch o algo por el estilo.

  • No, de verdad me gusta la Curación –replicó Thot, muy serio, y mirándola como si acabara de soltar una horrible blasfemia-. Pero sí me encantaría ser un jugador de quidditch. O trabajar en el departamento de Deportes y Juegos Mágicos... No te exigen demasiado. Pero de todos modos, necesito alguna profesión de respaldo, en caso de que el quidditch no me sirva. Y la Curación es genial.

  • Hay que estudiar mucho –observó Neville -. Yo seré Auror.

Todo el mundo que lo conocía y que estaba cerca se asombró.

  • Creo que yo también –comentó Ginny, que ya había dejado la revista-. Aunque hay que estudiar aún más que en la Curación.

Daphne miró a sus amigos. Todos lucían serios y pensativos.

  • ¿Qué hay de ti, Daphne? –le preguntó Thot desafiante, como dispuesto a burlarse de lo que sea que ella fuera a escoger.

  • Bueno, aún no lo sé –confesó la chica-. Pero francamente, no soy inteligente ni talentosa en nada, como ustedes, así que no creo que pueda conseguirme un buen empleo...

Sin embargo, Thot no se rió, sólo la miró con aprensión, pues parecía algo triste. Inclusive Hermione, que no la soportaba porque decía que era una niña caprichosa y engreída (como se nota que aún no ha conocido a Nefiyae Nix), sintió algo de pena por ella.

  • No te asustes, encontrarás algo –la consoló.

  • Bueno, tenemos Pociones hoy –comentó Ginny, intentando cambiar el tema.

  • Con los Slytherins, igual que siempre –corroboró Colin, sacudiendo la cabeza con dramatismo y fastidio.

  • Será un día interesante, entonces –afirmó Ginny, sin preocuparse-. Aunque... no sé, ¿no deberíamos escuchar al Sombrero Seleccionador y llevarnos bien con ellos? Se trata de algo serio, debemos unirnos.

Sus amigos la miraron como si se hubiera vuelto loca.

  • Y a las cuatro tenemos Defensa Contra las Artes Oscuras, con esa Delacour –dijo Daphne, como si Ginny no hubiera hablado.

  • ¿En serio? –Thot y Colin revisaron el horario como quien mira un boleto de lotería y chocaron los cinco, irritando aún más a Daphne, que pasó el resto de la mañana criticando a Fleur Delacour y a Nefiyae Nix.

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FIN DEL CAPÍTULO 2.

Aburrido, ya sé. Le he sacado provecho a todo un desayuno. Pero es que tenía tantos detalles que mostrar sobre los personajes, y que espero que hayan notado. Créanme: los próximos capítulos serán mejores, lo prometo.

Por favor dejen reviews!

Gracias! ; )

EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO, “ÉSA IDIOTA DE NEFIYAE”:

  • Problemas para Hagrid.

  • Varios personajes nuevos.

Y PARA EL CUARTO CAPI... (sí, el cuarto! ^^ me he adelantado, pero es que sino no se motivan a seguir leyendo.

  • Las prácticas de quidditch.

  • Problemas.

  • Castigos.