Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← La 3º Generación: 7º año · de

La 3º Generación: 7º año — capítulo 36

Y lo que mas había temido, había sucedido…

Lía Borgia había entrado en Hogwarts y había atacado a lo que más amaba en el mundo, el colegio no había sido lo suficientemente seguro y lo que había sucedido confirmo que aquella mujer no ignoraba lo que realmente sucedió hacia tantos años…

Pero Scorpius aun no entendía como lo había averiguado…

-Con todo lo más sensato es mantener esto en secreto-oyó a su espalda al Señor Ministro de Magia-creo que no debemos revelar a la luz pública que ella está libre y puede ser cualquiera, aumentaría la histeria…- mientras al igual que él, cogía con fuerza la mano de Rose.

-Hugo… ¿Cómo podemos parar a quien no vemos? ¿Cómo podemos hacerlo de nuevo si puede ser cualquiera…?-le respondió Rose con pesar a su hermano, Scorpius le daba la razón a su mujer, como podían pararla si ni siquiera sabían quién era.

-La profesora ha aparecido muerta, volvió a desaparecer, ningún cuerpo reacciona como el suyo propio-le informo con voz suave e informativa Lorcan-desgasta mucho al huésped, es algo que tenemos que tener en cuenta, su poder se minimiza…

-Ha matado a Aldprin y a…-Rose no pudo volver a deshacerse en lagrimas, a el mismo le había costado no decaer, Rose necesitaba que permaneciera fuerte.

-Rosie, Minerva todavía vive…-dijo con una voz suave su padre, el Señor Weasley.

-Rose, es posible sobrevivir a la maldición de expulsión de entrañas, yo lo hice, estoy segura que mi nieta se recuperara, es fuerte-dijo con seguridad su madre, pero Scorpius levanto la mirada y este se cruzo can lo de su padre y bajo la vista… Minerva si sobrevive… no lo haría como su madre.

-La maldición fue… fue… demasiado-dijo simplemente Rose-Astoria soy Sanadora, se que… se que… Ojala estuviera aquí mama…

-Rosie… No vamos a perder a Mimi también…-le dijo con afecto el Señor Weasley a Rose.

Scorpius no pudo seguir sentado en el mismo sitio, la espera le estaba matando, confiaba en sus compañeros de San Mungo, sabía que todos ellos eran más que competentes y sabia que relegarle a él y Rose era lo más sabio, pero no era capaz de seguir allí sentado mientras su hija se debatía entre la vida y la muerte, no cuando ya sabía que había habido una muerte más en su familia aquel, pero que ni él ni Rose se sintieron con fuerzas de confesárselo a nadie más…

Siguió andando, sabía que Albus y Eleine estaban con el chico, con ese chico, recordó el mensaje de Minerva… "Papa, Mama… Salvadle" solo se refería a una persona, a la que encontraron entre el mar de sangre que se había convertido Minerva, no sabía que quien quería que salvasen a él o al otro… Minerva no parecía saberlo, según lo que hablo después con Neville Longbottom y la enfermera del colegio, pero sus remordimientos le reconcomían, porque no había logrado salvar al otro, no era capaz de referirse a es de otra forma… pero una cosa era segura, Minerva no se refería a sí misma, ¿qué tenía en mente su hija para hacer aquello? La respuesta era demasiado clara como para aceptarla en aquellos momentos.

Escucho como unos pasos le seguían, Scorpius se dio la vuelta y se sintió aliviado de que no fuese su mujer, Rose estaba destrozada y no se sentía con fuerzas de calmar sus miedos, solo podía potenciarlos con los suyos propios.

-¿Puedo hacer algo?-le pregunto Hugo acompañado de Lorcan, con los años creció, ese crio que derrochaba carisma y su buen corazón le hizo ganarse el favor de la gente, era un orador nato y cualquier palabra en su boca se convertía en algo celebre y aclamado, nadie se sorprendió cuando después de la renuncia de su padre se presentara a las elecciones para Ministro de Magia, las mismas en las que había ganado con casi el 90% de los votos a su favor, por suerte, Hermione resistió la enfermedad lo suficiente para ver cumplir a Minerva 11 años y llegar la carta de Hogwarts y a Hugo como Ministro de Magia, luego, ella se fue por la fatal enfermedad.

El nacimiento de Minerva, la ascensión de Hugo y el fallecimiento de Hermione eran los hechos más felices en los últimos años desde su boda con Rose, y también el más triste que había pasado en su vida después de la Guerra… hasta aquel día.

-No dejes que mi hija muera-le pidió Scorpius a Hugo, el simplemente se quedo sin palabras por una vez, no tenía nada que decir.

-SCORPIUS-grito desde la otra habitación Rose y Scorpius echo a correr seguido de Hugo y de Lorcan, entraron en la sala de espera y veía como salía su compañero de San Mungo, quien estaba atendiendo a Minerva.

-¿Que…?-intento preguntar Scorpius pero su compañero le hizo un gesto, tenía el rostro contrariado y parecía preocupado.

-La maldición ha sido fuerte, es posible que con el tiempo tenga más secuelas, pero está estabilizada-les informo directamente Perverett Watts, uno de los mejores medimagos de todo San Mungo, pero rudo con sus formas.

-¿Minerva no va a morir?-le pregunto Rose directamente a Perverett.

-Yo no he dicho eso-contesto rudamente Watts, Scorpius fulmino a su compañero con la mirada, se trataba de su mujer y de su hija, la misma que el había decidido dejar en sus manos, se merecían algo más que aquello, por eso, jamás dejaba que Watts hablase con las familias-lo que sí puedo decir es que si no llegarais a aparecer vosotros, la chica no tendría posibilidades…-añadió intentando suavizar sus primeras conclusiones.

-¿Podemos verla?-pregunto Scorpius pero no espero contestación ya que entro en la habitación, ninguno de sus compañeros puso objeción.

Cuando entro Scorpius instintivamente busco la mano de Rose para aferrarse a ella, a pocos metros de su hija su ánimo desfallecida, pero Rose se mostro convencida y le guio, cuando llegaron hasta Minerva parecía dormida, como siempre, pero las vías y las maquinas que latían por ella sabía que no estaba en un sueño normal, aunque para Scorpius aun todo parecía irreal.

-Mi Mimi…-le dijo Rose en un susurro mientras apartaba uno de sus rizos de su frente, ella no hizo ningún movimiento ante el contacto de Rose.

-Se va a recuperar-le dijo Scorpius a Rose en un susurro mientras le abrazaba y besaba su mejilla para consolarla, pero lo hacía tanto por el que por ella, en ese momento se dio cuenta de lo que más necesitaba era la sonrisa de Rose, pero que aquel día no la iba a tener.

-Y… ¿Cuándo se recupere…? ¿Qué vamos a decirle?-le dijo Rose en un susurro a el también, no necesito mas para saber de lo que hablaba ella.

-No tenemos que decir nada, tal vez ella no fuera consciente de lo que pasaba en su interior…-intento decir Scorpius, lo único que deseaba era recortar más daño a su frágil hija.

-Minerva estaba esperando un bebe, Scorpius, si no lo sabía, algo de lo que estoy casi segura, sino no jugaría el partido, no sería tan irresponsable, merece saberlo-le dijo con seguridad Rose, volvió a ser por unas milésimas la misma mujer fuerte de siempre.

-No hay bebe, Borgia se aseguro de eso, al infringir a Minerva esta maldición me cuesta pensar que Borgia no lo supiera…-medito Scorpius con cuidado, a pesar de que sabía que Minerva estaba en un sueño inducido por multitud de calmantes debido a la operación no podía dejar de preocuparse por ella.

-Nada fue casualidad, Borgia sabía bien quien es el padre, por eso hizo esto a Minerva, sino simplemente la habría matado, quería dejar claro que no iba a permitir que esto tuviera un buen final…-añadió Rose pensativa mientras hacia algunos hechizos y transformaba un pequeño envoltorio de cirugía en un enorme butacón para ella, el más colorido y estrafalario que Scorpius había visto, sabia el motivo de la decisión de Rose.

-No sabemos quién era el padre…-dijo Scorpius ceñudo, conocía a un chico que salía con ella, Joss Booth, o algo así, aunque Minerva jamás se lo había presentado.

-Sabes bien quien es el padre, Minerva dio su vida por él, le encontramos protegiéndole hasta en el último suspiro, yo no tengo dudas y sé que tu tampoco-le dijo con seguridad Rose.

-Lo sé, pero… no quiero que sea el… si se tratase de Rubens sería distinto, pero el… sabes bien quien es realmente… -se sincero Scorpius con su mujer, sabía que no estaba siendo racional, pero su hija estaba al borde de la muerte, no podía ser racional.

-Eso mismo me dijo mi padre sobre ti y la opción era tu o ellos, con el tiempo no necesite elegir nada, te tuve a ti y mi familia, bajo un mismo techo y en el mismo bando por la guerra, pero de elegir… ¿qué crees que elegiría?-le pregunto Rose con sinceridad.

-Rose… -intento decir Scorpius, se sentía anonadado por todo lo que estaba pasando en aquel día-lo sé… pero la magia que ese chico conjuro no era la que yo he conjurado jamás… era magia oscura, Rose ese chico llevo a cabo maldiciones que le costaría la vida a otros magos, empieza a ver quién es en realidad… lo que en realidad puede hacer y Borgia va tras el…

-Sé lo que piensas y sé lo que quieres, Scorpius, yo no he tenido que elegir, pero Minerva lo ha hecho ya-dijo Rose mientras le deposito un suave beso en los labios, sabía que la charla había acabado y sabia que ella tenía razón, pero no podía evitar… no quería a aquel chico con Minerva-ve a casa y trae algunas cosas, quiero que Minerva cuando despierte vea algunos objetos suyos, detesto este sitio tan blanco-Scorpius asintió una vez con la cabeza- y regresa pronto…-le pidió Rose, Scorpius se inclino sobre ella, la volvió a besar y le dio un corto abrazo, luego se volvió hacia Minerva y le deposito un beso en la frente como cuando era una niña pequeña, aun seguía siendo su niña pequeña.

A la salida aun estaban esperando sus padres, el Señor Weasley, Hugo y Lorcan, Scorpuis les dijo que no había cambiado nada, que volvieran a casa, ellos se iban a quedar con Minerva, cualquier cosa les avisaría.

Como era de esperar y como siempre volvió ese combate de terquedad entre su padre y el Señor Weasley, ninguno quería ser el primero en irse, porque ser el primero en irse era ser el más "viejo débil" como algunas veces se llamaban mutuamente y "el menos preocupado por Minerva", así que Hugo y su madre lograron llevárselos a rastras de todas formas, Scorpius no puedo evitar pensar que con Hermione allí, aquello iba a ser más fácil.

En unos instantes después Scorpius entraba en su casa, nada más entrar en su casa no dejo de advertir que la puerta estaba abierta y no parecía forzada, era increíble, ya que se trataba de una de las cerraduras mágicas, fuera quien fuera, era alguien de su familia y al entrar confirmo aquello.

-¿Como esta Minerva?-le pregunto angustiada Eleine mientras se precipitaba hacia sus brazos llorando.

-No ha muerto-le contesto Scorpius sabiendo que estaba sonando como Watts, pero era lo único que podía decirle con seguridad.

-Me siento tan mal, tan responsable… me dijeron que la operación había acabado, quise ir, pero no tengo valor de mirar a Rose, si hubiera matado a Lía en su día, ni Aldprin, ni Minerva…-dijo Eleine llorando desconsolada, Scorpius recordó la última vez que vio a Eleine llorar así…

Fue el día, hacía muchos años, en que le dijo que no podía hacer nada más para salvar a su bebe y Abundio murió… desde aquel día, Scorpius dejo de creer en que el mundo era un lugar justo, alguien como Eleine no merecía aquel sufrimiento… Scorpius supo que ella debía conocer aquello para que ella entendiera porque quería a aquel chico lejos de su hija...

-Mimi estaba embarazada…-dijo Scorpius sin ser más cuidadoso, Eleine le miro con sus enormes ojos verdes fuera de sus orbitas bajados en lagrimas.

-No… no entiendo… -empezó a decir conmocionada Eleine-¿Estaba?-pregunto confundida.

-Lo perdió por causa de la maldición…-le dijo Scorpius con voz pastosa, le costaba hablar del tema, pero sabía que tenía que preguntarle por él.

-¿El chico?-le pregunto a regañadientes mientras se acercaba a la estantería, cogía un vaso de whisky y otro para Eleine, aun tenía en mente la conversación con Rose, pero Eleine tenía que entender que lo hacía por su hija, Minerva tenía que vivir lejos de aquel chico.

-Abundio esta muerto de miedo…-dijo Eleine mientras bebía del vaso que le dio Scorpius.

-Morgan-dijo secamente Scorpius.

-Abundio-dijo Eleine mirándole ahora si con sus ojos verdes y con algo que Eleine aun guardaba para él, solo para él, odio.

-Morgan era el padre, yo y Rose no tenemos ninguna prueba, pero estamos seguros-le informo Scorpius mientras veía a Eleine sulfurarse cada vez mas.

-Creo que él no sabe nada de eso…despierta, grita y intenta encontrar a Minerva desesperadamente, está muerto de miedo, yo y Albus pensamos que lo mejor es que este dormido… como vamos a decirle eso... pobre Abundio… -intento decirle Eleine aparentando tranquilidad, eso le enfureció a él.

-¡NO ME MIENTAS! ¡SE LA VERDAD! ¡YO VI COMO ABUNDIO MURIO CUANDO ERA UN BEBE! ¡EL NO ES ABUNDIO! ¡DEJA DE LLAMARLE ASI!-le grito Scorpius con fuerza, ya no le importo nada más.

-¡¿ACASO CREES QUE YO NO LO SE?!-le grito Eleine mientras lanzaba su vaso a la otra parte de la habitación-¡¿A QUE VIENE ESTO?!

-Quiero que a Morgan lejos de mi hija-le contesto Scorpius con resentimiento, Eleine durante mucho tiempo fue lo más parecido a una hermana para él, y ciertamente la quería mucho, pero su hija era lo primero para él, en aquello no estaría con Eleine.

-Ya no es Morgan… y esa decisión no te corresponde a ti-le dijo Eleine mirándole con odio- ¿Qué te pasa? el único que me apoyo desde el principio y que estuvo conmigo aquel día has sido tú, el único que me apoyo aquel día has sido tú, ¿qué sucede ahora?

-Lo hice porque no podía verte sufrir más, pero ahora todo ha cambiado, tengo que proteger a mi hija y a su lado, ella no está a salvo de Borgia-le contesto con rudeza Scorpius a Eleine.

-¿Crees que no sé que es perder a lo que más te es querido en el mundo? ¿Crees que no entiendo el miedo y el dolor que sientes tu?-le pregunto con rabia y dolor Eleine mientras se acercaba a él, Scorpius se sentía cada vez más pequeño ante la mirada dolida y llena de rabia de Eleine.

-Eleine…-quiso decirle algo, pero se sintió una vez más anonadado Scorpius.

-Scorpius, llámale como quieras, di a Minerva lo que quieras, se que Abundio o Morgan, como quieras llamarle, solo está perdido y confundido en este mundo, se de lo que es capaz, Albus piensa que lo ignoro, pero no lo hago, pero hay algo que es seguro…-le dijo Eleine mientras le acariciaba las mejillas y el depositaba su frete en la de ella.

-¿Que es lo seguro?-le pregunto Scorpius con miedo de la respuesta.

-Que Minerva es lo único que se interpone entre Morgan y Borgia…-y Eleine a pesar de todo lo que le dijo le abrazo con fuerza y Scorpius ya no pudo aguantar más y se deshizo en llanto, con todo, seguiría a Eleine como había echo siempre, incluso en esa locura.

De esta vez me ha sido imposible responder a las dudas en los comentarios, ya que cualquier cosa que pudiera responder creo que ya os adelantaría un poco lo que iba a pasar.

Por otra parte, tenía intención de hacer este capítulo desde el punto de vista de Eleine, pero como en su día me habíais pedido uno de la "parte" de Scorpius quise hacer este, ya que mejor ideado daba más profundidad a otros acontecimientos si los describía Scorpius.

Con respeto a otro tema, lo siento mucho, se que de entrada que lo que he escrito sobre la muerte de Hermione no le gusta a nadie , pero tener en cuenta, Harry, Ron y Hermione en esta historia tienen más de 70 años y no me parecía realista que todos siguiesen vivitos y colando, desgraciadamente la muerte aparece, queramos o no, es lo único real que existe.

Finalmente, siempre quise profundizar más en la relación de Scorpius y Eleine (relación fraternal) y en los fics lo tuve que sacrificar porque desde los puntos de vista de Rose y Albus no podía extenderme, me alegro que ahora si pude acercarla un poco más.

Al único comentario que he respondido, dentro de lo que pude hacer fue el comentario XXXXXXL, el dueño sabe cuál es.

SSS