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Historia 90829 — capítulo 12

Cuando llegaron todos yo estaba dormida, Jackie entró a mi habitación por la tarde-noche, cuando vino de trabajar. Hablé con ella de lo que había sucedido esta mañana.

_Ya lo se.

_¿si? ¿y eso? ¿como lo sabes?

_Cooper me lo contó, antes.

_Oh, genial.

Jackie me miraba tierna.

_Cariño, ehhh..Cooper está aquí, abajo, en el salón.

_¿¿¿¿¿¿¿QUE?????? ¿¿Para que??

_Quiere disculparse contigo. ¿Bajas?

_NO, NO, NO ni en sueños, no quiero ver a ese, a ese...( uf no me salía ni la palabra)

_Vale, como quieras. Le diré entonces que suba, me decía mientras me acariciaba el cabello.

_No, Jackie, en serio, que se vaya, no pienso ni mirarle a la cara. Lo que me ha dicho no es justo. Yo no tengo la culpa, si no todo lo contrario.

_Si, cariño, lo se. Pero no hay mas remedio. Ahora sube.

Puse cara de resignación total. ¿no me has oido? ¡¡¡¡NO!!!!

_Claro Laura, lo que tu digas, dijo alejándose y cerrandome la puerta.

Al rato volvió a sonar la puerta. No respondí. Estaba tendida en la cama sobre una almohada de cojines enorme, mirando al suelo y pensando. Tenía el pelo suelto y la cara llena de churretones, lo veía através del espejo.

_Hola, ¿puedo pasar? dijo Cooper con una sonrisa.

No contesté ¿para qué?

Entró y se sentó a mi alrededor mirando la habitación y mas tarde a mi.

Yo le miré de reojo. Falso. Ahora viene con la sonrisita.

_Esto yo...Laura...Lo siento ¿vale? no debería haberte dicho lo de esta mañana, ha sido muy feo, me siento mal, y estúpido. ¿no dices nada?

Seguía impasible, no había cambiado de postura. Pero ahora en cambio, le miré y el continuó su "discurso"

_Tienes toda la razón del mundo a estar enfadada, no me hables, pero perdóname. No puedo estar enfadado con mi hija. La verdad, tengo suerte, me ha tocado una hija guapa, lista, responsable y que sabe lo que hace. ¿tu que opinas? yo no pienso dejarla escapar, y menos ahora. ¿estás de acuerdo?

Se me saltaron las lágrimas, me incorporé, le miré a los ojos, brillantes y llenos de culpa y sinceridad y le abrazé, no podía más. Vale. Por fin. Tenía un padre, y no cualquier padre,eh.