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Hermanas — capítulo 30
Cuando recuperé la conciencia la cabeza me ardía de dolor, y algo frío que yo no veía por el momento, me molestaba, intenté deshacerme de ello pero no pude. Era Carlisle, me estaba intentando curar la herida mas profunda y peligrosa allí, en aquellas condiciones tan pobres.
Me levantó cuando me vio despiera y me intentó calmar, ya que lo primero que hice fue intentar hablar, pero quería decir tantas cosas que se agalopaban en mi boca y no me salían las palabras, sino frases sin sentido. Carlisle me cayó y me dijo:
_Meghan, Meghan, sssshhh, tranquila, todo está bien.
_Eh, esto...no..pero...increible...y....Cayo...
Carlisle me tapó la boca con las manos, mientras, con ayuda de Esme (ni la había visto) me hacía una cura en la cabeza, me senté en el suelo para ello, con la ayuda de ambos. La cabeza me pesaba, me dolía y me sangraba demasiado, quería morirme. Y para no ver lo que Carlisle hacía miré hacia otro lado, solo había cadáveres, pocos, de vampiros, y allá a lo lejos, se veía a Emmett pelear, todavía, con Cayo. Al verles yo abrí los ojos y rezé para que no le pasara nada.
Esme vio mi cara de preocupación y me acarició la mejilla derecha:
_No pasa nada, Emmett es muy fuerte, seguro que está bien.
_Ya, puede ser, pero Cayo es poderoso y ahora está enfadado. Un mal movimiento y adiós.
_Sssshhh, tranquila intervino Carlisle, colocándose delante mio, y así, a la vez, impidiéndome ver a Cayo y Emmett.
Observé, también, cuando Carlisle me vendaba la cabeza, o eso creo, a Alice y Jasper al otro lado del castillo, ¿que estaban haciendo? Que raro.
Pero no pude averiguarlo, Carlisle me cogió en brazos, me tumbó contra su pecho duro y fuerte y nos marchamos de allí a toda velocidad; A pesar de mis insistencias, porque yo no quería irme, quería saber qué le podía pasar a Emmett y estar cerca de el. Pero Carlisle dijo que imposible, que tenía que descansar y estar tranquila, y además el tenía que acabar de curarme, cuanto antes mejor, las heridas del resto del cuerpo, había mas.
Pasó una hora, puede que dos, no se. Cuando se oyó la puerta de al lado, yo estaba en mi habitación (lo había querido así) tumbada en la cama, con Carlisle terminando de coserme y curarme. Había estado dormida, por aburrimiento y para no sentir el dolor más. Pero la puerta me había despertado. Carlisle me dijo que todo abría acabado ya y habían vuelto. Esperaba que todos. Por favor.
Cuando terminó limpió y guardó todo y me ayudó a incorporarme, estaba harta de estar tumbada. Tenía miedo, e incertidubumbre. Carlisle lo notó en mi.
_¿Que pasa, Meghan? me dijo mientras se sentaba a mi lado en la cama.
_¿Eh? - la pregunta me había sorprendido.
El me miró y sonrió levemente. Aquello me puso nerviosa y le conté.
_Nada, esque, quiero, deseo, que Emmett esté bien. Y ¿que pasará ahora? no se que pensar.
_Entiendo -me dijo Carlisle mientras nos mirábamos mutuamente. Me acarició, sus dedos fríos me hicieron estremecerme pero una caricia nunca venía mal, y lo agradecí.
_Verás, Meghan, yo también deseo que todos estén bien, seguro que lo están. Tranquila, ahora iremos, o vendrán a vernos, no me voy a mover de tu lado, es peligroso que te quedes sola. Respecto a lo que va a pasar ahora, yo tampoco lo se. Nos quedaremos un día mas en Volterra. Por si acaso, Bella y Edward se fueron hoy a Forks. Y luego regresaremos.
Asentí, pensando. Luego le sonreí y me abracé, tenía frío, apoyé la cabeza cerca del costado de Carlisle, en la almohada. No quería dormirme, por si me perdía algo, solo me quedé ahi acurrucada tranquila, como debería haber estado.