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Hermanas — capítulo 32
Pasaron dos dias tranquilos, en Volterra, en los que estaba a veces sola con Emmett y otras con Los Cullen, ya que Carlisle tenía que curarme y cuidarme (como Emmett), era muy protector conmigo.
Fue un dia en que estaba con Los Cullen, Carlisle recibió una llamada, de Cayo, pensaba vengarse de verdad, y esta vez sin rodeos, a sangre fría. Cuando Carlisle lo comunicó en voz alta me lo imaginé, pero me sorprendí, y temblé. No quería correr peligro, ni que ellos tampoco lo corrieran. Por lo que Los Cullen, tan listos como siempre, idearon un plan para salir de Volterra a salvo, sobretodo por mi.
El plan consistía en que, al anochecer, nos dividiríamos en dos coches y saldríamos de la ciudad, hasta los Alpes, la zona mas alta, elevada y fría de Italia, allí cogeríamos un vuelo a Forks, una vez seguros.
Emmett y yo bajamos a que yo cenara al restaurante del hotel. Allí hablamos:
_Meghan, no estés nerviosa, todo saldrá bien.
_Si, si eso yo no lo dudo, pero...puede haber complicaciones, ya has oido a Cayo.
_Por eso, una vez le gané- sonríe- ¿por qué no dos?
_Pues porque ahora estará preparado, ya conoce cómo eres en la lucha. Además, yo no quiero que te pase nada, TE QUIERO.
Emmett me abrazó _Tranquila, ehh, estaremos bien, te lo prometo, yo tambien TE QUIERO.
Así, daba gusto tener novio. Aquella noche cené a gusto, mas o menos. Luego, fuimos a mi habitación a dormir. Bueno, Emmett me vería a mi dormir, ya que, a las cuatro de la mañana debíamos levantarnos para coger los coches. Ag, que sueño, y que miedo...