Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Hermanas · de

Hermanas — capítulo 41

Llegamos a la casa de Los Cullen. Me senté en un sofá al lado de Alice y Esme, quien me acariciaba el pelo. Carlisle se reunió con Emmett delante de nuestras narices, de pie los dos; mientras que Jasper y Rosalie se situaron detrás nuestro... No entendía nada.

_Esto es peligroso... dijo Carlisle pensativo.

_En efecto, y tenemos que ponerla a salvo y acabar con todo- repuso Jasper en tono autoritario.

_¿Que pasa?- quise saber yo.

_Nada...Meghan...¿No lo sabes?- me dijo Carlisle mientras se abalanzaba sobre mi, apoyó su codo en mi rodilla.

_No...¿que pasa? ¿es malo?- dije ya alterada y nerviosa por la tensión.

_Verás, Cayo amenaza, y no queremos que consiga lo que quiere, le destruiremos- me dijo Jasper girando la cabeza.

Que miedo tenía. Rosalie y Alice se habían marchado, Emmett estaba apoyado en los cristales delanteros, y Jasper seguía en su posición. Carlisle y Esme estaba muy cerca de mi, yo temblaba y quería llorar ¿que iba a pasar? me sentía sola y desprotegida. Y como si Carlisle lo hubiera sentido, me abrazó despacito, yo me aferré a su cuello. Esme se levantó y junto con los dos hombres, salieron del salón.

Me quedé a solas con Carlisle, quien se sentó en el sofá a mi lado, cerquita de mi.

_Meghan. Te voy a contar lo que tenemos pensado hacer ¿vale?

Asentí. _Vale.

_Pero si en algun momento no quieres continuar hablando por lo que sea me lo dices,¿vale?

_De acuerdo.

Carlisle asintió levemente y me miró a los ojos mientras me hablaba:

_Cayo está cerca de aquí, ya hemos averiguado que en un pueblo no lejano a aquí. En una hora se llega. Le vamos a tender una enboscada, no podrá con todos y no se lo esperará.

Asentí.

_Tu vendrás con nosotros, no quiero dejarte sola o desprotegida, no quiero, no queremos que te pase nada. ¿OK?

Asentí, ahora no le miraba, sino que mi vista se nublaba, me sentía débil, indefensa y confusa, Carlisle me abrazó cuando rompí en llanto.