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Historia 917 — capítulo 10
HARRY POTTER Y LA HIJA DE VOLDEMORT
Capítulo 10°
RAVENCLAW CONTRA GRYFFINDOR
- ¡Ya llevamos más de un mes en la escuela y no hemos hecho ninguna elección para un capitán y un guardián! -se quejaba George. Wood ya había acabado la escuela, por eso tenían dos vacantes-. Dentro de una semana y media es el partido contra Ravenclaw. Decidido que mañana los buscamos. Sino, no jugaremos. Bueno, el capitán se puede elegir ahora... ¿Quién se ofrece?
Nadie alzó la mano, todos pensaban que era demasiado difícil. De repente alguien agarró el brazo de Harry y se lo alzó contra su voluntad.
-
Muy bien... Harry. Si alguien no quiere que él sea el capitán, que hable ahora o calle para siempre... ¿Nadie se opone? Pues entonces Harry tú eres el nuevo capitán -George se giró para irse a dormir, y los otros le siguieron.
-
Pe… pero si yo no…-Harry se giró para ver quién le había levantado el brazo-. ¡Kate!
-
¡Hello Harry! Mis felicitaciones por lo de capitán... je je -Kate no podía evitar reírse entre dientes.
-
¿Por qué lo has hecho? –preguntó Harry enfadado.
-
Vamos Harry, no te enfades, he pensado que como no te atrevías, te vendría bien una ayudita. Hermione y Ron me han contado que eres muy buen jugador, te mereces por lo menos una oportunidad y hacer de capitán aunque sea sólo una vez -Kate ponía cara de cachorro abandonado, lo que hizo que Harry se tranquilizase-. Bueno, vayamos a dormir -Kate le dio un beso en la mejilla a Harry, eso hizo que a él se le erizasen los pelos de la nuca y que se enrojeciesen las mejillas-. Buenas noches, capitán...
-
Buenas noches...
Harry se marchó a su habitación; no podía quitarse de la cabeza lo de ser capitán. De pronto se le apareció la cara de Kate y pensó que era una chica muy simpática. Después recordó cómo la había conocido, lo del baño de los Weasley y el de los prefectos cuando le abrazó; cuando se le acercó tanto aquella vez cuando el beso en la mejilla. Entonces recordó ligeramente a Cho, pero se dio cuenta que debía olvidarse de ella porque esa era una meta imposible. Hasta que murió Cedric ella le amaba, y Harry pensaba que aún era así. Por eso decidió interesarse ahora por una chica más cercana, una como Kate, pero no quería precipitarse y confundir la amistad con el amor. Era mejor esperar.
De repente se dio cuenta de lo que estaba pensando: antes nunca había pensado en las chicas y en tener novias ni nada así, pero desde el año pasado que lo hacía. Volvió a pensar en Kate y le vinieron unas cosquillas a la barriga. Entonces, en un susurro para sí mismo, dijo: “Bueno, puede que me guste, pero no puede ser... casi no la conozco”.
Como quería dejar de pensar en eso, se tapó la cara con la almohada hasta quedarse dormido.
-
Buenos días a todos –saludó Harry muy nervioso. Se encontraba delante de un montón de gente de edades variadas que deseaban hacer de guardianes-. Bueno, lo primero que quiero que sepáis es que os deseo suerte a todos, y... -un flash de una cámara fotográfica lo deslumbró-. ¡¡Colin!! -como si no estuviese bastante nervioso, le hacían fotografías.
-
Un recuerdo de Harry Potter en su primer día de capitán, muy bien hermanito -le iba diciendo Colin a su hermano pequeño sin hacer caso a Harry.
-
Aunque sólo uno de vosotros pueda ser guardián, no os deprimáis. Bueno, poneos en fila india y venid de uno en uno con vuestras escobas.
Cuando pasaron 3 horas ya no quedaba nadie, pero no había nadie que lo hiciera tan bien como Wood, ni se asomaban. Harry y todo el equipo de quidditch de Gryffindor empezaba a cansarse.
Entonces apareció Kate llevando a rastras a Cole, y le gritó a Harry.
-
¡¡Harry!! ¡¡Cole quiere intentarlo!! –él intentaba escaparse de Kate, pero ésta no le soltaba-. Venga, hazlo por mí.
-
No… no quiero -le decía Cole.
Harry no estaba muy seguro de querer que Cole lo intentara, aún eran rivales y si resultaba que era bueno, tendría que cogerle.
- Bueno, que pruebe... Te dejo la Saeta, pero ten cuidado, imagínate que es... bueno, tu ten cuidado...
No quería dejarle su escoba, al fin y al cabo le tenía muchísimo cariño. El quería dejarle una Barredora 1039 que era una de las que usaban antes para entrenarse, estaban muy viejas, pero pensó que si hacía eso Kate pensaría que era muy tacaño, por eso se la dejó.
- Bueno, empieza.
Angelina le lanzó una quaffle y Cole la desvió con un manotazo. Entonces le envió otra y un bludger que esquivó con una pequeña vuelta en el aire, y con la parte de atrás de la escoba desvió la quaffle. Estuvieron así un buen rato y entre todos decidieron que Cole era el más apropiado, y aunque no quisiese admitirlo, Harry pensaba lo mismo.
-
Cole, has sido aceptado -le dijo Harry de mala gana.
-
¡¡Muy bien!! -le decía Kate a Cole.
-
Sí, sí... -mintió Cole.
Estuvieron entrenando un rato más mientras Hermione, Ron y Kate charlaban. Y cada día entrenaban, era muy cansador pero como no habían entrenado durante todo el curso, por eso tenían que entrenar duro.
Como tenían poco tiempo para estudiar, Harry y Cole se tenían que quedar hasta tarde estudiando, con la ayuda de Hermione, de Ron (aunque más que ayudar corregía lo suyo) y de Kate. Eran casi las 12 de la noche y aún les quedaban los deberes de Transformaciones y Herboligía.
-
Chicos, lo siento pero no me aguanto en pie, tengo que irme a dormir -les decía Hermione que casi se cayó al suelo por haberse dormido durante unos segundos.
-
Yo estoy igual que Hermione... -dijo Ron en un bostezo.
-
Iros, ya me quedo yo -les dijo Kate-. Buenas noches.
-
Buenas noches -dijeron Ron y Hermione.
Harry y Cole estaban demasiado ocupados para despedirse. Cuando Ron y Hermione se fueron, Kate les dijo a los dos chicos:
-
Lo siento, tenéis que hacer los deberes hasta tan tarde porque yo os obligué a ser capitán y guardián... No tendría que haberme metido -Kate tenía una cara muy triste y la cabeza cabizbaja.
-
Tranquila Kate, no es tu culpa, yo ya era parte del equipo y me solía pasar esto. Y Cole me ha dicho que le gusta mucho ser guardián -le sonrió Harry.
-
Es mentira, lo haces para que no me preocupe. Antes tenías más tiempo porque no tenías que pensar las tácticas ni nada... y Cole, como no te has acostumbrado, antes de hacer los deberes tienes que estirarte un poco para descansar, y te cuesta más hacer los deberes por culpa del cansancio.
-
Catherine, si te decimos que no pasa nada es que no pasa nada, ¿ok? -le dijo Cole.
A Harry y a Kate les sorprendió que le llamase Catherine.
- Vale, continuemos con los deberes... Bueno, vamos a ver…-Kate se sentó entre medio de los dos y se pasaron toda la noche haciendo los deberes, hasta quedarse dormidos.
Ya era el día del partido. Cole estaba muy nervioso pero Harry le tranquilazo:
-
Tranqui tío, lo harás bien.
-
No necesito tus ánimos, yo estoy tranquilo, eres tú el que está nervioso.
-
No lo hacía por ti, lo hacía porque si por culpa de los nervios fallas, perderemos nosotros también -dijo Harry reprimiéndose las ganas de pegarle un puñetazo.
Salieron al campo de quidditch después de repasar las tácticas, y Harry se puso delante del capitán del otro equipo y los dos se desearon suerte. El capitán del equipo de Ravenclaw se llamaba Aaron Pullman, y tenía 17 años. El antiguo capitán, Roger Davies, había acabado la escuela el año anterior.
- Bien, quiero un partido limpio y sin problemas por parte de todos -dijo la profesora Hooch mirando de reojo a Harry y Aaron-. Montad en vuestras escobas, por favor.
Todos hicieron lo que les había dicho Hooch. La profesora dio un largo pitido con su silbato de plata, y 15 escobas se alzaron en el aire.
Harry buscaba la snitch dorada mientras escuchaba el partido que explicaba Lee Jordan, el comentarista:
-
¡Comienza el partido! ¡El buscador Harry Potter ahora también es el nuevo capitán de Gryffindor, y el nuevo guardián es Cole Bloom! -la mayoría de las chicas (por no decir todas) victoreaba el nombre de los dos chicos-. ¡Angelina Johnson, coje la quaffle que se le ha caído a Matt Veliz...! ¡Muy bien preciosa, nos vemos esta noche en la sala común! -Jordan le guiñó un ojo a Angelina.
-
¡JORDAN! -le gritó la profesora McGonagall.
-
Perdone, profesora... ¡George o Fred, no estoy seguro, desvía una bludger enviada por Nickol Crawford hacia Angelina, que ha marcado! ¡¡DIEZ CERO A FAVOR DE GRYFFINDOR!!¡¡SOMOS LOS MEJORES!!
-
¡¡JORDAN!! -le riñó la profesora que intentaba contener su alegría.
-
Lo siento…
Harry acababa de ver la snicht al lado de los aros de Ravenclaw. Se tiró en picada para cogerla, mientras Jordan gritaba:
- ¡¡Harry Potter parece que ha visto la snicht y se lanza a por ella!! ¡¡Venga Harry!! Perdón, profesora.... Rosie Breckon le sigue, parece que también la ha divisado. Se lanzan los dos hasta los aros...
Pero de repente, la snicht desapareció y Harry y Rosie se pararon gusto a tiempo para no chocar contra los aros.
- ¡¡OH, MIERDA...!! –gritó Jordan y después se tapó la boca porque McGonagall le iba a volver a reñir-. Perdone... ¡¡ Aaron Pullman a cogido la quaffle y ha marcado haciendo que Gryffindor y Ravenclaw queden empatados 10 a 10!!
Harry volvió a ver la snicht cerca de las gradas, que se puso al lado de Kate, que al darse cuenta se giró pero como no quería que los demás se dieran cuenta, se quedo quieta.
Harry se lanzó y casi la tenía, pero justo cuando Kate fue a apartarse Harry chocó contra ella con la snicht en la mano y la chica se cayó de espaldas. Harry estaba con la escoba tirada en el suelo, con la mano de la snicht bien apretada, y encima de Kate.
-
¡¡¡GRYFFINDOR GANA 160 A 10!!! ¡¡Y con nuestro capitán encima de una bella chica!! ¡¡Qué afortunado!! -al ver las caras de McGonagall y Angelina (que desde el verano era su novia), se disculpó.
-
Perdona, Kate... -dijo Harry levantándose con ayuda de Ron y Hermione.
Cole estaba rojo de furia (y celos), y se marchó mientras el resto del equipo iban a vitorear a Harry.
-¿Estás bien?
-
Sí, ¿y tu? -Harry le tendió la mano para ayudarla a levantarse.
-
Sí... -dijo Kate agarrándola y pasándose la otra mano por la cabeza. Se la había golpeado contra el suelo.