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Historia 917 — capítulo 3
HARRY POTTER Y LA HIJA DE VOLDEMORT
Capítulo 3°
EN LA NUEVA CASA DE LOS WEASLEY
El día previsto, Kate había invitado a Harry a su casa para que fuesen a buscarlos allí; además así podían utilizar los polvos flu. Si los tíos de Harry preguntaban por Kate, les mentirían diciendo que estaba en un campamento. Preferían, por el bien de todos, que los Dursley no supiesen que los Lee eran brujos.
De repente, los Weasley aparecieron por la chimenea.
- Hola -dijo Ron cuando vio a Harry.
Kate y la señora Lee se dirijieron hacia los Weasley. El Sr. Lee estaba trabajando.
-
Buenos días, les agradecco mucho que me dejen ir con ustedes. Me llamo Catherine, pero pueden llamarme Kate.
-
Hola Kate, estamos encantados de volver a verte -dijo la Sra. Weasley.
-
¿Volver a verme? Perdone, creo que la entendí mal... -dijo Kate agitando la cabeza.
-
No cariño, no entendiste mal, los Weasley son amigos nuestros de la escuela. La última vez que te vieron tenías 2 añitos -dijo la Sra. Lee y se dirigió hacia los Weasley-. Hola, me alegra volver a veros. ¿Y los otros?
-
Los dos mayores trabajando, el tercero está en casa, los gemelos estarán hasta mañana en casa de un amigo, y los otros dos estan allí, hablando con Harry.
-
Sra. y Sr. Weasley, tengo un regalo de agradecimiento para ustedes. Quería comprarles algo a sus hijos, pero...
-
Tranquila, se nota que tus padres te han educado bien -dijo la Sra. Weasley.
-
Tengan, es una Marla. Es una lampara mágica que ha salido nueva en el mercado -dijo Kate.
-
Muchas gracias –contestó la Sra. Weasley.
-
Kate, ven que te los presento -dijo Harry llevando a Kate con él, pero antes saludando a los señores Weasley y agradeciendo la invitación. Los tres padres se quedaron charlando.
-
Mira, ellos son Ron y su hermana Ginny. Ron, Ginny, ella es Kate -explicaba Harry muy contento.
-
Mucho gusto -dijo Kate.
-
El gusto es nuestro -dijeron los hermanos.
-
Chicos, venga, tenemos que ir a por Hermione -dijo el Sr. Weasley, un hombre pelirrojo pero con poco pelo y más alto que su mujer.
-
Adiós mamá -dijo Kate dándole un beso a su madre.
-
Pórtate bien, cariño... -dijo la madre.
-
¿Acaso lo dudas? –contestó la hija.
La Sra. Weasley fue la primera en irse junto con Ginny. Agarró a su hija de la mano, tiró los polvos flu y gritó:
- ¡A casa de Hermione Granger!
De repente el fuego las envolvió y se las tragó. Después fueron Harry y Kate, Ron quería ir con ellos pero su padre le dijo que era mejor ir de dos en dos. Harry y Kate hicieron lo mismo que la Sra. Weasley, y después el Sr. Weasley y Ron.
Cuando todos estuvieron en casa de Hermione, le presentaron a Kate.
Las parejas para ir esta vez eran la Sra. Weasley y Kate, Ron y Harry, Hermione y Ginny, y el Sr. Weasley.
Cuando llegaron a la Madriguera... bueno, a la nueva Madriguera, encontraron a Percy. Al igual que sus hermanos, tenía cabello pelirrojo.
-
Hola Harry -dijo Percy-. Hola Hermione, ¿fue bueno el viaje?
-
Hola. Podría ser mejor, viajar vía chimenea siempre me deja el estómago revuelto -dijo Harry haciendo ver que vomitaba.
-
Hola, a mí me pasa lo mismo que a Harry -dijo Hermione abrazada a un libro.
Percy observó a Kate que miraba toda la casa detrás de la Sra. Weasley. Cuando habían llegado no se había dado cuenta de que estaba allí.
-
Tu debes de ser Kate...
-
Sí... Mucho gusto. Bonita casa...
-
Mucho gusto, me llamo Percy.
El resto del día se lo pasaron charlando, y el Sr. Weasley no paraba de preguntarle a Harry, Hermione y Kate, cómo funcionaban los objetos muggles. Hermione al final develó un secreto, aunque era de esperar.
- El otro día me llegó junto con la carta de Hogwarts, la notificación de que soy una prefecta...
Cuando acabaron de cenar, la Sra. Weasley les dijo a todos dónde iban a dormir.
- Harry, tu dormirás con Ron en su cuarto, y Hermione y Kate dormirán con Ginny en el cuarto de invitados.
Aunque Ron y Harry estaban estirados en la cama y tenían sueño, estaban tan contentos que no podían dormirse.
-
Harry... -dijo Ron- ya me dijiste que Kate era guapa, pero no tanto.
-
¿No me digas que cupido ha pasado por aquí...? -dijo Harry riéndose entre dientes.
-
¡No seas tonto! A mí quien me gusta es...-Ron se calló al darse cuenta de lo que iba a decir.
-
A ti quien te gusta es Hermione... -dijo Harry muy flojito, para que sólo lo escuchase su amigo. Podían estar escuchando tras la puerta-. No porque me lo dijeras tu, el año pasado tu comportamiento lo dijo todo.
-
Yo... porfa, no se lo cuentes.
-
Tranquilo tío, no se lo diré, somos colegas.
-
¿Y a ti qué?
-
¿A mí qué de qué?
-
Pues quién te mola, habrá alguna, ¿no?
-
Sí, pero no creo que sea posible, ella es... -Harry se sonrojó-... Cho Chang.
-
¡¿Qué?! Es muy guapa, pero después de lo de... bueno, ya sabes -dijo Ron.
El también se ponía triste después de lo de Cedric. No lo conocía muy bien, pero una muerte es una muerte.
-
Bueno, mejor nos dormimos ya. Buenas noches, Harry.
-
Buenas noches, Ron -dijo Harry apagando la lámpara.
Dormían en una litera, y Harry estaba abajo.
Mientras, en la habitación de las chicas, habia una conversación muy parecida a la de los chicos.
-
Kate, ¿tu tenías novio en tu antigua casa? -le preguntó Hermione a Kate.
-
No, pero me lo propusieron muchos chicos. ¿Y vosotras?
-
Pues yo no, pero el año pasado hubo un chico que me lo pidió, yo le dije que me caía muy bien y eso, pero que a mí me interesaba otro chico.
-
¿Quién? -le preguntó Ginny muy intrigada.
-
Pues, bueno, yo... me gusta tu hermano...
-
¡¿Ron?! –gritó Ginny, pero Hermione movió negativamente la cabeza-. ¿Entonces...?
-
Fred...
-
¡¿Qué?! -se le escapó a Ginny.
-
Bueno, olvídalo. ¿Y tu qué, Ginny? -le dijo Hermione.
-
Pues bueno, yo... salgo desde el último día de Hogwarts del año pasado con Colin Creevey.
Las chicas hablaron un rato más hasta quedarse dormidas.
A la mañana siguiente volvieron Fred y George. Cuando Ginny vio a Fred, no pudo contener mirarle y soltó una sonrisa.
-
¿Qué pasa?¿Tengo monos en la cara o qué?
-
Sí... je, je -dijo Ginny.
-
¡Pues cuidado que saltan! -le dijo Fred a su hermana.
-
Hello, Harry, ¿qué tal? -dijo George.
-
Hola -contesto Harry.
-
Hola Hermione, cuánto tiempo. Corrijo: no hace tanto, sólo unos meses -le dijo Fred a la sonrojada Hermione.
-
Hola...-dijo ella temblando de felicidad.
-
¿Y tu eres...? -dijo George mirando a Kate.
-
¡No seas mal educado! Perdónale, Catherine, por favor -dijo la Sra. Weasley.
-
Perdona mamá... me llamo George, ¿y usted, madame? -dijo George haciendo una reverencia.
-
Yo me llamo Kate -dijo ella sin poder cotener la risa y cogiéndose la camiseta como si fuese un vestido, se inclinó como las señoritas.