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Historia 93711 — capítulo 6

Draco no pudo hacer nada. Astoria salió por la puerta, totalmente decidida a ir a visitar a su suegra. Se sentó en el sofá.

Merlín.

Su madre se iba a poner como una loca.

Le diría de todo menos bonito. Y estaba claro que le iba a importar bien poco que Granger estuviera en cierta misión y no se pudiera contactar con ella, su madre visitaría hasta el mundo muggle, si hiciera falta, para localizarla.

Pero él no podía permitir eso.

No iba a dejar a su madre tomar decisiones por él. Era un adulto.

Sí, él era el primero al que no le había gustado la presencia de esa niña. Pero, ¿qué iba a hacer? Ya nada tenía solución. Si Luce había llegado al mundo, eso solo era causa de él y de Granger, si no se hubieran acostado, o, al menos, hubieran tomado precauciones, él no tendría ninguna hija.

Pero tenía una hija. Luce era suya. Y de Granger. E iba a defender a su hija, aunque eso le causase un disgusto a su madre.

No solo era un adulto. Era responsable de sus actos. Era, en definitiva, un adulto responsable.

Si su madre no aceptaba a Luce, él, desde luego, no iba a renegar de la niña. Y le daba igual que su madre lo amenazase con desheredarlo.

Y si a Astoria no le parecía bien que tuviera una hija, pues ya sabía dónde estaba la puerta, y, por si no lo recordaba, él le señalaría la salida… otra vez.

Alzó la cabeza.

Apenas conocía a Luce de dos días y ya parecía uno de esos padres para los que sus hijos eran los primeros.

No se preocupó. Así debía de ser.

Vio el tablero y las fichas esparcidas por el suelo. ¡Iba ganando esa partida! Pero bueno, jugarían otra.

Recordó que Luce lo había tirado porque se había enfadado. Y se había enfadado porque Astoria había insultado a su madre. Se levantó y acudió a la improvisada habitación de ella.

-Luce- susurró, asomando la cabeza por la puerta.

-Déjame- hipó.

-Vamos, no llores- entró y se sentó junto a ella-, no te pongas así.

-¿Qué no me ponga así?- se pasó la manga de la camiseta por los ojos-, la estúpida de tu novia ha insultado a mi mamá, ¿cómo quieres que me ponga?

-Te comprendo- le dio unas palmaditas en la espalda.

Estaba claro que no sabía cómo tratar a los niños. Jamás había tratado con críos. Además, olvidaba que era una niña cuando hablaba, es que más que una niña de siete años parecía toda una adulta, menudo vocabulario tenía para su corta edad.

-No, lo dices para que deje de llorar, pero no me entiendes.

-Luce te he defendido, y también a tu madre.

-Lo sé, gracias, pero no me gusta que insulten a mi madre. Mi mamá no es fea, es mil veces más bonita que tu novia.

No sabía que responderle. Ni él mismo sabía cuál de las dos le parecía más bonita.

-Esto… va a venir mi madre, y, quizá se tome peor que Astoria la noticia de que seas mi hija- lo miró-. Pero no te preocupes, todo irá bien.

-Seguro que sí- suspiró-, tendré que recoger mis cosas e ir a casa de alguna de mis tías, tu mamá no querrá que esté aquí.

-No te vas a ir a ninguna parte, tu madre te trajo aquí para que pases un mes, y lo vas a pasar.

-Pero si yo te molesto, Draco.

-No es que me molestes, es que no todos los días se me presenta una niña en la puerta diciendo que es hija mía.

-Ya, eso sí- se rió.

-Además, tenemos que terminar esa partida de la oca, que te iba ganando.

-¿Sabes? Me caes bien, Draco- Luce le regaló una tierna sonrisa, y él no hizo más que devolvérsela.

-Draco...- se escuchó la voz de su madre, proveniente del salón.

-Vamos, Luce. 


Nada más entrar en su casa, se encontró, en el mismo vestíbulo, a su padre, poniéndose una chaqueta, listo para salir.

-Hola hijo- lo recibió-, oye, voy a ir a tomar algo, lo más probable sea que escuches gritos provenientes de las mazmorras- Theo arrugó el ceño.

-¿Y eso por qué?- inquirió, pero se imaginaba lo que se padre tendría en la mazmorras.

-Oh, digamos que he atrapado a una gatita- Theo tragó saliva-, ya me entiendes- le dio una palmada a su hijo en la espalda, y se acercó a la puerta, pero, antes de salir por ella, se giró sobre sus talones para decirle algo más a su hijo-, si quieres, deshazte de ella, no sirve de mucho, y si no, cuando regrese, acabaré yo con ella- Nott hijo no pudo hacer otra cosa más que asentir con la cabeza- te veo en un rato.

Su padre salió por la puerta, y él esperó unos instantes por si regresaba, contó mentalmente hasta treinta, y después, echó a correr en dirección a las mazmorras.

Solo se detuvo al llegar frente a la puerta. Se dobló, apoyó las manos en las rodillas, y tomó aire. Una vez recuperado el aliento, abrió lentamente la puerta.

Justo enfrente de él, había una chica.

Estaba encadenada a la pared, completamente desnuda, sobre su cuerpo, solo quedaba una prenda de ropa interior, el sostén, que ni siquiera cubría sus pechos, ya que su padre se lo había subido. Tenía la cabeza agachada y el pelo rubio le caía en cascada tapándole el rostro.

Theo cerró la puerta tras de sí, con más ruido del que pretendía, no quería asustar a la muchacha.

-Otra vez no, por favor…- apenas fue capaz de susurrar ella.

-Tranquila- caminó lentamente hasta ella, no quería asustarla-, no voy a hacerte daño- llegó hasta su lado, y, con suma lentitud, acercó la mano al cabello de ella, para apartárselo del rostro, pero Luna se encogió y él bajó la mano.

-Por favor…- prosiguió con sus súplicas.

Theo se decidió de una vez, sacó su varita del bolsillo, y apuntó a los grilletes que la apresaban por las muñecas.

Luna quedó libre, y se dejó caer al suelo, se llevó las rodillas al pecho, cubriendo su cuerpo desnudo y malherido todo lo mejor que puedo. Y lloró. Lloró desconsoladamente. Como una chiquilla. Se lo había quitado todo. Se lo habían arrebatado todo. Lo habían tomado todo de ella sin permiso. Se lo habían arrancado a la fuerza. Su virginidad. Su pureza. Su inocencia.

Ella había soñado con el momento en que se entregaría completamente a un hombre. Pensaba hacerlo por amor con alguien que la amase y la respetase a ella, y que fuese cuidadoso, nunca imaginó que un monstruo se la robase. 

Theo se arrodilló frente a ella. Se llevó las manos hasta su camisa y sacó los botones de sus correspondientes ojales. Una vez liberado de ella, se inclinó sobre Luna y le pasó la prenda por sobre los hombros. Y se apartó de ella.

Luna se colocó la camisa y comenzó a abotonarse la camisa con dedos trémulos. Y se atrevió a alzar la cabeza para mirar a la persona que se la había prestado. Un chico joven, que tendría aproximadamente su edad, castaño y de ojos azules, le devolvía la mirada. Su rostro le resultaba familiar, pero ella no estaba como para atar cabos.

Pero Theo sí que la había reconocido. La conocía de Hogwarts. Lovegood. No la conocía de mucho, pero sabía que era una chica soñadora e inocente. Y siempre le había parecido bonita.

Y a partir de lo que le había hecho su padre, ella cambiaría completamente, no volvería a ser la que era.

Escudriñó su rostro. Tenía la cara cubierta de sangre, el labio superior hinchado, probablemente partido, y varios arañazos repartidos por las mejillas. Bajó la vista por su cuerpo. No pudo ver las heridas de su torso, porque su camisa la cubría, y, cuando entró a la instancia, miró su desnudez lo menos posible. Pero sí que podía ver sus piernas, adornadas por cardenales.

Se puso en pie de golpe y la chica se pegó a la pared.

-Vamos, te voy a sacar de aquí- le extendió la mano, y ella la observó, dubitativa-, no voy a hacerte daño, tranquila, pero no tardará en regresar, por favor, vamos.

Luna tomó su mano, y Theo tiró suavemente de ella, para ponerla en pie. Ella hizo una mueca de dolor y se llevó la mano que tenía libre a las costillas.

-Vamos a aparecernos en mi habitación, voy a darte algo de ropa, y después te llevaré a San Mungo- el chico se acercó más a ella, le apretó la mano, y se apareció en su dormitorio. Soltó la mano de Luna y se dirigió a su armario. Regresó de nuevo a su lado, y le tendió unos bóxers y un pantalón-, es lo único que tengo, lo siento- ella negó con la cabeza y tomó las prendas que le ofrecía. Theo se giró para que ella pudiera ponerse la ropa interior.

Escuchó varios gemidos de dolor por parte de ella, estaba más que claro que estaba muy lastimada.

-Eh… ya- le dijo Luna. Theo se giró.

-Bien, vámonos de aquí cuanto antes- tomó sus manos entre las suyas con fuerza y se aparecieron en un nuevo destino: San Mungo.


-Hola, madre- la saludó cuando llegó hasta el salón. Luce estaba detrás de él, intentando esconderse.

-Hijo, Astoria me ha dicho que tienes que darme una mala noticia, ¿qué te ha ocurrido?- Narcisa miró a su hijo, parecía que estaba bien de salud.

-No es nada de lo que tengas que preocuparte, madre.

-Ya lo creo que sí, Cissy- se metió en la conversación la morena.

-¿Qué ocurre, hijo?

-Verás, pues…- se rascó la cabeza, claramente incómodo-, tienes una nieta, madre- le soltó a bote pronto. Su madre abrió los ojos.

-¿Estás embarazada, Astoria?

-¿Qué? ¡No! Esa sería una buena noticia, Cissy- Astoria se cruzó de brazos.

-Luce, venga, no te escondas- el rubio le dio un empujoncito a su hija, ella se puso delante de Draco y agachó la cabeza.

-¿Es tu hija, Draco?

-Así es, madre, me he enterado hace un par de días solamente-Narcisa se arrodilló frente a la niña, la tomó de la barbilla y le alzó con delicadeza el rostro.

-Oh, Merlín…- no salía de su asombro- ¡soy abuela!- exclamó, tiró delicadamente de los brazos de la niña y la abrazó- ¿desde cuándo tener una nieta es una mala noticia Tory, querida?

-Bu- bueno, pues… desde que tu novio tiene una hija con otra.

-La única noticia que veo mala aquí es no haber conocido a esta ricura antes- se separó de ella-, ¿cómo te llamas, bonita?

-Lucinda, pero puedes llamarme Luce- la pequeña sonrió, menos mal que la había gustado a su abuela.

-Luce, un nombre precioso- acarició el cabello de la niña- qué pelo más bonito, siempre he querido tener el cabello rizado- Narcisa se puso en pie, cogió la mano de la niña para que se situara a su lado.

-¿Y bueno, Draco, quien es la mamá de Luce?- esa ya iba a ser una respuesta más complicada.

Eh….- se rascó la cabeza, y Astoria se cruzó de brazos y sonrió, ahora venía la noticia bomba- Granger, Hermione Granger- su madre frunció el ceño.

-Granger- murmuró, para sí misma- ah, sí, ¿la amiga de Potter, no?

-Uhm, sí, la misma.

-Vaya, ahora sé de quién has heredado este precioso cabello- le acarició el pelo a su nieta-, un momento, Draco, tú odiabas a esa niña, ¿cómo es que tienes una hija con ella?

-Bueno, madre, prefiero no entrar en detalles, ocurrió y punto- se encogió de hombros.

-Pero, ¿salías con ella, o… fue solo una noche?

-No creo que sea el tema más apropiado para tratar con mi madre y mucho menos con una niña delante.

-Sí, prefiero no saber de la vida sexual de mi hijo.

-Y yo también prefiero no saber qué se le pasó por la cabeza para terminar acostándose con la sangre sucia- comentó Astoria.

-¡No vuelvas a insultar a mi mamá, cerebro de guisante!- defendió a su madre, a Draco le dio la risa, y tosió para disimular, la niña tenía el carácter de su madre y el suyo, peligrosa combinación.

-¿Yo cerebro de guisante? ¡Draco, mira lo que me ha dicho! ¿No piensas defender a tu novia?

-Astoria, deja de insultar a su madre y ella no te insultará a ti tampoco.

-A todo esto, ¿por qué Granger ha tardado tanto en decirte que tienes una hija?

-Verás, no he hablado con ella, madre. Dejó a Luce en la puerta de mi casa porque ella tenía que ir a cierta misión.

-Una madre horrible, una buena madre no deja a su hija en la puerta de la casa de el tío con el que se revuelca una noche.

-Déjalo ya, Astoria, querida- Narcisa tomó a la niña de la mano para tranquilizarla.

-¿No te ha dado explicaciones, hijo?- negó-, ¿ni a ti tampoco, cariño?

-No, es que tenía que irse y no me dijo a dónde, solo que era peligroso que fuera con ella y que vendría a recogerme en un mes.

-La tienes que echar mucho de menos, ¿verdad, bonita?- la pequeña asintió.

-Cuando venga a recogerla le preguntaré por qué no me dijo nada antes- le dijo el rubio.

-Draco, ¿acaso te extraña? No es que te llevaras lo que se dice muy bien con ella.

-Sí, pero es mi hija, tenía derecho a saberlo.

-Si te lo hubiera dicho en su momento le habrías dicho de todo y que ella no era tu hija, Draco- él no dijo nada, su madre tenía razón- Luce, ¿te apetece venir a dar un paseo conmigo, cielo?

-Sí, me encantaría.

-Draco, ¿te importa que me la lleve un ratito?

-En absoluto madre.

-Bien, nos vemos en unas horas- tomó la mano de la niña.

-Esto… Cissy- empezó Astoria-, ¿te encuentras bien?

-Nunca he estado mejor, Tory- su suegra le sonrió- ¿por qué lo dices?

-Porque pensé que… bueno… que te molestaría saber que tienes una hija mestiza.

-Para nada, lo importante es que tengo una nieta, y espero que sea la primera de muchas, así que ya sabéis, chicos- miró a Draco y a Astoria- adiós. Luce, antes de volverse, se giró y le sacó la lengua a la morena, después, salió tras su abuela.

-¡Draco!- chilló la morena, señalando a la niña. Era más infantil que Luce.

-Astoria, deja de gritar por favor, me vuelves loco- Draco se dejó caer en una silla y se masajeó las sienes con los dedos pulgar y corazón.

-¿Sigues queriendo que me vaya de tu casa?- ronroneó.

-Mi invitación sigue en pie si sigues sin aceptar que tengo una hija con Granger, Astoria.

-Pero, ¿desde cuándo te comportas así?

-¿Así cómo?- alzó la cabeza para mirarla.

-Pues así…- señaló a la puerta, por la que se acababa de irse Cissy  con su nieta-, tan… paternal.

-Se ve que desde que tengo una hija- se encogió de hombros.

-Pero… tú antes te hubieras puesto como un loco si una niña se te presenta en tu casa diciendo que es tu hija.

-Lo sé, pero tengo una hija, y tengo que aceptarlo, a los hijos hay que aceptarlos.

-Sí… pero, ¿con Granger? No entiendo cómo has podido caer tan bajo como para revolcarte con la come libros. Nada más que de imaginármelo me dan escalofríos.

-No te imagines tanto, es lo que tienes que hacer. Y no vuelvas a insultarla delante de Luce.

-Pero…

-Nada de peros, si vas a seguir molestando a la niña y comportándote como una cría, lo nuestro se acabará.

-Si la acepto, ¿seguirás conmigo?- el rubio asintió-. Está bien, no volveré a mencionar a Granger delante de la niña.

-Bien, espero que sea cierto, Astoria.

-Y ahora- se acercó coquetamente a Draco-, podemos hacerle caso a tu madre- el rubio frunció el ceño-, no me refiero a lo de tener un bebé, sino a la práctica- ronroneó, como una gata en celo.

-No estoy de humor- se levantó y se dirigió a la cocina, a por un vaso de agua fría, y Astoria iba tras él, pisándole los talones.

-Pero Draco… llevamos más de una semana sin vernos…


Una vez en San Mungo, los sanadores se encargaron de avisar a los familiares más cercanos a Luna: su padre. Xenophilius Lovegood avisó a las amigas de su hija de la noticia. Los tres estaban reunidos en la sala de espera, deseosos de que alguien les permitiera pasar a ver a la rubia, para ver cómo se encontraba.

-Luna… mi Luna- se lamentaba su padre-, maldito canalla, voy a matarlo, os lo juro, voy a matarlo con mis propias manos, voy a hacerle pagar por todo lo que le ha hecho a mi niña.

Hermione y Ginny no dijeron nada. No eran capaces de pronunciar palabra alguna. Si intentaban siquiera abrir la boca, se echarían a llorar.

-¿Familiares de Luna Lovegood?- un sanador salió de la habitación de la rubia, y los tres se acercaron hasta él-, puede pasar a verla solo uno.

Xenophilius pasó el primero. Y Hermione y Ginny decidieron sentarse e intentar tranquilizarse para que su amiga no las viera tan mal, debían apoyarla en este momento, mostrarse fuerte ante ella.

Hermione le dio un codazo a Ginny, y, cuando ésta la miró, le señaló con la cabeza un punto determinado: Theodore Nott. El chico se encontraba en la misma sala de espera que las dos amigas, pero alejado de ellas. Miraba un punto fijo de la pared que estaba situada frente a él.

-Podíamos agradecerle por haber ayudado a Luna, ¿te parece?- le dijo Hermione a su amiga.

-Vamos, se ha portado realmente bien con ella- las chicas se levantaron y se acercaron hasta él. Theo no se dio cuenta ni de su presencia.

-Esto… Nott- empezó la castaña, él la miró-, queríamos darte las gracias por haber ayudado a nuestra amiga.

-No las merece- le dijo, intentó sonreír, pero no pudo-, es lo menos que podía hacer por ella. ¿Está bien?

-No la hemos visto aún- ahora, la que habló fue la pelirroja-, cuando salga su padre, pasamos nosotras a verla.

-Decidle que siento mucho lo que ha pasado- les pidió-, ¿lo haréis?

-Por supuesto que sí, Nott.

-Bien, gracias- se puso de pie-, tengo que ir a resolver unos asuntos, en un rato vuelvo para ver cómo se encuentra. Adiós.

-Hasta luego- le respondieron al unísono.

-Parece ser un Slytherin, parece agradable, ¿no crees, Herms?

-Sí, se ve buen chico, aunque no podamos decir lo mismo del cabrón de su padre.

-Chicas, podéis pasar, a mi Luna le hará bien ver a sus amigas- ellas se limitaron a asentir, y se dirigieron a la habitación de la rubia. 

Hola mis chicas y chicos, si es que hay alguno, claro está ^^

Antes de nada, quiero desearle un muy feliz cumpleaños a mi amiga Gigí (). FELICIDADES BONITA! Espero que te lo pases muy bien, y me alegro mucho de que ya estés mejor. Este capítulo te lo quiero dedicar en especial a ti. Un beso, amiga J

Les quiero decir que mi anterior Dramione,"Malfoy, ¿Qué haces tú en el mundo muggle?" Ha ganado como mejor Romance en los Dramione Awards 2011, y todo gracias a sus votaciones, lo quiero mucho, chicos =)

Ah! Y, por San Valentín, he escrito un Dramione,"Feliz San Valentín, Granger" Les dejo el enlace, por si quieren leerlo, que les sea más fácil encontrarlo: ^.^

Ahora me dirijo al resto de vosotros. Siento haber tardado tanto tiempo en actualizar, pero he estado muy liada con los exámenes. Ya solo me queda esperar a que me den las notas. Qué nervios…

Y, ¿les ha gustado la reacción de Narcisa? ¿se la esperaban? A mí es que lo que más me gusta es fastidiar a Astoria, a la que odio mucho, y más cuando imagino que es la novia de Tom xD

Y han ayudado a Luna, bonito detalle de parte de Theo, ¿no les parece?

Y pues ya sabremos cómo se encuentra Luna en el próximo cap, y si por fin Astoria deja de incordiar a Luce con niñerías, ¿qué creen? ¿se comportará cómo una adulta?

Y una pregunta acerca de Lucius Malfoy, qué prefieren, ¿Qué esté muerto, o vivo? Y, en caso de que esté vivo, que prefieren, ¿Qué acepte o no a su nieta?

Me gustaría saber su opinión acerca de estas cuestiones, para saber qué opinan y qué les gustaría más, normalmente, hago lo que sale por mayoría, otras veces, lo que me da la gana xD

Gracias por sus comentarios, me animan mucho:

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Pd: Espero no haberlos defraudado.

Los quiere, Nerea Desirée ^^