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Historia 9617 — capítulo 2
Capítulo dos: Caras nuevas y el ingreso a la Universidad de Aurors en Cambridge.
A la mañana siguiente, desperté muy emocionada, y después de un agradable desayuno, partimos a la estación con mi hermano y Ron. Draco manejaba el auto muggle que mi padre le había regalado al cumplir los 16, Ginny iba en el asiento del copiloto y Ron y yo íbamos sentados atrás conversando muy entretenidos. Ron me explicó todo sobre la universidad, funcionaba un poco distinto a Hogwarts, no había casas ni fantasmas, el director era joven y a diferencia de Dumbledore muy hosco; pero sí se dormía allí, y prácticamente se vivía allí. Otra diferencia era que los cuartos no se dividían según el curso; sino según Las especialidades de cada uno. Por ejemplo, los que se especializaban en buscar brujos tenebrosos antiguos y prácticamente olvidados, dormían juntos, los que en cambio se especializaban en Brujos tenebrosos recientes y no tan tenebrosos, dormían en otro cuarto, etc. Lo que sí, las chicas dormían con las chicas, y los chicos con los chicos.
El auto se detuvo en la estación de King Cross, y nos dirigimos al andén 9 ¼, y atravesamos la barrera hasta encontrarnos con un Tren color negro, que con letras plateadas en sus costados, rezaba: Cambridge. Nos subimos todos al tren, y Ron no paraba de repetirme mientras buscábamos un compartimento, que al fin conocería a sus amigos, que tanto que les había hablado de mí. Yo estaba nerviosa, no por conocer a los amigos de mi novio, sino porque al fin empezaría la Universidad.
Al fin encontramos un compartimento… Vacío. En él había un chico y una chica, el chico tenía gafas, ojos verdes y pelo desordenado y negro, y la chica tenía su pelo castaño claro y largo amarrado en una trenza, y ojos castaños. Ambos me sonrieron, y la chica se levantó, me tendió la mano, y me dijo:
-
Hola!, mi nombre es Hermione Granger, soy la amiga de tu novio, al fin te conozco, Ron nos ha hablado mucho de ti.- Le devolví la sonrisa, y entonces el chico con gafas se levantó, me tendió la mano también, y al sentir el contacto con su piel suave, me dio una extraña sensación en todo el cuerpo, como la primera vez que Ron me besó. Me dijo con una sonrisa:
-
Mi nombre es Harry Potter, y también soy amigo de Ron, es un gusto conocerte al fin.- Le devolví la sonrisa, y durante todo el camino, no pude evitar desviar la mirada hacia Harry. Lo veía tan diferente, tan apuesto, tan… extraño.
Llegamos al cabo de un rato, y entramos a un edificio de arquitectura antigua, era muy hermoso, y al entrar, me quedé atónita. Era mil veces más grande que Hogwarts, contaba con cientos de escaleras, (que no se movían) también unos cuantos elevadores, y muchas pinturas de famosos Aurors, y criminales buscados. Todo por dentro era de color marfil y dorado, y en el centro, había una fuente de agua que representaba a un mago con la cara muy demacrada, color dorado, apuntando con la varita a otro mago que parecía como si rogara que no lo matara de rodillas, también de color dorado. Me acerqué a la fuente, y en un borde pude leer el siguiente letrero: À l’heure de attraper a une de eux, souvenir: Oeil pour oeil, dent pour dent, Yo reí, Ron se acercó sonriendo y me dijo,
-
¿sabes lo que dice?, porque yo nunca he sabido.- Lo miré aún riendo, y ya que había estudiado francés, le contesté:
-
Claro que si, dice: A la hora de atrapar a uno de ellos, solo recuerda: Ojo por ojo, y diente por diente.. – Ron no pareció entender, pero igual me sonrió, Hermione, sin embargo rió también, y para mi sorpresa, también lo hizo Harry.
Entramos todos en un enorme comedor, junto a unos chicos de los 18 años para arriba. A diferencia del castillo, había muchas mesas pequeñas para unas seis personas cada una, todos se sentaron en diferentes grupos, y Draco, Ron, Ginny, Hermione, Harry y yo, nos dirigimos a una mesa, y nos sentamos todos juntos. El director se levantó, y acto seguido: Todos callaron. Hizo crujir los huesos de sus dedos, aplaudió, y enseguida los platos de oro se llenaron de comida. Sin decir otra palabra, se sentó y comenzó a comer no muy educadamente. Todos comimos también, y después del banquete, todos se levantaron y se dirigieron a sus dormitorios. Yo miré a Ron nerviosa, y Draco me dijo:
- Sarah, tienes que anotarte para una especialidad en una lista que está en el vestíbulo, y según eso vas a tu dormitorio.-
Junto a Ginny me dirigí al vestíbulo, y nos anotamos en la misma lista que mi hermano y sus amigos: Magos peligrosos y más buscados. Todos juntos nos dirigimos escaleras arriba, y al cabo de unos 10 minutos, entramos a una especie de sala común, pero mucho más grande. La verdad es que estaba tan cansada que ni me fijé en como era, y sólo me despedí de los chicos, y junto a Ginny y Hermione, nos dirigimos a nuestro cuarto. Me puse mi camisón, y simplemente me dejé caer en ella. Aunque estaba muy cansada, alcancé a notar que era mucho más grande que la que tenía en Hogwarts. Cerré los ojos, y casi al instante me dormí, pensando solo en una persona… Y no necesariamente era mi pelirrojo novio.