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Historia 9617 — capítulo 4
Capítulo cuatro: “Las verdades se dan a conocer”
Como es de suponer, yo no me sentía nada bien con lo que le había echo a Ron. Lo había engañado. Engañado. Nunca pensé que yo fuera a enamorarme de otra persona que no fuera Ron. Pero las cosas se dieron así, y yo no tenía otra opción más que ir y decirle toda la verdad. Por más que me costara.
Me desperté sin ganas la mañana del sábado, y ya que era un día libre, al bajar a la sala común, la encontré vacía. Todos aún dormían. Me senté en un sillón a pensar como le podía dar la noticia a Ron sin herirlo. Y entonces hice algo que realmente no debí haber hecho. Escribí a mi padre contándole todo. Pensé que él me ayudaría, ya que siempre me daba consejos que según él, eran lo mejor para mí.
Pero, ¿Cómo se suponía que yo iba a saber, el odio infinito que mi padre siente por Harry? No, yo no sabía, y por eso, le escribí. Después de que vi a la lechuza alejándose por los aires, sentí que alguien bajaba por las escaleras. Era Ron. Lo miré nerviosa, y él tan inocente como siempre, me dio un beso después de darme los buenos días, y de inmediato notó que había algo extraño en mí.
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¿Pasa algo?- Me pregunta. Lentamente asiento con la cabeza, y entiende que no es nada bueno lo que le quiero decir. - ¿Qué es?
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Realmente lo siento mucho Ron. – Le dije en voz baja.
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¿Por qué?- dijo éste. Lo miré a los ojos, y no pude evitar una lágrima. Pero sin dar más rodeos le dije:
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Porque creo que no podemos seguir juntos, Ron.- Me miró extrañado, y después de un rato, entendió todo.
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Hay otro, ¿verdad?- Me dijo con voz apagada. Asentí nerviosa, y su reacción fue peor de lo que me imaginé.
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Otro. Después de que me juraste que no iba a ver nadie más, me dices que ya no me quieres? .- Me dijo casi a gritos. Abrí la boca con la intención de explicarle que aún lo quería, pero no me dejó hablar.- Quién es.- me dijo enfurecido.- Dime Sarah, quien es.- Justo en ese momento, entró Harry. Lo miré y me puse aún más nerviosa, Harry evitó la mirada de su amigo, y Ron casi explotó.
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¿ÉL?, esa persona es mi mejor amigo? No lo puedo creer Sarah!. – gritó, luego se dirigió a Harry. – Debí saberlo, el famoso Harry Potter no puede estar ni cinco minutos con una chica sin terminar…
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¡Ron!.- le dije.- No es su culpa Ron, yo lo besé a él, no tienes que culparlo.- El pelirrojo me miró fuera de sí, y luego salió de la sala gritando cosas incomprensibles. Harry me miró, y yo simplemente lo abracé, al tiempo que una lechuza negra entraba por la ventana. Era la respuesta de mi padre. Desplegué la carta y la leí en voz alta.
Sarah:
Como te atreves a hacerle esto a tu novio, me has avergonzado completamente. No quiero que sigas viendo a Potter, tu deberías saber que él siendo huérfano, no te puede dar ningún futuro. Me has desilusionado. Ahora vas y le pides perdón a Ronald, y terminas con ese Potter.
Yo te he dado todo, y ahora me vienes con esto. Termina con este juego ya.
Lucius Malfoy.
Miré a Harry, y éste me dijo en tono desafiante.
- No te preocupes, a tu padre yo no le tengo miedo. – Me abrazó de nuevo, y yo me asusté. Realmente Harry no conocía a mi padre. El es capaz de todo y mucho más con tal de salirse con la suya.
No había duda, esta vez yo estaba en problemas, y Harry estaba en peligro.