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Historia 98878 — capítulo 19
Debo confesar que en verdad, la discusión que tuve con Alexander era irracional y sin sentido. Bueno es que lo amo hasta la entrañas y a que mujer no le gustaría ser joven por siempre y estar al lado del ser que ama.
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¡Clarisa en que piensas!- exclamó Alexander mirándome a los ojos.
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En que, bueno ya tú sabes, te lo acabe de decir hace un momento.
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¡Oh! - murmuró él y sonrió levemente para luego poner una cara de tristeza.
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Tú no piensas, que seria extraordinario que yo estuviera contigo por siempre.
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Seria un placer tenerte a mi lado - murmuró él. - Pero… - se volteó rápidamente para el otro lado.
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¿Qué tienes? - pregunté confundida por su reacción.
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Debería confesarte algo, pero si te lo confieso sé que podría perderte y ya una vez perdí a dos seres amados, perder de nuevo otro gran amor, seria devastador para mi. No quiero, no deseo vivir, si tú no estas a mi lado.
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Te amo mi amor, nada que me digas podría separarnos - susurré.
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Eso dices ahora mi hermosa niña, pero cuando te enteres abrirás tus ojos y ese amor que sientes por mi rápidamente se volverá en odio y sé que yo no lo podré soportar.
De que tonta verdad me habla este ahora.
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Dímela entonces - respondí, el se volteó hacia a mi y bajo su hermoso rostro y luego se acercó levemente y beso mi cuello suavemente, sentí como mi respiración se detuvo para luego volverse agitada.
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Te amo - susurró aún en mi cuello -. Mas que a mi propia vida, mi vida no vale nada si tú no estas en ella.
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Me lo vaz a contar ya, o vaz a seguir dándole rienda al tema - me estaba asustando que podría ser tan grave, aunque espera un momento ahora que recuerdo mi álbum de fotos cierto, en que estoy pensando que rayos tiene que ver mi álbum, bueno a lo mejor es otra cosa lo que lo atormenta.
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Tus padres - dijo él con tristeza.
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Qué pasa con ellos mi amor.
Hola espero que les guste saludos.