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Historia 98878 — capítulo 21
Era terrible saber que yo era un maldito miserable, que sin ningún escrúpulo asesino a los pobres, padres de mi adorada amada. ¡Por que tenia que pasarme esto a mi! A caso la vida ya no había sido demasiado injusta conmigo.
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Mátame Dios mío, no deseo vivir si no la tengo a ella a mi lado- que estoy diciendo a Dios yo no le importo soy un asqueroso succionador de vidas el cual nunca debió haber nacido.
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Hola joven- dijo una voz.
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Hola - le respondí sin voltear a ver quien era.
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No deberías decir eso- murmuró la voz, voltee la cabeza y pude observar que era una pequeña niña, pero hablaba en un tono no muy infantil. -¿Quien eres tú? - le grite y ni sé por que.
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Soy un vampiro igual que tú - contesto ella.
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Y a mi que me importa eso - entonces le grite de nuevo sin razón alguna .
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Tarado y para que me preguntas - respondió ella y no pude evitar soltar una carcajada de risa.
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Discúlpeme jovencita es que… - no pude terminar la palabra y comencé a llorar como un idiota.
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Ella volverá a ti.
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No lo …
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Ella te ama se que volverá - me interrumpió ella .
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Gracias por decir eso, pero no creo que ella vuelva a mi, la he lastimado. Hice algo muy terrible.
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¿Qué fue lo que hiciste? - preguntó.
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Mate a sus padres - respondí con tristeza.
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Vaya creo que será difícil, pero sé que ella, te perdonara.
Reí amargamente.
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Ve a buscarla, no la dejes ir.
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Y qué rayos le diré, que yo no quise matar a sus padres. Cuando eso no es cierto, mate a sus padres a conciencia y no me importo, hasta que me enamore de ella.
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Trata de explicarle lo que paso, sé que ella te entenderá y te perdonara.
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¿Quien eres tú acaso? mi hada madrina - le dije mirándola mal.
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Búscala -dijo y luego se marcho.
Mire hacia la dirección que mi hermosa amada había tomado, me lleve la mano a la frente y entonces decidí buscarla. Llegué en sólo segundos hasta donde ella estaba. Mi pobre chica estaba sentada en una banca llorando desconsoladamente, se me hizo un nudo en la garganta.
- Clarisa - le dije y pude ver en su mirada, un odio terrible hacia mí.