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Historia 98878 — capítulo 5
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¿Por que me besaste ridículo? - grite enojada.
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No te quejes, que se que te gusto - susurró él.
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Eres un presumido - le manifesté y me dirigí a la puerta para irme.
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¿A dónde vas? - pregunto él, agarrando mi mano.
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A salir un rato por hay, me aburre estar en este lugar contigo.
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Ten cuidado - y me soltó.
Me monte en mi auto y me detuve en un parque. Comencé a caminar y de momento, hoy un grito de horror.
- Auxilio - gritaba una voz de mujer -. Ayúdeme por favor.
Corrí apresuradamente en dirrección a la voz para ver, cuando al fin lo veo. Era un joven mordiendo, el cuello de una chica.
- Suéltala - le dije angustiada.
Pero no lo hizo, luego viro bruscamente el cuello de la muchacha y la tiro al suelo.
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Qué hermosa, eres cariño - murmuró él y en un abrir y cerrar de ojos llegó a mi lado.
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Eres un vampiro - le dije al extraño joven.
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Sí y tú serás mi próxima victima.
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No te atrevas a tocarla Arturo - exclamó, en voz alta la voz de Alexander.
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Qué es tú noviecita.
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No - grito él y luego añadió -. Tú sabes, que no me gusta que mates niñas.
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Claro - contestó el vampiro y me arrojo hacia Alexander.
Abrasé fuertemente a Alexander y después le pregunte.
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Alexander, eres también un vampiro.
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Sí lo soy - me contestó.
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Que horrible - susurré.
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Pero, ya tú sabías que lo era - dijo él.
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Como que yo, ya sabía, si me acabo de enterar necio.
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No, no te acabas de enterrar, solo que aquella vez que te diste cuenta, decidí borrarte la memoria.
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Me borraste la mente - le recriminé, enojada.
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Pero no te preocupes, no pienso borrarte la memoria de nuevo - susurró él.
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Quiero que me devuelvas, mi recuerdos de nuevo, Alexander - le grite.