← Historia 99023 · de
Historia 99023 — capítulo 3
La noche anterior, Draco no había comido y había salido muy enojado de la Sala de Menesteres. Se dirigió hacia la puerta casi destruyendo todo a su paso, estaba muy enojado. ¿Cómo había logrado entrar la castaña a su mente? Por lo que tomó una decisión, a Draco Malfoy nada ni nadie lo cambiaría.
Salió de la sala de menesteres y fue directamente a su cuarto, sin cenar. No tenía ganas de toparse con nadie y menos con la sangre sucia. Al diablo con la apuesta de Blaise, al diablo con palabra. Volvería a ser el mismo cretino orgulloso que había sido toda su vida. Sin amabilidades ni mucho menos.
—Despierta, Draco. Llegaremos tarde al desayuno.
—Ya voy, Blaise —le contestó Draco.
Apenas se levantó, fue al baño para prepararse. Cuando salió, allí estaban sus amigos Blaise y Theodore. Salió con su rostro característico, mediocre, orgulloso. Los tres bajaron hacia el comedor, suerte que era sábado, y no tendrían que estudiar. En su trayecto hacia el comedor, se topó con Hermione. Ambos chocaron y Hermione levantó la mirada para ver con quién había chocado.
—Lo siento, no vi por dónde...
—¡Sal de mi camino, sangre sucia inmunda! Jamás vuelvas a tocarme, ve por donde caminas —le dijo bruscamente y sacudiendose el uniforme.
Blaise y Theodore se quedaron atónitos ante tal actuación del rubio. La castaña salió corriendo de esa situación, con lágrimas en los ojos. Agradeció que Luna no estuviera con ella. Theodore fulminó a Draco con la mirada y siguió a Hermione.
—¿Pero que rayos fue eso, Draco?
—La gente como su clase no merece ser bien tratada, Zabini. Tendrías que saberlo.
—¿De qué hablas? Tienes que respetar la apuesta, ¿recuerdas? —dijo Blaise divertido.
—Al diablo con tu maldita apuesta, Blaise. Se acabó —le dijo bruscamente.
—¿Qué te sucede, Draco? Te vi con mala cara esta mañana, pero no creí que fuera para tanto.
—Déjame en paz, ¿quieres?
Blaise no entendía nada. ¿De un día para el otro se volvía a así? ¿Qué era lo que le pasaba? Desafortunadamente no podía leer su mente, ya que Draco era un gran hechicero, y jamás se olvidaba de la oclumancia. Dejando a un atónito Blaise, Draco salió a los jardines de Hogwarts.
Mientras tanto, un morocho de ojos claros seguía a una castaña de pelos rizados hacia el baño del tercer piso. Después del comportamiento de Draco para con Hermione, Theodore la siguió hasta encontrarla casi desparramada por el suelo, llorando.
—Hermione... —empezó a decir Theodore mientras se sentaba al lado de ella.
—Dime, ¿qué es lo que yo le he hecho a él para que me trate así? ¿Sólo por la simple estúpida idea de ser... ser...? —y ahí, sin decir nada más, volvió a llorar arrojándose a los brazos de su amigo.
—Él es... raro, Hermione. Por favor, entiéndelo —dijo consolando a su amiga como podía.
—¿Entenderlo? Yo... yo jamás lo juzgué, Theo. No entiendo que es lo que tiene contra mí.
—Tranquila, Mione —intentó tranquilizarla acurrucándola entre sus brazos.
En uno de los jardines de Hogwarts, un rubio sentado en un roble, mirando como el sol desaparecía. Realmente un estupendo atardecer, sintió como alguien se sentaba a su lado.
—Estás muy equivocado, Draco —dijo una dulce voz a su lado.
—¿Qué quieres, Lovegood?
—Averiguar qué es lo que te tiene tan... reservado —pero Draco la ignoraba—. Creo que el Draco que muestras habitualmente, no es el que habita en ti, ¿me equivoco? —pero Draco no contestó—. No soy tu amiga, pero solo un tonto no se daría cuenta que estás cansado de que el mundo te tema.
Si algo la caracterizaba a Luna Lovegood, era la facilidad con la cuál podría llegar a decir verdades extraordinarias. Ella siempre fue muy suelta y sincera con todos, hasta con los menos esperados.
Cuando Luna se levantó, le echó una última mirada a Draco, aunque éste seguía sin levantar la vista siquiera para mirarla. A el rubio no le gustaba que le dijeran las cosas como son, así que tarde o temprano, Lovegood se las pagaría. La Gryffindor se fue tranquila y serena rumbo al castillo en busca de su amiga Hermione, quién ahora seguía con Theodore Nott.
—Gracias, Theo. Ya estoy mejor —dijo secándose las lágrimas con la manga de su capa.
—¿Segura que estás bien? Puedo quedarme contigo, si quieres. La profesora McGonagall no se dará cuenta.
—¿Y que mañana despiertes en la sala común de Gryffindor? —Hermione hizo una mueca divertida— Estaré bien, Theo. Luna no debe tardar.
—De acuerdo. Yo hablaré con Draco por lo sucedido hoy... la verdad, no sé que se le pasó por la cabeza.
—Oh, no. No, no. Por favor, Theo. No hables con él, déjalo, yo ya estoy bien.
—Pero no es correcto como te trató, Mione. Deja que hable con él.
—Theo, me ha tratado así por años... ya estoy acostumbrada. Aunque le he devuelto insultos varias veces... pero, no lo sé. No me sentía con fuerzas.
—No me importa lo que digas, Hermione. Quieras o no, hablaré con él.
—Theodore Nott —le dijo seria Hermione —. No cruzarás una palabra con Malfoy, ¿lo prometes?
Theodore miró por unos segundos los ojos miel de su amiga, suplicantes.
—Está bien, no hablaré con él. Pero no estoy de acuerdo, Hermione.
—Gracias, amigo —Hermione lo abrazó.
En ese preciso instante, Luna Lovegood se había sumado a la escena.
—Hermione, ¿estás bien? —preguntó tan inocente sentandose a su lado.
—Estoy bien, es sólo que... necesito descansar.
—Pero ya falta poco para la hora de la cena... ¿no vas a cenar? —preguntó Theodore.
—No tengo hambre, Theo. Luna, ¿podrías acompañarlo hasta la salida? Él no sabe la contraseña.
—Oh, claro —rápidamente, Luna se levantó de la cama y esperó a Theodore en la puerta de la habitación.
—¿Segura estarás bien, Hermione?
—Sí, Theo. Anda.
El morocho finalmente abandonó la habitación. Hermione se había puesto si pijama y acomodado su almohada lista para entrar en un profundo y mágico sueño... o al menos eso esperaba ella.
........
¡Hola! Acá les dejo otro capítulo, aunque ¿les soy sincera? ¡No tengo muchas ideas para el cuarto capítulo! Juro que trato de esforzarme, jaja. Bueno, supongo que seguiré los consejos de Kathleen; las palabras llegarán a mí solas. ¡Muchas gracias por lo comentarios de ayer! Espero que les agrade este capítulo, por favor, para mí es muy importante su comentario y saber opinión así que, de nuevo ¡muchas gracias!