Se Me Olvida Olvidarte — capítulo 17
Pasé toda la mañana con mi padre (todavía no me acostumbro a llamarle así) luego me llevó al intituto en su moto. Lo pasé muy bien, me gustaba mucho estar con el, me hacía sonreír. Cosa que no había echo desde el accidente.
_¿Es aquí?- preguntó parándose delante del instituto.
_Si, aquí es. Adelante, ríe si quieres, yo tambien lo haría es un sitito pijo y chuli-guay como dicen Claudia y las perfectas. Que asco.
_Jaja, no te quejes, Ana quiere lo mejor para ti.
_Si, eso, hablando de Ana, ¿puedo preguntar una cosa un tanto delicada?- dije titubeante.
Mi padre me miró entrecerrando los ojos y poniendo los brazos en jarras después de guardar los cascos, yo ya me había bajado, con su ayuda, de la moto.
_¿el que? ¿que te pasa, cariño?- me dijo mientras me cogía de las manos. Yo dudaba, no sabía si decirlo o no. Estaba confusa, mucho, pero me rondaba la cabeza, casi me gritaba en los oidos esa pregunta, y temía su respuesta.
_Ey, ey, miráme, puedes decírmelo, tranquila ¿que pasa? soy tu padre.
Si, bueno yo...- dije echándome para atrás.¿Vas a venir a recogerme?
_Mmmm...no lo tenía pensado, ¿quieres?
Asentí rápido con la cabeza. _Claro.
_Vale, pues entonces vendré, ¿a que hora?
_A las dos y media. Se puntual.
Mi padre sonrió ante tal advertencia y me soltó mientras yo me encaminaba a la puerta principal, ya casi era la hora de la siguiente clase.
_¿Y eso que me tenías que decir, Paula?
Jaja, tenía curiosidad, ehh
_Luego, comiendo, te lo diré
_¿Que? no, no seas tonta, va dilo.
_Que no, luego. Solo faltan dos horas y trentaicinco minutos para saberlo. Podrás aguantar.
Sonreí irónicamente, con gracia, como nunca lo había hecho, y me metí en el gran edificio principal justo cuando el timbre sonaba.
A mis espaldas escuché el ruido de una moto marcharse. Que gracioso todo.